
Le he dado muchas vueltas a si escribir o no un diario público de mi recorrido para llegar hasta la línea de salida de un triatlón, y si él trabajo realizado puede ayudar a quien busque como yo, completar el reto de cruzar la línea de meta, sin posiciones, sin tiempos, tan solo dentro de los límites y cortes estipulados por la organización.
Estas semanas me gustaria fuesen un cuaderno de bitácora donde plasmar el trabajo que me puede llevar al éxito en mis objetivos o al más absoluto de los fracasos. Evidentemente ha ganado la opción de escribir una entrada semanal sobre qué voy haciendo y como lo hago. ¿Qué es lo que ha inclinado la balanza para escribir? He visto muchos consejos parar iniciarse en el triatlón, como afrontar la prueba, pero poca información sobre el día a día, los éxitos y los fracasos.
Una de los grandes pilares para afrontar un triatlón o llegar a prepararlo es la fuerza de voluntad, la constancia y dejar las escusas a un lado, es motivación en estado puro. Los cientos de frases de gatitos que he leído estos meses y hoy son un mantra en mi camino, un asidero para completar un último kilómetro cuando te duelen hasta las pestañas o el despertador sonando a diario sin llegar a marcar nunca los dos dígitos. Una de estas frases motivadoras Lo fácil ya lo hice, lo difícil lo estoy haciendo y lo imposible tardaré, pero lo lograré.
Semana 1.
Sabía que iniciarme en el triatlón sin ayuda no es imposible, pero tal vez sea demasiado lento, demasiadas pruebas y error. Había que buscar ayuda, minimizar los errores sobre la experiencia y me topé con la página de 3t Tri trail team, contacte con ellos y aposte por su club con el que me he apuntado para guiarme en esta loca aventura. Básicamente tienes dos opciones unos entrenamientos online con un entrenador por chat y otra con los entrenamientos online más los presenciales, opción por la que opté.
Lunes me toca correr, algo suave y acorde con lo que venía trotando, la luz natural motiva y muy animado me cambio rápido y salgo a correr. Algo metí mal en el entreno guiado del Garmin y no me cuadraba mucho. Comienzo a correr y mis sensaciones son geniales, como las de un primer día de colegio, voy calentando despacio cuando me doy cuenta que no me he puesto las medias de compresión que evitan los dolores en las tibias. Nada puede empañar este momento y decido correr tranquilo sin comerme la cabeza, no me duelen las piernas y eso es un triunfo comparado con la ultimas salida que parecía un muestrario de dolores y lamentos. Por un error en el registro del entreno solo corro 40 minutos de los 45 previstos en unos humildes y patéticos 6:38 de ritmo con 6.09 km recorridos, todo un universo de mejora cuando pueda dejar rienda suelta a mi corazón y deje de estar corriendo con un ojo en el pulso.
Martes me doy de alta en el gimnasio, en ocasiones los pequeños detalles son un guiño del destino y en la camiseta de regalo figura uno de mis lemas favoritos Insistir, persistir, resistir y nunca desistir. Es una señal del Karma, el universo de poster de gatitos con frases motivadores me manda un mensaje en forma de camiseta y con la sonrisa aún en la boca me lanzo a la piscina donde intento corregir errores y mejorar mi natación con las instrucciones del entrenador del club dadas el sábado pasado anterior en la toma de contacto. La sesión fue un desastre absoluto, pero bueno, poco a poco iré completando un puzle de errores y vicios que me llevaran a mejorar mi aerodinámica en el agua y si tengo que perder lastre también y acercarme a lo que más miedo me da los 750 metros de natación en el lago de la casa de campo en menos de 22 minutos para superar el corte. Al final 45 minutos de natación y 825 metros, que bueno no llegaría ni al calentamiento de un triatleta, paciencia.
Miércoles levantarme de la cama fue una odisea, los entrenamientos por la tarde hacen que tenga que posponer mi hora de acostarme y voy acumulando cansancio, sueño y hambre, si me diesen a elegir no sabría porque decantarme. Bueno, sí dormir. El plan de entrenos indica bici, algo que me hace realmente feliz, la tarde es fría y con un viento atroz, pero si me meto en el gimnasio me muero así que opto por otra de las frases de mi poster, no hay escusas para no entrenar. Me cambio, y con el equipo de luces puesto en la bici opto por dar vueltas al polvoranca. El parque parece un túnel de viento, mientras me pongo los auriculares los patos me miran como diciendo, pero a dónde vas con la tarde que hace. Cuesta pedalear, el atardecer es de película, el viento me lastra, mi mirada se pierde en un atardecer de cuadro impresionista, decido parar y hacer una foto, no hay nadie en el parque entrenando con bici y tengo toda la pista, el viento y un ocaso para disfrutar de 60 minutos de entrenamiento que me están dejando exhausto.
A medio entrenamiento, el punto de luz de mi faro centra mis pensamientos, me siento feliz por lo que estoy haciendo, por el cansancio y dolor de partes de mi cuerpo que hacía años se limitaban a ir de un sitio a otro como un equipaje comienzan a formar parte activa de mi vida, de un trialakan que trabaja por cruzar la meta de sus sueños. Mi corazón me pide una vuelta más, pero mi mente y mis piernas me miran mal, se alían con los brazos y toman el control del manillar para optar regresar a casa, total 20,84 km en una hora y cinco minutos, bajo para lo que podría rodar, pero bien dadas las circunstancias. Es tardísimo cuando me voy a la cama y caigo muerto.
Jueves, 5:30 suena el despertador, pero no puedo con mi cuerpo, estoy agotado, me paso el día entre bostezos y arrastro un agotamiento total, hoy tengo valoración en el gimnasio y 45 minutos de natación, pero necesito dormir y apenas llego del trabajo, anulo la cita ceno y un poco mas de las 10:30 ya estoy entrenando sueños y ronquidos.
Viernes, el fin de semana para la mayoría de los mortales y gente en su sano juicio es sinónimo de descanso y tiempo libre, para mí son días de mayor Intensidad y cansancio, lo divertido de hoy es que por un lado puedo descansar por la tarde un rato y por otro que toca entreno en la pista de atletismo y conocer nuevos miembros del club. Al primero en conocer es a Oscar un Viejo miembro del comando sur, a Jesús que llevara el entreno y a Gema.
Correr por la pista es una gozada, la amortiguación, el llano absoluto o lo más parecido que me permite correr a 5:50, ridículo lo sé, pero para quien apenas ha comenzado a superar los 6:30 de media es lo más parecido a empezar a correr. Tras un calentamiento que para mí es carrera, nos ponemos con ejercicios de técnica de carrera y descubro lo torpe y negado que soy para la coordinación un desastre. Al final un buen entreno y una tarde entretenida muy agradable.
Sábado. Suena el despertador en modo fin de semana a las 8:00, toca hacer más cosas antes de entrenar y tras desayunar recoger un poco la cosa, toca natación en los cantos con Edu el entrenador de natación. Mientras veo con envidia como otros miembros del club devoran largo tras largo a buenos ritmos su entreno en el agua, yo caliento en la calle de al lado. Una vez terminan su entreno me toca técnica de pies y respiración, tengo que ver la natación con una visión sistémica y valorar mi progresión cada cierto tiempo, de momento el objetivo sigue siendo no ahogarme. Tras la natación el plan de entrenos indica bici regenerativa y como José quería salir en bici le llamo y completo la mañana con una salida divertida por las presillas, 16,29 km en una hora.
Domingo. Agotamiento, me duelen las piernas y me encuentro sin fuerzas, me toca una hora de bici y 6 km corriendo. Desayuno y opto por salida en bici de nuevo con José, en lugar de una hora que sean dos y mi sentimiento de culpa que sea algo menor por no correr.
Las subidas pasan una factura tremenda a unos aductores ya sin fondos para pagar este dispendio, Salir en bici en primavera es una gozada, por los colores, sonidos y olores de un entorno que supura vida por donde mires. La cdc en fin de semana es deporte y algo motiva para seguir dando lo mejor de ti en cada sesión de entreno, al final 33 km de MTB en dos horas, no está mal para las pocas piernas que tenía.
Una gran semana de entrenos que termino agotado, en unas horas comienza una nueva y los entrenos ya están colgados, fuerza.



Si optamos por transportar la bicicleta en el interior del vehículo hemos de tener en cuenta los siguientes puntos.
Son los más comunes y económicos ya que no requieren ni placas ni luces para poder transportar una bicicleta. Usualmente se suelen montar para dos bicicletas, pero también los hay para tres. He visto montar cuatro bicis sobre el techo pero usualmente suelen ser pequeñas de menos de 26”.
instalación fija en el vehículo (Bola de remolque) pero el que más quebraderos de cabeza legales nos puede acarrear y en el caso de algunos vehículos si necesitara de la instalación eléctrica para el porta matrículas con luces.

Voy con la Gravel, tengo que contener la velocidad por los surcos y la tierra suelta. Una vez en la casa de campo me la encuentro saturada de corredores, cientos de todos los colores, formas y estilos. En días como hoy es fácil ser un paquete corriendo y pasar desapercibido. Dejo atrás el lago y una vez pasado el puente de los caballos la pista apenas tiene gente y puedo rodar tranquilo hasta el desvío de la valla del pardo donde de nuevo comienzo a ver actividad deportiva. Hablo con Jorge y resulta que voy genial de tiempo, bajo el ritmo, tampoco era nada alto, y me cruzo con los dragones de Leganés y algún que otro grupo que va con los dorsales personificados de la redMtb.
tiempo, como una barra energética y sigo pasando frío. Una vez con Jorge nos ponemos a pedalear, toca subida el frío baja unos puntos y dejamos el carril bici, vamos buscando el arroyo tejada que cursa en un suficiente bajo la asignatura de arroyo. Una vez en la pista del camino De Santiago vadeamos en varias ocasiones el río, yo hace años me saqué un máster en Castellar de Santiago. La pista del cementerio es pestosa, en algunos tramos con pendientes generosas que me disparan mi maltrecho pulso pero lo voy conteniendo.
puede ver Madrid y el camino de regreso difuminado por una lluvia ligera que comienza a mojarnos, descartamos volver en bici y buscamos el cobijo del tren, de su calefacción y de sacar rendimiento a mi abono transporte que para esto también es muy socorrido. El tren está repleto de ciclistas, de MTB y de carretera, todos sin abrigo, sin chubasquero y pensando ¿ Quien me ha robado el mes de abril ?, nos han quitado una hora y unos grados, el invierno estaba escondido, Sorpresa.

Jorge nos cuida en demasía, zumos tortitas, café, colacao todo un señor desayuno que nos pasará la cuenta el lunes al subir a la báscula. El cansancio también invita al vagueo a intentar cambiar bici por paseos por la playa a valorar terrazas de verano, pero al final salimos a montar que para eso hemos venido.
absoluta de predisposición a disfrutar de una bajada que hubiese relamido hace cinco años. Disfruta de la bajada y el entorno paso a paso a mi ritmo y al final cuando nos reunimos vemos que la ruta se va de tiempo y Jorge acepta poner rumbo al apartamento por la playa. La bajada por la costa es rápida, nos cruzamos que varios grupos de ciclistas de carretera, tengo que venir para disfrutar de esta zona en versión flaca.
lavarse los pies de la arena de la urbanización, disfrutando de unas cervezas unos anacardos y un sol que hoy si calienta en el césped de la piscina.



