La sierra de la partacua entre recuerdo y pasiones.

Sabemos de dónde venimos: los recuerdos del mundo exterior pueblan nuestros sueños y nuestra vigilia, nos damos cuenta con estupor de que no hemos olvidado nada, cada recuerdo evocado surge ante nosotros dolorosamente nítido. Pero a dónde vamos no lo sabemos.
«Si esto es un hombre» (1947), Primo Levi

Ya volvía hace una par de años a recorrer esta ruta por primera vez en gravel, tal vez la pereza o mis miedos que en ocasiones no me dejan crecer en el vida tan solo me dio esa ruta para subir al Ibon de las paules y bajar. No se si por la motivación que Rosalía me ha regalado desde que la tengo y lo ilusionado que estoy de montar en ella o por la pasión que le estoy poniendo a compartir estar rutas con el canal de YouTube y poder ofreceros algo mas interactivas estas crónicas.
Me encuentro cansado pero con ganas, confieso que con mas ganas que fuerzas e inicio mis ascensión en busca de la pista de la Partucua por el puerto señalizado que sube a Sandiniés, las rampas me obligan a meter todo lo que tengo de piñones para poder subir y traigo a mi memoria el recuerdo de la primera vez que subí para descubrir esta ruta con Victor “Totapillao” a modo de maestro jedai mostrándome el camino, No temas esto es para asustar, luego suaviza. La experiencia es un grado y en montaña un doctorado, subo paciente expectante que la montaña se abra y poder descubrir el magnífico valle por el que transcurre esta pista. En mi ascensión me encuentro a un hombre de mediana edad, como yo, no se a quien queremos engañar, empujando la silla de ruedas de su padre. El viste ropa deportiva con zapatillas y el padre sentado en su silla con un gorra y una mirada de ilusión con mezcla de orgullo y felicidad que me desarmo el alma. Rodar a mi velocidad me regala poder fijarme en detalles, en tener una visión sistémica de lo que vivo y siento. Digo que me desarma el alma porque no me siento a ferrado a la vida con uñas y dientes, ver estas escenas me hacen ver que algo me estoy perdiendo, que no estoy valorando en su justa medida, tal vez sea un efecto secundario de la estar solo, no vivir en pareja o formar una familia.
Pronto dejo atrás la carretera, el pueblo y las pista en modo gratuito para los coches, los que me pasen ahora serán lugareños o de pago. La pista de la Partucua es muy agradecida, su desnivel es mas o menos constante con algunos regalitos en forma de dos dígitos en subida y su momentos de relax donde te permite estirar la espalda y perder tu mirada en un paisaje que comienza a ser fabuloso a mida que ganamos altura.
Cuando el sufrimiento comienza a pasar factura, llego al ibón de los paules, todo un remanso de paz entre visitas de trenecitos con turistas, un tiempo para disfrutar el silencio, del viento, del agua, de la montaña y de tu soledad. Un momento para degustar lo que disfrutas, en un entorno maravilloso y que sueñas durante todo el años el poder llegar, sentir la hierba, recorrer sus sendas y perder tu mirada en el infinito azul del cielo. Descanso tumbado en la pradera, hace mucho calor y en otro momento me abría dado la vuelta y regresaría de nuevo al coche por donde subí. Pero esta vez no, quiero aventura y recorro la senda para MTB con mi Gravel que se comporta perfectamente, no encuentro un camino lógico por donde continuar y lejos de abandonar doy la vuelta y retomo el camino en bajada hacia el embalse de Escarra para poder ver sus vistas y me encanta, merece la pena el recorrido hasta llegar a el y darse la vuelta para desandar lo andado y retomar la pista de la Partucua hasta donde se disfruta el fondo del valle en la zona del Goluso donde hay una fuente, unos manantiales y una zona de turberas y charcas, pero para ello te tienes que adentrar en el valle dejando la pista y yo comienzo a estar literalmente en reserva.
La bajada la hago con precaución, no me gusta bajar a gran velocidad las pistas y a la altura del Ibon de Piedrafita me planteo si subo o no, mis piernas me dicen no, mi cabeza me dice no, pero las voces, irrumpen en ella, toman el control del pensamiento, de mi voluntad y subo unos metros para disfrutar del magnifico Ibon, en ocasiones hay que hacer caso a la locura cuando toma el control de tus actos.
Dejo atrás el parque faunístico con un buen susto ya que no vi un agujero en el asfalto y me lo comí literalmente. En Piedrafita de Jaca paro en una fuente donde el agua helada me refresca y visito un especie de centre de información de brujería de la zona. Continuo bajando con unas vistas al embalse de Búbal increíbles y al llegar a la carretera de Biescas a Francia me doy cuenta que me quedan fuerzas justas para llegar al coche y comienzo a dudarlo, por suerte la pendiente no es muy pronunciada y llego literalmente a Escarilla con el 0% de mi energía vital. Me dio lo justo para pedir una coca-cola y un bocadillo de pechuga de pollo que resulto ser mágico y estaba buenísimo, una delicia que me resucito lo suficiente para llegar al coche que lo tenia en lo alto del pueblo.

Stendhal dijo Con las pasiones uno no se aburre jamás; sin ellas, se idiotiza. Esta claro a mi me mueven las pasiones.

Track de la ruta

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A la cola de Caballo por la senda de los cazadores y faja Pelay.

Prefiero querer a poder, palpar a pisar, ganar a perder, besar a reñir, bailar a desfilar y disfrutar a medir. Prefiero volar a correr, hacer a pensar, amar a querer, tomar a pedir. Antes que nada soy partidario de vivir.

Joan Manuel Serrat.

Con la 2 dosis puesta retomo mis vacaciones, esta vez en Aragón en el pirineo a los pies de Ordesa. No tengo efectos secundarios por la vacuna salvo el típico dolor de brazo por lo que opto en lugar de montar en bici en disfrutar de mi caminata preferida por el corazón de Ordesa. Este año es tremendamente tarde en el tiempo cuando disfruto de mis vacaciones, esto se nota en la cantidad de gente que hay en el camping, no estoy acostumbrado a tal saturación, decía la encargada de lleno total los últimos fines de semana. Por suerte en la cola de autobús esta circunstancia no se da y puedo subir al primer autobús que sale para el parque según saco el billete.

Este año me encuentro mas cansado, mas viejo, más torpe. Supongo que es el agotamiento vital, por eso me gusta venir aquí, es como la fuente de la eterna juventud, te recarga las pilas. Al llegar a la pradera el contenido del autobús se disuelve por la pradera como un azucarillo. Puedo grabar mis tomas para el canal de YouTube sin molestias y me voy quedando solo comino hacia la senda de los cazadores. Con los primeros metros de ascensión ya veo que este año me va a costar mas que los anteriores, pero la verdad es que me encuentro motivado, contento y con ganas de volver a disfrutar de esta ruta que he recorrido tantas veces. Su encanto es tal y el haber dejado un años sin venir hacen que me vuelva a sorprender de muchos de sus pasos, de sus rincones. Creo que el efecto Dori en la memoria en ocasiones es de agradecer.

Subir hasta el mirador de Calcilarruego es duro, es una subida hacia el cielo trepando una autentica pared, los muros al paraíso de las buenas vistas, la fama se gana con sudor, parece que todo lo bueno tiene esta forma de pago. Disfruto del paisaje al tiempo que recupero un poco el aliento, ahora queda solo disfrutar la maravillosa senda que transcurre por la faja de Pelay. Todo un espectáculo va a comenzar ante nuestros ojos, con cada giro de la senda cambia el paisaje a mas espectacular, a mas asombroso y cuando piensas que no puede sorprenderte con al mas bello aún te giras para ver tus pasos y tras de ti se ha montado un escenario que te deja boquiabierto. Es sin lugar a dudas una de las sendas mas bonitas que visto en mi vida. Voy disfrutando de compañía en el camino alternando un grupo de cuatro chicas y una pareja que están viviendo su primera experiencia en Ordesa y me da la sensación que no ha valorado muy bien la distancia de la ruta. Hace calor y aprovecho una de las últimas zonas arboladas para comer, disfrutar del entorno y relajarme.

Al llegar a la cola de caballo me sorprendo al no ver que no esta masificada y la puedo disfrutar tranquilamente, sin agobios e incluso encontrando un buen sitio para remojar mis pies en el agua helada. No hay mucha agua, pero la cola de caballo luce espectacular.

Comienzo el descenso del cañón por la pradera, las laderas repletas de Piornos, plantas con floración amarilla le dan un maravilloso toque de color a todo el entorno. Las gradas de Soaso siempre impresionan, pero cuando las has vistos salvajes y repletas de agua, verlas ahora con el servicio mínimo me da un poco de pena. Me doy cuenta que las cascadas no están en su mejor momento, las voy grabando para el canal a medida que mis fuerzas van llegando al final.

En esta ocasión siento que la visita suena a larga despedida, creo que tengo que romper unos años con esta zona y volver pasado el tiempo cuando la memoria solo tenga un vago recuerdo de esta belleza. Descubrir nuevos valles, cañones, cumbres e ibones de un pirineo que es el gran regalo en forma de montaña que la naturaleza nos ha puesto en nuestro país.

Regreso a mi furgoneta, feliz una vez mas por el paseo de lo que pueda ser una de las mejores rutas de senderismo de España, cuando cierras los ojos y aún perduran sus paisajes grabados en tu retina es que el alma sonríe ha disfrutado, has vivido.

Hay una canción de Eladia Blázquez en la que dice, … más allá de la historia de las vidas sin gloria, sin honor ni sustento; guardaré del que escribe su mejor pensamiento; quiero amar a quien vive con las alas del alma desplegadas al viento.

Track de la ruta.

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La Cuevona de Ribadesella y el monte Moru.

Para cambiar tu vida por fuera debes cambiar tú por dentro. En el momento en que te dispones a cambiar, es asombroso cómo el universo comienza ayudarte, y te trae lo que necesitas.

«Pensamientos del corazón» (1998), Louise Hay

Voy agotando mi tiempo de vacaciones en Asturias a la par que mis fuerzas van comenzando a mermar, me doy cuenta de lo feliz que me siento aquí. ¿Será el influjo del mar y la montaña en el mismo pack?, seguramente sea que todo el mundo es feliz en vacaciones independientemente del lugar en el que se encuentre.

Mis piernas se sienten cansadas, intente hacer una carrera de 10k y se rieron de mi a los 3 kilómetros. Pero hay que intentarlo y disfrutar. Salgo de Ribadesella por las cuevas del títo Bustillo, llevo años pendiente de entrar en ellas ya que un yacimiento arqueológico impresionante con una cueva espectacular donde se pueden ver pinturas rupestres. Pongo rumbo hacia la montaña, hacia una población llamada Cuevas del agua, a la que solo se puede acceder por una cueva natural increíble y que llevo posponiendo su visita dos años, esta claro que estas vacaciones es para ir cerrando temas pendientes en Asturias, madre mía suena a despedida.

La ascensión para ser Asturias es cómoda, dejo atrás Ardines y me encuentro con la carretera que dice mi track que tengo que seguir cortada. Pregunto a un lugareño y me aconseja una ruta alternativa que me dice que es mucho más bonita, ya me temo yo que voy a sufrir cuestas. Circulo por una carretera con poco tráfico, típica de Asturias rodeado de una vegetación exuberante para las que estamos acostumbrados al marrón seco de terruño. Tras una seria de subes y bajas de los de dos dígitos en el altímetro me encuentro en la boca de entrada de la cuevona y te das cuenta de que esta maravilla es de obligada visita. Impone su entrada, la belleza de su entorno, entro despacio y se siente la humedad, la sensación de amplitud de cerrada, como cuando entras en una catedral y es que la cuevona es un templo natural que visitar, cuidar y dar el valor que se merece. Los disfruto dos veces para no perderme la experiencia recorriendo en cada sentido, disfrutando sus vistas en ambas caras y quedo maravillado.

Feliz tras haber tachado de mi lista la visita a la cuevona, cruzo Cueves y me doy con la dureza de las rutas en Asturias de golpe y sin avisar con un subidón increíble que lo hago a duras penas con el desarrollo de Rosalía. El hormigón rallado de la ruta del monte Moru deja paso a una pista espectacular, las rampas del 13% y 15% se suceden pero el paisaje va ganando enteros, es una subida con vistas y que vistas. Me encanta rodar por estas pistas de bosques solitarios y más en días en los que la niebla le da un toque mágico de misterio, estoy disfrutando mucho más de lo esperado con la ruta y me encanta sorprenderme a mi mismo en este sentido.

La pista termina en una carretera que termina de subir el monte moru con rampas del 21% y el 23% realmente duras. Una vez arriba como siempre todo se ve recompensado por unas vistas increíbles con el mar de fondo. Me encuentro con dos ciclistas que han subido con bicis eléctricas y me miran como los turistas en la semana santa a los que cargan una cruz y los van fustigando con la espalda ensangrentada y su corona de espinas. Algún día escribiré las 50 cuestas de alakan, donde sufrí, donde pené y donde fallecí.

Tras recuperar el pulso y un aliento de vida disfrutando de las vistas, me meto una merecida bajada disfrutando a tope de las espectaculares carreteras de esta zona hasta que se empeñan en que disfrutes su plato típico, la cuestona. Y es que cuando ya piensas en bajada, playa, cerveza te meten una cuesta al 15% y al 16 que piensas ¿ que necesidad? Si el hombre blanco ya invento la tuneladora. Aún así estos pequeños rincones de Asturias son un delicia que merecen la pena de sufrir en bici. Que al fin y al cabo es lo que nos gusta ¿no?.

Hay rutas que no tienen el nombre y la fama de otras, son cortas, intensas y apasionantes. Son como esa edición de bolsillo apta para todas las piernas, pura esencia de ruta asturiana para dejarte en buen sabor de boca y disfrutar de una buena mañana de gravel o MTB, seguro que la disfrutas.

Katherine Pancol en su libro Los ojos amarillos de los cocodrilos nos dejo una gran perla que se puede aplicar a esta ruta. La felicidad está hecha de pequeñas cosas. Siempre se la espera con mayúsculas, pero llega a nosotros de puntillas y puede pasar bajo nuestras narices sin darnos cuenta.

Track de la ruta.

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Crankbrothers Eggbeater1: Unos buenos pedales para disfrutar el Gravel y el MTB.

He de confesar que he dejado los caminos muy olvidados estos últimos años y tan solo con mi reenganche al ciclismo offroad gracias a las gravel me vuelvo a replantear que tipo de pedales quiero usar.

 En mis comienzos use Shimano y no me han defraudado nunca, salvo en invierno en salidas con barro o nieve que a la mínima calar era casi imposible. Unos años después me anime a usar Crankbrothers animado por un gran defensor de este tipo de pedales que es Jorge (Despistado) y durante años creí haber encontrado el pedal ideal y si es cierto, en circunstancias difíciles de barro o nieve da la talla.

Pero como todo tienen un pero, su talón de Aquiles es el mantenimiento, a diferencia de los Shimano que prácticamente te olvidas de ellos, los Crankbrothers requieren de tus mimos y cuidados para obtener una larga vida y un rendimiento excelente.

El modelo que he elegido para montar en mi bici de gravel la Megamo Jakar 30 son los eggbeater 1 (link de compra) que están indicados para el uso de gravel, Trail y XC. Tiene un peso de 290 gr. Su diseño minimalista y ligero tiene cuatro caras para anclar la cala fabricados en acero cromado , lo que aporta no solo facilidad par iniciar el pedaleo sino que también aporta facilidad para evacuar el barro. Están fabricados con rodamientos de alta calidad y un sistema de sellado doble, los pedales tienen una garantía de 5 años.

Este modelo tiene un factor Q de 52 mm, ¿Qué es el factor Q? El factor Q es la distancia que hay entre las piernas al pedalear y también la distancia entre las caras exteriores de las bielas donde se encuentran los pedales.

 

Los pedales se suministran con un juego de calas modelo estándar de latón, duran menos que unas calas SPD, y un ángulo para desanclar de 10 grados.

 El anclaje de los pedales eggbeater 1 requiere una pequeño periodo de adaptación cuando vienes de otro sistema. Primero tenemos que presionar hacia abajo, posteriormente anclar la parte trasera de la cala y terminamos con la parte delantera, un proceso tan rápido como en las SPD, pero que requiere acostumbrarse.

Las calas standard que se suministran con 6º te da una movilidad de talón de 3 grados por ambos lados con respecto a un eje central y liberan la cala con un giro talón de 15º. En un documento técnico Crankbrothers indica que si queremos un mayor ángulo de liberación, podemos cambiar la posición de las calas marcadas derecha/izquierda montando la cala derecha en la zapatilla Izquierda y la cala Izquierda en la zapatilla derecha, esto nos daría un ángulo de liberación de 20º.

 Manual y guía de problemas para instalar las calas.

En opción puedes encontrar calas modelo Easy con 10 grados de liberación y también calar con 0º de movilidad en el talón una vez calado. Uno de los grandes «puntos débiles» es el mantenimiento que tenemos que tener con ellos, su programa de mantenimiento es el siguiente:

Mantenimiento cada 30-50 Horas de uso.

 Limpie y vuelva a engrasar las partes internas del pedal:

  •  Con los pedales en la bicicleta, retire la tapa del extremo con un destornillador grande.
  • Con una llave de tubo de 8 mm retire la tuerca del eje y deslice el pedal fuera del eje.
  • Limpie a fondo todas las superficies y el interior del cuerpo del pedal.
  • Limpie el sello y vuelva a instalar en el eje (observe la orientación). Aplique una cantidad generosa de grasa al eje y al interior del cuerpo del pedal.
  • Deslice el cuerpo hacia atrás en el eje y apriete la tuerca del husillo a 4 Nm. Instale la tapa del extremo y apriétela a 2,5-3 Nm. Asegúrese de que el sello principal esté dentro del cuerpo del pedal.

Repetir en el otro pedal.

 Lubrique el conjunto del ala aplicando una o dos gotas de aceite de cadena de tipo seco donde las barras y el resorte pivotan. Limpia cualquier exceso.

 Video demostrativo Cómo hacer el mantenimiento a los pedales Crankbrothers – YouTube

 Revisión: cada 150-200 horas / anualmente.

 Instale el kit de reconstrucción de pedal Crankbrothers adecuado.

Link de compra Kit de mantenimiento 

Inspeccione y reemplace las calas cada 300-500 horas o si están desgastadas.

             Calas Estándar 6º link compra                                   Calas 0º link de compra

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Vía Verde Senda del Oso.

Lo más importante es la voluntad de dejar fluir los sentimientos, que fueron el motivo por el cual nos pusimos la armadura.

Robert Fisher

 

El norte de España tiene sus veranos peculiares, me encanta venir del calor de la meseta y recuperar las noches durmiendo al abrigo del nórdico. Madrugo para desayunar y preparar la furgo de modo vivienda a modo coche, se tarda poco la verdad. En el camino noto que el aire es más frio de lo normal y llegando a Oviedo la niebla oculta el paisaje. Voy dejando la costa atrás y a medida que me adentro hacia el interior la niebla va desapareciendo.

Salgo desde el aparcamiento de Tuñon junto al Rio Trubia, si me preguntase un color diría verde, Asturias es un paraíso verde espectacular. Comienzo la ruta en el inicio por esta parte de la vía verde junto al monumento del Oso, apenas estamos tres coches en el aparcamiento pero cuando inicio mi ruta la entrada al aparcamiento de coches es incesante ya que en este punto de inicio hay un punto de alquiler de bicicletas para recorrerla.

Tan solo adelanto a un ciclista, la senda solitaria nos regala los sonidos del agua y de la naturaleza que lo habitan ahora distorsionados por el rodar de mis neumáticos. El firme es ideal para una bicicleta gravel o MTB, te permite centrarte en lo importante que es el entorno, sentir el frescor de la mañana aunque estés deseando que un rayo de sol penetre en las cúpulas vegetales que cubren la vía. En este sentido la pendiente es ascendente muy leve, avanzas con soltura, es de estas subidas de agotamiento lento de las que te vacían sin darte cuenta, poco a poco hasta que te encuentras sentado en la cuneta con un gel y una barrita energética preguntándote donde han ido a parar tus fuerzas. En pocos kilómetros la ruta te muestra parte de su belleza cruzando pequeños túneles horadados en las rocas y decorados por la vegetación de forma exquisita. Dejo atrás el recinto de los osos de Proaza sin ver ningún ejemplar, es lo que tiene no parar y dedicarlo tiempo a esperar si aparecen.

El paisaje me tiene maravillado, el paisaje del desfiladero de Peñas Juntas es increíble con sus túneles perfectamente iluminados. Mi cuerpo a recuperado calor por el ejercicio y me siento mas a gusto. Tomo la variante hacia Valdemurio, la subida se hace algo más acusada, el regalo te llega en forma de embalse. El embalse de Valdemurio es increible, un remanso de paz que invita a descansar y dejar corretear la mirada por la infinidad de pequeños rincones preciosos que te ofrece. Me encanta el embarcadero que tiene, yo creo que gran parte de la culpa de estar aquí y elegir estar ruta la tiene __ele__ que través de sus fotos de rutas en gravel por Asturias nos vende su tierra como nadie. Sigo los consejos del vigilante del embalse y recorre la orilla por un carril acondicionado para la bici, dejo atrás el embalse y por tramos perfectamente acondicionados llego hasta el cargadero de Carbón de Santa Marina y breve visita a la mina mariquita por fuera. Toca deshacer el camino recorrido, disfrutar de la bajada que se nota y disfrutar del paisaje que tenias a tu espalda ahora frente a ti, se disfruta muchísimo este tramo. A la altura del embalse opto darle la vuelta al completo y ya me aviso el guarda de los tremendos desniveles, afortunadamente para mi los peores están en el sentido contrario a como lo estoy recorriendo.

El paisaje me tiene maravillado, el paisaje del desfiladero de Peñas Juntas es increíble con sus túneles perfectamente iluminados. Mi cuerpo a recuperado calor por el ejercicio y me siento mas a gusto. Tomo la variante hacia Valdemurio, la subida se hace algo más acusada, el regalo te llega en forma de embalse. El embalse de Valdemurio es increible, un remanso de paz que invita a descansar y dejar corretear la mirada por la infinidad de pequeños rincones preciosos que te ofrece. Me encanta el embarcadero que tiene, yo creo que gran parte de la culpa de estar aquí y elegir estar ruta la tiene __ele__ que través de sus fotos de rutas en gravel por Asturias nos vende su tierra como nadie. Sigo los consejos del vigilante del embalse y recorre la orilla por un carril acondicionado para la bici, dejo atrás el embalse y por tramos perfectamente acondicionados llego hasta el cargadero de Carbón de Santa Marina y breve visita a la mina mariquita por fuera. Toca deshacer el camino recorrido, disfrutar de la bajada que se nota y disfrutar del paisaje que tenias a tu espalda ahora frente a ti, se disfruta muchísimo este tramo. A la altura del embalse opto darle la vuelta al completo y ya me aviso el guarda de los tremendos desniveles, afortunadamente para mi los peores están en el sentido contrario a como lo estoy recorriendo.El paisaje me tiene maravillado, el paisaje del desfiladero de Peñas Juntas es increíble con sus túneles perfectamente iluminados. Mi cuerpo a recuperado calor por el ejercicio y me siento mas a gusto. Tomo la variante hacia Valdemurio, la subida se hace algo más acusada, el regalo te llega en forma de embalse. El embalse de Valdemurio es increible, un remanso de paz que invita a descansar y dejar corretear la mirada por la infinidad de pequeños rincones preciosos que te ofrece. Me encanta el embarcadero que tiene, yo creo que gran parte de la culpa de estar aquí y elegir estar ruta la tiene __ele__ que través de sus fotos de rutas en gravel por Asturias nos vende su tierra como nadie. Sigo los consejos del vigilante del embalse y recorre la orilla por un carril acondicionado para la bici, dejo atrás el embalse y por tramos perfectamente acondicionados llego hasta el cargadero de Carbón de Santa Marina y breve visita a la mina mariquita por fuera. Toca deshacer el camino recorrido, disfrutar de la bajada que se nota y disfrutar del paisaje que tenias a tu espalda ahora frente a ti, se disfruta muchísimo este tramo. A la altura del embalse opto darle la vuelta al completo y ya me aviso el guarda de los tremendos desniveles, afortunadamente para mi los peores están en el sentido contrario a como lo estoy recorriendo.El paisaje me tiene maravillado, el paisaje del desfiladero de Peñas Juntas es increíble con sus túneles perfectamente iluminados.

Mi cuerpo a recuperado calor por el ejercicio y me siento mas a gusto. Tomo la variante hacia Valdemurio, la subida se hace algo más acusada, el regalo te llega en forma de embalse. El embalse de Valdemurio es increible, un remanso de paz que invita a descansar y dejar corretear la mirada por la infinidad de pequeños rincones preciosos que te ofrece. Me encanta el embarcadero que tiene, yo creo que gran parte de la culpa de estar aquí y elegir estar ruta la tiene __ele__ que través de sus fotos de rutas en gravel por Asturias nos vende su tierra como nadie. Sigo los consejos del vigilante del embalse y recorre la orilla por un carril acondicionado para la bici, dejo atrás el embalse y por tramos perfectamente acondicionados llego hasta el cargadero de Carbón de Santa Marina y breve visita a la mina mariquita por fuera. Toca deshacer el camino recorrido, disfrutar de la bajada que se nota y disfrutar del paisaje que tenias a tu espalda ahora frente a ti, se disfruta muchísimo este tramo. A la altura del embalse opto darle la vuelta al completo y ya me aviso el guarda de los tremendos desniveles, afortunadamente para mi los peores están en el sentido contrario a como lo estoy recorriendo.

Una vez de vuelta al cruce retomo la vía verde en sentido Entrago y cambio de rio esta vez me acompañara el río Teverga. Comienzo a estar algo cansado, la Vía ahora es un hervidero de gente transitando andando y en bici. Los túneles de este tramo que cruzan el desfiladero de Valdecerezales son espectaculares. El cansancio me hace disfrutar menos de la ruta, tal vez ya he realizado mi elección y tomo el otro ramal como favorito. La bajada es muy rápida, se nota es desnivel pero aún así hay que dar pedales. Me río porque en tramos con un dos o un tres por ciento es como ir en eléctrica con el pedaleo asistido.

Merece la pena disfrutar del puente romano de Villanueva de su area de descanso y sobretodo del agua helada que mana de su fuente. Me ha faltado un punto de fondo para disfrutar plenamente la ruta sin rodar tan casado el último ramal. La senda del Oso es una visita obligada para los amantes de la bici y de la naturaleza. Es el mejor ejemplo de reciclaje industrial pasando de vía de tren de mercancías a motor económico de la comarca por el turismo que traé y poder seguir manteniendo parte la espectacular infraestructura de túneles que sería una pena perder.

José Ortega y Gasset dijo El progreso no consiste en aniquilar hoy el ayer, sino, al revés, en conservar aquella esencia del ayer que tuvo la virtud de crear ese hoy mejor. Creo que en esta ocasión la vía verde de la senda del oso lo ha logrado, ven y disfrútala porque es espectacular.

Track de la ruta.

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Gracias.

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