Se dijo que una persona cuerda debía adaptarse al cambio y agradecer la originalidad. Se prometía que aceptaría todas las cosas diferentes que pudiera, que combatiría la dependencia de la rutina.
John Katzenbach
Hace frío, algo de viento y estoy al borde de un buen resfriado, en los tiempos del coronavirus no es para estar tentando a la suerte y si le sumas que Alcorcón esta «Confinado» tampoco me apetece salir de casa y dar vueltas por el municipio. Además para esta vez cuento con un rodillo de transmisión directa que me permite recrear los maravillosos mundos virtuales que disfrute sin simular la pendiente en invierno.
Quiero seguir manteniendo crónicas y no se que tal puede ser esto de contar hora y media en un rodillo sin salir de casa, pero no deja de ser una adaptación a la nueva normalidad, tenemos que adaptarnos a las circunstancias. Mas tarde de lo deseado me subo al rodillo, tengo que terminar de ajustar la tablet sincronizando el pulsometro y uso el caballete de reparar la bici como soporte de esta, queda realmente genial.
Comienzo a pedalear, salgo por la ruta hacia Hilly loop rumbo a la Ruta de las montañas, recorrido muy llano que permite adaptarte a la bici y calentar, pero sin despistarte lo más mínimo ya que el rodillo te da algún toque de dureza con algunas pequeñas rampas. Pronto entramos en el túnel bajo el mar, esta chulo montar entre peces, burbujas y el reflejo del agua sobre el asfalto hace un efecto curioso. Supongo que será la novedad pero hoy es como rodar por sitios nuevos, descubriendo nuevas experiencias y con la ilusión de la novedad, del estreno. Salgo del túnel y cruzo bajo grandes secuoyas para tomar el desvío que indica 6,8 km a la jungla a por las montañas nevadas que puedo divisar frente a mi y a las que accedo cruzando puentes de madera espectaculares, comienza la aventura, la dureza en forma de pendiente.
Y menuda bienvenida me da la carretera que sube a la montaña con rampas del 10% segùn salgo del puente para mantenerse posteriormente al 8-9 % mientras le voy dando al molinillo en busca de la cumbre. Cruzo una isla con sus pequeñas tachuelas para cruzar a otra isla donde se encuentra la gran subida del Epic Com y su segmento virtual en strava. El día esta nublado y le pongo un poco de viento con el ventilador hay que mantenerse ventilado ya que el calor es el gran enemigo del rodillo. Un cartel me anuncia que alcanzo la altitud de 100 metros. La carretera se estropea el asfalto es mas propio de una ruta de gravel que de carretera pero el paisaje va ganando enteros, realmente logras inmersión brutal en el juego, entrenamiento, hacer deporte confinado o como lo quieras denominar.
Me doy cuenta que esto es tan real como cuando salgo por la carretera, subo igual de mal, a la misma velocidad, me doy cuenta de lo mucho que puedo ganar y mejorar con este tipo de rodillo. Subo abonado al 9% pero en dos tramos mi rodillo Elite Direto a llegado al máximo con un 12%, lo noto retorciéndose y mis piernas sofriendo su freno.
El que ha diseñado las rutas para Zwift es un psicopata tan pronto estas bajando 20. Estros, 30 metros como te sorprende con rampas del 9% esto es de locos, pero la montaña es alucinante. Estoy sufriendo y disfrutando a partes iguales. 
Paso un Cartel que indica 200 metros de altura, me pasan como motos algunos pero también adelantó, este es el gran fallo de Zwift esto en la vida real no pasa, el que yo adelante quiero decir. El poder tener las referencias del resto de ciclistas de tu ruta a un lado de la pantalla te hace apretar para que no te pille o intentar alcanzar a quien tienes delante. Yo tengo a un noruego a 23 segundos que no logro quitarle un segundo mientras por detrás un italiano nos va quitar las pegatinas. Llega la nieve a la carretera, abro un poco más la ventana y el frío de la calle le da un punto a la simulación. Dios que sudor, llevo 8.6 km en 39 minutos con 260 metros de ascensión, el noruego se me he escapado esta ya bajando un tramo rápido pero no logro que el italiano me pase antes de coronar la subida. Inicio la bajada, plato grande, un respiro y de nuevo la subida que ya se me va atragantando. Mientras subo veo a lo alto, muy a lo alto una antena preciosa y puedo ver el desvío para subir a modo de bonus y si ,como soy idiota acepto subir al bonus algo que se me atraganta, la subida es al 12% el rodillo se queja del esfuerzo, mis piernas se quejan y las voces de mi cabeza descojonadas por al ocurrencia buscan el botón de dar la vuelta para tirar hacia la costa, hacia el castillo. Me cuesta un sufrimiento dar la vuelta y poder disfrutar de una larga bajada hacia el castillo, este tiene un tramo adoquinado precioso que conduce hacia el llano de la villa italiana donde también puedes disfrutar de un segmento virtual de strava, de campos verdes y sube baja que te mantiene entretenido.
Disfruto un rato por la costa y me tiro hacia el desierto pero ya llevo 1:40 con 32 km recorridos y 302 metros de desnivel, creo que es un buen entreno y me estoy adaptando de nuevo a los entrenos de rodillo.
Esto realmente engancha, el concepto de rodillo ha cambiado radicalmente y ahora te puedes picar con otros usuarios en tiempo real, sufrir con ciclistas que pueden estar mintiendo en la configuración para ir mejor y vencer, pero el componente de motivación para entrenar, para elegir una ruta y disfrutar de un mundo virtual desconocido que va pasando frente a ti es realmente curioso. Juan Rulfo dijo, la imaginación es infinita, no tiene límites, y hay que romper donde se cierra el círculo; hay una puerta, puede haber una puerta de escape, y por esa puerta hay que desembocar, hay que irse. Por desgracia nos ha tocado vivir un tiempo donde esa puerta la tenemos que abrir.











Me toca bajar hasta el río Guadarrama y subir un poco, llevadero y tendido hasta que te sumerges en el pinar, la bajada y el falso llano me hacen sentirme libre, estoy disfrutando de la bici este año con la gravel como hacia años, yo creo que desde el comienzo que no disfrutaba tanto dando pedales. El entorno es de cuento, helechos, pinos y sensación de soledad, de estar apartado del mundanal ruido. Ya lo dijo Fito Páez Que droga dura es la soledad que no te deja sostener los ojos fijos en el televisor ni el mundo bajo tus pies. Estos momentos son los que al final te atraen a la montaña como un imán, respiras fuerte, cierras los ojos y sientes todo un mundo de silencio y ruido contenido al acorde del viento entre los árboles, del agua corriendo entre las rocas o las aves cruzando el cielo, abres los ojos y te sientes vivo, un chute de luz, de belleza y libertad. Tal vez nos alejamos de la felicidad cuanto mas llenamos nuestros vidas de desechos materiales. 



Miércoles, no lo he dicho pero esta semana estoy de vacaciones 🙂 . Como he decido no ir al entreno presencial de carrera y quiere disfrutar de mis vacaciones me voy a la montaña y me hago una rutilla de senderismo la crónica la podéis leer aquí. En resumen disfruto muchísimo, pienso muchísimo y recupero a las voces locas de mi cabeza en una brainstorming increible para esta temporada, veremos que es lo que sale.
estos momentos de crisis con mas celeridad, hoy las voces están dormidas pero noto que se van despertando y antes de que empiecen los remordimientos comienzo el entrenamiento. Las primeras zancadas son duras y piensas, bueno hasta la esquina lo he intentado, pero no hay están las voces en tu cabeza, a los mandos de tus piernas y sigues corriendo, 20 minutos de calentamiento que no pongo bien en el Garmin y no me marcan el ritmo pero bueno me da para llegar al parque, hace calor pero se lleva bien, hay cada vez menos gente el final de verano también termina con las ganas de ejercicio de los últimos supervivientes del confinamiento, pronto el frío y la falta de luz nos dejara de nuevo las calles vacías.
carriles bici de la costa marrón el track en wikilock. Me llama la atención de nuevo, pero esta vez de forma más acusada la falta de gente por la calle, practicando deporte y viviendo en general, ¿le habrán cogido gusto al confinamiento?. Si me cruzo con un par de familias montando en bici y padres con sus cachorros rodando por las pistas sin tráfico, aún podemos pensar que hay futuros deportistas si se enganchan a esto de la bici. Al final 36 kilómetros divertidos en dos horas ,un buen entreno.

