Diario de un triatleta con sobrepeso: Semana 6

Me parece muy hermoso respirar sueños… Cuanto más altos se encuentren, mucho mejor. Y si no podemos saltar lo bastante alto, siempre nos queda aprender a volar. 

El aire que respiras” (2013),Care Santos

Lunes. Ha sido coincidencia mi peregrinar por la sanidad con el comienzo del diario, no me estoy muriendo pero dentro de  hacer las cosas bien estaba el descartar cualquier problema cardíaco. La prueba de esfuerzo la paso sin esfuerzo, la verdad es que una prueba médica de esfuerzo sin ser deportiva vale para poco. Salgo con la certeza que todo esta bien y 6 minutos paseando por una cinta, vamos que ni calenté. Necesito comprar las palas y aletas para natación, se me hace muy tarde para ir a correr, no estoy de humor pero tampoco es una escusa. He dejado la bici en el trabajo, por lo menos el martes el entreno sera bueno.

Martes. De mejor humor afronto un día pre festivo y con retorno a casa en bicicleta con una temperatura genial. De Algete a Sanse es por carretera de la muerte, rotondas, conductores que no ven a los ciclistas o los ignoran y otros mucho mas amables te escoltan unos metros hasta que pasas la zona de riesgo, solo hay tres puntos malos, pero son muy malos. Una vez que llegas a Sanse la cosa mejora y empiezas a rodar por carriles bici hasta que enlazas con el carril de colmenar donde el tráfico ya es historia. Esta vez el recorrido Urbano por Sanse y Alcobendas se hace corto y hasta divertido, tal vez fruto de mi alegría en las piernas la CDC se me atraganta y subir hasta Alcorcón se hace un mundo. Llego a casa rondando las dos horas cuarenta de pedaleo para 55 km, llego de día y me permito el poder ayudar a un ciclista con la cadena rota, se la reparo y ya con las últimas luces del día y un hambre que me devora vivo solo busco estirar, proteínas y ducha, en ese orden.

Miércoles. San Isidro labrador y festividad en Madrid, no hay excusa posible y me toca sesión doble de entrenamiento. Tras gestiones bancarias y demás tareas que solo puedes hacer en festivos me voy al gimnasio y me sumerjo en una piscina con apenas dos personas nadando en la calle rápida, lo del resto de las calles es natación por decir algo y para colmo la música a todo volumen del acuagim que se mete en mis auriculares, con lo que bien que voy nadando con mi country, casi mejor que el hip-hop. Hago una pirámide de series y me quedo a 2 minutos de mi objetivo, vamos un descanso, voy progresando, veo la luz al final del túnel de la natación y pienso que es posible, solo tengo que esforzarme un poco más.

La calle se llena con más gente y un señor mayor solo hace golpear y agárrate en cada cruce, tengo la distancia mínima de entreno y no quiero quemarme hoy por lo que sesión de Spa y termal para dejar los músculos listos para la tarde.

Tras la comida el sopor y el agotamiento que tengo me invitan a disfrutar de una buena siesta, una masa de aire muy caliente convierte la primavera en verano y al final de la tarde salgo a trotar el entreno de run. Con mucho miedo por todo corro desde casa, por asfalto, apenas hay molestias pero el pulso está disparado, supongo que por las semanas sin correr y decido dejarme de paranoias, estoy haciendo algo parecido a correr, tengo un ritmo malo para lo que quiero pero acorde a mi condición 6:30 minuto, no pienses disfruta del atardecer y no busques excusas. El entreno es de 40 minutos, yo me pongo ese tiempo o 5 km lo que antes llegue, la verdad es que acelere por que los 5 km llegasen antes. Terminó animando, puede que me anime con la liberty y sus 10 k.

Jueves. Tengo que aprender a gestionar el cansancio y administrar mis fuerzas, el madrugón diario, la jornada de trabajo, la vuelta a casa estoy agotado de estos días y decido parar, toca bici muy suave estoy muerto.

Viernes. Tras la jornada de trabajo me voy al centro ABC Serrano para retirar el dorsal de la carrera liberty y personalizar la camiseta que este año es realmente bonita, sigo muy cansado pero me fuerzo a ir al entreno guiado por el club. Me junto con Carmen, David y Dani, como vamos a la carrera el domingo hacemos un entreno de activación, 15 minutos de calentamiento en la pista y 5 series de 300 con ritmo de carrera, que yo digo que el ritmo de carrera será mucho más patético. Entrenamiento divertido y agradable, las sensaciones son buenas pero noto que no me he recuperado de la lesión.

Sábado.  Me levanto cansado y de nuevo con molestias en glúteo, aun así decido ir a la piscina y comenzar el entrenamiento, ya con el calentamiento veo que no voy para nada, me molesta el piramidal, la respiración es patética y no siento el flow con el que estos días he disfrutado nadando. La primera serie de ejercicio de piernas hago la mitad, ademas muy mal y con molestias, de la segunda serie de 5 hago solo tres y la tercera ni llego al bordillo por lo que decido dejarlo, es absurdo y hoy no me encuentro bien en el agua. Me paso por la piscina termal caliente para aliviar el dolor, pero la zona tranquila esta con un mal rollo tremendo por los in-cívicos que no respetan las normas. me voy a casa a descansar y dejar pasar los los días malos. Me paso la tarde estirando el piramidal, buscando nudos con la pelota de tenis en glúteo y calor, me acuesto con sensaciones agridulces.

Domingo. Madrugo mucho, he quedado a las 7:30 con Carmen en la estación de Metro para ir a la 12 edición carrera Liberty, en Goya nos encontramos con el resto de componentes del club y disfrutamos de una carrera muy divertida de la que escribiré una crónica esta semana.

Esta semana la puedo resumir con una frase de Isabel Allende del libro De amor y de sombra, Su vida estaba hecha de ruinas encadenadas sin variantes, salvo aquellas marcadas por las estaciones. Sólo existía trabajo y cansancio para ella. Nada que con reforma y descanso no pueda tener solución.

 

 

 

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Diario de un Triatleta con sobrepeso: Semana 5

La fe es el pájaro que canta cuando el amanecer todavía está oscuro.

Rabindranath Tagore

Lunes. Por fin llega el día de la cita con el cardiólogo y todo bien, en una semana la prueba de esfuerzo y vemos resultado. Contento y animado me vuelvo a casa, retraso la cita con el traumatòlogo que coincide con la de esfuerzo y me calzo las zapatillas de correr, más por y optimismo que por la certeza que pueda completar un entreno. Con el full equip puesto como si fuese a correr una trail me voy a las presillas y no troto hasta que no Toco tierra. Primeras sensaciones raras, tanto en la pisada como en la pierna, pero sin dolor y un ritmo que para mí es bueno 6:20 tras dos semanas parado, vale era bajada. Consigo trotar 3 kilómetros pero cuando toca la subida el glúteo dice que ya ha tenido suficientemente y noto molestias en la pierna derecha, mejor parar y completar el entreno a pie, 40 minutos y 5 Km, sigo con el optimismo, para mi como si hubiese corrido media maratón.

Martes. Tengo nuevos vecinos de puerta y con ellos el karma me trae mensajes subliminales en forma de felpudo, imagino para tener presente todos los días al salir y llegar a casa mis objetivos.

Cuando entro en la piscina, está hasta los topes de clases de natación y las calles libres quedan reducidas a la mínima expresión, esto se traduce en estrés. Me pongo en la calle de nado lento/medio o paso de la vida, según te salga el día. En la calle un nadador que se hace un lago cada 100 metros míos y se pasa la tarde enganchado al bordillo viendo los culos de spinning, solo le falta el cubata o la cerveza, molesto pero bueno. Lo peor una señora mayor de las del grupo de los intocables con un estilo “peculiar” de natación a lo molinillo de espalda, me mete una paliza en cada cruce de escándalo, yo creo que salgo con cardenales en el culo de tanto golpe. Para colmo me siento lento, torpe y cansado, hacia mucho que no nadaba a última hora de la tarde y se nota el trajín del día. Me duele todo y llegar a los 1.525 metros en la hora que disponía de entreno ha sido un verdadero triunfo. Se nota que los violadores del verso me animaron una sesión que ha sido durilla, física y psicológicamente.

Miércoles. El plan de entreno marca día de descanso absoluto, lástima que tenga que ir a trabajar. Y no pueda dedicarme a trabajar el relax de la zona termal del gimnasio, son los entrenos que mas me gustan los mentales.

Jueves. Soy un indeciso y aún n0 tengo claro cual es  mi piscina preferida. Me decidí esta vez por la Canaleja, el no hacer pie evitas a los que andan por el agua, pero esta vez no acierto y esta hasta los topes de gente. Opta por la calle de nado medio y es una agobio, somos tres y soy pillado en cada largo por más que intento regular los descansos y el ritmo. No estoy motivado, no me siento bien en el agua y me cuesta un mundo llegar a los 1000 metros, me cambio a la calle de nado lento que esta vacía y recobro mi paz interior, algo de fondo y ganas para meterme 600 metros más de una mala tarde de entreno.

Viernes. Hay días que no, y este es uno de ellos, me levanto agotado y arrastro el agotamiento todo el día. Visita al médico para ver resultados y siesta recuperadora. La conciencia es mala compañera de piso y me levanta mi culo del sillón para salir a andar, sigo con molestias. La temperatura, el pinar solitario y un precioso atardecer es lo mejor que podía vivir para finalizar la semana.

Sábado. Me he decido poner fin al problema del piramidal y me doy una sesión de fisioterapia, dolorosa pero bien, veremos si con una sesión es suficiente. Tras salir de la clínica quedó con Jose y nos damos una sesión de entreno de MTB, es difícil dejar escapar un solo día espectacular de primavera sin rodar o patear. Una hora 47 minutos entre la zona de la ciudad de la imagen y el monta de Boadilla subiendo el sendero largo que es una gozada al final 30 km.

Domingo. La pereza de esta semana me sigue lastrando, tengo cosas que hacer en casa y voy dejando el entreno para lo último, tanto que pierdo la mañana sin hacer casi nada. Por la tarde me entra el remordimiento y salgo con la gravel por la casa de campo, me encanta el concepto de poder rodar rápido por todo tipo de terreno y voy alternando pista y carril bici, mi mente me lía para una paliza el próximo martes, tengo que dejar de escuchar las voces de mi cabeza.

No ha sido una buena semana, carita triste para que no se vuelva a producir, voy a meterme motivación en vena.

Puedes mirarte a ti mismo con ojos nuevos y abrirte a nuevas experiencias que nunca llegaste a pensar que podrían estar dentro de tus posibilidades como ser humano, o puedes seguir haciendo las mismas cosas, de la misma manera, hasta que te entierren.

Wayne Dyer

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Diario de un triatleta con sobrepeso: semana 4.

(…) Este proceso me hace pensar en un granjero: planta la semilla, riega los campos y fertiliza la tierra. Y no parece que pase nada. Pero el granjero no se rinde. No sale corriendo al campo a cavar buscando verduras… El granjero tiene paciencia y confía en el proceso natural. Tiene fe y comprende que gracias a su esfuerzo diario cosechará. Y un día, casi de repente, ahí está.

Robin Sharma

Lunes. Me he cogido lunes y martes de vacaciones. Hoy me lo tengo que pasar prácticamente en el hospital, toca la recta final con todas las pruebas para terminar la primera fase de mi valoración cardiológica , así que la semana empieza con un Eco-Doppler Color del corazón que no deja de estar dentro de la normalidad y un análisis de sangre. Para unas horas después ponerme un holter de presión arterial, yo si se disfrutar unos días de vacaciones geniales. Una vez que me colocan el holter nada de deporte y la lesión de piramidal sigue dando, nunca mejor dicho, por culo.

Martes. Madrugo para dejar en el hospital el holter de presión arterial y regreso a casa para desayunar tranquilamente e ir al banco para aprovechar el día y pagar impuestos. Me cruzo con un vecino que también es asiduo a al gimnasio, le digo mis intenciones de ir y me dice que mala idea, que vaya en mi horario de noche, que por la mañana los “viejos” como les llama, han formado una especie de clan con sus reglas y por más que intentes hacerles ver que lo que hace no esta bien ellos tiene ganas de discutir y el desiste. Me resulta algo demasiado exagerado y me voy a nadar.

No exagero en absoluto, el gimnasio me recuerda a la película Cocoon cuando los mayores están en plena vitalidad, no hay cursos de natación y todas las calles se reparten entre lentas, nado medio y nada rápido. habitualmente yo nado en las calles de nado lento o medio. En la calle de nado lento prácticamente van andando por la piscina, ahora entiendo lo de ve a la canaleja mejor, ya que es profunda y no hacen pie. En la de nado medio es de media hora los 100 metros imposible y la de nado rápido a pesar que soy mega lento solo hago adelantar a vejetes muy amables, no entienden lo de nado rápido pero me da igual, yo no voy a discutir ya que a  los 20 minutos, fieles a su rutina diaria como me imaginaba se van a comer. Me quedo solo en la calle y disfruto de un final de entrenamiento tranquilo, lo que me permite hacer 1.525 metros en una hora y tres minutos, lo que supone mejorar mi ritmo a 3.13 los 100 metros, muy lejos aún de mi objetivo pero ahora lo empiezo a ver alcanzable.

Miércoles. Es el día del trabajo, festivo nacional y decido probar mi piramidal derecho con la bici, no hay impactos y la casas de campo esta al lado de casa con metro si no puedo seguir.  Me voy con la gravel para rodar como si fuese la de carretera que es lo que ahora necesito. Al salir con el primer kilómetro desisto de la idea, me molesta demasiado el musculo y el glúteo, Opto por una vuelta tranquila sin forzar por los parques del sur y rodando por los lagos de las presillas. Un anormal en bicicleta casi se lleva por delante una familia entera y apunto esta de tirarme derrapando delante de mi su rueda trasera, no tubo la decencia ni de parar para disculparse, ni miro hacia atrás, son poco pero nos hacen mucho daño al resto.

El día es espectacular, la temperatura, la luz, el aroma y cierta paz que da el éxodo de muchos vecinos que aprovechan dos días seguidos de fiesta pare empalmar unas mini vacaciones.  Al final me sale una globería que no me cuenta ni como entreno de 27 km en hora y media, cubro expediente en el plan de entreno pero no estoy para nada orgulloso de la salida, eso sí he disfrutado montando a pesar del dolor.

Jueves. El plan de entrenamiento me indica descanso, pero ya descanse el lunes, así que opto por ir completando resto de entrenos  pendientes, por ejemplo los ejercicios de fuerza del gimnasio. Me voy tarde porque me lío y la cago pero bien. La sala de fitness esta hasta los topes y yo soy demasiado torpe para iniciarme en las máquinas con tanta gente, me agobio demasiado. Pero lo intento y ante mi patética forma de hacer el ejercicio deciden ayudarme para que no me rompa más. Hago mi serie de glúteos con pesa y  me subo por primer vez en mi vida en una cinta de correr donde salvo que me la pegue y es una opción pasare más desapercibido. Resulta que es fácil de manejar y me siento cómodo, me pongo 5 km y voy subiendo de velocidad hasta que mi cadera se queja mucho, apenas he podido andar 1,2 kilómetros en la cinta. Lo dejo y me voy al vestuario, he traído el equipo completo incluso las zapas para la bici y hacer elíptica, pero la verdad es que quiero evadirme de la gente y el mejor lugar es la piscina, cuando abro la puerta veo que apenas hay y opto por nadar en la calle de nado rápido, si eres algo coherente y calculas ritmos puedes nadar sin molestar, incluso apenas me doy cuenta cuando me adelante una chica que en lo que yo hago 100 metros ellos se marca 175 o 200 una máquina de nadar. Ahora me encuentro cómodo, pronto nos quedaremos solos los dos en la calle, ella aprieta y yo la voy dejando pasar para no estorbarla, voy notando el flow en el agua y me doy cuenta que nado a la par que un nadador con aleteas, miro el reloj y apenas me quedo a 100 metros de estar dentro de los tiempos de corte del triatlón de la CDC de finales de Junio.  Es todo un subidón emocional, necesitaba una mejora en algo y la natación es lo que peor tenía. Tengo que mejorar muchísimo en técnica y mi objetivo es a mediados de junio estar en 15 minutos los 750 metros sin paradas, se que es complicado pero es algo que me motiva mucho para seguir nadando, largo tras largo sin música, porque no he cargado el mp3, bueno lo deje encendido, que cabeza. Termino con un ritmo medio de 2.57 100 metros/minutos, bajo por primera vez de los 3 y nado 1.600 metros en 59:30. Eso significa que los 2.000 metros los tengo al alcance y mi objetivo también.

Viernes. Trabajo media jornada, las molestias del glúteo van a menos pero cada vez que fuerzo me duele, no estoy para hacer experimentos y acudir al entrenamiento del club. Me debato en una duda existencial, en una apatía de un quiero y no puedo. Al final descarto el gimnasio, entrenar fuerza porque sé que terminare en el Spa, el sofá me atrapa pero hace tan bueno que quiero salir y opto por la opción menos lesiva que es caminar. La tarde se ha tornado fría, la primavera y el verdor del sur tiene fecha de caducidad y esta próxima, es ahora cuando se disfruta a pesar que todo lo que puede dar alergia o picar prácticamente se mastica. He andado dos horas pero siento que el mejor entrenamiento ha sido mental.

Sábado. Me cuesta la vida salir de la cama y toda mi rutina de los sábados va con retraso, no acudo al entrenamiento del club de natación pero nado por mi cuenta casi dos horas más tarde. Me temo que la piscina estará hasta los topes pero me sorprende y puedo nadar en una calle junto con otro nadador. Este entreno lo hago con música, es mas entretenido pero no acierto con el álbum adecuado, es algo que tengo que mirar. Me doy cuenta que con la música me centro más en el agua, en la respiración, en sentir el agua fluir por mi cuerpo, en los fallos en las brazadas y en como cuando hago la patada correcta mi velocidad aumenta a pesar de seguir siendo muy lenta. Hablo mucho del flow en el agua y creo que es algo necesario para progresar, sentir tu entorno, las corrientes, saber si te estas acercando al nadador que tienes delante solo por la corriente que percibes o si te cruzas con otro por el movimiento del agua, la distancia, las brazadas, soy consciente más que nunca que voy buscando la percepción sistémica de la natación para progresar. Me voy un poco disgustado, me había propuesto un ritmo de 3,5 los 100 metros, al final hago 3,3 los 100 metros pero con la sensación de no haber dado todo lo que tenia que haber dado para haber terminado en unos 3 que seguro que podía, empiezo a exigirme y eso me gusta, ya no me da igual.

Domingo. Con la lección aprendida de ayer, me levanto pronto, con alguna que otra permisividad por mi parte para holgazanear una media hora entre las sabanas, imperdonable. Hoy toca bici 2:30 con series, me peta el ordenador y no me da tiempo registrar el entreno por el móvil para la series, por lo que sera solo dos horas y media de bici si los dolores no me mandan antes para casas. La mañana es fresca, muy fresca, pero ya he aprendido y esta vez los manguitos junto con el chaleco salvan la situación para no tener que subir a cambiarme el “modelito”.  Este vez si bajo hasta la CDC  con la gravel, se que no voy a hacer grandes tiempos, que es rodar con cierta intensidad sin forzar. Supero una fase de dolor y comienzo a encontrarme mejor,  ruedo feliz, voy disfrutando. En la CDC se disputa el triatlón popular de Madrid y me quedo para ver la salida de la copa del mundo femenina, van a nadar la distancia que tengo yo que nadar en algo menos de dos meses. La salida es espectacular, la música, el silencio antes de la salida, la tensión y el estallido del público según las nadadoras se sumergen en el agua, ha sido espectacular. Me quedo hasta que llegan a la primera boya, me ha parecido eterno y son profesionales, creo que me queda mucho que sudar en la piscina para nadar este lago sin que me descalifiquen por no pasar el corte.

Disfruto de una Casa de Campo más tranquila de lo normal, de un Madrid abandonado por destinos de disfrute, alterno ir tranquilo con forzar un poco, para completar el tiempo tengo que hacer un bucle por mi zona de entreno, me encantan las presillas. Si no tengo molestias durante la tarde, puedo volver a rodar en bici y esta vez metiéndome caña, eso si el lunes el cardiologo no  dice lo contrario, Crecemos los dedos.

 

Mi amigo José me dice que me van a salir branquias de tanto agua, el no entiende que la natación es algo más que esfuerzo físico, Alexander Popov dijo El agua es tu amiga… no tienes que luchar contra ella, simplemente comparte su espíritu y te ayudará a moverte. Llegar a esa relación requiere un cortejo largo y horas sumergida en ella.

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Diario de un triatleta con sobrepeso: Semana 3.

Todos los dolores pueden ser sufragados si los ponemos en una historia o contamos una historia sobre ellos.

Karen Blixen

 

Lunes. El dolor de glúteo va a menos, o eso quiero pensar, esto es muy lento. Quiero correr como indica el plan de entrenamiento pero se que no puedo. Paciencia y descanso, estiramientos y masaje con la pelota de tenis en el glúteo, que por fin me hago con la postura y hoy si noto que hago algo. Dejo los links del vídeo tanto del ejercicio de estiramiento como del masaje con la pelona de tenis por si andas buscando información y has caído en este diario.

El deporte es adictivo y empiezo a sufrir el mono de endorfinas.

Martes. Toca natación y dado que parece ser que de los tres deportes es él único que puedo practicar por mi lesión, una de las grandes ventajas del triatlón, quiero poner todo mi esfuerzo y atención en nadar. En intentar alcanzar esos 750 metros en 18 minutos para la segunda semana de junio. La piscina esta hasta repleta de gente, es mejor venir más tarde y disfrutar de calles solitarias. como siempre me meto en la calle de nado lento, pero el concepto de nado y lento habría que valorarlo ya que hay gente literalmente dando pequeños saltos y moviendo los brazos por la calle. En la de nado medio creo que me puedo acoplar, pero pronto me doy cuenta que soy como Nemo y su aleta atrofiada, intento cuadrar los ritmos para que me alcancen al llegar a los giros y en un rato lo consigo, pero cuando ya somos cuatro en la calle la cosa se complica en demasía, ademas estoy cansado y cada vez voy más lento. Cuando apenas me quedan 10 minutos de natación el cuarto en entrar choca frontalmente conmigo sin consecuencias para ambos, y en ese mismo largo la nadadora literalmente embarranca en mi culo y piernas, es lo que tiene ir nadando a espaldas y rápido cuanto tu única preocupación es ver la banderas y saber que estas llegando al borde.

Al final terminan los cursos y quedan abiertas todas las calles para diversos niveles y una de nado lento solo para mi, termino mis mil metros propuestos y como mi vejiga no aguanta para mucho más me voy a los servicios de la zona termal donde el cuerpo y el alma encuentran el reposo y la calma, ya te digo. Como ya estoy allí y mojado me meto en el baño romano y después una sauna de vapor para terminar con en la pileta de agua fría y relajar las piernas. Total no tenia los 40 minutos necesarios para la sesión de gimnasia programada y la zona termal es un gran entrenamiento para la mente.

Miercoles. En 24 horas nada de ejercicio, toca ponerme un Holter de frecuencia cardíaca, vida normal y ejercicio sin sudar, por lo que opto por darle un rato al rodillo de masaje o Roller foam, estiramientos e intentar acelerar la recuperación del piramidal, pero cada vez creo que tengo algo de trocánter y opto por pedir cita con el traumatólogo.

P.D: El viernes los resultados del Holter fueron buenos y el corazón esta genial.

 

Jueves. Por suerte me puedo quitar el Hoter a primera hora de la mañana antes de ducharme, lo dejo en el Hospital y al trabajo. Por la tarde me toca natación y dada la cantidad de gente en los cantos me voy a la Canaleja y mi suerte no mejora mucho. Nado mejor pero la piscina me gusta menos, demasiadas clases, mucho ajetreo y hasta que van terminando y me ponen la calle de nado lento en un lateral y puedo nadar tranquilo voy pillando el ritmo. Una vez nado solo en la calle y me relajo me doy cuenta que voy entablando una buena relación con el agua, voy sintiendo el flow en las brazadas y me gusta, me da paz, la respiración la llevo mejor y parece ser que las piernas ya van bien no me hundo, una lesión no es buena, no se evaluar lo que me supondrá perder en carrera y bicicleta pero me esta dando vida en el agua.

Viernes. Una semana más la báscula del Inacua esta rota y no puedo hacer la valoración para que me den los ejercicios de su app e implementar los entrenamientos de carrera, bici y natación con los del gimnasio. Parece ser que el entrenamiento de esta semana es la paciencia en series de repetición infinita. Como ya estoy en el gimnasio y tenia ejercicios que hacer del entreno del club, me pongo con una máquina que me encanta y creo que me va a portar muchos beneficios a mis piernas. Para terminar me bajo al SPA y a la zona termal, por lo menos sudare en la sauna.

Sábado. Los sábados son natación, día de entrenamiento en el club y donde me dan las pautas para el resto de la semana. Hoy ha tocado volumen, es hora de dejar atrás los 50 metros e ir a por los 100 metros en series, no se progresa con pasos tan cortos. La serie la empezamos con descansos muy cortos de 50 y 75 metros, cuando me dispongo a realizar el de 100 me dice el entrenador, sorpresa ahora de 150 metros. Creo que tenemos el concepto diferente de sorpresa. Veo que me voy acercando a los tiempos y distancias que necesito para la natación del triatlón de junio y eso me mantiene muy motivado a pesar del dolor de caminar para ir a nadar, odio las lesiones.

Domingo. Soy optimista con mi lesión y aspiro a poder dar alguna carrerita a finales de la próxima semana. como no quiero perder una opción de entrenamiento que si puedo hacer opto por otra sesión de natación. Vuelvo a a portar por la Canaleja y esta vez me encuentro una piscina abarrotada de gente, de curso y de demasiado estrés. Somos cuatro nadando en una calle de nado medio, dos estamos a crol, una a espaldas y otro a mariposa. a pesar de esta mezcla nos apañamos y no nos estorbamos en  absoluto solo que me obligan a descansar menos e ir un poco más rápido, y quieras que no lo agradezco.

Siento el cansancio del entreno del sábado pero lo asimilo y veo como paso a paso voy acercándome a mi meta de tiempo y distancia. Ya sabéis insistir, persistir y nunca desistir. Para animarme miro hacia atrás, a mis comienzos de antes de ayer y veo la gran diferencia lograda en apenas dos meses de natación, se que algún día me reiré de estos números hoy estoy orgulloso de ver como progreso, muy despacio, pero es que no había nada de base.

Esta semana para mi ha sido muy dura, no poder correr, no poder montar en bici e incluso andar ha sido doloroso. Me aferro a frases como la de Ben Carson que escribió en Manos prodigiosas, Pensar en grande y utilizar nuestros talentos no significa que no tendremos dificultades a lo largo del camino. Las tendremos; todos las tenemos. La manera en que encaramos esos problemas determina cómo terminaremos. Si elegimos ver los obstáculos en nuestro camino como barreras, dejaremos de intentar. “No puedo triunfar”, nos quejamos. “Ellos no nos permitirán ganar”. Sin embargo, si elegimos ver los obstáculos como desafíos, podemos saltar por encima de ellos. Las personas exitosas no tienen menos problemas. Se han propuesto que nada les impedirá seguir adelante. Sea cual fuere la dirección que elijamos, si podemos percibir que cada valla que saltamos nos fortalece y nos prepara para la próxima, ya estamos en camino al éxito.

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KDD 100 Millas Gravel organizado por EnBici.

Desde la web de EnBici nos invitan a participar en la primera Kdd GRAVEL 100 millas con  2000 m. positivos de ascensión.
Casi 160 km de Carreteras estrechas con repechos al mas puro estilo de una clásica, sin apenas trafico y combinando tramos de asfalto con pistas de tierra por un bello paraje natural que no te dejara indiferente.

El track de la ruta lo puedes descargar de este enlace.

Si te animas apúntate rellenando este formulario.

La Hora de salida serán 8 am, y se dispondrá de 3 avituallamientos.

Puedes ampliar información según se vaya acercando la fecha desde su evento creado en facebook

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Diario de un triatleta con sobrepeso: Semana 2

Para conseguir algún resultado en la vida es preciso tener paciencia, aburrirse, hacer y deshacer, volver a empezar y seguir de nuevo, sin que un impulso de cólera o un arrebato de la imaginación vengan a detener o desviar el trabajo diario.

Hippolyte Taine

Lunes: El plan de entreno decía 50 minutos carrera, mi cuerpo me pedía natación o descanso, más bien descanso. Pero en el trayecto de autobús más metro me fui sintiendo más activo y las ganas de correr fueron brotando como una mala idea hasta hacerse dueñas del jardín de mi mente como una hiedra invasora. Empiezo a correr y fuerte pinchazo en la tibia, mal, pero peor mi idea de seguir arrastrándome sin ritmo, sin fuerzas y con las ganas diluyéndose como el azúcar. Odio los semáforos y para un día que quiero que estén en rojo para mi, todos en verde, ni una tregua ni un resuello hasta que en el kilómetro 2.25 ahogo al gatito motivador que me mantenía corriendo y decido dejar de agravar el dolor de tibia, regresar a casa andando y grabar el entreno deplorable para en un futuro recordarme a mi mi mismo que ya cometí este error, por mucho que digan que entrenar cansado es bueno, escucha a tu cuerpo, no a las voces amotinadas con frases lapidarias en tu cabeza.

Martes. He dormido poco pero intenso, algo del cansancio agotador de ayer se ha quedado entre las sábanas, las piernas son otras pero queda el dolor en la tibia para recordarme lo idiota que soy. Hoy si toca agua y gracias a la pre Semana Santa puedo nadar yo solo en la calle de nado lento. En la Calle de nado medio, un nadador que me dobla en peso, en volumen y que nada a “su estilo” me funde largo tras largo. Tengo que entrenar con música, si consigo evadirme se me hace más ameno y corto cada largo. Primero entreno piernas unos 100 metros, si muy poco pero no doy para más. Después entreno respiración unos 50 metros y 50 litros de agua tragada para desistir, no es plan de ahogarme y me dedico a nadar un poco a mi aire total 825 metros de lo que yo llamo terapia interior acuática, algún día me pondré a entrenar natación, lo juro.

Miércoles. Por fin estoy a horas de iniciar mi semana santa, de nuevo me levanto agotado, pero he visto que el jueves es DESCANSO TOTAL, casi lloro. Solo me queda superar el día de hoy lo mejor posible y es que ya he descartado el entrenamiento programado por literalmente imposible. Hoy me tocaba natación y dos horas de bici, no tengo tanto tiempo ni fuerzas para hacerlo. Cuando voy al gimnasio la bascula esta rota y no pueden hacer la valoración, no hay gente apuntada suficiente para la natación con monitor y ademas falta una hora por lo que me meto en el agua y nado libre como Nemo, a mi estilo intentando mejorar la respiración, algo que creo voy consiguiendo, ya no trago tanta agua, pero me falta tener fondo, apenas llego a 100 metros de seguido y las siguientes en tandas de 50 metros. Los 45 minutos y 750 metros se me hacen eternos pero consigo superar la mitad de mi entreno diario, no estoy orgulloso pero hay veces que no lo que haces o quieres hacer no sale bien.

Jueves. Despertar sin horarios es un lujo en la vida o el merecido descanso del guerro, sigo con dolor en la tibia y temo que el viernes no pueda correr, pero hoy toca descanso y me centro en ello. El gimnasio en el que estoy apuntado tiene una un Spa y un circuito termal. No me explico como he tardado medio siglo en descubrir los placeres de un Spa, que gozada, he probado todos los chorros, burbujas y unas tumbonas acuáticas con spa_2-1024x685burbujas que son el cielo en la tierra, en cuanto tenga el mp3 para el agua creo que he descubierto el rincón donde bajarme del mundo una o dos horas a la semana, ahora las tengo que buscar. Para completar mi jornada de descanso me hago el circuito termal, bueno casi, el baño de agua caliente es una pasada, el pasar baso del agua fría no tanto pero me gusta como me deja la piernas, 10 minutos en la sauna romana de aire seco, duchas de chorros que alternan agua fría y caliente que es como una placentera tortura, si pensar en preparar un triatlón no es suficiente tortura y la ducha de aceites que sale difuminada, una pasada. Intento las dos saunas húmedas pero el olor y el calor me pueden, termino mi circuito con el paseo de guijarros que me encanta. Sigo muy cansado pero más relajado, mas tranquilo y en paz mental.

Viernes. No llueve, la temperatura es ideal para correr y tengo programado un entrenamiento de 60 minutos, la tibia me molesta un poco, me poco hielo y hago un poco de pereza para calzarme las zapatillas, al final salgo y veo que es una molestia muy pequeña y llevadera y que termina por irse. Pero hago algo mal y comienzo a sentir molestias en el img_0013glúteo derecho, el lado de la tibia dolorosa. Mi ritmo de carrera es el patéticamente bajo de 6:40 pero cada vez siento que planto peor el pie. A los 40 minutos el cansancio y el dolor comienzan a ser demasiado para mantener el entreno, aguanto hasta el puente, hasta los 45 minutos y regreso a casa andando. Me faltan horas de gimnasio y fortalecer la musculatura para evitar lesionarme. un consejo antes de empezar a correr fortalece toda la musculatura que vas a necesitar, no es una perdida de tiempo, al final lo agradecerás.

Sábado. Las molestias en el glúteo siguen, hace un día medio triste muy ventoso pero se podría salir rodar. El entrenamiento de hoy es natación y bicicleta. Me voy a la piscina equipado con todo el bañador y las zapas de mtb para subirme a una bici en el gimnasio.

Las primeras sensaciones en la piscina no son buenas, pero tiro algo más de brazos intento mantenerme recto y mejora mucho, no siento molestias y puedo nadar tranquilo en una calle con solo dos personas. Consigo hacer varias veces 100 metros seguidos, algo que para mi es un triunfo, siempre miro el reloj a eso de los 20 minutos para ver si estaría dentro del tiempo de corte del triatlón de la CDC en Junio, pero aún sigo fuera pero recortando lo que me anima a seguir haciendo largos. Por primera vez en un entreno llego a los 1.000 metros y noto que voy adquiriendo algo de la técnica aprendida estos días.

Me he puesto la cinta del pulsómetro y veo que estoy dentro de la zona 3 en la que tengo que trabajar, pero me tengo que meter algo más de caña con mis descansos cada 50 metros. No estoy muy cansado pero al andar si tengo molestias en la pierna.

Opto por una sesión de SPA y termal en gimnasio, creo que voy a poder aficionarme a esto.

Domingo.  Parece que tener paciencia y no forzar da resultado, el dolor es menor. Hoy toca bici y correr pero queda totalmente descartado, si lo hago sé que sera peor que no hacerlo. Opto por poner frío y una sesión de Core con ejercicios de Youtube para síndrome piramidal.

Antes de ir  a casa de mis padres me doy un largo paseo tranquilo por los lagos de las presillas, se que me esperan unas torrijas caseras de mi madre y no quiero estar todo el día sin quemar algo de energía, la bascula se dispara y hay que dar salida a las torrijas aunque sea andando.

Mark Twain dijo Los obstáculos no son más que un condimento del triunfo. Ya era consciente que esto no sería un paseo.

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Diario de un triatleta con sobrepeso: Semana 1.

Le he dado muchas vueltas a si escribir o no un diario público de mi recorrido para llegar hasta la línea de salida de un triatlón, y si él trabajo realizado puede ayudar a quien busque como yo, completar el reto de cruzar la línea de meta, sin posiciones, sin tiempos, tan solo dentro de los límites y cortes estipulados por la organización.
Estas semanas me gustaria fuesen  un cuaderno de bitácora donde plasmar el trabajo que me puede llevar al éxito en mis objetivos o al más absoluto de los fracasos. Evidentemente ha ganado la opción de escribir una entrada semanal sobre qué voy haciendo y como lo hago. ¿Qué es lo que ha inclinado la balanza para escribir? He visto muchos consejos parar iniciarse en el triatlón, como afrontar la prueba, pero poca información sobre el día a día, los éxitos y los fracasos.

Una de los grandes pilares para afrontar un triatlón o llegar a prepararlo es la fuerza de voluntad, la constancia y dejar las escusas a un lado, es motivación en estado puro. Los cientos de frases de gatitos que he leído estos meses y hoy son un mantra en mi camino, un asidero para completar un último kilómetro cuando te duelen hasta las pestañas o el despertador sonando a diario sin llegar a marcar nunca los dos dígitos. Una de estas frases motivadoras Lo fácil ya lo hice, lo difícil lo estoy haciendo y lo imposible tardaré, pero lo lograré.

Semana 1.

Sabía que iniciarme en el triatlón sin ayuda no es imposible, pero tal vez sea demasiado lento, demasiadas pruebas y error. Había que buscar ayuda, minimizar los errores sobre la experiencia y me topé con la página de 3t Tri trail team, contacte con ellos y aposte por su club con el que me he apuntado para guiarme en esta loca aventura. Básicamente tienes dos opciones unos entrenamientos online con un entrenador por chat y otra con los entrenamientos online más los presenciales, opción por la que opté.

Lunes me toca correr, algo suave y acorde con lo que venía trotando, la luz natural motiva y muy animado me cambio rápido y salgo a correr. Algo metí mal en el entreno guiado del Garmin y no me cuadraba mucho. Comienzo a correr y mis sensaciones son geniales, como las de un primer día de colegio, voy calentando despacio cuando me doy cuenta que no me he puesto las medias de compresión que evitan los dolores en las tibias. Nada puede empañar este momento y decido correr tranquilo sin comerme la cabeza, no me duelen las piernas y eso es un triunfo comparado con la ultimas salida que parecía un muestrario de dolores y lamentos. Por un error en el registro del entreno solo corro 40 minutos de los 45 previstos en unos humildes y patéticos 6:38 de ritmo con 6.09 km recorridos, todo un universo de mejora cuando pueda dejar rienda suelta a mi corazón y deje de estar corriendo con un ojo en el pulso.

Martes me doy de alta en el gimnasio, en ocasiones los pequeños detalles son un guiño del destino y en la camiseta de regalo figura uno de mis lemas favoritos Insistir, persistir, resistir y nunca desistir. Es una señal del Karma, el universo de poster de gatitos con frases motivadores me manda un mensaje en forma de camiseta y con la sonrisa aún en la boca me lanzo a la piscina donde intento corregir errores y mejorar mi natación con las instrucciones del entrenador del club dadas el sábado pasado anterior en la toma de contacto. La sesión fue un desastre absoluto, pero bueno, poco a poco iré completando un puzle de errores y vicios que me llevaran a mejorar mi aerodinámica en el agua y si tengo que perder lastre también y acercarme a lo que más miedo me da los 750 metros de natación en el lago de la casa de campo en menos de 22 minutos para superar el corte. Al final 45 minutos de natación y 825 metros, que bueno no llegaría ni al calentamiento de un triatleta, paciencia.

Miércoles levantarme de la cama fue una odisea, los entrenamientos por la tarde hacen que tenga que posponer mi hora de acostarme y voy acumulando cansancio, sueño y hambre, si me diesen a elegir no sabría porque decantarme. Bueno, sí dormir. El plan de entrenos indica bici, algo que me hace realmente feliz, la tarde es fría y con un viento atroz, pero si me meto en el gimnasio me muero así que opto por otra de las frases de mi poster, no hay escusas para no entrenar. Me cambio, y con el equipo de luces puesto en la bici opto por dar vueltas al polvoranca. El parque parece un túnel de viento, mientras me pongo los auriculares los patos me miran como diciendo, pero a dónde vas con la tarde que hace. Cuesta pedalear, el atardecer es de película, el viento me lastra, mi mirada se pierde en un atardecer de cuadro impresionista, decido parar y hacer una foto, no hay nadie en el parque entrenando con bici y tengo toda la pista, el viento y un ocaso para disfrutar de 60 minutos de entrenamiento que me están dejando exhausto.
A medio entrenamiento, el punto de luz de mi faro centra mis pensamientos, me siento feliz por lo que estoy haciendo, por el cansancio y dolor de partes de mi cuerpo que hacía años se limitaban a ir de un sitio a otro como un equipaje comienzan a formar parte activa de mi vida, de un trialakan que trabaja por cruzar la meta de sus sueños. Mi corazón me pide una vuelta más, pero mi mente y mis piernas me miran mal, se alían con los brazos y toman el control del manillar para optar regresar a casa, total 20,84 km en una hora y cinco minutos, bajo para lo que podría rodar, pero bien dadas las circunstancias. Es tardísimo cuando me voy a la cama y caigo muerto.

Jueves, 5:30 suena el despertador, pero no puedo con mi cuerpo, estoy agotado, me paso el día entre bostezos y arrastro un agotamiento total, hoy tengo valoración en el gimnasio y 45 minutos de natación, pero necesito dormir y apenas llego del trabajo, anulo la cita ceno y un poco mas de las 10:30 ya estoy entrenando sueños y ronquidos.

Viernes, el fin de semana para la mayoría de los mortales y gente en su sano juicio es sinónimo de descanso y tiempo libre, para mí son días de mayor Intensidad y cansancio, lo divertido de hoy es que por un lado puedo descansar por la tarde un rato y por otro que toca entreno en la pista de atletismo y conocer nuevos miembros del club. Al primero en conocer es a Oscar un Viejo miembro del comando sur, a Jesús que llevara el entreno y a Gema.
Correr por la pista es una gozada, la amortiguación, el llano absoluto o lo más parecido que me permite correr a 5:50, ridículo lo sé, pero para quien apenas ha comenzado a superar los 6:30 de media es lo más parecido a empezar a correr. Tras un calentamiento que para mí es carrera, nos ponemos con ejercicios de técnica de carrera y descubro lo torpe y negado que soy para la coordinación un desastre. Al final un buen entreno y una tarde entretenida muy agradable.

Sábado. Suena el despertador en modo fin de semana a las 8:00, toca hacer más cosas antes de entrenar y tras desayunar recoger un poco la cosa, toca natación en los cantos con Edu el entrenador de natación. Mientras veo con envidia como otros miembros del club devoran largo tras largo a buenos ritmos su entreno en el agua, yo caliento en la calle de al lado. Una vez terminan su entreno me toca técnica de pies y respiración, tengo que ver la natación con una visión sistémica y valorar mi progresión cada cierto tiempo, de momento el objetivo sigue siendo no ahogarme. Tras la natación el plan de entrenos indica bici regenerativa y como José quería salir en bici le llamo y completo la mañana con una salida divertida por las presillas, 16,29 km en una hora.

Domingo. Agotamiento, me duelen las piernas y me encuentro sin fuerzas, me toca una hora de bici y 6 km corriendo. Desayuno y opto por salida en bici de nuevo con José, en lugar de una hora que sean dos y mi sentimiento de culpa que sea algo menor por no correr.
Las subidas pasan una factura tremenda a unos aductores ya sin fondos para pagar este dispendio, Salir en bici en primavera es una gozada, por los colores, sonidos y olores de un entorno que supura vida por donde mires. La cdc en fin de semana es deporte y algo motiva para seguir dando lo mejor de ti en cada sesión de entreno, al final 33 km de MTB en dos horas, no está mal para las pocas piernas que tenía.

Una gran semana de entrenos que termino agotado, en unas horas comienza una nueva y los entrenos ya están colgados, fuerza.

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