Carreras Virtuales Decathlon Run Series.

Carreras Virtuales Decathlon Run Series.

Te imaginas que te paguen por disfrutar de tu deporte favorito, pues esto lo hace Decathlon en forma de puntos cada vez que completas una de sus carreras virtuales.

Y te preguntaras que tengo que hacer para apuntarme a estos eventos, pues es realmente sencillo. Tan solo requiere que tengas una cuenta registrada en https://www.decathlon.es y visita la sección servicios. También tienes que descargar la aplicación de Decathlon Coach si no tienes un reloj deportivo para registrar la actividad o puedes correr con tu gps y sincronizar la carrera por medio de Strava, Polar, fitbit o Garmin, usando el HUB de decathlon, misma contraseña que el registro en la web y tan solo hay que seleccionar de donde va a leer los datos, dos pasos muy sencillos a realizar una única vez.

Por cada carrera virtual que realices y se registre en la aplicación, Decathlon te dará 50 puntos que ingresara en tu cuenta MyDecathlon. Puntos que podrás canjear por experiencias deportivas o por un cheque de 6€ para gastar en las tiendas o en la web Decathlon.es una vez que se alcancen los puntos necesario para el canjeo.


El Calendario de próximas carreras para poder apuntarte es el siguiente :

10-11 de octubre 10K

7-8 noviembre 5K

12-13 de diciembre → 10K

30-31 de diciembre (San Silvestre) → 5K

(* Este calendario puede estar sujeto a cambios o modificaciones.)

Podrás apuntarte a la carrera de octubre próximamente en Decathlon.es en el espacio de experiencias deportivas.

Todas son totalmente gratuitas y tan solo requiere que te apuntes desde la web.

El Hashtag para mantenerte informado y si quieres publicar tu experiencia es  #LACARRERAESNUESTRA.

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Las zetas de la pedriza con la Gravel.

Si sientes que algo te escarabajea dentro, pidiéndote libertad, abre el chorro y déjalo correr tal y como brote.

Miguel de Unamuno.

 

Mi última semana de vacaciones y me había planteado una ruta de senderismo por la pedriza, pero el gravel me tiene enamorado y quería disfrutar de mi bici, de mi nuevo neumático de 38 para montaña y sobretodo de mis nuevos frenos avid BB7, lo pase fatal bajando la ruta por la fuenfría, tanto por agarre en la rueda delantera como por la frenada en las bajadas potentes.

Como siempre me cuesta empezar el día demasiado y tal vez por mi pereza o por lo cupos de acceso, seguramente de todo un poco, hacen que tenga que empezar la ruta desde el aparcamiento de la entrada al parque. Me lo tomo con optimismo, más subida y kilómetros para disfrutar y creo que ha sido positivo ya que he disfrutado del primero al último de los kilómetros recorridos. La ruta la comienzo en la barrera de control, ascendiendo por el asfalto solitario que sube al collado de quebrantaherraduras, entre maldiciones y quejas de senderistas que suben cargadados con la comida para pasar el día.

Pronto dejo la carreta para tomar la pista de tierra que te adentra en la pedriza, en su zona alta sin pasar por canto Cochino, una pista forestal muy poco concurrida, la mayoría ciclistas y que cuando había tráfico en la carretera te evitaba subir con los coches atosigándote. Y sobre todo tiene unas vistas increíbles del embalse de Santillana y de la sierra de Hoyo de Manzanares, eso sin contar con la paz que se respira. Hace un calor increíble y el sol pica anunciando tormenta, el cielo comienza a sacar nubes de su fondo de armario pero no son preocupantes. Esta pista pica hacia arriba, digamos que le encanta el porcentaje de dos dígitos pero a medida que ganas altura y te vas adentrando en la pedriza, cada pedalada, cada metro ascendido vale su esfuerzo por las vistas increíbles que te regala el entorno.

A los 6 km y tras una de esas bajadas que te dices a ti mismo, esto no es necesario que luego lo voy a tener que subir de nuevo y con su IVA seguro enlazas con la pista que sube de canto cochino hacia el collado de los pastores que es mi primer destino. La pista para la bicicleta gravel con neumáticos para montaña es una delicia, disfrutando de la bicicleta sin ningún problema, esta en su entorno, en su habitad. La ruta nos da descansos, sombra y el murmullo del agua en arroyos apagados y timidas cascadas que andan esperando que al otoño para que alimente su caudal y volver a tomar brío. Lo peor fueron las moscas, realmente pesadas durante toda la ascensión y por momentos muy numerosas y de echo me comí tres o mas bien se autoinvitaron a comer siendo ellas la comida, bueno más proteína.

Justo a 500 metros de coronar el collado me pasa un ciclista en MTB, uno de los pocos ya que en la salida vi un grupo de 5 ciclistas con Gravel disfrutando del camino de Santiago Madrileño y dos mas bajando por donde yo subía. Disfruto de las vistas en el collado de los pastores, me ha costado menos de lo que pensaba, la subida es dura pero creo que este sentido se me hace menos pesado que el otro, el tramo intermedio que hay entre los dos miradores y que ahora me toca recorrer en el sentido contrario es realmente pesado.

Me toca bajar hasta el río Guadarrama y subir un poco, llevadero y tendido hasta que te sumerges en el pinar, la bajada y el falso llano me hacen sentirme libre, estoy disfrutando de la bici este año con la gravel como hacia años, yo creo que desde el comienzo que no disfrutaba tanto dando pedales. El entorno es de cuento, helechos, pinos y sensación de soledad, de estar apartado del mundanal ruido. Ya lo dijo Fito Páez Que droga dura es la soledad que no te deja sostener los ojos fijos en el televisor ni el mundo bajo tus pies. Estos momentos son los que al final te atraen a la montaña como un imán, respiras fuerte, cierras los ojos y sientes todo un mundo de silencio y ruido contenido al acorde del viento entre los árboles, del agua corriendo entre las rocas o las aves cruzando el cielo, abres los ojos y te sientes vivo, un chute de luz, de belleza y libertad. Tal vez nos alejamos de la felicidad cuanto mas llenamos nuestros vidas de desechos materiales. 

La fuente antes del mirador que nos deja la pedriza a nuestros pies no tiene ni gota de agua, continuo subiendo, breve parada en el desvío a la nava, no hay ganas de subir, no le veo tanta gracia a la subida y tampoco es tan grande su recompensa en vista. Toca la bajada, temeroso por como se comportaran los frenos y con la primera frenada siento que mi bici esta feliz, nota la frenada, que tengo capacidad de detenerme si lo preciso cosa que antes no la tenía, lo se, le estoy quitando emoción a la vida, pero con los años uno también gana en prudencia.

Canto cochino esta vacío de coches y con gente diseminada por las praderas pero que cuesta encontrarlas, sería como un juego para buscar al senderista. Esta vez si me toca subir quebrantaherraduras, la subida comienza con un 10% pero pronto te dice que es broma y suaviza hasta hacerla divertida como la bajada y la llegada al coche. Me espera un buen bocata y probar la bebida sin gas de monster, me encanto y eso que me lo tengo prohibido, sobre todo el monster normal al que era adicto, muy adicto. 

Creo que hasta ahora la pedriza es una de las rutas para la gravel mas divertidas y bonitas de la Comunidad de Madrid, que si tienes una de estas bicis te animes a descubrirla y disfrutar con cuidado y precaución en las bajadas ya que que es pista pero tiene algunos tramos complicados para nuestras monturas, yo bajé rápido, mas rápido de lo que me imagine en un principio pero una vez me hice con el neumático de 38 taqueado delantero y sobretodo los frenos, nuestras gravel no tienen limites solo nuestro deseo de disfrutar de ellas.

Ya lo dijo el gran maestro Bruce Lee Si te acostumbras a poner limites a lo que haces, físicamente o a cualquier otro nivel, se proyectara al resto de tu vida. Se propagara en tu trabajo, en tu moral, en tu ser en general. No hay limites. Hay fases, pero no debes quedarte estancado en ellas, hay que sobrepasarlas… El hombre debe constantemente superar sus niveles.

Track de la ruta.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Diario de un Triatleta con sobrepeso tercera temporada, Capítulo 1: Un mar de dudas.

La necesidad de ver el horizonte, de ver un poco más allá, es lo que nos salva. Y creo que está en todos nosotros.

Luis Eduardo Aute

Volver a empezar una temporada más, pero esta vez muy diferente o tal vez no. Para mi es la tercera temporada, pero tengo que tener en cuenta que la primera la empece en mayo y la segunda se la llevo por delante una pandemia, empiezo una tercera que bien podría ser la primera y tres cuartos o la Harry Potter edition. La verdad es que si marca una diferencia con respecto a las anteriores, estoy mas viejo, estoy mas gordo y ya se lo que se sufre para mejorar un poco, ya tenemos todos estos malos ingredientes vamos al lió.

La primera semana de septiembre comenzó la temporada oficial del club que pudisteis leer en el blog los más asiduos a leer mis crónicas. Jornadas de puertas abiertas y un kilo de comida para donar a una organización benéfica a final de mes. Retomo los entrenamientos con la carrera y el parque de las comunidades, poco desnivel, mucho espacio para entrenar y un perímetro medido de 1 km en la versión corta con 1.200 metros en su versión larga. Reencuentro raro con los compañeros y alguna cara nueva, la nueva normalidad para los latinos es cuanto menos fría en lo referente a la interacción social. Con el primer entrenamiento ya me di cuenta que este año mi forma esta muy lejos de poder entrenar en grupo, ademas ahora el nivel en el grupo principal es más homogéneo y en seguida se abre un gran hueco entre ellos y servidor que los ve muy de lejos, me faltan mis compañeros del año pasado que hacían de nexo durante todo el entreno lo que me motivaba a mejorar y subir ese nivel más que veía cerca y podía llegar,  era asequible. Pero este año mas que motivarme me desmotiva el entrenar en grupo y hago lo posible por no retrasar en exceso los ejercicios grupales. Termino agotado y contento, con la idea de darme una nueva oportunidad el sábado en el entrenamiento presencial.

En piscina el entrenamiento lo hacemos también en un solo grupo, las calles están dobladas y eso permite nadar sin molestias. Las diferencias son también notables pero al ser 25 metros se lleva de otra manera y se puede gestionar mejor la diferencia de nivel. Gran entrenamiento dirigido por David, me gusto mucho. Y al día siguiente de nuevo a las 10:00 entrenamiento de carrera a pie y esta vez ya me doy cuenta que no puedo seguir el ritmo de los grupales, en tramos de tan solo 500 metros soy incapaz de seguir su ritmo, creo que lo tengo decido y comenzare esta temporada con los entrenamientos On-line y entrenando solo hasta ver si consigo los ritmos que me permitan estar más cerca de ellos y no me saquen medio parque en el calentamiento.

Lunes primer día de entrenamiento de la tercera temporada, toca natación 1.400 metros que los hago con un ritmo medio muy lento 2:31 los 100m, pero pienso que con el año que llevamos, los parones y  mi forma física lo doy por bueno, lo mejor es que he disfrutado en el agua, la he sentido y me he nadado cómodo. Al final entrenar son sensaciones, emociones y una forma de vivir tu vida, muchos entrenan para competir yo entreno para disfrutar del deporte, tal vez como forma de vida,  para superar un tiempo mínimo en completar una prueba, antes lo veía un objetivo muy pobre, pero cuando sientes el dolor en tu cuerpo para conseguirlo valoras mucho mas el terminar aunque seas el último.

Los martes toca fuerza y es como la jornada de descanso, poco a poco las rutinas de fuerza me han ido gustando cada vez más, mi cuerpo del siglo XX le cuesta aún completar las series y no hablemos de la coordinación, aún no entiendo como puedo andar sin caerme con lo torpe que soy para coordinar mis brazos y mis piernas.

Miércoles, no lo he dicho pero esta semana estoy de vacaciones 🙂 . Como he decido no ir al entreno presencial de carrera y quiere disfrutar de mis vacaciones me voy a la montaña y me hago una rutilla de senderismo la crónica la podéis leer aquí. En resumen disfruto muchísimo, pienso muchísimo y recupero a las voces locas de mi cabeza en una  brainstorming increible para esta temporada, veremos que es lo que sale.

El Jueves toca rodillo, como no lo tengo montado y ando pensando en cambiar mi estática y rodillo antiguo por una inteligente, salgo con mi gravel y mi poca inteligencia a dar una vuelta y completar el entrenamiento. Salgo tarde, demasiado tarde pero eso me permite disfrutar de otra ruta increíble de atardeceres. Como hay crónica de la salida la podéis leer aquí, la recomiendo esta muy bien.

El Viernes se me olvida registrarme para el entrenamiento de natación, estoy muy perro y estar en el sofá es mas gratificante que estar nadando,  pero no puede ser y a las 20:40 me voy a la piscina, las voces de mi cabeza no hay quien las aguante. Siempre me cuesta empezar, pero una vez en el agua y largo tras largo te sientes en paz, tranquilo, nadar me relaja y más en estas primeras sesiones que son de adaptación. Termino con el tono del gimnasio de iros recogiendo ya cuando salgo de la puerta. Ir a nadar tarde es mas por estar menos en el agua.

Sábado es el día que llevo temiendo toda la semana, tras la petada física y psicológica de la semana pasada correr no me motiva nada. me levanto pronto pero hago tiempo para ver si se me pasa la idea. La verdad es que si quiero entrenar en solitario tengo que superar estos momentos de crisis con mas celeridad, hoy las voces están dormidas pero noto que se van despertando y antes de que empiecen los remordimientos comienzo el entrenamiento. Las primeras zancadas son duras y piensas, bueno  hasta la esquina lo he intentado, pero no hay están las voces en tu cabeza, a los mandos de tus piernas y sigues corriendo, 20 minutos de calentamiento que no pongo bien en el Garmin y no me marcan el ritmo pero bueno me da para llegar al parque, hace calor pero se lleva bien, hay cada vez menos gente el final de verano también termina con las ganas de ejercicio de los últimos supervivientes del confinamiento, pronto el frío y la falta de luz nos dejara de nuevo las calles vacías.

Tras los 2o minutos comienzo la sesión de entrenamiento con como 6 bloques de 500 metros a 05:55 y luego 100 metros  a 05:09 de máximo ritmo, como soy demasiado vago pienso puff, solo voy a hacer la mitad que voy muerto, pero no para esto están las voces para que hagas tus 6 series como el entrenamiento manda y en gran medida dentro de los parámetros estipulados, así que contento, creo que puedo entrenar solo.

Como me estoy en Tik Tok y tambien en el grupo de runner de Tik Tok en Strava no puedo evitar hacer uno el enfriamente 🙂 y para compensar el tiempo perdido en este vicio regreso hasta casa corriendo.

Domingo la perece me puede por completo, el cansancio y el dolor de gemelos, los tengo muy cargados, ya van pidiendo un masaje o más mantenimiento por mi parte. Decido salir con la gravel, es muy tarde y son dos horas de entreno. No quiero dar vueltas a un circuito por lo que me invento una largo, entretenido y que tiene su puntito, lo llamo Pistas y carriles bici de la costa marrón el track en wikilock. Me llama la atención de nuevo, pero esta vez de forma más acusada la falta de gente por la calle, practicando deporte y viviendo en general, ¿le habrán cogido gusto al confinamiento?. Si me cruzo con un par de familias montando en bici y padres con sus cachorros rodando por las pistas sin tráfico, aún podemos pensar que hay futuros deportistas si se enganchan a esto de la bici. Al final 36 kilómetros divertidos  en dos horas ,un buen entreno.

No me siento desanimado, tal vez desubicado por la situación, la falta de perspectiva, de objetivos y en general de un futuro mas parecido al 2019 que al de 2020. Buenos vamos paso a paso, mes a mes ritmo a ritmo y veremos que sale, me quedo con las palabras de Mario Benedetti. No te rindas, por favor no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda, y se calle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo, porque cada día es un comienzo nuevo, porque esta es la hora y el mejor momento. 



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Candado ligero para bicicleta Powcan.

Candado ligero para bicicleta Powcan

Yo salgo muchas veces solo y cuando quieres ir a una tienda a comprar algo, sacar un billete en el que no puedes acceder con la bici o simplemente no tienes a nadie que » pueda echar un ojo» a la bici, para todas estas ocasiones es recomendable llevar un candado ligero que te permita evitar el robo de tu bicicleta o tu casco al descuido o tirón.

Yo tras fracasar con la compra de uno muy ligero pero totalmente inseguro he decido probar con es modelo Powcan comprado en amazon en este enlace.

Es un candado económico y muy ligero, pesa 106 gramos, para mi ligero para llevarlo en la mochila o el bolsillo del maillot, apenas ocupa espacio siendo el selector de combinación la parte más aparatosa ya que el cable es realmente fino.

Sobre el cable decir que tienen una longitud de 1.8 metros, va enrollado en espiral y protegido con una funda plástica. La conexión con la zona de combinación es fija, pero en el otro extremo el cable permite un giro de 180 grados lo que facilita su instalación a la ahora de dejarlo instalado en la bicicleta. El candado se suministra con la combinación 0000 y el proceso de seleccionar tu propio combinación es muy sencillo.  Tan solo hay que abrir el candado con la combinación 0000 y una vez abierto veremos que por donde se introduce el candado para cerrarlo se gira en sentido horario (tiene una flecha indicándolo) y una vez girado se introduce el nuevo código a nuestra elección, una vez seleccionado se gira en sentido contrario y el código introducido sera nuestra nueva combinación. Es conveniente dejarlo apuntado o hacerle una foto, ya que no habrá forma de abrirlo si no es rompiéndolo de no poder la combinación adecuada.

Es ideal para poder dejar la bici en su lugar en el transporte público y poder dejar de estar pendiente de ella así como para dejar enganchado el casco o varias bicis en el bar cuando estamos disfrutando de un buena cerveza o charla tras la ruta.

échale un vistazo en este enlace, a mí me costo 9,99 € en septiembre de 2020.



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Gravel, senderos y atardeceres

Obtendré un gran placer, incluso una gran alegría, si te sometes. Cuanto más te sometas, mayor será mi alegría. La ecuación es muy sencilla. «Cincuenta sombras de Grey» (2011), Erika Leonard.

Creo que es una buena frase sobre cómo me siento cada vez que termino una ruta con mi bici de gravel, hay me he descubierto a mi mismo disfrutando como nunca, bajando un sendero a 32 km/hora, sintiendo el viento en mi cara, el camino en cada articulación y músculos de mi cuerpo, enarbolando una sonrisa por bandera con el ocaso a mi espalda.

No tenía ganas de salir, tengo los gemelos muy cargados y un tripón descomunal, estoy en horas bajas anímicamente para seguir practicando deporte, pero algo dentro de mi me empuja a no dejarlo, aviva un fuego casi apagado de ilusión, de metas y termino saliendo a regañadientes por las voces de mi cabeza, ¿ que tienes que hacer mejor que salir a montar en bici ?. Al final salgo tarde, demasiado tarde tal vez, voy rodando hacia las presillas la salida del puente determinará el camino. Decido ir hacia la casa de campo, pero solo es un rumbo. Los chicos de una escuela de MTB copan el sendero de las vías, de ellos será el reino de los KOM en los próximos años. Muchas bicis rodando junto a la M-40 que va pegada a la valla de los militares, secuelas de un virus que es lo único positivo que ha dejado. Un hábito del des confinamiento, seguir respirando libre con tu bici cuando por necesidad, de la noche a la mañana te ves encerrado entre cuatro paredes por preservar tu salud y la de los que te rodean.

Poco a poco el dolor de piernas se va diluyendo, el cansancio está hay, pero creo que ha venido para quedarse, es mi regalo por el medio siglo vivido. Bajo hasta la ciudad de la imagen, mi fe en subir el rampón técnico, muy empinado y repletos de surcos sin trazada buena termina con el prudente pie a tierra, menos de medio metro y lo hubiese logrado, tal ves de intentarlo con más fe esa fuese la distancia a una lesión, no me

decepcionó, estudio y aprendo para la próxima como superarlo.Subo hacia la finca cuando los tonos anaranjados empiezan a teñir el horizonte, empieza la ceremonia del atardecer. Pedaleo con más ganas, con fuerzas renovadas o tal vez aprendiendo a sufrir más y mejor, es mi asignatura pendiente. Como deberes me pongo estoicismo y juegos del hambre. Me regalo los senderos de la universidad, mi amigo Jose (Suguss) dice que estoy tonto por bajar con la gravel por esa senda, que es de locos, pero el odia a Dora, no la entiende y mi pequeña exploradora disfruta a su ritmo las sendas y pequeñas trialeras, con el sol frente a mi montando el espectáculo del atardecer me cuesta centrarme en la bajada y tengo que para para sacar algunas fotos de momentos mágicos que duran segundos.

Apenas quedan minutos de luz, el ocaso agota el día y disfruto la tarde, el entrenamiento y la vida con unas voces en mi cabeza calmadas y felices. Apenas me molesta la mala educación de dos pros del mtb en el puente que me obligan a parar subiendo para que ellos disfruten bajando, en el otro extremo cuando llego, cedo al paso a dos que suben, me lo agradecen con una gran sonrisa, no es tan difícil ser educado. Esta vez si disfruto la senda de las vías del tren, me dejo llevar demasiado por la emoción y Dora no tiene buenos frenos y nada de agarre en su rueda delantera, demasiada emoción edulcorada con velocidad es mala combinación, pero consigo meter la rueda por el filo del sendero antes de irme al prado de cabeza.

Ya en Alcorcon es de noche, las farolas alumbran mi último kilómetro. He disfrutado más de lo que hubiese apostado antes de salir, seguiré entrenando pero creo que a mi ritmo, luchando por mejorar mis tiempos, mis ritmos y superar los tiempos de corte con holgura en las pruebas, ser el último no me preocupa, prefiero disfrutar el camino que me lleve hasta la línea de salida y que mi esfuerzo se vea reflejado cruzando la meta, la posición es lo de menos.

John Steinbeck en su obra Al este del Edén escribió Casi todos los hombres son víctimas del miedo, sin que lleguen a saber qué les causa ese miedo: sombras, perplejidades, peligros innominados e indeterminados, el temor a una muerte solapada. Pero si consigues llegar a enfrentarte no con sombras, sino con una muerte real, descrita y reconocible, por bala o sable, flecha o lanza, entonces ya no necesitas sentir temor, o por lo menos no de la misma manera en que antes lo sentías. Entonces serás un hombre distinto de los demás hombres, te sentirás seguro cuando ellos griten llenos de terror. Esta es la gran recompensa; quizá la única recompensa. Cambia bala por depresión, sable por estrés, flecha por obesidad o lanza por apatía y descubrirás que todos los días libras una batalla.

Track de la ruta

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