Recuerde: nunca, en ningún caso tiene que desesperarse. Esperar y actuar: tal es nuestro deber en la desgracia.
Borís Pasternak (Escritor ruso, 1890-1960).

Cuando la semana comienza torcida me cuesta enderezarla, soy demasiado torpe en este sentido. Quería un banco para mi terraza, un simple banco para sentarme, escribir con el frescor de la noche, disfrutar de las estrellas, de la luz de una vela y proponerme reflexionar por lo menos cinco minutos al día. No es pedir mucho, lo pago, lo recojo a la hora indicada el día indicado una semana antes y disfruto de mi banco. Pues no, los de IKEA deciden cancelar mi pedido, a lo sueco, con un frío email de lo siento, lo que te hemos vendido no lo tenemos, ya te devolveremos el dinero.
Solo me queda ponerles una reclamación como a los malos venderos de eBay y luchar por mi sueño del banco, como han abierto los chinos, lo compro y lo disfruto el mismo lunes, sin tanta mierda sueca edulcorada en marketing. Pero sacrifico mi entreno de fuerza de natación, no hay tiempo o ganas, bueno ceno en mi banco y soy feliz.
El Martes madrugo, pero la cama me atrapa y me retiene incomprensiblemente mas de la cuenta, me quedo casi sin tiempo para correr antes de trabajar y sin excusas para no entrenar. Hago lo que puedo, demasiado gordo, demasiada viejo para hacer de Sísifo una y otra vez retomando esto de correr. Hago el entreno pero nada feliz. El día es tremendo demasiado trabajo, consultas, llamadas y necesito escapar.
Decido darme de baja en Zwift, montar el neumático de tacos a la gravel y guardar el rodillo para el invierno o el próximo confinamiento, lo que venga antes. Disfruto de la gravel, del Parque polvoranca, de rincones cerrados que son mágicos, si no intervenimos y dejamos a la naturaleza nos regale la belleza que ella sabe crear, él atardecer es espectacular y disfruto más allá del ocaso llagando tarde a casa pero tremendamente feliz, hoy toca disfrutar estar en lo alto de la montaña rusa.
El miércoles toca quedarse abajo de la montaña rusa de emociones de esta semana, simplemente el día es agotador y no tengo ganas de nada, dejo pasar la tarde viendo luces con algo de sonido en la caja tonta, un día basura que no puedo permitirme el lujo de tirar como he tirado y me siento mal por ello.
El jueves mi frustración del día anterior la paga corriendo, con las series de subidas, hago el entreno, termino muerto y con dolor de piernas, por la tarde cambio fuerza por paseo, una mala decisión pero era eso o sofá con chocolate.
El viernes hago mi entreno de fuerza, rápido todo y preocupado por mi hombro derecho, desde la gran caída en bici no logro ganar fuerza y movilidad articular plena como el izquierdo, lo mejor para terminar la semana mas paseo. Lo bueno de los paseos es que retomo la sana y buena costumbre de los podcasts y lo disfruto plenamente.
El sábado completo el entrenamiento de carrera sin pena ni gloria, cubro expediente y me dedico a las tareas del hogar, durante este confinamiento sin natación me he dado cuenta lo fuerte que ha entrado en vida y lo que necesito volver a nadar, todo esto mientras limpias la encímera de la cocina y el olor de la lejía te sumerge en tus largos. Limpiar es un castigo con tortura psicológica.
El domingo la pereza y los puñeteros horarios me pueden, salgo tarde, Garmin falla como siempre, soy la oveja negra de están «Gran» compañía. El tiempo que tengo de flaca lo dedico a disfrutar rodando por calles casi apocalípticas, la fiebre del deporte dura lo que las buenas intenciones de año nuevo. Lo mejor de la semana que han puesto una fecha para el tricross del tajo y si me encuentro fuerte en septiembre y consigo dorsal me apuntaré. Lo mejor vuelta a los entrenamientos de carrera la próxima semana, motivación para no caer en el abismo del sofá.
Yasmina Khadra dijo en La ecuación de la vida Cuando dos fuerzas opuestas contienden, pierde la menos motivada. Tengo que subir un punto la apuesta de mi objetivo final de mi meta en el triatlón para compensar lo cerca que aún me encuentro de dejarme caer en el sofá.




Mi sesión del jueves corriendo se vio de nuevo perjudicada por Garmin, que malos son a la hora de cuidar a sus clientes, han decido seguir el camino de Nokia y Blackberry, todos sabemos donde termina, en un acantilado. Como no puedo ver la sesión de entrenamiento en el reloj Garmin 735 XT, intento hacerlo sin él pero veo que me quedo sin tiempo por lo que lo aplazo a la salida de la tarde, total he de empezar a acostumbrarme a este horario taciturno. Pero prefiero correr con la fresca yo a diferencia de Bertín Osborne soy un animal diurno.
porque te agotas los tengas en tu mente como una linea de meta que cruzar y donde sabes que dando un poco más subes un escalón para lograr tu objetivo. Orhan Pamuk, escritor turco premio nobel de literatura dijo Toda persona inteligente sabe que la vida es hermosa y que su objetivo es que seamos felices -comentó mi padre observando a las tres bellezas-. Pero luego sólo los tontos son felices. ¿Cómo explicárselo?. Al final todo seguramente se traduzca en que la felicidad no es mas que la perdida de la razón en brazos de la pasión, en dejarse guiar por las razones del alma, que el cuerno racional no entiende.

Mi ansia viva por correr, o lo mas parecido que conseguía con mucho miedo en lastimar la rodilla me dibujaba sonrisas y sufrimiento, angustia por ver todo lo perdido y lo que me queda por sufrir para volver estar donde estaba, menos mal que no era muy alto. La sensación de libertad que te regala una bici rodando por pistas mucho mas concurridas de lo normal sin estar sujeto por un rodillo, el viento en la cara sin ser generado por aspas de ventilador y el calor del sol en tu cara. Pequeños placeres de la vida que no se encuentran en amazon.


La luz que propongo en este articulo no tiene marca, es de las económicas (si la pillas en una buena oferta de amazon a mi me costo 9,99 €) y es cara si la comparamos con otras que podemos encontrar en los marketplace chinos, pero con el valor añadido de tener una garantía mas fácil de gestionar con opciones de existo en caso de tener problemas.
le encuentro mucha utilidad en este sentido, pero el tiempo dirá.



