Mi único credo. La montaña del tesoro, las flores de seis pétalos de la nieve.
Tagami Kikusha

Son las 8:00 de la mañana, no ha sonado el despertador porque no lo he puesto, no
tengo planes para salir, el mal tiempo y el frío amarran a mis amigos en sus camas, pero yo soy un tarao, un animal de montaña que puede aguantar una semana sin ver sus cumbres pero no dos. Miro por la ventana y el cielo esta raso, totalmente despejado, bien buen día de fotos si en la montaña esta igual, miro el termómetro y marca 1.6 º bueno no esta mal, por lo menos son positivos.
A las 10:00 me encuentro en Zarzalejo estación, en la subida a la iglesia en mitad de la cuesta patinando, quito el control de tracción al coche, pero se niega a subir, bajo toda la cuesta marcha atrás dejando caer el coche, Dedido poner rumbo al Escorial cuando veo un sitio sin hielo para aparcar en la última calle del pueblo, El señor quiere que hoy haga cumbre. Las calle de
zarzalejo (Estación) son una pista de patinaje, Hoy tengo que testear varias cosas que me he comprado, unos calcetines del Lidl con extra de mullido en su base para aislar del frío, un spray que le he puesto a las botas para recobrar su impermeabilidad y las suelas antideslizantes para las botas.
Me pongo los antideslizantes y me dice un lugareño que el las usa y van de lujo que dan mucha seguridad en días como los de hoy, doy mis primeros pasos y flipo, camino sobre el hielo como si este no estuviese, ni un mal paso por lo que puedo avanzar con soltura, pasando sobre grandes placas de hielo como Moisés sobre las aguas, jejeje.
Por fin dejo el pueblo y comienzo a andar por los caminos de su parte superior, estos ya los conocía de hace un año cuando junto con Pantani y Jack Randall exploramos esta zona. Pero esta vez dejo pronto el camino para adentrarme en un sendero que promete. Paso por de bajo de una alambrera que esta medio rota y sigo unas huellas de otro tarao que abre camino, eso me evita el tener que ir buscando la senda con mi
track. Esta senda resulta ser una autentica pasada, vas ganando altura lentamente por unos pasos preciosos, la nieve ya se sabe que le da a todo un toque especial, ya veremos cuando lo recorra este verano con algo más de calor y cuando el blanco deje paso al verde primaveral. La senda me deja en una especie de mini valle en el que veo como una procesión de almas en pena, unos 25 cuarentones (a mi falta un año) van como los indios uno tras otro para continuar bajando hacia el Escorial por el GR-10, El viento es fortísimo en este lado de la montaña y la nieve polvo que no esta congelada se levanta formando ventiscas que te azotan con fuerza el rostro. Mi intención es ascender hacia la machota primero para después intentar el pico del fraile, me salgo de la fila y a los pocos pasos tengo que cesar en mi empeño al comenzar a hundirme profundamente al pasar junto a las rocas, en algunos tramos la nieve no esta helada y como no tengo raquetas llego a depositar mi saquito de hijos en proyecto sobre la nieve.

A pesar de que el aire es helador, la temperatura que marca mi termómetro es de 9 grados, no se como estará la subida al pico del fraile ya que nunca la he recorrido por lo que encamino mis pasos por la bajada del GR-10. Cuando comienzo a bajar me cruzo con un hombre y su perro que me dice que el ha subido muchas veces, me lo dice el hombre no el perro, que puede que algún tramo lo pasemos mal pero que merece la pena, que si me animo el me acompaña, y a mi como solo falta que me den palmas para sacar la guitarra, pues le digo que venga, jejeje.
Enfilamos la subida a Fraile, el tío sube que se las pela y yo que tengo las piernas
para pocas florituras en seguida me quedo atrás, no subo una mierda, ni andando ni en bici, es lo malo de tener que portar dos mochilas. La subida al pico del fraile acumula gran cantidad de nieve en el lado de la valla pero esta tan congelada que apenas hundes la bota, el resto de la subida es sufrir por un paraje de ensueño, voy maravillado por lo que me rodea y por el día que tenemos, y es ahora cuando intento grabar estos momentos en mi cabeza para cuando la pereza o la desazón por tener que salir solo me amarran a la cama, me lo estoy pasando en grande. Tenemos ganada mucha altura estaremos sobre los 1.400 metros y aquí el viento azota sin contemplaciones, me susurra al oído que si quiero coronar me toca sufrir que no me lo va a poner tan sencillo, Tengo el gorro en la mochila, el aire me congela mis cuatro pelos, entrándome por momentos un fuerte dolor de cabeza del frío intenso que estoy soportando, uso el buff para cubrirme y me río, “…. Eso es todo lo que sabes hacer fraile.” Pero no , unos metros mas adelante me tenia guardada una sorpresa a modo de paso que al cruzar sobre una valla, solo se veía la ultima fila de piedras, me hundo hasta la mitad del muslo, doy tres pasos más y logro alcanzar una zona de nieve helada que me permite coronar la machota alta, jodio fraile, como te has resistido.
Intento bajar por la cara opuesta siguiendo mi track, pero es imposible en ese lado la cantidad de nieve acumulada tapa en tramos la valla por completo, así que desisto y decido bajar por donde he subido, me dedico a hacer cientos de fotos de los sitios que me han maravillado subiendo. En la bajada decido quitarme las suelas ya que con la nieve tan profunda una se me ha salido, que gran error en los dos únicos pasos con rocas los hago haciendo culín y uno de ellos por casi 2 metros, jajaja muy divertido. Para bajar por el GR-10 si me pongo mis suelas ya que la nieve esta muy dura y pisada, se puede ir bien sin ellas, pero con ellas no hay color y bajo incluso saltando en algunos pasos con total seguridad. El GR-10 me deja en la senda
de los Ermitaños y de hay a zarzalejo Estación sin mayor complicación salvo una petación extrema que arrastro en mi cuerpo. Cuando llego al pueblo veo con ilusión mi coche y es que he aparcado en la primera calle según entro, frente a la fuente donde siempre paramos con la bici, caigo rendido en el asiento, son las 14:30 y he recorrido 18,3 km en la nieve, por un fallo en el GPS no tengo el desnivel, me da 4.432 metros y ese monasterio de piedra en donde vive el fraile no esta tan alto. Estoy feliz y rendido con los «pies negros» mas blancos que nunca jejeje.





He quedado con Toni pronto, tan pronto que tengo que sortear a los barrenderos que están quitando las ramas que pueblan la calle principal de Cercedilla tras una noche de resaca ventolera. Toni tiene dudas de si debemos iniciar la marcha, pero ya que estamos levantados y listos vamos al tajo. Nos vamos en los dos coches ya que pensamos dejar uno en San Rafael y el otro en el Espinar. Bajando el puerto nos encontramos con una retención alucinante, un convoy de transporte pesado la esta liando parda, pero una vez sorteado el camión y los pesares de Toni que fuese un pino caído en la carretera dejamos su coche en San Rafael y vamos en el mío hasta el Espinar.

Completamos el recorrido descubriendo como los pequeños detalles que nos perdemos a lomos de nuestras monturas nos regalan nuevas vías, opciones de cerrar una ruta divertida, como diría Chales Chaplin “ El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto “ 

He quedado con Franlogar, un gran amigo de Alcorcón que le da un poco a todo también a las 7:00 de la mañana en su casa. Estas horas para un domingo solo es para los taraos con lo a gustito que se esta en la cama. Hemos quedado con Raquel y Toni en la fonda Real a eso de las 8:00 para no tener problemas de retenciones a la hora de pasar el puerto de Navacerrada, encontramos tráfico pero es muy fluido llegando al aparcamiento del campo de futbol de la Granja a las 8:30.





He quedado pronto con Mon, pensamos que podemos encontrar tráfico para llegar a la sierra ya que pronostican un gran día de sierra, sol y temperatura agradables. Pero tenemos suerte y no encontramos nada de tráfico por lo que llegamos pronto, muy pronto, a la estación de tren de Collado Mediano, tan pronto llegamos que coincidimos con la ruta organizada por tortugo, con la grata sorpresa de encontrarme con un viejo amigo, Kasmir. Que recuerdos y cuantos kilómetro recorridos juntos en mis inicios del MTB cibernético.
al mirador de collado, lo pasamos de largo y nos metemos por los senderos de la parte trasera del cerro del Castillo, Jack Randall lanza gritos incendiarios al grupo acusándome de hacer tapón jejeje y la verdad es que hoy era un buen atranco en el fluir de las pedaladas del grupo. Tras los senderos les meto por la presa de Navacerrada y comienzan los primeros abucheos entre el respetable, que si esto no era inédito etc.… la culpa la tiene el follonero de siempre el talibán de la nubes.
La zona de Mataelpino es una placa de hielo continua que nos obliga a ir con tiento, cruzamos el pueblo y tras un tramo les digo “…. Atentos que llega la trialera” y bueno tras un kilómetro por pista en la que mi guardabarros delantero torna de negro a marrón chapapote, así que no cuento como empiezan a llegar mis compañeros a
Moralzarzal ya voy con las piernas de otro, ande estarán las mías. 

