Etapa 5 Bruselas-Alcorcon: «Los Pilares de la Tierra»

“Fácil sería demostrar que desde las Cruzadas hasta los últimos conatos de revoluciones, la historia de Europa ha estado movida por utopías, por grandes imposibles. Y, sin embargo, de esos delirios ha salido la historia efectiva. Y más aún que como realidades, bien tristes si se las mira sin dejarse deslumbrar por su gloria, conmueve por lo que tienen de monumentos funerarios de las esperanzas europeas, de las concreciones que en forma de empresas ha tomado la esperanza europea. Son sus rastros, las huellas en la arena del tiempo de su anhelo. Son las cenizas de sus sueños.”

María Zambrano

Dormir en un hotel tiene la ventaje de no tener que montar y desmontar la tienda, así como poder desayunar en buffet por 3,95 € pero nosotros ya somos seres libres y necesitamos dormir urgentemente en un camping, con nuestro hornillo y nuestras costumbres.

Tras salir del hotel nos pasamos a ver la catedral de Chartres, una preciosidad con sus 2.600 metros cuadrados de vidrieras y toda una carga iconográfica que según escribió Emile Male el pensamiento mismo de la edad media “ hacer visible lo invisible”, Visitamos el ayuntamiento y volvemos hacia la zona del hotel para acotar nuestro recorrido, el viento no nos deja progresar y es inútil gastar fuerzas.

Nos tiramos por una nacional en línea recta hacia Orleans, digamos que nos lo tomamos como una etapa de descanso. En información y turismo de Orleans nos informan de varios campings para dormir y nos alegra la vista con un fantástico balcón hacia los precipicios del pecado Frances, Dios que dos mamellas, eran tan impresionantes que tras salir yo entro Pantani para salir con los ojos como platos.

El camping esta a 25 Km. de Orleans y ya orientados hacia lo que se presume una de las zonas más bonitas de viaje, El valle del Loira. Comemos frente a la catedral de Orleans y la visitamos por dentro, me quedaría toda la tarde en ella, simplemente es maravillosa, que vidrieras, en su interior hay toda historia escrita.

Tras comer presentamos nuestros respetos al Loira y lo acompañamos por una de sus orillas dejando Orleans a nuestra espalda. Rodamos por una de las ciclovias que recorren todos los rincones de esta preciosa zona del Loira, se rueda fácil menos cuando nos da el viento que nos continua castigando.

Llegando a nuestro destino, el pueblo a acondicionado la zona del río con una especie de playa y una piscina publicitada por Decathlon, también han sembrado un maizal y han creado un laberinto en su interior, algo terrorífico y no por perderte sino por el precio de la entrada 8,50 € anda que no hemos pasado plantaciones durante el día je jeje, vamos que lo vemos pelin caro en comparación con lo que nos piden por dormir los dos 6,20 €, me da a mi que los romanos no eran los que estaban locos.

Distancia recorrida: 117.3 Km

Tiempo Empleado 6:07:23

Publicado en Viajes en Bicicleta | Deja un comentario

Etapa 4 Bruselas-Alcorcón : » Un viento agotador».

“Soy un árbol agotado por los vientos: debo mantenerme en pie. Soy un campo de trigo dispuesto para la siega: debo madurar.”

José Alzin

Salimos a las 9:00 del Hotel directos a información y turismo, no estamos dispuestos a volver a pagar una barbaridad por pasar una noche en un hotel cutre. Las oficinas de información y turismo en Francia son grandiosas, no solo por la información que te dan que es precisa y completa, sino por sus estupendas empleadas, de una belleza increíble, de verdad no vimos una que no destacara sobre el resto de mujeres. Con toda la información de la región en nuestro poder y un mapa con 1.600 camping de Francia nos vamos a ver el palacio de Versalles en su versión Diurna y mojada ya que como no, llueve. Pronto nos dirán que no podemos rodar por el palacio y no vamos, total ya esta visto.

Tomamos el camino hacia Ramubullet, la población donde nos mandaba la amable francesa del camping de Versalles y el tramo de carretera transcurre entre bosques frondosos en los que pequeños senderos nos tientan a perdernos por su interior, imagino como seria viajar en la edad media cuando estos bosques estaban repletos de bandidos y tenias que recorrer el país como nosotros a lomos de una burra.

Es Domingo y nos damos una buena sesión de cabezazos saludando a todo ciclista que montados en maquinones, Pantani solo veía cervelos y babeaba, la presencia de tanto carretero tenia su explicación y son unos rampones de órdago que cruzan este paraíso, así como sus bajadas vertiginosas, y para vertiginoso el escote de un biker que nos cruzamos nosotros bajan y ella subiendo, vamos que nos dio tiempo a contar cada gota de sudor que se encauzaba hacia el canalillo, quien fuera toxina.

El cielo esta encapotado, y de vez en cuando nos sorprende alguna que otra gota impertinente. Una vez pasado Rambullet el paisaje cambia y es mas llano, pero cambiamos las subidas por el viento, vamos que para mi salimos perdiendo en el cambio, y eso nos impide rodar a más de 16 Km/h y esforzándonos.

Pasamos por un pueblo muy bonito con una iglesia muy curiosa y su cuarto de torre, el pueblo se llama Galardón. Como vemos que el cielo se pone muy jodio buscamos un hotel económico, un Formula uno, estos hoteles son de los de mete la tarjeta, te cobro, te doy un código y hasta mañana, pero como no me fío esperamos 45 minutos a que abran la recepción física, vamos 1 metro cuadrado de mostrador para que nos den el código de la habitación aquí no hay llaves y nos digan que las bicis duermen con nosotros. Las mentemos como podemos en una habitación minúscula, en la que tenemos una cama de matrimonio, una litera y un lavabo con una tele, que mas podemos pedir por 42 € los dos, además tenemos un Mcdonal cerca, esta noche toca comida basura.

Distancia recorrida 89,50 Km

Tiempo Empleado 5:29:01

Publicado en Viajes en Bicicleta | 1 comentario

Etapa 3 Bruselas-Alcorcón: «París bien vale una petada»

Humphrey Bogart: «Si ese avión deja el suelo y tú no estás en él, te arrepentirás. Quizá no hoy, quizá no mañana, pero pronto y por el resto de tu vida.
Ingrid Bergman: «¿Pero qué pasará con nosotros?.
Humphrey Bogart: «Siempre nos quedará París».

Diálogo Casablanca.

Por fin podemos disfrutar de una noche sin lluvia y dejamos el camping acogedor, lo primero es ver el castillo de la población y continuar viaje llaneando entre bosques y lagos maravillosos. El día es aceptable nubes y claros con una clara apuesta hacia el sol de media tarde, nos cruzamos con los primeros biker carreteros y descubrimos como es el saludo Frances, allí se saluda como dando un cabezazo al aire muy exagerado, vamos al contrario que nosotros que levantamos la cabeza como diciendo un que pasaaaaaaaaaaa, y se escucha de vez en cuando un ale ale ale.

Las poblaciones por las que pasamos están mucho mas cargadas de flores que las del día anterior, con el sol y la humedad el aroma es muy intenso, da la sensación que ruedas por un inmenso jardín, un lema se descubre en un de los pueblos que dice “plantemos flores para hacer florecer el país”.

Por fin nos encontramos con una de las maravillas que vamos buscando en este viaje el castillo de chantilly, simplemente te quedas sin palabras cuando lo ves, es alucinante, parece una maqueta pero a tamaño real y te puedes hacer una idea de cómo seria la vida en esos tiempos palaciegos, hacemos varias fotos y una de ellas un homenaje a Toni emulando su postura preferida.

Para salir de Chantilly tienes que recorrer una recta inmensa por un bosque frondoso que te deja alucinado, ya estamos prácticamente a las afueras de Paris y vemos como aquí las meretrices son mas sofisticadas, ya que aparcan sus furgonetas a los lados de la carretera y se quedan dentro esperando al cliente, jejeje pensamos que podían rotularlas como la ostra feliz, o la telealmeja.

La entrada a Paris es por barrios de inmigrantes, una especia de vuelta al mundo perfectamente delimitada por calles, se suceden las calles de asiáticos con las calles de musulmanes y etnias varias, vimos auténticos trajes que solo se ven en las tribus de África muy coloridos, en la zona mulata perdimos el corazón yo tres veces y Pantani otras tantas, jamás hemos visto mulata tan bella como la que nos encontramos.

Una vez metidos en el casco urbano de Paris o centro histórico, los ojos se te ponen como platos, cambia el ambiente, la luz el color y el sonido. Es cierto Paris tiene una magia especial que le da un toque de distinción y eso lo vives cuando paseas por sus calles. Recorremos carriles bici con un trafico increíble de bicicletas, pero lo más asombroso era la cantidad de bellezones que ruedan por su carril, vamos que si solo una décima parte de lo que vimos en Paris montando esta por el anillos, Toni no me ve el pelo por cercedilla y me dedico al Madrid monumental.

Un carril bici nos conduce por el Sena, pasamos por la zona de Playa y por carril bici hasta la plaza de la república, centro de arte Pompidou, de hay pasamos a Notre dame, el Louvre y los jardines de Marte pera llegar a la plaza de la concordia, cruzamos los campos Eliseo, vimos el arco del triunfo y llegamos a los inválidos y por fin la Torre la Eiffel el gran símbolo para fotografiar de nuestro viaje.

Nos despedimos de Paris y ponemos rumbo hacia Versalles, estamos sin gota de agua y me para en unos chinos a comprar agua, el cachondo me quiere cobrar 2,35 € por una botella de agua de 1,5 litros por lo que le mando a esparragar, 800 metros mas abajo en la misma calle compre 6 litros por 1,46 €, no tienen peligro los parisinos ni na.

La salida de Paris hacia Versalles esta tan coñazo como la entrada a la ciudad pero esta vez aderezado con rampas dignas de un puerto de primera especial y pendientes del 14% vamos fue un tramo de unos 3 Kilómetros pero estamos fuertes y llegamos a ritmo al camping, aquí una bellísima francesa me dice que no tiene plazas y que me valla a 30 kilómetros que tengo emplazamiento, le digo que eso es imposible que viajamos en bici, su respuesta es muy clara “… is your problem” , toca solución de emergencia y nos vamos buscando un presunto camping de caravanas que no llegamos nunca a encontrar así que decidimos pagar por un hotel donde nos soplan 84 € por pasar la noche.

Una vez duchados y cenados, disfrutamos de Versalles de noche, que esa algo increíble a mi me gusto mas que de día pero eso si los precios para verlo son para gente sin crisis 20 € por ver los jardines iluminados, va ser que no y nos conformamos con lo que se ve por un agujerito y los fuegos artificiales a las 12 de noche, ha merecido la pena la petada de hoy.

Kilómetros día 114.8 Km.

Tiempo invertido 8:36:57

Publicado en Viajes en Bicicleta | Deja un comentario

Etapa 2 Bruselas-Alcorcón: «Frio y Agua».

“Vos y yo y la tierra celebraremos juntos el verdor de los cuerpos, el sexo de las flores, el polen de la risa y todas las estrellas que vienen confundidas en la gota de lluvia.”

Gioconda Belli

La noche fue dantesca, tan solo nos dio una tregua para cenar y la madre de todas las tormentas cayó con furia sobre nuestras tiendas a plomo. Tened en cuenta que viajamos con tiendas de campaña que aguantan 800 Mm. de lluvia y son de Alcampo coste del material 9,99 € y solo a la hora y pico de caer agua sin parar comenzaran a gatear un poco por alguna costura. Cuando nos despertamos Pantani me dice “… joder ayer tronando de la leche, lloviendo sin parar a las tantas de la madrugada y tu roncando. “ jejeje ni me entere de la segunda ronda de tormenta.

A las 9:00 de la mañana comenzamos a rodar por las calles de San Quintín, vemos el monumento a los caídos, la catedral y la plaza del ayuntamiento, la cual es una playa artificial. Salimos de San Quintín por el carril bici junto al canal y empieza a llover. Nos ponemos los chubasqueros, nuestra mejor sonrisa y a continuar rodando por pequeños pueblos que se suceden sin apenas haber distancia entre uno y otro.

Esta zona es alucinante, las flores abundan por todos los lados, farolas decoradas con cascadas de flores, como los puentes y los jardines. Entre chubasco y chubasco rodamos por estos pueblos medio fantasmas ya que no ve un alma por la calle, pero que tienen un aroma alucinante.

Por carreteras locales llegamos a noyon y la lluvia deja por un instante de caer mostrándonos un trocito de cielo, pero eran falsas esperanzas y tenemos que refugiarnos en el soportal de la catedral para secarnos un poco. Disfrutamos de la catedral y continuamos entre más lluvia.

Por fin compramos el hornillo y podremos cocinar en el camping, nuestras súper cenas de pasta comenzaran esa misma noche.

La ultima parte de la ruta transcurre por carreteras que cruzan bosques magníficos junto a ríos y canales, toda una maravilla pero ya estamos pelin jartaos de agua.

El camping donde nos alojamos es sencillo pero muy barato, además tenemos árboles donde refugiar las tiendas y que no se mojen tanto si llueve.

La anécdota del día fue que al ir a cruzar una calle nos fue imposible dado el tráfico que había, Pantani ve que ha escasos 20 metros tenemos un paso de cebra, pues bien teníais que ver nuestra cara al estar sobre el paso de cebra y el resultado el mismo que 20 metros antes, ni Dios paraba y es cuando le recuerdo a Pantani lo peligroso de esos pasos, vamos que se lo digan al Belga.

Galeria de fotos ( En construcción)

Track de la ruta completo

Publicado en Viajes en Bicicleta | Deja un comentario

Etapa 1 Bruselas-Alcorcon: » Un día de Agua»

“Dos cosas más aprendimos en la lluvia: cualquier sed tiene derecho cuando menos a una naranja grande y toda tristeza a una mañana de circo, para que la vida sea, alguna vez, como una flor o una canción.”

Mario Payeras

El Camping de lutter es un sito maravilloso, pero como el canal esta pegado al camping el trasiego de barcos nocturno ha sido continuo, despertándonos de vez en cuando alguno, uno en particular tenia que haber sido como el mismo Titanic del ruido que metía el jodio.

Nos levantamos a las 7:00 de la mañana, desayunamos y al ir a desmontar las tiendas una tormenta madrugadora nos sorprende teniendo que meternos en nuestras pequeñas casitas de lona. Pasa en 15 minutos y recogemos el campamento para salir rumbo a Mons. El dueño de camping nos comenta que si seguimos la ciclo vía una Ravel creo que la 3 nos dejaría en Mons., pero nosotros queríamos ver que tal el track que teníamos dibujado y darle el capricho a Pantani de poder rodar por pavés, en apenas un kilómetro ya estamos rodando por el sueño de Pantani y por mi pesadilla, ya que se rueda lento y mal dando muchos botes.

A la hora de trayecto tenemos que ponernos los chubasqueros ya que empieza a caer con intensidad, una parada de autobús no sirve de refugio para ver si para un poco, comemos unas galletas de chocolate y emprendemos la marcha cuando vemos pasar a una señora de edad avanzada camino de la compra montada en su bici con su cesta de mimbre en el manillar, estos belgas son inmunes al agua. La zona por la que rodamos es preciosa, estamos de nuevo junto al canal y vemos los primeros ascensores para subir y bajar los barcos, son increíbles las alturas que remontan y como esta diseñado todo el sistema.

Ha dejado de llover pero el cielo es amenazador, nos deja llegar a Mons. sin problema, vemos su plaza decorada con motivos vegetales muy elaborados, en especial el caballero andante y al dirigirnos hacia su catedral, comienza a llover con furia, esta vez los belgas si corren para no calarse. Como la Catedral nos da refugio decidimos visitarla tranquilamente y disfrutar de su interior mientras escuchas como cae agua fuera, todo un placer para los sentidos. Cuando terminamos de ver la catedral deja de llover y continuamos viaje hacia San Quintín nuestro destino elegido para dormir y fin de etapa, lo que supone dejar Bélgica y entrar en Francia.

Llegamos al ultimo pueblo de Bélgica y le digo a Pantani “… mira hay venden bocadillos calientes, anda mira han atropellado a ese hombre ahora mismo. “ Pantani no sabe donde mirar y como ve al hombre que se mueve presta mas atención a los bocadillos calientes que nos los comemos mientras llega una ambulancia y la policía. Cuando cruzamos la frontera, nos enteramos por un mensaje de móvil, Bienvenidos a Francia Orange. Las nubes son más negras, nos queda un huevo para llegar a San Quintín y la tormenta de la tarde esta al caer, vemos un camping a 300 metros pero decidimos refugiarnos en una parada de autobús y devorar una bolsas de frutos secos mientras vemos llover. Una vez cesa la tormenta ponemos las piernas en piloto automático limitador a 24 Km/H y afrontamos una recta con toboganes de 30 Kilómetros.

Un pueblo antes de San Quintín tiene el supermercado abierto, y se ve que otra tormenta nos va dejar finos, a si que nos metemos a comprar más de comer y lo degustamos en la puerta mientras cae una tromba de agua de las caras, nos partimos el culo cuando un hombre corre hacia su coche, se le rompe el asa de la caja de agua, se le cae la compra, coge la compra, se le caen las llaves, coge las llaves y la compra, deja el agua, va a el coche, se le caen las llaves, abre el maletero mete todo, va a por el agua y deja de llover je jeje, hay días jodios amigo.

Tras la tormenta un cielo azul nos marca donde esta San Quintín así que le damos caña y podemos disfrutar de su canal con bocanadas de sol, llegamos al Camping que no esta nada mal y nos cobran por acampar los dos 7,40 € estamos felices pero valla día de agua.

Distancia Etapa 141,1 Km

Tiempo sobre la bici 7:58:06

Galeria de fotos ( En proximos Días)

Track de la ruta completo

Publicado en Viajes en Bicicleta | 1 comentario