Diario de un triatleta con sobrepeso 2.1==> Semana 1 : Agujetas

Dadme dos horas de actividad al día y me pasaré las veintidós restantes soñando.

Luis Buñúel

Y nos dieron 4 horas por la mañana y tres por la tarde, a elegir un turno al día para ver como la primavera había montado su espectáculo en nuestra ausencia. Campos verdes espectaculares bajo un cielo azul mas intenso que nunca, era como nuestro primer día de colegio, la primera salida al patio a jugar sin juntarnos, solos para disfrutar, para interiorizar una sensación de libertad, de belleza y agradecimiento ya no solo por estar vivo, simplemente por celebrar estar sano.

Mi ansia viva por correr, o lo mas parecido que conseguía con mucho miedo en lastimar la rodilla me dibujaba sonrisas y sufrimiento, angustia por ver todo lo perdido y lo que me queda por sufrir para volver estar donde estaba, menos mal que no era muy alto. La sensación de libertad que te regala una bici rodando por pistas mucho mas concurridas de lo normal sin estar sujeto por un rodillo, el viento en la cara sin ser generado por aspas de ventilador y el calor del sol en tu cara. Pequeños placeres de la vida que no se encuentran en amazon.

Pero la semana en si fue de altibajos, era semana de descargar y empezaba con entreno de natación, algo que me supera, la natación en seco es como limpiarse el culo sin haber cagado, se que hay que mantener la tonificación muscular, la movilidad articular pero no, falta el flow del agua, el deslizamiento, el fluir hacia tus sueños de travesías. Tan solo consigo realizar el entreno del lunes y entro en una montaña rusa de altibajos de sensaciones, de malos entrenamientos que los voy ahogando con caminatas por las presillas donde siempre encuentro consuelo con los últimos pasos de un sendero, al acoso de la tarde bajo los pinos, los atardeceres del sur siempre han sido un gran ansiolìtico.

Pero hay días que la montaña rusa me tiene arriba, levanto los brazos y disfruto de la atracción de la vida, del entrenamiento para dejar en verde el día de entrenamiento al completo de TrainingPeaks,  caritas alegres con buenas sensaciones de esfuerzo, hago mis CaCos por la mañana, con el frescor matutino quemando el cartucho de mi salida diaria para por la tarde ponerme en el rodillo y rodar por watiopia sin casco con mi melena al viento y look de vikingo,que gran descubrimiento este mundo virtual.

Voy despacio con los entrenamientos , no tengo un objetivo al que llegar, pero tal vez si y no lo este viendo. Tengo un sueño por cumplir y se llega paso a paso, cada paso es un entrenamiento, unos días será corto y otro zancada, unos días lo terminare a gatas y otras a la carrera con sprint final. Son días que pueden resultar monótonos hasta que nos hagamos a esta nueva realidad, a nuevas rutinas y nuevas formas de vivir la vida. Nos podrá gustar mas o menos, pero solo hay una vida que vivir y la aptitud positiva para afrontarla es lo único que nos hará disfrutar de ella.

Christopher McDougall,  periodista y corresponsal de guerra estadounidense, dijo Si observamos cómo aprenden los niños nos damos cuenta que ellos, más que entrenar juegan y disfrutan. Creo que el éxito de entrenar depende precisamente en esta capacidad de disfrutar y encontrar la diversión más que en forzar tus propios límites.

Entonces que den comienzo los juegos.

 

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Luz económica para fixie.

Para moverte por la ciudad con tu fixie, uno de los principales objetivos es ser visto, ya no solo por los vehículos, también por los transeúntes que a menudo invaden el carril bici y con algo brillante que se les acerca en ocasiones se les despierta el instinto de supervivencia y se ponen en alerta al verte llegar.

La luz que propongo en este articulo no tiene marca, es de las económicas (si la pillas en una buena oferta de amazon a mi me costo 9,99 €) y es cara si la comparamos con otras que podemos encontrar en los marketplace chinos, pero con el valor añadido  de tener una garantía mas fácil de gestionar con opciones de existo en caso de tener problemas.

La linterna nos llega en una caja de cartón neutra, bien protegida en su interior con un cable corto de carga, un breve manual de instrucciones y la linterna con el soporte equipado con dos gomas que nos aseguraran un buen ajuste en el manillar para que no se mueva.

Es muy fácil de instalar y no precisa de herramienta alguna al fijarse con un sistema similar al cierre rápido de las rueda. Una de las razones por las que me decante por esta luz para bicicleta delantera es su facilidad para quitarla del soporte y poder llevártela cuando dejas las bici aparcada, ademas de permitirte girarla sobre su soporte 360º, que no le encuentro mucha utilidad en este sentido, pero el tiempo dirá.

la batería interna de litio se carga por completo en dos horas nos permite cargarla con el ordenador al llegar al trabajo y con un cargador standar en casas al llegar y tenerla siempre operativa.

La linterna tiene cuatro modos de funcionamiento:

  • Modo potente ==>  200 lumen con una duración aproximada de 3 horas.
  • Modo Standard ==> 100 lumen con una duración aproximada de 4 horas.
  • Modo Eco ==> 50 lúmenes con una duración aproximada de 7 horas.
  • Modo Flashing ==> da el brillo en modo potente y dura aproximadamente 6 horas.

De todos los modos que tiene el potente para circular de noche  con un alcance de 50 metros aproximadamente y el modo Flashing de día son los que realmente dan funcionalidad a la linterna.

El interruptor de la linterna es el indicador de plena cuando quede fijo, siendo intermitente en su proceso de carga y se ilumina en modo funcionamiento en la bici solo cuando el nivel de carga de la batería este por debajo del 25 % para avisarnos que la carguemos.

Creo que sin ser una maravilla, cumple con los objetivos que le podemos pedir a una luz urbana.

Link de compra ==> https://amzn.to/3bDIOco

 

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Diario de un triatleta con sobrepeso 2.1==> Semana 0 : Pandemia.

Creo que nosotros, me refiero a la raza humana, tenemos una idea falsa, creemos que podemos controlarlo todo, y no es así. Somos expertos en adaptarnos al cambio, ahora a la guerra, a las enfermedades que van surgiendo, a los virus… Nos vamos adaptando a todo. Creo que eso es admirable, por eso sobrevive la raza humana.

Doris Lessing.

Y de repente cuanto empiezas a tener las respuestas, te cambian las preguntas, puede que este sea simplemente el concepto de la vida, el reto a superar cada amanecer. Las respuestas a las dudas de ayer quedan en el ocaso, tan solo son el soporte para afrontar las nuevas preguntas que te trae el amanecer. Pero un día el amanecer nos trajo una pregunta sin respuesta, una pregunta en bucle repetida día a día en el mismo espacio y en un tiempo que seguía corriendo. La naturaleza cobro vida con más fuerza alentada por una meteorología favorable y un depredador recluido para protegerse de sí mismo.  Una naturaleza libre y desafiante nos mostraba la respuesta a la pregunta a la que no queremos dar respuesta. Vive de forma sencilla, natural, libre, vuelve a tu esencia hermanada con el entorno respetando el hogar que te cobija y sustenta.

Un día mis proyectos e ilusiones de ciudadano con problemas del primer mundo cambiaron, si cancelan o retrasan pruebas, como seguir con los entrenamientos o si mi cierran la piscina como voy a nadar. Y todo paso a ser una línea plana en el tiempo, sin ilusión, sin metas, sin ganas. Quería escribir, iniciar proyectos, nuevos retos para tiempos de pandemia. Pero no me ha sido posible, han sido 50 días en coma emocional y físico.

Pero un día te levantas y decides cambiar tu rutina, paso a paso, poco a poco, sin forzar para no apagar esa pequeña llama a la esperanza de salir de la oscuridad. El poder comenzar a salir a caminar, a correr o montar en bici vuelven a ilusionarme, pero sin metas, sin objetivos cercanos, solo uno grande y único, una cima, un sueño de un gran proyecto que siempre ha estado hay y siempre lo he aplazado. Ahora en mitad de un mar de preguntas encontré la gran respuesta y lo encontré en lo simple, en lo sencillo, en lo más fácil que es donde siempre está la respuesta, vive el hoy, vive simple, vive sencillo. Márcate metas vitales que te hagan grande como persona, retos de libertad de vida para cuando llegue el momento puedas cerrar los ojos y con una sonrisa de haber disfrutado tú tiempo puedas dar el paso a lo eterno. También se puede empezar a vivir hoy.

Y esta semana empieza de nuevo el entrenamiento de un triatleta con sobrepeso versión 2.0 . Con sus carreras, sus salidas en bici y soñando volver a sumergirme en el agua, nos vemos disfrutando de la vida.

La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda, y cómo la recuerda para contarla. El gran maestro Gabriel García Márquez nos dio la pauta, comenzamos a contarla.

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Diario de un triatleta con sobrepeso Temporada 19-20 : Semana 10

Lunes 2 de Marzo. El margen del aún hay tiempo empieza a ser cada vez más pequeño. Mayo está a la vuelta de esquina y es donde tengo puesto el foco de atención para algunas competiciones. El entrenamiento de ayer sorprendentemente me dejo fuerte, de moral y en general. Me sumerjo en la piscina con ganas, vuelve el dolor de hombro, necesito calentar, este viejo cuerpo necesita funcionar un rato para entrar en calor. Tengo dos series de 200 metros para calentar, 150 m variados y 50 m pies. En la serie de pies veo que la preciosa socorrista rubia se agacha para hablarme, te he puesto la calle de palas y aletas, no me podéis negar que es lo más bonito que se puede decir a un triatleta entrenando en piscina. Le doy las gracias y le digo que hoy no las he traído pensando que había mucha gente, pero que los lunes cuente con mis palas, aletas y todo mi corazón, esto último en voz en off, como en las comedias románticas.

Pruebo el pull kick, de esto haré una entrada ya que me parece interesante, pero adelanto una pasada. 4 series de 50 metros a menos de 2:00 los 100, paciencia y trabajo para ir bajando los segundos. Toca el entreno de bloque, el durillo. Se trata de dos bloques, el primero pirámide progresiva en el que nadas 50 metros en z1, 50 metros en z2 y 50 metros en z3 con 30 segundos de descanso con cuatro repeticiones. Estas series me cuestan, alargo los descansos más de la cuenta pero voy sacando los mismos tiempos por serie. El segundo bloque es igual pero invertido, primero las series duras y vas en regresión, se me hace menos pesado, saco peores tiempos ya que continuar nadando en z2 tras un z3 es duro, pero creo que es un buen entrenamiento para aprender a descansar nadando, cuando en competición necesites una pausa activa. Sigo luchando aun con mi angustia en el agua, cada menor pero latente. Termino el entreno de 1.900 metros contento, muy tarde para correr 30 minutos, necesito organizar mejor los lunes.

Martes 3 de Marzo. Toca día de fuerza, pero no la encuentro, me lo tomo como día de descanso e intentaré meter esta sesión durante la semana. Poco a poco voy aprendiendo que se necesita descansar, pero conociéndome, esta benevolencia tiene que ser muy controlada.

Miércoles 4 de Marzo. El día se me ha complicado sobremanera y a pesar que voy en coche, no llego al entrenamiento presencial. Sigo tremendamente cansado pero tengo que entrenar, aunque sea solo salir a trotar. Tarde me disfrazo de runner y salgo a recorrer mi circuito clásico. Siempre me cuesta un mundo empezar una actividad física, pero con las primeras zancadas las sensaciones son buenas, puede que fuese porque hacía mucho que no corría con música, por la temperatura agradable o simplemente correr por calles vacías en los tiempos del coronavirus. Mi ritmo es bueno, para el ritmo que me puedo permitir en este cuerpo de saldo, me matan los semáforos y los cruces en los que siempre me pillan en rojo o siempre pasa medio Alcorcón, vamos que en lugar de estar en la calle paseando van en coche.

Dos kilómetros, parque superado, comienza la bajada, un pequeño roedor me reta en una carrera que tiene pérdida con sus pequeñas patitas, aumentó el ritmo, se que en nada subirá la inclinación, mis pulsaciones y vendrá la cuesta. Me planteo hacer las series programadas, pero mi pulso, mis piernas y las miles de voces disidentes de mi cabeza se parten el culo, va ser que no, pero la intención era buena. Una vez de nuevo en la zona alta, con media hora de carrera y 5 km podría haberlo dejado, pero me encuentro a gusto corriendo y decido seguir dos kilómetros más, izquierda o derecha, el semáforo decide por mí, por la recta del polígono, se que hay 1 km hasta la última rotonda y vuelta, genial.

Sigue la tranquilidad, no hay nadie corriendo, apenas tráfico y el agradable olor a carne asada del restaurante siempre me mata, pero la felicidad dura poco. La rodilla comienza a quejarse, de nuevo dolor en la cara posterior, nivel uno llevadero y fuerzo hasta el final de la calle, el malestar aumenta, parro y arrancó un par de veces, pero decido dejarlo, vuelvo a estar sobrecargado así que toca dejarlo y volver andando a casa. Aún así contento con el entreno u mi fuerza de voluntad.

Jueves 5 de marzo. De nuevo salgo tardísimo del trabajo, el transporte público se porta y no tardo en exceso en llegar a casa. Me doy media hora para mi, para desconectar del mundo, para ver sin mirar, escuchar sin oír, encefalograma plano, sin actividad cerebral y la verdad que termino por entender el porqué mucha gente opta por este modo de vida aletargado del mundo.

Sigo con mi actitud positiva, me gusta hacer o por lo menos poner mi empeño en hacer las cosas bien y me meto 20 minutos de elíptica para romper a sudar, para continuar con mi rutina de ejercicios de fuerza con gomas, no me la vida para empezar con el TRX aún pero llegará. Al final del día chocolate.

Viernes 6 de marzo. Tengo la batería interna a modo bajo consumo, tras estudiar mi hora de inglés auto impuesta e ir a comprar, la rodilla e dice que no está para correr, me siento en el sofá y caigo dormido, cuando me despierto siento remordimientos de no haber por lo menos intentado el calentamiento, pero también se por experiencia que hoy es un día de elíptica, de recuperación activa, de darle caña a la patata sin impactos, me marco 18 km en 45 minutos y los consigo en un circuito con subida, término contento, que no feliz, para eso habría que correr.

Sábado 7 de marzo. Por alguna extraña razón mi cuerpo se despierta a las 7:00 de la mañana los sábados y me estoy viendo Homeland, uno tiene que sacar tiempo para todo de donde no hay. Nos juntamos cuatro para nadar, y a pasar que me encuentro un poco falto de aire en general, desde antes de los tiempos del coronavirus, disfruto el flow que voy logrando con mi nado, menos en una serie que me pase de revoluciones y sentí la necesidad vital de para, que mal, una vez me recupere fue de menos a más hasta sentirme rápido e ir tocando pies que por lo general se me quedaban muy lejos largo tras largo. Sentir el agua lo es todo, el apoyo, el deslizamiento, empezar a sentir algo de velocidad, termino en 2:20 los 100, muy lento aún pero con la ilusión de lograr esos 2:10 de media en abril.

Domingo 8 de marzo. Me levanto algo menos cansado que de costumbre, el cielo está raso, luce un sol magnífico y hace el fresco mañanero que siempre me ha gustado golpeando la cara cuando abres la ventana, buenos días domingo. Le escribo a Jose y hoy tiene la mañana libre para disfrutar con la bici, se apunta a salida larga, bueno media. Me fío del sol y salgo justo de ropa, donde andarán los 17 grados prometidos, vuelvo a casa a por los guantes largos y me pienso la chaqueta de invierno.

Con los primeros kilómetros en el gps y las primeras cuestas en las piernas se empieza a estar bien, pero no me sobra ni el chaleco ni el Buff. Me encanta la zona de Boadilla con sus pinares y senderos. Nos encontramos con Cymrun, al que incordiamos un poco por lo abrigado que va, tras despedirnos seguimos a buen ritmo para disfrutar los senderitos que nos dejan en pozuelo de Alarcón y de hay a la casa de campo, para bordearlo por la tapia, con sus rampas que le dejan a Jose las piernas sin gasolina.

Terminamos contentos, a mi me queda aún la incertidumbre si estoy para la ducross de dentro de dos semanas, pero eso será otro capítulo a escribir la próxima semana.

Esta semana sin haber logrado mis objetivos en su totalidad, termino contento, necesito aumentar un punto el nivel de sufrimiento sin romperme.

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Diario de un triatleta con sobrepeso Temporada 19-20 : Semana 9

Lunes 24 de febrero. Durante todo el día voy en estado de somnolencia que no me entero de nada, toca natación y carrera 25 minutos de trote, el cuerpo pide parar, pero quiero nadar, intento ponerme el bañador y me voy quedando dormido. Entrenar así es perder el tiempo, escucho al cuerpo y a las 9:15 estoy ya en la cama, hay días que necesitas entrenar el descanso.

Martes 25 de febrero. Me despierto más despejado pero sigo aún tremendamente cansado, no de sueño como ayer no podía mantener los ojos abiertos pero si de piernas. Estudio inglés una hora, para después forzarme a una sesión de ejercicios de fuerza, pero francamente muy desmotivado.

Miércoles 26 de febrero. Toca entrenamiento de club, de vuelta al running a retomar el dolor de piernas. David me trae la camiseta y la sudadera del club que son muy chulas, Raquel vuelve a entrenar después un largo tiempo sin verla y al final nos juntamos un buen grupo tras las últimas semanas bajo mínimos. Buenas sensaciones, molestias llevaderas y casi siete kilómetros y medio de carrera en la que termino cansado pero contento, me lo he pasado genial en el entrenamiento.

Jueves 27 de febrero. Hay días que el universo se alinea para dificultar el entrenamiento, un atasco de una hora y otros 45 minutos de pie haciendo core en el vagón me dejan muerto. Llego a casa en trayecto un que ha tardado desde el trabajo 2 horas. Paciencia.

Viernes 28 de febrero. Algo más descansado me animo a ir al entrenamiento de Running, buena compañía y trabajo llevadero al estar en la semana de descarga. Trabajo a mis ritmos de carrera, es absurdo correr para lesionarte por encima de tus posibilidades. Aburrido por tener que hacer el trabajo solo, si. La única motivación es a medida que la luz vaya ganando su pulso al día, el mío lo haga a mis ritmos de carrera y no el ir a la par pero por lo menos poder verles de lejos.

Sábado 29 de febrero. Esta vez nos juntamos cinco en la piscina, no he nadado en toda la semana y lo noto según me sumerjo, dolor de hombro que se pasa a 200 metros. Buenas series de brazadas subacuáticas y algo de volumen aderezado con intensidad. Soy un auténtico negado con el Garmin si no estoy solo centrado al 100% en lo que hago. Noto que mejoro en la técnica, bueno el agarre es aún mi asignatura pendiente, pero me voy encontrando mejor y solo también es cuestión de tiempo y constancia.

Domingo 1 de Marzo. Si él sábado fue un día climatológico desapacible, el domingo no se queda atrás, la borrasca Jorge a venido subida de humos con vientos huracanados. Tengo que hacer dos horas de bici o 50 minutos corriendo, susto o muerte. Al final llego a un mal acuerdo conmigo mismo y me subo una hora a la estática, un término medio que sabe a poco, pero que el descanso lo pueda aprovechar el lunes.

Esta semana he sido demasiado blandito conmigo, me esperan retos duros que exigen dureza en su preparación. Napoleón Hilo dijo Busca el lado positivo y agradable, aun de las situaciones más complicadas y dolorosas. Es una disciplina que te ayudará a pasar más fácilmente los momentos difíciles, y a convertir los problemas en oportunidades. 

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