«No progresas mejorando lo que ya esta hecho, sino esforzándote por lograr lo que aun queda por hacer.»
Khalil Gibran
El amanecer nos ha dejado un cielo azul intenso, pero muy frío, los coches y las praderas lucen una brillante capa de hielo duro y nuestra respiración se materializa en nuestros labios en forma de vaho, es muy pronto he quedado con JJ a las 8:30 ya que queremos intentar hacer la ruta Becerril- Silla de Felipe II.
Salimos de Becerril de la Sierra por la urbanización de la Tejera, vemos los chalet que fruto de la crisis se devalúan con carteles de «se vende» que no han soportado muy bien los rigores del invierno. Uno de ellos nos tiene enamorado, en los últimos dos años no ha progresado sigue igual a medio construir pero es una preciosidad que espera que nos toque una primitiva de las gordas para que uno de los dos lo terminemos, jejeje.
Ya que ayer mi compañero sufrió el sendero de la Renault en subida decido regalárselo en bajada para que lo disfrute como se merece y esta vez si, su cara es otra cuando llegamos a la rotonda de Collado Mediano. Bajamos un poquito y me lanzo con fe a bajar el único paso complicado que hay en toda la bajada hasta Alpedrete, cuando estoy llegando veo que la bici responde, la posición la tengo correcta, la velocidad la justa, pero a escasos 20 cm me hago kakita de la buena y clavo la rueda al borde del miserable escalón que no consigo superar por miedo, la próxima vez cae, el escalón o yo.
Nos lo pasamos de lujo bajando la trialera de Collado Mediano a Alpedrete, pero un olor nauseabundo que desprendía una de las fábricas, casi nos hace potar, estarían cocinando extra-terrestre como poco. Dejamos rápido el polígono y cruzamos Villalba por su calle principal hasta alcanzar la vía pecuaria de las afueras donde hacemos un rato el moñas con la decoración de las vaquitas en uno de los pasos.
Desde la ermita del cerrillo rodamos por una pista que pronto se transformara en un sendero rápido y este en ligera trialera con pasos peraltados muy divertidos que nos deja a orillas del embalse de Valmayor y en su orilla tenemos otro tramo de senderos alucinantes que rodamos a buen ritmo. Si esta es la primera vez que alguien rueda por esta zona se quedara maravillado y pedirá más, pues tan solo hay que atravesar un dique y a por la segunda parte de senderos, la de la zona de los arroyos o los senderos del patio de Jaime para los amigos. Esta vez el sentido de los senderos no es el óptimo para disfrutarlos a tope pero aún así te dejaran un sabor de boca impresionante.
Al final de los senderos cuando cruzamos el arroyo, paramos a tomar una barrita y descubro
algo que me deja maravillado y que nunca en los años que he pasado por esa zona me ha dado por mirar, dos mini presas preciosas, recogidas que me dejan boquiabierto.
Vamos muy bien de tiempo pero los kilos de más que arrastramos JJ y yo en nuestra abdominal nos recomienda acortar y dedicarnos a rodar algo más cerca de casa. Un sendero paralelo a las vías del tren nos dejara en el apeadero de las zorreras y tras el otro sendero, rápido y divertido en el apeadero de san yago. La vuelta a Villalba es muy rápida y casi sin darnos cuenta estamos atrapados entre el caótico tráfico del Polígono P-29. Decido escapar de tanto ruido , coches y me desvío por la colonia de media luna. Pero en este punto la cago, cuando me quiero dar cuenta he recorrido la mitad del camino del camping y voy de nuevo dirección El Escorial, pues nada al fondo hay sitio y lo completamos hasta el camping.
En este tramo disfrutamos de una casa derruida en la que han anidado las cigüeñas, paramos para hacer unas fotos y podemos disfrutar de dos apareamientos, es curioso como la cigüeña hembra se acurruca en el nido, saca el culo «pa» fuera mientras el cigueño macho se la monta por detrás con las alas extendidas, cuando terminan los dos se ponen al lado uno del otro y girando el cuello hacia atrás hacen un ruido a modo de palmas con el pico, ahhhh lo que tenemos que aprender de la naturaleza, eso es terminar una buena faena aplaudiéndose el uno al otro, me lo imagino, bravo cariño hoy has estado soberbia, que garras, anda que tu , enig, semental……., bueno que se me va la pinza.
El camino del camping nos deja en la terrible carretera del escorial que tendremos que
recorrerla durante unos cuatro kilómetros tendiendo a bajar, pero que a nosotros nos fustiga un viento frontal terrible en el que tenemos que esforzarnos para poder avanzar.
Pronto llegamos a Guadarrama y el viento sigue inmisericorde azotándonos de cara. Para subir de Guadarrama a Collado Mediano se recorre una vía pecuaria de terreno roto por un pedregal y un arroyo que hay que sortear continuamente, JJ empieza a ver esta ruta como una penitencia ya que rodamos con todo en nuestra contra, el viento, el terreno, las fuerzas. En collado Mediano el viento nos da un respiro y tras una barrita nos armamos de valor para subir las duras rampas que dan al depósito de agua, ya con la lengua fuera tan solo nos queda sortear a un nutrido grupo de senderista que nos lo ponen muy complicado para pasarles.
Una última trialera nos mete de nuevo en Becerril. Hemos logrado nuestro objetivo, rodar, nos lo hemos pasado muy bien, ruta interesante que hay que peinar para dejarla un tanto más interesante.

















Salimos de Collado como siempre por la zona dura del deposito de agua, la verdad es que como siempre no, la última vez que lo subí tras el tramo duro recuerdo subir con soltura en plato mediano, esta vez lo he subido con todo metido, que pena, estoy “ pa el arrastre”. Para sortear los enormes charcos de la pista ascendemos un poco más recorrer los senderos de collado, Garbu en la primera bajadita nos recula y se lo piensa pero al final se lanza. Decidimos cambiar los planes y en lugar de ir a la barranca optamos por investigar la trialera de la golondrina.
chaval nos lanzamos el resto, la bajada no tiene ninguna dificultad salvo un par de tramos con un reguero un tanto “cebrón”, El tramo que esta mas definido es muy rápido, solo hay dejarse llevar por la emoción y el disfrute intenso de la bajada sorteando los tocones de retamas cortadas y marcados con pintura roja poder verlos. Es pronto para volver pero tarde para intentar algo más alejado, así que decido enseñarles mi bajada preferida del alakan bike Park.
estos 200 metros de empuja bike nos toca disfrutar de un sendero magnífico en falso llano que nos dejara en lo alto del telégrafo para ahora si lanzarnos por una trialera trepidante que esta vez estaba en su punto y la podemos disfrutar a tope, ya estamos en tiempo de ir pensando en terminar, completamos la bajada con la trialera que nos deja en la estación y ponemos el colofón a una ruta muy corta pero intensa por tramos con una opcional entretenida, esta ruta nos ha servido para encontrar la trialera de la golondrina y darnos cuenta de una súper bajada hasta collado que en pocas semanas la propondremos para rodarla, la bajada puede ser intensa muy intensa.



