Para alcanzar algo que merezca la pena en la vida, es necesario fijarse elevados objetivos y tener la voluntad de alcanzarlos. ¿Ha pensado usted en los elevados objetivos que quisiera alcanzar?
William Climent Stonehenge.

Puede que con algunos años más y muchos duatlones en mis piernas no hubiese salido. Tal vez solo sea la novedad, la ilusión del comienzo de un deporte, querer pasar de gatear a correr con tan solo cuatro pasos mal dados en el pasillo, pero si, allí estaba yo, entre truenos, gotas de lluvia y claros que dejaban ver una curiosa luna llena preciosa como espectadora a ratos de la carrera.
Llego pronto al parque, un Duatlon a las 20:00 te rompe todos los esquemas organizativos de una carrera al uso. El Polvoranca me recibe con dos estruendosos truenos y un espectacular arcoíris doble, toda una grata bienvenida. Llevo solo el tritraje sin mangas y la camiseta del club, no hace frío pero no estoy cómodo, la duda de siempre en estos casos, ¿ que ponerme para no pasar calor ni frío ?.
Con el dorsal ya en la furgo comienzo los preparativos, porta dorsal, bridas, qué guay camiseta de tirantes para correr de recuerdo y descarga un chubasco espectacular que provoca las primeras deserciones en el aparcamiento, ¿que hago?. Llega Jorge y me dice que el viene sin bici, lo tienen muy claro, bolsa y para casa, hace más fresco y me pongo el chubasquero. Llega Raul del club, las mismas dudas, pero se que va a salir una vez que tienes el dorsal ya no hay vuelta atrás es como una droga, comienza el mono hasta la salida entre charlas y risas.
Somos unos cuantos, no muchos, de mi guerra por la lucha por el top 10 de cola somos pocos mucho nivel para un novato y su segundo Duatlon. Salen las chicas, esta vez no me pasarán todas y en menos de dos minutos salíamos el resto, en tropel a un ritmo de locos que intento mantener para no perder el grupo, menos de 500 metros 4:40 de ritmo y decido bajar a 5:30 que tampoco es mi ritmo pero recuerdo las palabras de David en un entreno a Carmen y a mí sí nunca intentáis correr a 5 no sabéis si podéis mantenerlo o no, y decido seguir a cincos medios. Voy el último junto con otro corredor es su primera Duatlon pero el es corredor, comienza a llover tímidamente, no hace frío, voy con una técnica fina de manga larga y el tritraje, genial de temperatura.
Poco a poco vamos pillando a otros corredores que se van descolgando y llegamos al área de transición donde la ventaja de llegar los últimos es localizar tu bici, solo quedan tres. Comienzo el sementó de bike, mis luces nuevas van de lujo, ruedo como si fuese de día, frente a mi pequeños puntos de luz que cómo luciérnagas recorren la pista exterior del parque. Son mis objetivos para no quedar el último, pasarlos y sacar la suficiente ventaja para no ser cazado de nuevo en la carrera a pie, pronto caen un par, pero ya no veo más puntos, solo barro y rodar en soledad como en mis éntrenos nocturnos de invierno, soy pasado por los pros que van como un tiro camino de su última vuelta. A mi izquierda en el ocaso oscuro de la tarde se acerca un nubarrón negro del que salen rayos, comienzo la segunda vuelta y cae un pequeño diluvio de grandes gotas, tan solo un par de minutos, pero ya voy calado, menos mal que el tritraje es una pasada y no tengo nada de frío ni siento humedad en m cuerpo salvo las mangas. Me siento genial en la bici, adelantó a un ciclista más que se resiste, la zona de barro en bajada le hace desistir, de nuevo solo en el circuito. Llego de nuevo a la transición, muchos ánimo del escaso público pero que se agradecen, esta vez apenas puedo meter la bici en el box, me calzo y salgo solo corriendo rodeando el lago, no llueve y la luna se asoma en un claro reflejada sobre las aguas, una foto espectacular y yo sin móvil.
Voy bien, comienzo a sentirme cansado pero mantengo mi ritmo de trote, llueve de nuevo, pero veo la meta y me doy cuenta que nos mandan correr más arriba para volver a bajar, aguanta que queda poco. Mientras entro el speaker nos agradece venir en una noche para una carrera épica. Algo más de una hora, seguramente en el top 10 de cola pero feliz de haber terminado mi primer Duatlon bajo la lluvia, el de casa, que hacían falta algo más que una Dana virulenta para evitar que la corriese. Me despido de Raul, la ducha, la cena y la cama me esperan.
Eleanor Roosevelt escribió Ganas fuerza, coraje y confianza por cada experiencia en la que realmente dejas de mirar al miedo a la cara. Te puedes decir a ti mismo,»He sobrevivido a este horror y podré enfrentarme a cualquier cosa que venga». Debes hacer lo que te crees incapaz de hacer.



Por la mañana preparo todo lo necesario para el triatlón, prepara la mochila con nervios de debutante de repasar mil veces la lista para ver que no me dejo nada que me impida participar en cualquiera de los tres deportes que forman la competición. Como tres horas antes y decido con tiempo, mucho tiempo a la casa de campo para recoger el dorsal, ponerlo en la bici y vivir la experiencia de mi primer triatlón.
puedo nadar ya que tendría que pasar literalmente por delante de tres nadadores que tampo pueden avanzar más, estoy en mitad del lago y recibo golpes por todos los lado, me agobio y trago agua, mucha agua, me pongo un momento de espaldas, tomo aire, nado a braza uno momento, encuentro un hueco y me meto para salir del embudo, pero de nuevo estoy en la trazada interior de la boya, pago el esfuerzo, me siento muy agobiado, quiero salir del agua pero me falta la mitad del recorrido, busco una barca de seguridad pero no la veo, respiro y nado, por fin feo una barca y me cruzo, un nadador deja el churro y yo me agarro, la socorrista me dice que descanse y siga, de repente me veo rodeado de nadadores que piden salir con auténticos ataques de pánico, la socorrista se agobia y pide un barca para sacar a tanto naufrago, como ya he descansado y quiero terminar saco valor de no se donde y me suelto del churro, braceo despacio, no se que me queda pero decido solo nadar no pienso cuando me veo de nuevo golpeado, ahora no puedo meterme en el recorrido de salida hacia la rampa y casi tengo que pasar por debajo de la boya. Una vez en tierra estoy exhausto, no me siento bien y no puedo correr, camino despacio hacia la bici, muy despacio tengo medio lago en el estomago del agua que he tragado, me cuesta un mundo calzarme y salir con la bici. Mi compañero de box esta medio llorando, agotado del agua y piensa retirarse, le animo a seguir, “… no has superado el agua para rendirte ahora, venga arriba vamonos”, me da las gracias y se pone en pie. Lo bueno de mi posición es que es la primera en la salida, así que la pillo y salgo esta vez si corriendo con ella, me monto en la linea y veo que mis piernas no van, mi estomago esta entre potar y un hambre atroz, me meto un gel preventivo y comienzo a subir garabitas, poco a poco me voy encontrando mejor, voy cogiendo ritmo y el estomago se asienta, las piernas
despiertan, bajo piñones y adelanto a muchos ciclistas, bajo rápido, subo la rampa de tierra montado sorteando a ciclistas que suben andando, veo que me queda la mitad del recorrido, aumento la velocidad, comienzo a disfrutar, adelanto por los senderos y adelanto subiendo por las pistas de tenis, estoy recuperando muchas posiciones que temo perder en el run. Hago la transición también muy lenta pero mejor en la T1, me calzo y salgo solo, bebo agua del avituallamiento y corro solo hasta que comienzo a adelantar a dos corriendo, yo adelantando a dos corriendo y eso que voy muerto, apenas puedo superar los 6:20 de ritmo y se me esta haciendo la recta interminable. Por fin llega el giro, el garmin marca un 1km de recorrido, queda otro, me marco como objetivo un corredor no muy lejano, aumento el ritmo y voy bien, le doy alcance, la música de meta ya es muy alta y se ve la zona, saludo a mis compañero de club que están animando y cruzo la meto en 1hora, mi primer Tri terminado, con cierto sabor agridulce por la natación pero lo necesitaba, tenia que fracasar o llegar mal para ver el
camino que me queda para disfrutar en los tres deportes, me lo he pasado en grande y a pesar del mal trago literal de la natación creo que puedo seguir apostando por este deporte, aun no puedo dar el paso a la categoría sprint porque creo no haber consolidado la super pero bueno son solo un par de chapuzones más.

La salida de Torla es casi el final de la larga bajada del Puerto de Cotefablo donde enlazamos con la N-260 para bajar el puerto de Torla, en sentido contrario tiene que tirar de riñones cosa fina, hasta Broto en donde comienza una larga bajada con poca inclinación, un buen paisaje y algún regalo inesperado en forma de cuesta hasta llegar a Sarvisé. Una vez pasado ya será rápida bajada hasta Fiscal, donde comienza el segundón puerto en la Trepariscos oficial y primero para mi en la ruta. Este año el primer puerto que subí fue hace unas semanas en Asturias subiendo los lagos, este es mi segundo del año que me llevará a cruzar mi temido 



Un poco antes de coronar bajo una sombra me tomo un barrista energética y con un último esfuerzo me planto en la puerta que da acceso a mi paraíso. Ya con los demonios en los infiernos y la sonrisa luciendo en mi rostro me dirijo el fondo del valle, esta vez sin marmotas, pero con las ganas y el propósito de meterme bajo la cascada. Y en nada me planto frente a ella tras portear unos cientos de metros la bici. El agua está deliciosa, fría pero no duele como otras veces, una pareja le pido a una preciosa joven en bikini me haga una foto, me dice que vale pero me tengo que meter, le digo que llevo el pañal puesto y no puedo, se ríe y me hace la foto.



