Vuelta al Pardo al Estilo Sureño 2011

Si la sociedad sigue a este paso creo que veremos místicos otra vez, como los hubo en todas las épocas oscuras. (…) Y la humanidad, como la tribu judía en el desierto, se pondrá a adorar a toda suerte de ídolos.

Gustave Flaubert


Y hoy quiero rendir un homenaje con esta crónica a un viejo compañero de fatigas, a J@se, que a pesar de que solo compartimos rutas una vez cada cuatro o cinco años no perdemos el contacto gracias a las plataformas sociales. J@se una vez soñó con una ruta que quería compartir con todos nosotros y junto con unos cuantos alocados foreros del Foromtb tuve la suerte de poder completar junto a el y bautizar su gran proyecto que ahora forma parte de toda una clásica del MTB madrileñoLa GranVueltaal Pardo.

Ya han pasado muchos años de esto y muchas ediciones pero aún recuerdo en la memoria con cariño imágenes de ese día que no se me olvidarán nunca.

Este vez con otro José, Suguss en el foromtb, he decido completar la vuelta al Pardo pero al estilo sureño desde Alcorcón, el día anterior me había pasado 30 minutos en una máquina haciéndome una resonancia magnética para ver que tengo en la rodilla y 16 horas después me encuentro subido a una bicicleta para recorrer más de100 kilómetros, no tengo remedio, pero como dice suguss, si hoy no te duele eso esta bien.

Salimos de Alcorcón por el nuevo puente que han construido para entrar en el parque de las presillas, ahora nos gusta más bajar a la casa de campo por esta zona. El sol asoma tímido, apenas nos calienta y siento frío, voy de verano ya que se espera un día caluroso pero la primera hora veo que la voy a tener que pasar con la calefacción puesta, vamos dando muchos pedales para entrar en calor.

Hemos quedado con mi primo al final de la casa de campo, nuestro ritmo es lento ya que por delante nos queda mucho que rodar, nos pasan grupos de ciclistas a gran velocidad y llaneros solitarios en busca de presas con las que hacer unas buenas series. Cruzarla CDCse nos hace eterno, antes teníamos un trocito del caribe mostrando sabrosura en su interior pero desde que han cortado el tráfico ya no hay clientes y tampoco meretrices.

Una vez juntos los tres rodamos por el carril bici hasta la tapia del pardo en donde nos pegamos la subidita traicionera que esta vez si me la hago entera y no me resulto tan dura y pesada como en otras ocasiones. El sol ya calienta, por lo que suguss y Borja se quitan ropa para afrontar los primeros senderitos de la jornada y la dichosa pista con sus sube y baja que nos dejará en uno de los puntos más divertidos de la ruta, el sendero de la vía del tren con su caída buena hacia la derecha, le pido a mi primo que lo haga a su ritmo mientras suguss y yo nos lanzamos al limite de cada giro disfrutando como niños. Al  final del sendero oigo como me llama Borja que se ha caído, vamos a en su ayuda y vemos que se ha clavado el puente de las gafas en la nariz y se queja de un fuerte dolor en la mano ya que ha salido volteado hacia delante. Saco el botiquín, le limpio la herida y tras vendar la mano le acompañamos andando hasta la estación del Goloso que la tenemos al lado.

Justo cuando llegamos a la estación el tren entra por lo que ha sido muy rápida la evacuación. Al final solo resulto ser chapa y pintura en la nariz con un fuerte golpe en la mano sin rotura ni mayor complicación.

De nuevo a solas con suguss nos adentramos en la pista que nos bajará al puente de la marmota, en uno de los tramos suguss se pone a gritar y es que se ha topado con una serpiente de las gordas, paramos para verla pero con más miedo los dos que vergüenza, vamos que si se da la vuelta hacemos la ruta non stop. Una nueva bicha se me cruzara a menos de medio metro en una bajada pero esta si que corría que apenas me dio tiempo a verla.

Por fin me hago la bajada entera hasta el puente de la marmota sin bajarme de mi querida doble, como adoro a esta bicicleta, alcanzo a un biker que nos había pasado en la subida y me dice que el no lo intenta ni por mil euros. Sin apenas descanso nos penemos con el sendero divertidísimo que nos conduce hasta la pista de los rompepiernas. Hasta ahora mi rodilla no ha dado síntomas de dolor y físicamente me encuentro genial, hace un calor de mil demonios y comenzamos a buscar las sombras cada vez que paramos un minutillo para recuperar el aliento, cuando en las zonas técnicas hay que tirar de riñones. Unos senderitos más y la vía parque hacía Hoyo de Manzanares en donde frente a la academia militar decidimos hacer un buen descanso para comer mientras vemos como un coche de rally se deja sus buenos 20 euros en cada acelerada que le mete al motor dejando un ruido ensordecedor.

La zona de Hoyo es maravillosa, mucho sendero y pistas rápidas en las que nos topamos con un abrevadero para reponer agua, único punto de la ruta hasta el momento. Al llegar a la carretera de hoyo nos topamos con las coletas más divertidas del MTB madrileño, nunca me acuerdo de su nombre y hemos coincidido varias veces en marchas y eventos, me encanta encontrarme con esta pareja ya que destilan buen karma y su sonrisa te alegra el día, y hoy le han dado el toque maravilloso a la ruta.

Nos metemos otra ración de senderos sube y baja, baja y sube hasta llegar a las Matas en donde nos metemos otro bocadillo para el cuerpo, que yo soy diesel y tengo el deposito lleno, pero Suguss es un deportivo que tiene que ir repostando. Teníamos intención de hacer de una bonita locura y era regresar al sur por la cuenca del Guadarrama, bajando por la presa del Gasco, pero mi culo y el de suguss dicen que va ser que no y optamos por la opción corta, pasando por las rozas y tomándonos un gran descanso en el  parque del montecillo con unas coca-colas que nos proporciono Teresa, muchas gracias que se acerco a vernos.

Tras reponer fuerzas de nuevo continuamos esta vez todo por carril bici hasta enlazar con el monte Gancedo en donde un último sendero nos terminará de dibujar una sonrisa. Entramos a Alcorcón por el Tres Aguas en donde nos hacemos la foto de rigor, de nuevo lo hemos conseguido, me siento pletórico, no solo por no llegar agotado sino por ver que mi rodilla va bien en la doble, lo único malo del día la caída de mi primo Borja y el no poder celebrar que el también completo la ruta, pero otra vez será.

En días como hoy me siento como Alfonsina Storni cuando escribió a su madre ese fragmento de poema (..) Porque mi alma es toda fantástica, viajera, y la envuelve una nube de locura ligera cuando la luna nueva sube al cielo azulino.

Track de la ruta 

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De la Boca del Asno a la Camorca.

«Estar árbol a veces, es quedarse mirando (sin dejar de crecer) el agua humanidad y llenarse de pájaros para poder, cantando, reflejar en las ondas quietud y soledad.»

Carlos Pellicer.

Anuncian lluvia para las 14:00 y los cielos encapotados no invitan a madrugar para disfrutar de un medio día de campo. Me encuentro cansado, fatigado física y mentalmente por el trabajo, pero necesito evadirme, estar en la montaña por unas horas y volver a la monótona rutina diaria con la esperanza que en cinco días un nuevo milagro de libertad se hará posible.

Hacía mucho que no veía a JJ, el ahora esta perro y le cuesta salir en bici solo por la sierra, yo también añoro nuestras salidas de los viernes por la tarde y los domingos mañaneros de ruta perro por senderos y valles en busca de ninfas maravillosas de esas que al igual que yo huyen de la ciudad buscando unas bocanadas de aire fresco y capturar un rayo de sol que se pierda entre el denso pinar o esquivo se refleje en los estanques y guardarlo en la retina para ir iluminando los tediosos días laborales.

Aparcamos en la boca del Asno, este lugar es un sitio ideal para iniciar gran cantidad de rutas tanto en bici como andando, siempre me he preguntado el origen del nombre de este hermoso rincón y buscando por la red he encontrado una página, www.cronicasgabarreras.com estupendo blog que tras un gran trabajo de investigación Ángel Hernández Expósito nos cuenta el origen de tan curioso nombre “Su explicación sobre el origen de la Boca del Asno es de lo más singular. Parece ser que hace bastante tiempo – el autor no sabe dar noticia cierta del momento –, se organizó en el valle del Eresma, en el lugar conocido en la actualidad comola Boca del Asno, una merienda campestre. Se celebraba el éxito alcanzado por sus organizadores en las recientes elecciones municipales.

La alegría de los asistentes era grande, y grande su jolgorio, entre brincos y buenos tragos. Al caer la tarde, algunos de los flamantes nuevos concejales tomaron la palabra, y enardecieron al pueblo con renovadas promesas y ofrecimientos, haciendo gala de su buena oratoria, y viéndose jaleados y aplaudidos por la enfervorecida concurrencia.

Finalmente, los ojos de todos se dirigieron hacia el recién elegido Alcalde, un hombre bueno y sencillo, seguramente capaz, pero de carácter retraído y nada ducho en mítines y retóricas. Tratando de vencer su reticencia, lo llevaron medio en volandas hasta un pequeño montículo sobre el que se abría una pequeña cueva. Lo colocaron a la puerta de ésta, y se dispusieron a escuchar al nuevo edil. Éste, nervioso e inseguro, no encontraba las palabras. Al fin, haciendo un verdadero esfuerzo, consiguió iniciar su discurso: Señores…

Fue en ese mismo momento cuando de la cueva que tenía tras de sí salió un flamante pollino, propiedad del alcalde y, adelantándose hasta donde éste se hallaba, lanzó un sonoro rebuzno que estremeció hasta el último rincón del valle. Siguieron la sorpresa, la perplejidad y un silencio sepulcral que acabó roto por un estruendoso y unánime aplauso, nacido de la hilaridad general. El propio alcalde, sorprendido y abochornado en un primer momento, acabó riendo la ocurrencia. Es más: relajado tras el incidente, logró pronunciar un sentido discurso. Desde entonces, el lugar es conocido como la Boca del Asno.”

Queremos subir hasta el refugio dela Camorca, para ello descendemos unos cientos de metros por una senda junto al Río Eresma, bravo y juguetón disfrutando del deshielo invernal que año a año le da la vida. Una piedra musgosa en forma de cara nos vigila desde la otra orilla, frente al área recreativa de los Asientos nos desviamos para ascender por una medio pista alfombrada de verde con un ribete de senda preciosa junto al arroyo de los acebos. Mis compañeros que son más de subir me van dejando atrás, no quiero forzar la rodilla y voy tranquilo disfrutando del maravilloso toque mágico que la niebla da a la montaña.

El refugio de la camorca nos recibe entre la niebla, perfectamente conservado, limpio y bien acondicionado por si surge la necesidad de pasar una noche en el. Coincidimos en cumbre con un grupo numeroso de senderistas, charlamos un rato pero no esta el día para estar mucho tiempo parados, por eso enseguida nos ponemos a bajar rumbo a la boca del asno. Nuestro track que hemos bajado de la red nos mando por un campo através que no tiene mucho sentido, el track que adjunto tiene también este tramo por eso aviso que si podéis encontrar otro con una bajada mejor, que lo hay, uséis otra alternativa. Con la segunda trocha decido olvidarme del track y orientarme por lo que se de la zona metiéndonos enseguida en un sendero que nos conducirá hasta el Río Eresma de nueva que una vez más siendo siguiendo el sendero de su orilla nos conducirá hasta el punto de origen de nuestra ruta serrana.

En la sierra de Guadarrama hay sitios maravillosos y yo la mayoría los  he disfrutado en estos pinares de Valsaín, claro que si además puedes disfrutar de un día de niebla juraras como yo el amor eterno a esta tierra y a estas montañas o como Antonio Machado dejo escrito a su buen amigo don Francisco Giner de los ríos y que lucen en una placa junto al

refugio de la camorca.

«,0h, sí, llevad, amigos . . .

su cuerpo a la montaña,

a los azules montes

del ancho Guadarrama.

Allí hay barrancos hondos

de pinos verdes donde el viento canta.

Su corazón repose

bajo una encina casta,

en tierra de tomillos, donde juegan

mariposas doradas . . .

Allí el maestro un día

soñaba un nuevo florecer de España.»

Track de la ruta

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Un paseo por el Balcón del Río Moros.

“El hombre no ha nacido para tener las manos amarradas al poste de los rezos. Dios no quiere rodillas humilladas en los templos sino piernas de fuego galopando, manos acariciando las entrañas del hierro, mentes pariendo brasas, labios haciendo besos. Digo que yo trabajo, vivo, pienso y que esto que yo hago es un buen rezo, que a dios le gusta mucho y respondo por ello. Y digo que el amor es el mejor sacramento, que os amo, que amo y que no tengo sitio en el infierno.”

 Jorge Debravo


 

La panera la descubrí hace apenas dos años y siempre ha sido como un pendiente en los planteamientos de mis rutas, cada semana la posponía para la siguiente y la siguiente para la siguiente. Hasta que buscando una ruta de pista sencilla para hacer algo de descanso activo para no forzar la rodilla nos animamos por fin a dar una vuelta por el valle del río moros.

En el desayuno Borja coincide con unos amigos que va a subir a cueva valiente, tras una charla entretenida de montaña nos despedimos y comenzamos cada uno nuestras rutas. La panera esta vacía, apenas dos coches con seis senderistas preparándose para dar una vuelta seguramente similar a la nuestra.

He estado muchas veces en esta zona del valle, pero siempre en las zonas altas, nunca en las altas, en donde el río deja de ser un niño y comienza su adolescencia, se muestra bravucón a sabiendas que a cada metro que gana se hará más grande gracias a los muchos arroyos que lo alimentan.

Al llegar a la dehesa de la Garganta estaciona el autobús de Cristal de Roca, una agencia que organiza viajes y rutas senderistas para singles. Lo que veo me gusta y le digo a Borja que en ocasiones pienso que hacemos el canelo, claro que luego pienso que para ellos el valle del río moros no es más que un lugar en el que lanzar el anzuelo y pasar de single a Long play, tal vez por eso yo no tenga pareja y estoy seguro que no  me sentiría a gusto dentro de un grupo así, para mi la naturaleza es algo más que una lugar, es un sentimiento, el mana de mi alma que calma la voz que enerva el discurso cansino que a modo de tantra me castiga con un “ esta vida no merece la pena” cada día a las 5:30 de la mañana, tal vez yo he nacido para ser maqueta y terminar rebobinado en una vieja cinta de casete, los besos analógicos no tienen lugar en la era digital.

Sufro dos pequeños enganchones en la rodilla que me hacen ver las estrellas,  y cuando estoy a punto de tirar la toalla y darme la vuelta siento como la rodilla comienza a funcionar con normalidad por lo que decidimos seguir.

En esta zona hay un par de refugios que merecen mucho la pena y los tenemos en cuenta para planificar una posible travesía andarina. A la altura del embalse del espinar me encuentro bien y le propongo a Borja tirar hacia el pasapán en lugar de completar la aburrida vuelta por la pista del río, hace un día maravilloso y queremos disfrutarlo cuanto podamos.  Al llegar al cruce con la pista que nos pega el subidón hasta la pista superior nos cruzamos con dos senderistas que bajan del pasapán, nos comentan que hay algo de nieve peor se va bien, uno de ellos luce un gorro militar de la antigua unión soviética que le da un toque curioso.

La subida tiene una inclinación brutal, apenas son tres cientos metros pero te dejas el alma, gracias a los bastones consigo llegar a la pista superior sin cargar en demasía la rodilla que comienza a dar signos de que algo no va bien.

La pista superior en unos cuatro kilómetros es prácticamente llana y eso me permite recuperarme del esfuerzo, pero lo que verdaderamente calmo mis penas fue el magnifico paisaje que se disfruta desde este autentico balcón sobre el río moros y con vistas privilegiadas de los mejores picos de la sierra del Guadarrama. En cuanto me recupere de la rodilla y antes de que cierren esta zona al transito en verano tengo que volver para rodar por esta maravilla y disfrutarla en bicicleta.

El silencio, el susurro del viento, algunos pajarillos y sobretodo el agua componen una banda sonora inigualable para sentir el momento que estamos viviendo.

La bajada al valle la hacemos por un cortafuegos que es agradable de andar y estoy seguro maravilloso de bajar, con buena inclinación y algunos pasos divertidos.

El bosque de pinos al final de la bajada nos envuelve y vemos como unos cuatro gamos o corzos se cruzan ante nosotros saltarines, veloces perdiéndose entre las sombras. Terminamos nuestra ruta con un buen sabor de boca por una ruta que nos ha regalado una vistas de lujo que no esperábamos, mi rodilla progresa adecuadamente, o como escribió Jorge Debravo en su poema Campanas:

Caminemos.
Olvídate del mundo.
Piensa solamente en lo que llevas piel adentro
y sabrás qué dulce y qué sabroso es, de pronto, vivir
.

Track de la Ruta

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La ruta de los Globeros Cojos.

“Un campo es el corazón, un campo que tiene flores, que se engalana con ellas porque son sus ilusiones, con cuyo perfume alienta, cuyo perfume es su goce, cuyo perfume embalsama del corazón las regiones.”

Juan Valera


He estado una semana de reposo para bajar la inflamación de la rodilla y apenas tengo molestias. He quedo con Mon, una uno de los grandes especialistas en dolores de articulaciones, no por estudioso del tema, sino más bien por asiduo sufridor de ellos ya que como muchas veces comenta los ha tenido todos. Hablando de mi dolor en la rodilla el me dicho que le ha salido uno nuevo en la suya y que podríamos quedar para hacer algo sencillo y contarnos nuestras penas rodilleras.

Los cielos azules siempre invitan a estar fuera de casa, respirar libertar, sentir el sol calentando los huesos y disfrutar de tu tiempo, todo un  lujo que tan solo valoras cuando lo pierdes.

Circulamos por el carril bici nuevo de Alcorcón en dirección a Móstoles, los árboles son una autentico espectáculo, la primavera le da un toque de vida a la ciudad que lo agradece, la hace un poco más habitable. Dejamos el Carril bici de Alcorcón para continuar por el de Móstoles, si en el de Alcorcón hemos tenido que sortear algún que otro paseador de perros carrilero y jubilados despistados, en Móstoles nos es más sencillo rodar por la acera que por el carril bici, alguien tendría que escribir un tratado sobre el magnetismo que estos carriles rojos, verdes o azules ejercen sobre los humanos y su atracción para tener que transitar por ellos.

Con Mon el tiempo pasa rápido, siempre tenemos temas sobre los que debatir y contando que desde Alcorcón todo es bajada se hace muy corto el trayecto. Al salir del Parque  del Soto una barandilla de madera me llama la atención y a los pocos metros nuestro asombro, han remodelado la vía verde de Móstoles. Ahora una gran pista blanca invita a alejarse unos metros de la carretera y circular tranquilamente por ella, con espacio suficiente para poder cruzarte con otros ciclistas, corredores o senderistas sin ocasionar una situación de peligro.

Al llegar a nuestro querido puente de hierro vemos que lo han rejuvenecido. Al puente le han puesto una plataforma para poder ser usado en toda su anchura, Mon siente nostalgia del antiguo puente y decido rodar por la zona cementada antigua, ahora ya podré contar a mi sobrina que hubo un tiempo que para cruzar esta relequía teníamos que mirar primero y ponernos de acuerdo los de cada lado para no cruzarnos en el camino  quedando atascados y poder pasar, nos hacemos viejos irremediablemente.

El resto del camino sigue como siempre, un pista tradicional con sus roderas y sus bancos de arena que nos adentran en un pinar que siempre ha sido nuestro oasis de sombra en las calurosas tardes de verano y que ha visto como el progreso se le ha instalado como vecino, llenando sus límites de chalets vacíos y un cercanías que la crisis ha parado sus máquinas a los pies de las primeras raíces.

Este recorrido ya no es lo que era, una escapada al campo a poco más de una hora de casa en bici. Descansamos en un parque de Navalcarnero frente a un bonito estanque, el retorno lo hacemos por un carril bici que se ve interrumpido por una valla de las obras del cercanías que han partido en dos el carril, que fue antes el huevo o la gallina, que poco valor tiene el dinero del contribuyente.

Decidimos rodear el pinar y regresar por su parte trasera junto al arroyo y volver a desandar lo rodado pero esta vez cuesta arriba, que sin ser dura, podemos calificarla como pesada o mejor cansina.

En Móstoles optamos por usar los parques en lugar del carril bici, para entrar en Alcorcón por su zona más alta la de parque Oeste y el residencial del eterno descanso, con su zonas verdes, su tanqueta de los antidisturbios de los antiguos grises hundiéndose en el lago su sendero maravilloso oscilando entre las crestas artificiales de las falsas colinas y la pausa para disfrutar como niños con unos columpios de lo mas divertido que no dudamos en probar.

Llegamos a la hora deseada, pronto para cumplir con nuestros compromisos, alegres porque nuestros dolores nos han respetado y no nos hemos resentido pero con la sensación que para disfrutar de la bici y del campo cada vez hay que buscar la libertad más al sur, que bien lo plasma este poema de César Sáenz titulado hacia el sur:

Mar de Golondrinas en el cielo,
desplazándose con destreza hacia el sur,
persiguiendo el sueño inalcanzable,
de observar el horizonte de tu ser.

No obstante si lo logran,
golondrinas muy valientes son,
en invierno frío de tu desprecio
o en el verano seco de tu rechazo.

Aun así lo intentara,
una y mil veces mas
hasta que el frío invierno se convierta
en primavera floreciente en tu sonrisa.

Toma el vuelo regreso a casa
Con la ilusión de ver el sur
Pues en verdad no lo hizo
Por que ya estaba en el.


Track de la ruta Gracias a Mon

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Alcorcón-Puente de la Marmota-Alcorcón

«Ser estúpido, egoísta y estar bien de salud, he aquí las tres condiciones que se requieren para ser feliz. Pero si os falta la primera, estáis perdidos.»

Gustave Flaubert


En primer lugar quiero pediros perdón por el tiempo que he tenido abandonado el blog sin actualizarlo, espero que ponerme al día con las crónicas esta semana y desde la próxima publicar en digamos tiempo real.

Tengo pendiente de escribir tres crónicas y esta es la primera de ellas.

Suena el despertador y aún tengo retozando entre las sábanas la misma duda con la que me acosté la noche anterior, me bajo a la CDC en bici o en tren. He quedado con mi primo Borja para ir al puente de la marmota desde la Casa de Campo ( CDC) pero me encuentro bien, con fuerzas, la ruta de la semana anterior desde Cercedilla hasta mi casa me ha subido el ánimo y la autoestima ciclista y pienso que si al volver de la ruta me encuentro con fuerzas sería una lastima no haber salido desde la puerta de casa.

Al final me decido, voy bien de tiempo y mi ritmo tranquilo me permite intentar esta nueva locura. La mañana se ha levantado fría la ligera capa de rocío helado se extiende a las orillas del arroyo Butarque a modo de tapiz sobre el que dibujo la huella de mi neumático, me gusta, es como si fuese dejando la estela de mi tracklog que va dibujando el gps para marcarme el camino de retorno a casa en caso de perdida. Me gustan los domingos en los que me encuentro padres de familia que roban horas al sueño para regalárselas a la bici sin perder un solo según de los que puede dedicar a la familia. Cuando ruedas solo me da por pensar, reflexionar sobre gran cantidad de temas y pensar en este, en que continuo solo no me apetece por lo que decido cambiar la música en ingles de mi ipod por marea y así alejar los fantasmas y las sombras que de vez en cuando ocultan la luz interior que intento mantener vivía.

La CDC esta muy despierta con gran transito de bicicletas, en el puente de San Fernando me esta esperando mi primo, al bajarme de la bici noto una ligera molestias en la rodilla, no le doy mucha importancia y continuamos rodando por el carril bici hasta enlazar con el carril de colmenar.

Ha llovido mucho entresemana y decidimos rodar por carril antes que terminar chapoteando en el barro, además mi dolor en la rodilla se va acrecentando cada vez que el terreno pica un poco hacía arriba.

En uno de los puentes que cruzan la carretera de colmenar nos encontramos con gran cantidad de bikers parados y una ambulancia del Samur que acaba de llegar para atender a un ciclista que yace ensangrentado en al final del puente y al que han puesto un collarín. Como no nos va ni la sangre ni el morbo y el infortunado biker esta en buenas manos y atendido continuamos hasta el desvío hacia el puente de la marmota dejando el carril bici a la altura del hotel de tres cantos.

La rodilla me va matando, tengo un fuerte dolor en la parte posterior, Borja me dice que podemos abortar pero me niego, nos distraemos un poco viendo como hacen volar aviones teledirigidos y a la orilla del arroyo tejada nos tomamos un primer tentempié para recuperar fuerzas ya que el desayuno esta ya muy olvidado.

Una pareja de bikers cruzan el arroyo montados, baja con caudal de agua pero se supera bien sin mojarte los pies. Me llama la atención la chica, mientras todos vamos con trajes de invierno ella va con equipacion de verano, hace sol pero el fresquito invita a una rebeca como poco, no entiendo a las mujeres ya que para montar en bici no tienen termino medio, o van abrigadas con hasta las cejas o van medio en pelotillas con esos escotes maravillosos que más de una vez me han costado estar apunto de salirme del camino.

En el tramo de subida dura tiro de orgullo y lo completo pero el esfuerzo lo acusado tremendamente la rodilla que me duele una barbaridad, tanto que apenas intento algunos pasos divertidos en la bajada hasta el puente de la Marmota. Para Borja es su primera visita y no le veo muy entusiasmado con el entorno, a mi si me gusta y sobretodo la senda que nos conduciría a los toboganes pero esta vez me toca rodar por una senda que no tengo controlada, y resulto ser una trialera de lo más divertido en sentido contrario, si Tota como siempre, que nos toca patear en gran parte, un tramo me lo subo montado y la rodilla termina por decir basta. Por lo que me toca continuar a pie. En lo alto de la senda cuando esta se une a la pista, nos salen dos perros a darnos los buenos días, solo ladran pero no tendrían que estar sueltos. Las pistas que nos dejaran en Colmenar Viejo son una autentica tortura, siento la rodilla muy inflamada en su parte posterior y me cuesta pedalear con ella, hasta el punto de hacer solo fuerza con la derecha.

En colmenar Borja me dice de nuevo de dejar la ruta y volver en tren, pero me niego de nuevo, soy demasiado cabezón para dejar una ruta a medías y esta la quiero completar si o si. En la ermita de Santa Ana nos paramos a descansar y reponer fuerzas. Un biker se nos acerca y me pregunta sobre le blog, me cuenta que hace mucho que me sigue y se sabe toda mi vida, jejeje. Gracias de verdad, por presentarte y agradecerte el que puedas soportar todo el tostón que suelo soltar en mi post, y sobretodo conocer a gente que siente la bici como yo, se siente identificada con mi forma de ver este deporte y te dan animo para continuar seguir publicando semana tras semana las aventuras que vamos viviendo, espero que nos volvamos a encontrar otra vez por los caminos.

El retorno decido hacerlo por el carril bici ya que me mi rodilla no da para más y como es casi todo hacia abajo lo hago sin mayores problemas.

Una vez en tres cantos el recorrido es el mismo que por la mañana y tan solo la charla me evade del dolor.

En el puente de San Fernando nos despedimos y cambio la charla por el ipod. Odio la CDC y hacerlo jodido no ayuda a sentirme con ganas para llegar hasta casa en bici, me siento faltar ya que tengo fuerza de sobra para llegar, no me siento cansado, pero la rodilla me preocupa. Decido comprarme una palmera y sentarme a meditar. Las palmeras de chocolate son mi perdición las adoro y las disfruto hasta el punto de sentirme como un Sommelier ante un buen crianza. Dureza de la masa, grosor del chocolate, dulzura. Creo que podría hacer un catálogo de palmeras ideal para cada situación y esta me esta dando la vida, esta simplemente perfecta.

Me he sentado en un banco junto a la estación de metro pero decido continuar, el mal ya esta en la rodilla y siento una bola de inflamación tremenda, me cuesta más caminar que pedalear así que no tengo escusa y sin darle más vueltas a la cabeza y sí a los pedales pongo rumbo a la subida hacia Alcorcón por el campo militar de la dehesa de Tetuán. Mi ritmo es patético pero voy a avanzando, el dolor en las dos cuestas largas es intenso pero ya no queda otra que sufrir y sufrir. En el la venta de la rubia decido ir por cuatro vientos y entrar en Alcorcón por la puerta grande, por senda como a mi me gusta, que para eso me estoy dejando la rodilla en esta absurda cabezonería.

Por fin llego a casa, hielo, ibuprofeno y seguramente unas cuantas semanas de reposo. Paulo Coelho dijo que  Un guerrero acepta la derrota como una derrota, sin intentar transformarla en victoria. Yo he completado mi ruta pero ahora comprendo que no he triunfado, llegar como he llegado es una derrota, hay que escuchar al cuerpo y no al corazón ni a la cabeza, es lo único que tenemos para seguir disfrutando de la vida como nos gusta y hay que cuidarlo.

 

Track de la Ruta

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