Alcorcón – La Bola del Mundo o de Madrid al Cielo.

Soy un militante incorregible del optimismo. Para no ser un estúpido, el optimista debe saber que el mundo puede ser un sitio muy triste. Sólo un pesimista encuentra cada día lo más nuevo. ¿Puede un hombre sensato darse el lujo de ser pesimista? Eso era un lujo para tiempos menos complicados.

Peter Ustinov

El sol apenas calienta los tonos ocres de primera hora sobre los agónicos pastos del sur dejando una estampa maravillosa con nuestro objetivo del día al fondo. Son las 7:30 de la mañana y pedaleo junto con Jose, alias Suguss,  rumbo al alto de las Guarramillas o como vulgar mente se le conoce como Bola del Mundo. Una ruta que como tantas otras se me ha metido en la cabeza, a Jose también le llama, es un reto que en el último intento se quedaron muchos en el camino. Esta vez no lo hemos publicado, la hacemos en familia para ver el recorrido y hacer el experimento con gaseosa.

El verdor de Boadilla nos hace  disfrutar de un entorno que tenemos poco valorado para lo cerca que nos queda de casa y prometemos volver en nuestras escapadas semanales, el sol va alegrando con su calor la marcha mientras Boadilla despereza a nuestro alrededor, los ricos también madrugan aunque sea para golpear su pelotita de Golf.

A ritmo constante sin alardes vamos tejiendo los kilómetros de un sueño, de una idea , de una ilusión que pensamos podemos conseguir pero aún la vemos muy lejos apenas perceptible. Pasamos junto a un gran perro que dormita en mitad del camino, no abre ni los ojos al acercarnos a pesar de pasarle casi rozando. El camino nos invita a coger velocidad pero los inmensos surcos  que lo cruzan nos obligan a ir buscando la trazada perfecta para no dar con nuestros huesos en el suelo.

Dejamos atrás Villanueva del Pardillo para afrontar un primer test de subidas, la urbanización de las cuestas no recibe su nombre por ser precisamente llana,  uno de los tramos cronometrados del Festibike se realiza en sus calles que nos toca subir. Logramos coronar con existo la urbanización, mi rodilla responde y no siento molestias lo que es buena señal. Las vistas desde este punto son dignas de una parada y dedicar un par de minutos a contemplar la llanura sureña y recobrar el aliento en mi caso. Toda subida siempre regala una bajada y la nuestra nos dejará en Colmenarejo, pueblo generoso que nos regalara unas cuantas subidas de esas divertidas que tanto nos gustan a los ciclistas, pero se lo perdonamos por el sendero de bajada con unas vistas maravillosas al embalse de Valmayor que nos hacen pasar un buen momento.

Frente al colegio tomamos la pista que nos conducirá hacia Villalba, el colegio esta en fiestas y suena por los altavoces música clásica, que mal royo, daba la sensación que pedaleábamos hacia al patíbulo.

La pista sin ser muy pendiente te saca un buen color de cara, pero gracias a la fuente de la ermita del cerrillo todo sofoco se pasa con un padre nuestro y un buen trago de agua fresca. Bajada por la vía pecuaria y cruzamos el polígono de Villalba no sin ser casi atropellados por una borde, y eso que rodamos por un carril bici y cruzamos por un paso de cebra.

Villalba para nuestras piernas es el adiós a las subidas tendidas y las buenas pistas. Alpedrete es la puerta de la sierra, de las trialeras en subida, de las sendas y de las piedras que nos dejarán frente a collado mediano pero como no se nos ha perdido nada en el pueblo decidimos no malgastar fuerzas rodando un par de kilómetros por carretera ya que el sendero dela Renault nos mermaría unas fuerzas que en mi caso no sobran.

Por la urbanización que hay frente a la serranía de la paloma alcanzamos la presa de Navacerrada y justo al entrar en ella veo como mi rueda delantera pierde aire, dándonos el tiempo justo para llegar bajo los pinos y tras comer un poco reparar el pinchazo.

La presa presenta un aspecto imponente, jamás había rodado con tanto nivel de agua lo que hace que las sendas estén embarradas cuando no bajo las aguas como los puentes para sortear las zonas encharcadas de costumbre. Como no podemos cruzar por donde siempre nos buscamos unas rocas para sortear el arroyo, una mujer se cachondea de nosotros mientras llama a su hijo “.. ven mira como cruzan los ciclistas y como se van a caer” estoy seguro que era medio bruja pues nada más decirlo Jose resbala y cae sobre su bici en el barro ya que cargaba para no mancharla. Tras ver que Jose esta bien y se contiene de dar un baño de lodo a la señora que huye del lugar por gafe, decidimos dejar la presa y continuar nuestro viaje por el pueblo de Navacerrada que dado la hora nos lo encontramos con las terrazas repletas disfrutando  de los aperitivos. Otro tramo de carretera nos saca del pueblo y nos dejara en la fonda Real en donde retomamos la pista y nos encontramos con Nanotron y compañía que terminan su ruta serrana. Breve charla y continuamos ascendiendo. Pero mi cara ha cambiado y comienzo sentir la sombra de la petación rondando mis piernas.

Jose me sorprende con su propuesta de hacer el sendero a pesar  que ello nos oblige a empujar la bici unos metros ladera arriba, me gusta esa senda y la hacemos. No la disfruto ya que mis fuerzas comienzan a resentirse, veo que el calvario va a hacer honor a su nombre en mi. Con las primeras rampas duras decido poner pie a tierra y en las zonas técnicas ni lo intento, voy andando más que montado y cuando me monto apenas puedo marcar velocidad en el cuenta reflejando un0,0 Km/h, lo que yo he bautizado como la velocidad absurda.

En uno de los descansos mientras intento meter glucosa al cuerpo Jose se ríe y me suelta la frase de la jornada “…¿ tu eres la segunda vez que haces esto verdad ?, pues esta claro que eres más tonto que yo” y que razón tiene, pero bueno tanbien dijo una vez Woody Allen La única manera de ser feliz es que te guste sufrir.

El calvario es para mi un infierno, apenas tengo fuerza para subir los escalones y me arrastro hacía la fuente donde me espera Jose. Unos nubarrones tremendos amenazan tormenta, no tengo fuerzas ni para coger agua y le pido a Jose que continúe el, que yo le esperare en el puerto que no puedo ni con mi alma. Le hace ilusión coronar y no puedo ser un lastre en su ascensión. Mientras el parte hacía la gloría yo lleno de agua mi bolsa y me tomo un chupito de glucosa. Las rampas que me quedan hasta coronar se me hacen durísimas y las subo como noqueado. Al llegar al puerto el cielo se cierra y comienza a chispear, dura poco, a penas unos segundos cuando de nuevo una bocana de sol se abre paso  entre las nubes, frente a la cruz roja veo una soportal donde parar a morir tranquilamente pero cuando voy soltar la cala vuelven a sonar en mi cabeza las voces, esas que me conducen a hacer las mayores locuras y no me dejan vivir tranquilo.

¿ No te vas a parar ahora gordito? Ya puedes mover el culo y morir en la rampa antes que agonizar la derrota tirado en la base de la bola. Miro hacia arriba y veo la primera rampa, quiero morir, pero noto como si me hubiesen cambiado las piernas, los geles comienzan a funcionar y me voy sintiendo mejor, a mitad de la rampa pongo pie a tierra y empujo hasta que la inclinación me deja volver a montarme, la siguiente curva es criminal pero bloqueo todo y en pie sobre la bici me retuerzo para negociar un giro que te desarma los riñones, veo a Jose a lo lejos ascender a ritmo lento, muy lento, no va bien pero sube. La bola es generosa y si superas sus dos primeras pruebas de fe te deja un rato tranquilo, siempre en subida dura pero se deja querer, alterno la velocidad absurda con mis cuatro kilómetros hora de velocidad punta. La rodilla comienza a decir basta, duele, pero las voces vuelven, mira la cima, casi la puedes tocar, déjalo, pero algún día te preguntaras si podrías haber llegado.

Me odio a mi mismo por hacer lo que hago, odio montar en bici y odio esta absurda ruta, que me esta dejando exhausto. Jose me llama desde la cima para preguntarme si me espera, dejo de mirar el hormigón y le respondo mirando hacia el repetidor con un Sí.

La gente que me cruzo me anima, le digo a uno que hay que estar gilipollas para subir hasta aquí en bici y me responde con un “.. Si pero mola”. Me niego a bajarme de la bici en los últimos metros, tal vez los más duros, voy sin velocidad solo en equilibrio y ante la bola me dejo caer, tumbándome en el suelo y jurando que jamás volveré a repetir esta ruta. Hace frío, me pongo el chaleco y comienza a chispear sucediéndole el granizo. Pienso jodete, esta vez no has podido, ya nos puedes tirar piedras, nos hacemos una foto, la del triunfo, la de la victoria, la del orgullo de haber culminado un proyecto haciéndolo realidad con todas tus fuerzas hasta la extenuación. Para muchos será una tontería, para otros más fuertes y mejor preparados no será para tanto, pero para mí, por como estoy físicamente y mis dolores ha sido mi dosis de gloría tal y como diría Honoré de Balzac  La gloria es un veneno que hay que tomar en pequeñas dosis.

 Track de la ruta http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1733458

Video con las fotos.

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La mujer coja y un nacimiento a lo loco entre canchales

La vida es como un cuento relatado por un idiota; un cuento lleno de palabrería y frenesí, que no tiene ningún sentido. SHAKESPEARE, William   La primera vez que Salí con Teresa de ruta me dijo una frase que aún recuerdo con cariño, “… me hace más ilusión hacer la ruta por salir en una de tus crónicas que la ruta en si” de eso hace ya mucho tiempo y muchas crónicas en las que ella ha salido, pero esta vez se lo recuerdo como anécdota y asiente con una sonrisa de las suyas, cuando el alma es clara y siempre esta asomada a esos ojos brillantes no necesitas más palabras para saber que ella también lo recuerda. Hemos decido hacer la ruta de la mujer muerta pero como al final solemos improvisar sobre el terreno ya que lo tenemos muy pateado nuestro único objetivo es disfrutar de un día pleno en la montaña. Dejamos el coche como siempre el aparcamiento de las dehesas para enseguida ir buscando los senderos que nos adentren en el corazón de la montaña.

José se ha levantado juguetón primero me reclama una senda para cruzar la carretera ya que sus zapatillas no pueden pisar asfalto, y en un paso en forma de escalera para cruzar la valla que el pasa con soltura se ríe de nosotros por ni siquiera intentarlo y seguir el sendero hasta encontrar una puerta más cómoda. Je jeje la miro a Teresa y le pregunto si aguantaría la tortura de tener dos niños traviesos en casa. Subimos por el camino Viejo del paular y nos encontramos que lo están “adecentando” jamás entenderé el porque se empeñan en destrozar la montaña de esta manera con puentes sin sentido y encauzamientos de arroyos. Si queremos disfrutar de la naturaleza la tenemos que ganar con nuestro esfuerzo superando los obstáculos que nos va poniendo en el camino, la belleza de lograr alcanzar una cumbre o disfrutar de un paraje lejano e inhóspito esta en precisamente en eso en el esfuerzo. Si los caminos son arreglados y los obstáculos salvados de forma artificial terminaremos

corrompiendo y destrozando un entorno que se ha mantenido gracias al filtro natural que la propia naturaleza pone, que sentido tiene abrir vías de acceso para que toda clase de personas accedan a la medía montaña y cuando el entorno se deteriore se busque salvaguardarlo con cupos, vamos lo mismo que hacía la misma naturaleza sin tener que gastar un dinero que no nos sobra.

El camino Viejo nos deja en el alto dela Fuenfríay sin apenas pausa decidimos continuar hacia el cerro mínguete ya que la niebla nos deja por momentos fríos pero cuando sol nos da los buenos días son como bofetadas de calor que te dejan totalmente destemplado. José pone su ritmo trepador y nos deja arrastrándonos a Teresa y a mí por la senda sinuosa del cerro Minguete. Al llegar a la cumbre José nos propone hacer cumbre en el montón de Trigo ya que es un pico Virgen para Teresa y aceptamos, total una subida más que importa. Mi rodilla responde, pero me cuesta encontrar un ritmo de subida decente, estoy demasiado gordo, la falta de ejercicio de este invierno la esto pagando arrastrando sus buenos 10 kilos de más.

Tenemos la suerte de disfrutar de la cumbre del montón de trigo en solitario pero con la desgracia de solo poder disfrutar de las vistas de un lado de la montaña la que da a nuestra ruta, la mujer muerta, la otra vertiente se encuentra codificada por la niebla, una lastima ya que las vistas son extraordinarias. Descendemos el Montón de trigo y vuelta a subir por una senda pedregosa y preciosa que a modo de cicatriz se deja ver desde muchos kilómetros, Un grupo nos saca ventaja y José se lanza a su caza y captura, otro ha decido tomarse la salida con más calma y aprovechando que el viento ha parado y la niebla se ha disipado han decido disfrutar de un buen almuerzo con unas vistas de lujo. Ir hablando con Teresa hace que la subida se me pase sin apenas darme cuenta para desesperación que José que dice que se nos va la fuerza por la boca, en la cumbre dela Pinarejanos tomamos nuestromomento de reponer fuerzas sin parar demasiado en seguida nos ponemos en marcha hacía Oso. Alcanzar esta cumbre es fácil además se llega por unos canchales divertidos y unos neveros que se niegan a asumir que ya es primavera, época del deshielo. En la cumbre de Oso nos hacemos la foto de grupo de rigor, disfrutamos del viento un ratito y dejamos que nuestra imaginación se de una vuelta por las cumbres que nos rodean y me llaman a modo de canto de sirenas, las que más me tientas las de Gredos.

Nuestro recorrido nos llevaría hasta el Pasapán pero decido dar una oportunidad a una senda con buen pinta que nos dejaría en la pista superior del valle del río Moros. La senda es muy estrecha, vamos el típico ancho del caminar de una cabra montesa o una vaca caminando a lo chiquito de la calzada que pinta muy buenas maneras, pero esta termina diluyéndose entre una maraña de vegetación que nos obliga a dirigir nuestros pasos hasta el canchal que a modo de lengua pétrea se ha abierto paso ladera abajo. A mi que me encanta saltar por las piedras me resulta divertido y me lo paso bomba, pero Teresa y José que no ven tan claro que el rumbo que hemos tomado nos deje en buen puerto ven con preocupación la gran cantidad de altura que estamos perdiendo por un canchal con mucha inclinación que si tuviésemos que hacerlo en sentido inverso nos dejaría exhaustos. Una valla de piedra nos alegra la cara y la pista a unos cientos de metros termina por bordar una sonrisa que se resistía con las primeras puntadas de mi fe en alcanzarla con el rumbo tomado.

Una vez en la pista el calor se hace más notorio lo que nos obliga a ir buscando la sombra, decido guiar a mis compañero hasta el nacimiento del río moros y así evitar andar mucho por aburrida pista y subir la senda de maríchivas que la tengo pelín atravesada. La subida al nacimiento del río moro se nos hace dura y pesada ya que el río crecido no nos permite cruzar cuando necesitamos ir por la otra orilla tocándonos ascender por la más dura. Una vez en la pradera del nacimiento comemos y me dejo atontar un poco por Morfeo. Del nacimiento del Río Moros al Collado Marichiva se va por una senda Maravillosa, de las mejores que hay en la sierra de Madrid. Una vez en Marichivas descendemos por la senda que sale justo enfrente una vez cruzada la pista y terminamos nuestra mujer muerta, un tanto particular.

Andrés Maurois dijo una vez Con frecuencia el hombre busca una diversión y encuentra una compañera. José ha tenido suerte con Teresa es la estrella fugaz que se atrapa a modo de deseo mientras el resto están condenas a brillar cada noche para ser elegidas, forman una gran pareja.

Track de la ruta

P.D esta entrada es antigua, voy con mucho retraso en la publicación del blog y no quiero dejar ninguna crónica perdida, en la actualidad Teresa ha estado pachucha y se esta recuperando, espero que pronto puedas volver a caminar por las montañas.

 

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Un paseo por las nubes: Ascensión Maliciosa Sur-Barranca-Vista Real

(…) Siempre atraemos a nuestras vidas aquello en lo que creemos con más fuerza, lo que ansiamos más profundamente, lo que imaginamos de un modo más real.

Shakti Gawain


Al llegar a casa tras la kilometrada de la vuelta al pardo y tras una ducha de esas de tocar el cielo con los dedos me llama JJ para recordarme que al día siguiente tengo una barbacoa pendiente con el, le digo que estoy muerto, pero no admite excusas terminando la frase con un “daremos un paseo por la montaña y luego a por los solomillos”.

Suena el despertador y mis piernas se niegan a dar un paso, las animo un poco pero ya voy con retraso, esta vida de madrugones y kilometradas en coche de aquí para allá me esta  matando. Con el desayuno me recupero, me siento pletórico y ni un solo síntoma de dolor en la rodilla, esto va bien.

Al llegar a Vista Real me esta esperando JJ, le veo muy preparado para un simple paseo y decido llenar por completo la bolsa de agua. Salir desde casa de JJ es temeroso, el vive a los pies de la maliciosa con la pedriza como vecina así que hagas lo que hagas toca subir y un buen trecho.

El día es fantástico, azul, no hace viento y el calorcillo serrano es agradable. Las rampas de hormigón que te dejan en la presa de maliciosa son tan duras andando como en bici. Si normalmente voy lento subiendo, mis piernas me recuerdan que ayer les pegue una buena paliza y hoy era día de recuperación, pero las de JJ quieren marcha y al llegar a la presa en lugar de tirar haciala Barrancaponen rumbo a la ascensión dela Maliciosapor su cara sur la más dura de todas, ¿quién quiere enemigos teniendo tan buenos amigos?

La senda que va serpenteando entre jara y granito es alucinante, la primavera se esta desperezando y el agua brota a raudales inundando el camino y saltando cantarina entre las rocas, los pájaros entonando sus soliloquios impregnando el ambiente de vida. La subida es dura y cada paso me cuesta un triunfo, apenas puedo mantener un ritmo de ascensión constante de un par de minutos sin tener que parar a recuperar el resuello con el consiguiente “ amos chico “ por parte de JJ.

En el Canchal parece que la maliciosa la podemos tocar con las manos, yo siempre tomo como referencia un tronco que a modo de mástil me indica que el fin del suplicio esta cerca, pero esta vez lo veo más lejos que de costumbre y a cada paso cuando levanto la vista le pido a JJ que dejen de moverlo que cada vez lo veo más lejos. Tras nuestros pasos asciende una muchacha muy veraniega y a buen ritmo. No tarda en alcanzarnos y nos pregunta por la ruta para ir a las cabezas. Le digo que eso esta muy lejos para la hora que es, pero ella con una sonrisa de esas que te cautivan me dice que corre todos los días por el pardo y esta fuerte. Lo que son las cosas cada vez que me encuentro con una de estas ninfas salvajes de las montañas apenas tengo aliento para decirle que la maliciosa reflejada en sus ojos es una de los paisajes más bonitos de la sierra de Guadarrama o que su sonrisa es la senda que conduce a la felicidad y seguro guarda el cáliz mas dulce de los besos que se comparten en las cimas. Nos despedimos y cual ágil gacela ella trepa sin esfuerzo por el canchal mientras yo me arrastro siguiendo sus pasos, me fijo en sus piernas, fuertes, preciosas  y recuerdo la película de Mongol cuando el padre de Gengis Kan le decía que tenia que elegir una mujer de fuertes piernas para engendrar a sus hijos, JJ se ríe de mis ocurrencias al ver como otra de estas ninfas fantásticas con las que sueño se aleja de mi vida sin que la pueda seguir el paso, estoy seguro que esto es un mensaje del karma para que me ponga en forma y a dieta claro.

Las nubes cubren las cimas que nos rodean respetando tan solo en la que estamos de ser engullida por el edredón celestial que cubre los tímidos neveros que no han sucumbido a la primavera calurosa de estos días. Nos abrigamos un poco ya que el aire en la cima es fresco y disfrutamos del paisaje mientras busco con la mirada por donde ira mi ninfa, Justo cuando le comento a JJ que no veo al amor de vida ascender hacia la bola aparece entre unas rocas y nos comenta que tenemos razón que el día no esta para aventuras tan largas y que le gusta la propuesta de ruta circular que le había comentado, como son las mujeres se queda con mi ruta y no con el guía, me deja el corazón partido.

Como JJ quiere castigarme un poco más decide que bajaremos a su casa porla Barrancapara no repetir camino y bajamos junto a la vertiente del regajo del pez que esta caudaloso como nunca lo había visto dando todo un espectáculo.

Bajamos como nunca, muy rápido, me he recuperado y JJ ha puesto un ritmo tal que vamos adelantando a todo los grupos que habían salido antes que nosotros de la maliciosa. En la fuente de la campanilla tomo de nuevo agua y por sendas atajando terminamos dejando una barranca atestada de gente que no creo supiesen bien a donde iban a pasar el día que hacía ya que es la primera vez que veo a domingueros comiendo con el chaleco reflectante puesto y arrastrando las mantas por la pista arropando a tres o cuatro bajo su abrigo, una estampa surrealista que por desgracia se ve reflejado en la pista de acceso que se encuentra atestada de coches delante de las señales de prohibido aparcar que impedirían el acceso de vehículos de emergencia en caso de ser necesario.

Terminamos nuestro “paseo por la sierra” por la impresionante senda que en este punto coincide con el camino de Santiago de Madrid. Tantos años en la sierra y es la primera vez que la recorro andando y me ha encantado,  los humedales del fondo del pequeño valle y el arroyo están repletos de florecillas blancas que reflejan una imagen de cuento.

Es tarde pero JJ no perdona la barbacoa, que más se le puede pedir a un fin de semana. Me encuentro cansado pero pletórico, he recorrido dos grandes rutas duras seguidas , físicamente me encuentro de lujo y sin dolores, no se si esto de meterse en un aparato de resonancia magnética es doping, pero a mi me ha sentado de miedo.

Mientras voy conduciendo hacia casa con el ocaso de la tarde a mis espaldas pienso en mi ninfa y en una letra de Juan Luis guerra Te regalo un otoño, un día entre abril y junio, un rayo de ilusiones, un corazón al desnudo. Hasta la próxima ninfa.

Esta ruta no tiene Track ya que era un simple paseo por la sierra, Gracias JJ.

 

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Vuelta al Pardo al Estilo Sureño 2011

Si la sociedad sigue a este paso creo que veremos místicos otra vez, como los hubo en todas las épocas oscuras. (…) Y la humanidad, como la tribu judía en el desierto, se pondrá a adorar a toda suerte de ídolos.

Gustave Flaubert


Y hoy quiero rendir un homenaje con esta crónica a un viejo compañero de fatigas, a J@se, que a pesar de que solo compartimos rutas una vez cada cuatro o cinco años no perdemos el contacto gracias a las plataformas sociales. J@se una vez soñó con una ruta que quería compartir con todos nosotros y junto con unos cuantos alocados foreros del Foromtb tuve la suerte de poder completar junto a el y bautizar su gran proyecto que ahora forma parte de toda una clásica del MTB madrileñoLa GranVueltaal Pardo.

Ya han pasado muchos años de esto y muchas ediciones pero aún recuerdo en la memoria con cariño imágenes de ese día que no se me olvidarán nunca.

Este vez con otro José, Suguss en el foromtb, he decido completar la vuelta al Pardo pero al estilo sureño desde Alcorcón, el día anterior me había pasado 30 minutos en una máquina haciéndome una resonancia magnética para ver que tengo en la rodilla y 16 horas después me encuentro subido a una bicicleta para recorrer más de100 kilómetros, no tengo remedio, pero como dice suguss, si hoy no te duele eso esta bien.

Salimos de Alcorcón por el nuevo puente que han construido para entrar en el parque de las presillas, ahora nos gusta más bajar a la casa de campo por esta zona. El sol asoma tímido, apenas nos calienta y siento frío, voy de verano ya que se espera un día caluroso pero la primera hora veo que la voy a tener que pasar con la calefacción puesta, vamos dando muchos pedales para entrar en calor.

Hemos quedado con mi primo al final de la casa de campo, nuestro ritmo es lento ya que por delante nos queda mucho que rodar, nos pasan grupos de ciclistas a gran velocidad y llaneros solitarios en busca de presas con las que hacer unas buenas series. Cruzarla CDCse nos hace eterno, antes teníamos un trocito del caribe mostrando sabrosura en su interior pero desde que han cortado el tráfico ya no hay clientes y tampoco meretrices.

Una vez juntos los tres rodamos por el carril bici hasta la tapia del pardo en donde nos pegamos la subidita traicionera que esta vez si me la hago entera y no me resulto tan dura y pesada como en otras ocasiones. El sol ya calienta, por lo que suguss y Borja se quitan ropa para afrontar los primeros senderitos de la jornada y la dichosa pista con sus sube y baja que nos dejará en uno de los puntos más divertidos de la ruta, el sendero de la vía del tren con su caída buena hacia la derecha, le pido a mi primo que lo haga a su ritmo mientras suguss y yo nos lanzamos al limite de cada giro disfrutando como niños. Al  final del sendero oigo como me llama Borja que se ha caído, vamos a en su ayuda y vemos que se ha clavado el puente de las gafas en la nariz y se queja de un fuerte dolor en la mano ya que ha salido volteado hacia delante. Saco el botiquín, le limpio la herida y tras vendar la mano le acompañamos andando hasta la estación del Goloso que la tenemos al lado.

Justo cuando llegamos a la estación el tren entra por lo que ha sido muy rápida la evacuación. Al final solo resulto ser chapa y pintura en la nariz con un fuerte golpe en la mano sin rotura ni mayor complicación.

De nuevo a solas con suguss nos adentramos en la pista que nos bajará al puente de la marmota, en uno de los tramos suguss se pone a gritar y es que se ha topado con una serpiente de las gordas, paramos para verla pero con más miedo los dos que vergüenza, vamos que si se da la vuelta hacemos la ruta non stop. Una nueva bicha se me cruzara a menos de medio metro en una bajada pero esta si que corría que apenas me dio tiempo a verla.

Por fin me hago la bajada entera hasta el puente de la marmota sin bajarme de mi querida doble, como adoro a esta bicicleta, alcanzo a un biker que nos había pasado en la subida y me dice que el no lo intenta ni por mil euros. Sin apenas descanso nos penemos con el sendero divertidísimo que nos conduce hasta la pista de los rompepiernas. Hasta ahora mi rodilla no ha dado síntomas de dolor y físicamente me encuentro genial, hace un calor de mil demonios y comenzamos a buscar las sombras cada vez que paramos un minutillo para recuperar el aliento, cuando en las zonas técnicas hay que tirar de riñones. Unos senderitos más y la vía parque hacía Hoyo de Manzanares en donde frente a la academia militar decidimos hacer un buen descanso para comer mientras vemos como un coche de rally se deja sus buenos 20 euros en cada acelerada que le mete al motor dejando un ruido ensordecedor.

La zona de Hoyo es maravillosa, mucho sendero y pistas rápidas en las que nos topamos con un abrevadero para reponer agua, único punto de la ruta hasta el momento. Al llegar a la carretera de hoyo nos topamos con las coletas más divertidas del MTB madrileño, nunca me acuerdo de su nombre y hemos coincidido varias veces en marchas y eventos, me encanta encontrarme con esta pareja ya que destilan buen karma y su sonrisa te alegra el día, y hoy le han dado el toque maravilloso a la ruta.

Nos metemos otra ración de senderos sube y baja, baja y sube hasta llegar a las Matas en donde nos metemos otro bocadillo para el cuerpo, que yo soy diesel y tengo el deposito lleno, pero Suguss es un deportivo que tiene que ir repostando. Teníamos intención de hacer de una bonita locura y era regresar al sur por la cuenca del Guadarrama, bajando por la presa del Gasco, pero mi culo y el de suguss dicen que va ser que no y optamos por la opción corta, pasando por las rozas y tomándonos un gran descanso en el  parque del montecillo con unas coca-colas que nos proporciono Teresa, muchas gracias que se acerco a vernos.

Tras reponer fuerzas de nuevo continuamos esta vez todo por carril bici hasta enlazar con el monte Gancedo en donde un último sendero nos terminará de dibujar una sonrisa. Entramos a Alcorcón por el Tres Aguas en donde nos hacemos la foto de rigor, de nuevo lo hemos conseguido, me siento pletórico, no solo por no llegar agotado sino por ver que mi rodilla va bien en la doble, lo único malo del día la caída de mi primo Borja y el no poder celebrar que el también completo la ruta, pero otra vez será.

En días como hoy me siento como Alfonsina Storni cuando escribió a su madre ese fragmento de poema (..) Porque mi alma es toda fantástica, viajera, y la envuelve una nube de locura ligera cuando la luna nueva sube al cielo azulino.

Track de la ruta 

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De la Boca del Asno a la Camorca.

«Estar árbol a veces, es quedarse mirando (sin dejar de crecer) el agua humanidad y llenarse de pájaros para poder, cantando, reflejar en las ondas quietud y soledad.»

Carlos Pellicer.

Anuncian lluvia para las 14:00 y los cielos encapotados no invitan a madrugar para disfrutar de un medio día de campo. Me encuentro cansado, fatigado física y mentalmente por el trabajo, pero necesito evadirme, estar en la montaña por unas horas y volver a la monótona rutina diaria con la esperanza que en cinco días un nuevo milagro de libertad se hará posible.

Hacía mucho que no veía a JJ, el ahora esta perro y le cuesta salir en bici solo por la sierra, yo también añoro nuestras salidas de los viernes por la tarde y los domingos mañaneros de ruta perro por senderos y valles en busca de ninfas maravillosas de esas que al igual que yo huyen de la ciudad buscando unas bocanadas de aire fresco y capturar un rayo de sol que se pierda entre el denso pinar o esquivo se refleje en los estanques y guardarlo en la retina para ir iluminando los tediosos días laborales.

Aparcamos en la boca del Asno, este lugar es un sitio ideal para iniciar gran cantidad de rutas tanto en bici como andando, siempre me he preguntado el origen del nombre de este hermoso rincón y buscando por la red he encontrado una página, www.cronicasgabarreras.com estupendo blog que tras un gran trabajo de investigación Ángel Hernández Expósito nos cuenta el origen de tan curioso nombre “Su explicación sobre el origen de la Boca del Asno es de lo más singular. Parece ser que hace bastante tiempo – el autor no sabe dar noticia cierta del momento –, se organizó en el valle del Eresma, en el lugar conocido en la actualidad comola Boca del Asno, una merienda campestre. Se celebraba el éxito alcanzado por sus organizadores en las recientes elecciones municipales.

La alegría de los asistentes era grande, y grande su jolgorio, entre brincos y buenos tragos. Al caer la tarde, algunos de los flamantes nuevos concejales tomaron la palabra, y enardecieron al pueblo con renovadas promesas y ofrecimientos, haciendo gala de su buena oratoria, y viéndose jaleados y aplaudidos por la enfervorecida concurrencia.

Finalmente, los ojos de todos se dirigieron hacia el recién elegido Alcalde, un hombre bueno y sencillo, seguramente capaz, pero de carácter retraído y nada ducho en mítines y retóricas. Tratando de vencer su reticencia, lo llevaron medio en volandas hasta un pequeño montículo sobre el que se abría una pequeña cueva. Lo colocaron a la puerta de ésta, y se dispusieron a escuchar al nuevo edil. Éste, nervioso e inseguro, no encontraba las palabras. Al fin, haciendo un verdadero esfuerzo, consiguió iniciar su discurso: Señores…

Fue en ese mismo momento cuando de la cueva que tenía tras de sí salió un flamante pollino, propiedad del alcalde y, adelantándose hasta donde éste se hallaba, lanzó un sonoro rebuzno que estremeció hasta el último rincón del valle. Siguieron la sorpresa, la perplejidad y un silencio sepulcral que acabó roto por un estruendoso y unánime aplauso, nacido de la hilaridad general. El propio alcalde, sorprendido y abochornado en un primer momento, acabó riendo la ocurrencia. Es más: relajado tras el incidente, logró pronunciar un sentido discurso. Desde entonces, el lugar es conocido como la Boca del Asno.”

Queremos subir hasta el refugio dela Camorca, para ello descendemos unos cientos de metros por una senda junto al Río Eresma, bravo y juguetón disfrutando del deshielo invernal que año a año le da la vida. Una piedra musgosa en forma de cara nos vigila desde la otra orilla, frente al área recreativa de los Asientos nos desviamos para ascender por una medio pista alfombrada de verde con un ribete de senda preciosa junto al arroyo de los acebos. Mis compañeros que son más de subir me van dejando atrás, no quiero forzar la rodilla y voy tranquilo disfrutando del maravilloso toque mágico que la niebla da a la montaña.

El refugio de la camorca nos recibe entre la niebla, perfectamente conservado, limpio y bien acondicionado por si surge la necesidad de pasar una noche en el. Coincidimos en cumbre con un grupo numeroso de senderistas, charlamos un rato pero no esta el día para estar mucho tiempo parados, por eso enseguida nos ponemos a bajar rumbo a la boca del asno. Nuestro track que hemos bajado de la red nos mando por un campo através que no tiene mucho sentido, el track que adjunto tiene también este tramo por eso aviso que si podéis encontrar otro con una bajada mejor, que lo hay, uséis otra alternativa. Con la segunda trocha decido olvidarme del track y orientarme por lo que se de la zona metiéndonos enseguida en un sendero que nos conducirá hasta el Río Eresma de nueva que una vez más siendo siguiendo el sendero de su orilla nos conducirá hasta el punto de origen de nuestra ruta serrana.

En la sierra de Guadarrama hay sitios maravillosos y yo la mayoría los  he disfrutado en estos pinares de Valsaín, claro que si además puedes disfrutar de un día de niebla juraras como yo el amor eterno a esta tierra y a estas montañas o como Antonio Machado dejo escrito a su buen amigo don Francisco Giner de los ríos y que lucen en una placa junto al

refugio de la camorca.

«,0h, sí, llevad, amigos . . .

su cuerpo a la montaña,

a los azules montes

del ancho Guadarrama.

Allí hay barrancos hondos

de pinos verdes donde el viento canta.

Su corazón repose

bajo una encina casta,

en tierra de tomillos, donde juegan

mariposas doradas . . .

Allí el maestro un día

soñaba un nuevo florecer de España.»

Track de la ruta

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