La Ciudad no es para mí.

No hay ninguna duda de que existe el más allá. Sin embargo, hay que preguntarse a qué distancia se encuentra del centro de la ciudad y hasta qué hora está abierto.

Woody Allen

Abro los ojos sin que suene el despertador, normal me he regalado un domingo para dormir lo que me pida el cuerpo, en cuanto mi cerebro comienza a cargar el sistema operativo vida punto uno busco con al mirada la hora en la pantalla del despertador, las 8:00, no puede ser, es demasiado pronto, me siento cansado pero sin ganas de dormir. El no tener una compañera a tu lado compartiendo la cama solo tiene una ventaja,  eres el feliz usuario de toda ella por lo que puedes retozar abrazado a la almohada, pero enseguida busco la ventana para ver como esta el día, algo nuboso pero sin lluvia. Pongo la tele y veo a un podólogo de vacas que va a hacer una cura de pezuñas a una de sus clientas, mientras trabaja la vaca levanta el rabo y comienza a defecar casi sobre su cara, jamás volver a decir que mi trabajo es una mierda, en algunos puedes terminar llenito de ella.

Decido apagar la tele, demasiado Gore para una hora tan temprana, me levanto y miro por la ventana, miro el termómetro, miro el barómetro y me miro al espejo, “… jodido idiota, los dos sabemos que tu y yo vamos a montar hoy en bicicleta, así que deja de mirar tonterías y sal a la calle”. No tengo nada de personalidad y por no llevarle la contraria al pesado del espejo me visto de ciclista y me pongo a dar pedales. Añoro cuando salía de mi casa de la sierra y al llegar a la presa decidía a donde ir, ahora lo tengo más complicado y lo que no quiero es encontrarme a mucha gente por lo que descarto el polvoranca y pongo rumbo al tres aguas. Cruzo Alcorcón , cuando voy metido en un carril delimitado por ambos lados sin espacio material para adelantar a una bicicleta en tan solo 200 metros están apunto de atropellarme dos veces un coche tras otro y para colmo cuando la recrimino al último que me ha rozado me dice que no me ha visto, que se ha asustado cuando “el espejo se cerraba solo” pero si soy una mole de 85 kilos con un mochilón a la espalda, como no me ha podido ver si era lo único que tenia delante. La pista que conduce al ventorro del cano hace que cambie mi odio hacia los conductores cegatos por la puñetera arena de los caminos playeros, eins con lo feliz que soy yo por las montañas. Hoy solo quiero rodar, disfrutar de mi mp3 y del concierto de marea que voy escuchando. Cruzar un polígono industrial un domingo por la mañana es toda una experiencia, Un par de camioneros lucen camisetas de tirantes desde la cabina de su camión, mientras pierden la mirada tras el humo que desprende el primer cigarrillo de la mañana, algunos coches tuneados para el amor salen de calles cortadas y pequeños descampados, dos chinos corretean con carros repletos de cajas hacia una furgoneta, la vida en la urbe nunca para, por eso me gusta cuando viajo pasar por esos pueblos pequeños en los que lo único que te encuentras es el silencio de una calle roto por el canto de algún gallo vespertino.

Hago la peligrosa rotonda bajo la M-40  que me deja en Monteprincipe, acelero un poco el ritmo, en esta urbanización no tienen sueños, ya se los han comprado todos y como los míos no están en venta no quiero corromperme el alma. Cuando accedo a los senderitos de  Montegancedo suena en mi mp3 “…un reguero de luna será nuestra casa
de esta luna tan puta de pechos de plata
será el arrullar de la libertad
que tiene cogida pa ti y para mí en la goma de sus bragas.
.”  Y no logro entender porque la libertad siempre tiene sonido de calderilla en los bolsillos, o tal vez si por eso los mejores amaneceres son los que te sorprende con un rayo de sol calentado tu cuerpo tras una noche a la intemperie y no con un tímido golpeteo de nudillos en cualquier suite de hotel de cinco estrellas en el piso 22.

Llego a una rotonda y me encuentro el cartel indicando Casa Cristo Rey, coñe muy pronto para ver al Señor, por lo que paso de puntillas frente al convento, en su  puerta reza un cartel “casa de ejercicios espirituales” y yo sin los deberes hechos.

En esto que giro mi cabeza con una sonrisa cargada en la comisura de los labios y se la lanzo a una preciosa biker con la que me cruzo, va de negro riguroso, rubia con una goma sujetando su cabello, sin casco, sin gafas ni nada que perturbe uno de los rostros más bonitos que he visto en estos años, me sonríe y esta vez si creo más en Dios, se la ha caído un Ángel y esta claro al cielo se viaja en bicicleta.

Cuando cruzo el Pinar del plantío ya veo más animación en la calle, el carril bici se llena de coches de niño y de niños que dan sus primeras pedaladas, en al monte del pilar me cruzo con bikers más equipados que ruedan en grupillos o con sus hijos por las amplias pistas de este gran monte. Yo opto por los senderos de un lateral, ya se sabe que la cabra tira al monte, cuando estoy apunto de entrar un biker que me dobla en kilos me pasa veloz pera ir el en primer lugar,  me pego a su rueda pero siento que me quedo sin agarre en la rueda delantera en la entrada de las curvas por lo que aflojo y le dejo irse feliz hasta que dos curvas después veo como se desparrama al intentar salir del parque, menuda leche se da el pobre pero sin consecuencias, le dejo atrás se le ve un poco afectado más en su amor propio que por el golpe, a los gordos no nos gusta que nos vean rebozados por el suelo. El Monte del Pilar me deja en el Hipercor de pozuelo paso la M-40 y esta vez si logro rodar por un parque nuevo que están arreglando en lugar de callejear llegando hasta la misma entrada de la Casa de Campo.  Miro mi cuentakilometros y he tardado algo menos de 2 horas con una media de 20 km/H, ya se que no soy el hijo del viento, venga vale ni el sobrino de la brisa pero uno hace lo que puede. Entro en la casa de campo por el cerro de las Covatillas, paso por el puente de las garrapatas y termino en el cerro Garabitas, joder otra vez, hay dos lugares en el mundo en los que siempre me pierdo y nunca encuentro la salida, Ikea y la casa de campo. En fin decido parar y degustar una manjar, membrillo con nueces que porto en mi mochila. Mientras me lo como observo la fauna (con perdón) del lugar, un hombre mayor sobre los 70 sube empujando una bici de las dobles del Carrefour , frente a mi un chico regordete que va corriendo termina su serie cuando un bellezon en bicicleta se para junto a el, le indica un dato del velocímetro y le da un beso,  claro ahora comprendo porque yo no corro, a mi me falta motivación.

Me termino el membrillo que será lo mas dulce que me acerque a los labios y me pongo a buscar la salida de este laberinto, no me pierdo mucho pero en cuanto veo una subida me vengo abajo, disfruto un sendero divertido pegado a una valla y leches paso al abuelo de la doble que baja delante mio, si cuando uno es descender lo es toda la vida. Cuando dejo la capita y ruedo frente a la ciudad de la imagen por la pista que me sube hasta la venta la rubia mis piernas recobran la fuerza del principo de la mañana, bajo piñones y subo a unos alegres 20 km/H, vamos me lo dicen hace cinco años cuando lo subía en  plato pequeño y no me lo creo. Como me encuentro con fuerzas y ánimos me voy por la zona de cuatro vientos para ver como están las obras del puente que unirá Alcorcón con la fortuna para peatones y ciclistas, aún esta en obras pero progresa adecuadamente y además con estilo, lo están dejando de lujo, hemos esperado muchos años pero pronto lo tendremos para nuestro disfrute.

Al final como tengo hambre me voy para casa con tan solo 48 kilómetros con la aburrida sensación de que montar por Madrid no es para mí.

Track de la Ruta

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El Castañar del Tiemblo II:Senda pozo de las nieves y Pico de Casillas senderismo.

La sonrisa es el idioma general de los hombres inteligentes. Sólo son tristes los tontos y los delincuentes.”

Víctor Ruiz Iriarte


Y como no somos ni tontos ni delincuentes, podemos lucir la mejor de nuestras sonrisas desde bien temprano, tal vez por ello al detener nuestro coche en el punto de control y bajar la ventanilla aguardando que el controlador nos informase del costo de las tasas para acceder al castañar se obrase el milagro y este nos dejase pasar sin cargo, gracias amigo. Noe que vendría unos minutos después utilizo el método Alonso, que es acelerar a fondo y saludar con la mano, jejeje mismo resultado pero menos glamuroso. Dejamos el coche de Noe al final de la senda de San Gregorio y subimos hasta el castañar en el Coche de Jordan (Pedro) que es la primera vez que nos acompaña y esta muy ilusionado. Menos para Noe y para mi el castañar es para ellos una incógnita de la que han oído hablar maravillas. En el aparcamiento les pregunto si ellos sueñan en color o en blanco y negro, ya lo se, se me va la pinza pero espero que puedan soñar en color por que su retina va a tener trabajo la jornada de hoy y cargar de colores su mente con la que decorar sus sueños.

El tiempo no es bueno, el cielo esta encapotado, la temperatura es baja y algunas gotas revoltosas que se han quedado rezagadas jugando sobre las numantinas hojas de los castaños se despeñan a nuestro paso empujadas por un viento que despierta por momentos. La lenta agonía de este otoño que no termina de arrancar ha cargado esta semana su pincel de ocre angostando un poco más algunos castaños rebeldes. El contraste de colores, marrones, naranjas y verdes tiene un efecto calmante, te relaja dibujando una mirada de paz y armonía que se mimetiza en el entorno, es entonces cuando empiezas a sentir y vivir la magia de esta maravilloso lugar. Estamos prácticamente solos en el castañar y podemos disfrutar del abuelo en soledad y percatarnos de la presencia de dos pinos inmensos maravillosos junto al abuelo en los que no habíamos reparado visitas anteriores.

Dejamos al centenario castaño reposar tranquilo para poner rumbo al pozo de las nieves. Las vacas  pasean junto a sus terneros que no se separan de sus madres, una de ellas lame de forma cariñosa las pezuñas de su pequeño, jamás había visto a una vaca hacer un gesto tan maternal con uno de sus becerros. Algunas vacas avileñas nos miran con recelo y nosotros les dejamos espacio, vamos todo el camino y un trocito de pinar, Pedro se lamenta de que su familia no pueda ver este espectáculo y nos cuenta como este verano fue atacado por unos gallos de tamaño XXL en Cantabria mientras paseaba con su hijos, según nos contaba la historia me imaginaba la situación pero con Jose de protagonista frente al gallo cabezón, que apesar de las patadas que le propinaba Pedro le envestia una y otra vez , digno de videos de primera.  Según vamos ascendiendo por la senda, la niebla comienza a velar los paisajes que quería regalar a mis amigos reemplazándolos por bellas estampas asturianas en pleno sistema central. Llegamos a un refugio que se encuentra en perfecto estado de conservación, como todos lo que he visto en Ávila, ya podía aprender la comunidad de Madrid y crear una red de refugios como estos, claro que también tendríamos que ser como los castellanos leoneses y mantenerlos en perfecto estado. A un paso de este refugio y siguiendo una estrecha senda llegamos al pozo de las

nieves, que lo visitamos. Aprovechamos el refugio anexo para descansar y tomarnos unos bocatines como diría mi amigo Mass. Mientras estamos dentro sentimos como el viento azota las paredes de piedra. Cuando salimos el frío es muy intenso y la niebla algo más cerrada, una lastima ya que el pozo de las nieves es un gran balcón sobre el que poder asomarse al Valle de Iruelas.  La senda que nos conduce hasta el puerto de Casillas es una preciosidad, los helechos marchitos cercan la senda que  serpentea por un verde tapiz de pasto. Nos cruzamos con una familia y sus dos hijos pequeños embutidos en sus abrigos, guantes y gorros, están disfrutando de un maravilloso día de Otoño viviendo una lección que nunca olvidaran, la sensación de frío y humedad en el amabiente, el correr veloz de las nubes desvelando y ocultando el entorno que te rodea, adivinar siluetas a medida que te acercas, la educación tras un plasma es

educativa y efectiva pero le falta vida, muchos niños solo podrán tener referencia de estos momentos por el cine

o por imágenes ya que sus padres consideran que hace muy malo para vivir la montaña.

Para sorpresa de Noe y del resto de mis compañeros que me ponen mirada de odio, cuando les pido dejar la senda para tomar una subida por una arroyo seco muy empinada, mis compañeros desconfían un tanto de mi intención de subir por este arroyo seco, no tenemos referencias ni de donde estamos ni hacia donde vamos y el viento comienza a ser cada vez más frío y cobra más virulencia . Todas sus dudas se despejan cuando les guío sin un solo metro de error hasta la puerta que da acceso a una pista la cual seguiremos para coronar el Pico de Casilla. Una vez alcanamos el pico tenemos que aferrándonos a su vértice geodésico ya que el viento se había propuestos evitar que coronáramos nuestra cumbre del día.

Dejamos rápido el pico por una senda un tanto difusa, bueno más bien inexistente hasta que el track nos conduce a una pista bien marcada pero que repta bajo una puerta con un candado. Como no tenemos más opción nos colamos por debajo de la puerta y comenzamos a descender hasta el castañar por una pista en perfecto estado de conservación, de repente nos encontramos con una edificación,

pensamos que estamos en una finca privada o lo que es peor en una Cepa protegida, pero la verdad es que en ningún momento vimos cartel algunos que nos prohibiera el paso. Bajamos un poco acojonados ya que no sabemos lo que nos vamos a encontrar, nuestro miedo se acrecenta cuando Jose nos muestra la huella de la pisada de un perro que por la profundidad y tamaño tenia que ser como un oso de grande. Bajamos en silencio con todos los sentidos en alerta y esto en un día de viento es cagarse de miedo, decidimos salir cuanto antes de esta finca, buscamos un lugar para saltar la valla, imposible demasiado alta, continuamos bajando y divisamos una segunda residencia, esta vez más grande y con un todo terreno verde, esto se complica, un bifurcación nos salva de tener que pasar por la casa y ser devorados por el  perro-oso. El destino se alía con nosotros, la bifurcación no solo nos aleja de la casa sino que nos guia a un lugar en el que han podado un árbol y lo han cortado tan bien que todas las ramas han caído sobre la valla dejándola en el suelo. Ya fuera de la finca y a salvo de la fieras mitológicas que estamos seguros guardaban el lugar podemos respirar tranquilos y disfrutar de ratitos de sol que una vez la niebla se va retirando la mañana nos va regalando. Comemos sobre unas piedras mientras unos bikers bajan la trialera que viene de Casillas pueblo. Noe les mira

con envidia, le gusta el senderismo, correr pero su cuerpo le esta pidiendo ya la adrenalina de la bici. Recorremos el castañar hasta el aparcamiento haciéndonos algunas fotos con troncos singulares y sorteando ahora si los numerosos visitantes que también quieren su

ración de fantasía multicolor. Ya casi en el aparcamiento a Noe le da un ataque de locura y se tumba en el suelo dándose un baño de otoño con las hojas de los castaños cubriéndola, teresa se apunta a la idea y terminan junto con jose en una batalla campal a base de hojas de castaño, la mejor munición del mundo.

Recorremos la senda de San Gregorio hasta el coche de Noe. Pedro y nuestra ninfa de Cebreros van a recoger el otro coche mientras Jose, Teresa y yo nos marcamos tres kilómetros descendiendo hasta el puesto de control en donde nos volveremos a reunir todos, cansados y felices por una ruta que parecía sencilla y tranquila pero que se nos fue un poco de las manos, lo importante es que nuestras chicas tienen la sonrisa dibujada en la cara y eso es la mejor recompensa que nos puede regalar el día.

Track de la ruta

(ojo no sabemos si el tramo que por el que pasamos bajo la puerta es legal, bajar por la pista que desciende desde el pico de Casillas para evitarlo)
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Un Domingo al Viento.

“Vuélveme tu suspiro, y subiré y bajaré de tu pecho, me enredaré en tu corazón, saldré al aire para volver a entrar. Y estaré en este juego toda la vida.”

Gabriela Mistral

Cancho4 (Medium)

Frente a nosotros siete picos se encuentra inmerso en una feroz lucha con una tenebrosa masa nubosa que no nos inspira nada de confianza, el viento jalea la pela y la anima arrinconando las nubes contra las rocas. Testiga muda de la contienda la Pedriza se nos muestra al Sol, no habíamos puesto nuestro interés en ella pero ha bastado que deslizara un poco su bata de seda para decidir recorrer sus senderos y adentrarnos en ella por su zona más desconocida para mi.

DSCN8000 (Medium)El día esta mejor de lo que han pronosticado y el  sol atenúa el frío que nos trae el viento, voy en esta ocasión junto con Teresa y Jose.  Cruzamos la pasarela en dirección a la pradera del Pradillo, Me gusta este tramo de senda porque no suele estar tan masificado como la gran vía y retomar esta última a la altura de la charca Kindelán. Haciendo honor a su nombre esta preciosa senda estar repleta de familias que buscan el abrigo de los pinos para disfrutar de un día de campo. Nos cruzamos con muchos niños, ojala que les llame la montaña y sea una parte importante de sus vidas. Un matrimonio muy joven nos adelanta, el carga con una niño pequeño en una mochila sobre su pecho,no debe tener más de una año, con sus ojos abiertos como platos no se pierde un detalle de lo que sucede a su alrededor, con familias así da gusto toparse en la montaña. Un perro con una cara preciosa parece ya cansado de andar, es aún cachorro le pide a su dueño que le haga caso, que lo coja, aupandose sobre sus dos patas traseras y acariciando la pierna de su dueño con las delanteras.

Últimamente como guía no tengo precio y me paso el desvío que tengo que tomar, como diría  Noe “… es que no calla el tio” pero bueno, la senda continua y tiene muy buena cara, total hoy hemos salido a andar, solo a andar y disfrutar de un día que dábamos por perdido. Algunas pequeñas charcas y los arroyos que comienzan a dar sus primeros brincos con las escasas lluvias de estos días nos dibujan pequeños rincones con encanto en los que descansar la vista y disfrutar de la paz de la montaña. La senda no deja de sorprenderme con pasos impresionantes y algún que otro tramo que me deja sin aliento hasta que llegamos a Cuatro caminos. El famoso cruce con los hitos en sus cuatro esquinas. No tenemos claro ni donde estamos, ni hacia donde queremos ir a si que optamos por retornar al inicio y dejar esta exploración para un día que estemos más orientados.DSCN7999 (Medium)

Tomamos una vereda que entre los pinos nos dibuja una estampa preciosa, buscamos asomarnos a algunos de los muchos balcones que la pedriza nos ofrece, unos hitos parece que nos incidícan un camino, los tomamos y en efecto nos suben a uno de los riscos que se asoman hacia la zona de la Maliciosa la cual la  podemos ver recién levantada con un hermoso camisón blanco, se nos muestra unos segundos para darnos los buenos días y volverse a cubrir con su edredón de nubes.

Bajamos de nuestra atalaya para continuar por una senda que se nos mostró clara en nuestro ascenso y acertamos, ya que nos regala unas maravillosas vistas a la zona de los pinganillos donde los pinos y la piedra luchan por cada metro de terreno.

Llegamos al collado del Cabrón y ya me encuentro, nunca es tarde si el camino es bueno, y este lo es, ya que una senda fantástica que desciende paralela al río manzanares pero en altura nos dejara a los pies de la pasarela y de nuestro coche.

Al final nos ha salido una rutilla muy entretenida, nada de espectacular pero suficiente para no amodorrarnos en casa, corromper nuestra alma en un centro comercial o morir un poco más frente al televisor o como cantaba Alejandro Sanz en una de sus canciones “ … ya sé por qué le ganó a nuestro labio el silencio,
y es que el reloj no tiene el tiempo
no tiene el miedo
el caso es que no conseguimos aislarnos del resto de
este mundo
donde los humanos, cambian los sueños por aire
dame alguna excusa que nos salve
o que nos traguen siete mares
pero no me quites el coraje
.”

Cancho3 (Medium)

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El Castañar del Tiemblo I. Una aventura Inconclusa

“El tiempo es como el viento, arrastra lo liviano y deja lo que pesa.”

Doménico Cieri Estrada

catañar2009-001 (Medium)

Salimos de mi casa con la niebla envolviendo el día en un alo de misterio. Dejamos Alcorcón, a la altura de la residencia de ancianos el azul inmenso del cielo nos da los buenos días, la vida de vez en cuando te reparte buenas cartas para que puedas disfrutar de la partida. Cmena se ha quedado dormido y no puede venir al igual que Mass que se ha quedado en tierra. Al final me acompañan en esta aventura Pantani y Jack Randall.

DSCN7875 (Medium)Los Valtueña se preparan junto a nosotros para iniciar su ruta, nos preguntan si vamos con ellos pero les decimos que vamos por libre, Saludo a Kike Zayas y se ponen en marcha. Al rato salimos nosotros, saludamos a Male que se quedado esperando a un amigo que llega retrasado. Al llegar al control de acceso vemos a un par de personas con un peto amarillo junto a la caseta de información del castañar, un cartel con tarifa de precios anuncia bicicletas 3 euros, enfilamos la entrada “Buenos Días” y recibimos un cordial” Buenos Días” y nadie nos solicita pasar por caja para iniciar la ruta, algo que veo justo ya que subiremos hasta arriba con nuestro esfuerzo. Decido no subir por la carretera y opta por la pista, su tierra compacta blanquecina facilita la pedalada, los desniveles no son muy acusados y da para ir manteniendo una conversación amena, Samuel tiene las piernas tocadillas tras una semana de duros entrenos y Jack no se encuentra del todo bien, lo que me da una tregua para que ellos se tomen un respiro y yo no tenga que ir tan asfixiado. El cielo esta despejado salvo alguna nube decorativa, a lo lejos vemos como la sierra de Guadarrama esta cubierta por nubes negras que no inspiran mucha confianza, nos equivocamos en un desvío y vamos a parar a un corral custodiado por unos perros que nos avisan de que no pasemos ladrando desde su sitio, pero hay dos con cabezas muy grandes que ni se mueven y esos si que no nos gustan, el pastor nos indica que hemos tomado el desvío erróneo, por lo que dejamos a pedro con sus cabras y volvemos a la pista en donde decidimos parar en la primera fuente que encontramos, hace mucho que desayunamos y ya hay hambre. Mientras tomamos algo vemos como nos pasan Male y su compañero, tras calmar el hambre nos ponemos en marcha y en breve Jack Randall descubre el porque le habíamos traído a esta ruta ya que me estaba diciendo que para ver pinos el no venia tan lejos, jejejeje.DSCN7900 (Medium)

Entrar en el castañar y que se te ilumine la cara es todo uno, la cadencia del pedaleo baja y la mirada se pierde entre las copas de los castaños que han comenzado a entonar su oda de otoño y van dejado por los suelos los versos ya leídos de esta temporada. El viento comienzo a hacerse notar, las hojas secas corretean entre nuestras ruedas mientras las que se aferran a la vida juegan con la luz que se adentra en la espesura de sus ramajes medio desnudos. Me gusta el castañar en esta época, cuando lo pillamos medio desnudo, con la lencería de otoño y nos muestra su rubor ocre sobre verdes tapices que se preparan para recibir en breve su manto blanco invernal.

Visitamos al abuelo que nos recibe solitario. Este castaño centenario, testigo mudo de cientos de otoños nos recibe con los brazos abiertos, como deseoso de abrazarnos un año más agradeciendo la visita, tras rendirle culto y deseando volver a verle el próximo año nos alejamos rumbo a lo desconocido, a la ruta exploración que tenía prevista. El castañar no solo tiene un paraje de cuento de hadas, en su interior guarda también unas buenas subidas que nos obligan a dejarnos los riñones en cada pedalada. Nos cruzamos con lo del Club Karakol, ellos bajan disfrutando del magnifico sendero que nosotros vamos sufriendo. Saludo a alguno de sus componentes y me quedo maravillado como toda una mujer baja con su bici rígida total por trazadas en las que algunos de sus compañeros con bicis dobles y generosos recorridos lo hacen andando y todo esto mientras con una sonrisa de oreja a oreja grita “… no os metáis con mi bici” en respuesta a un comentario de Samuel que alucinando por tan gallarda amazona no a podido por mas que gritar “… que huevos y con horquilla rígida”.

Castañar2009-003 (Medium)

Tras el subidón recorremos una senda preciosa que nos conducía hasta casillas por continuos sube y bajas, hasta que me doy cuenta que no es por donde teníamos que ir y nos damos la vuelta en busca del sendero correcto, y es que tras la visión de la bella amazona DSCN7931 (Medium)descendiendo como los Ángeles por una incierta trazada que escondía un montón de piedras bajo las hojas no había vuelto a mirar la pantallita del GPS. El camino correcto que tenia programado nos depara una senda mucho más espectacular con un, castañar en su punto álgido de color, pero este maravilloso paisaje tiene un precio carísimo cuando lo tienes que hacer a lomos de una bicicleta, luchar con la pendiente es duro, pero luchar con un terreno que te invita a descabalgar cada dos por tres y disfrutar del entorno te deja exhausto. Subimos hasta un punto en el que podemos divisar todo el valle a nuestros pies y la sierra de Madrid al fondo, unos nubarrones que tienen pinta de cargar mucho agua están toman posición y vemos que si continuamos las podemos pasar canutas en un terreno que no conocemos, con un viento que comienza a ser muy intenso y una temperatura que esta cayendo a pasos agigantados. Ante nosotros tenemos la senda se muestra desafiante en forma de muro que habría que patear en su totalidad. Decidimos darnos la vuelta y volver en una próxima edición para investigar esta senda pero en sentido inverso y ver como negociaremos ese muro que en bajada será cuestión de gónadas.

Los sudores y maldiciones varias de la subida se transforman en jolgorio y alabanzas, un disfrute tremendo por una senda fabulosa con pasos para todos los gustos y el aderezo en su parte final de la trazada sorpresa bajo el manto otoñal con el que el castañar recibe a sus visitantes. Los turistas ya han copado todas las sendas, caminos y pistas del lugar. La mayoría se asustan cuando nos ven ya que caminan mirando al suelo, cuando el espectáculo esta sobre sus hombros. Nos falta cultura para disfrutar lo que naturaleza nos regala, el castañar no solo es el abuelo y trepar por su tronco, también falta cultura de la otra de la de leer y de la de respetar las normas, no solo es volver aDSCN7976 (Medium) casa con bolsas llenas de castañas o cestas llenas de setas. El castañar es dejarse empapar por su luz, por los susurros del viento que nos llegan desde las copas de los árboles, del arrullo del arroyo que tímido besa las hojas sabiendo que su hora llegara en primavera y del frío en el rostro que te acaricia y te hace sentirte vivo. Salir al campo es despertar los sentidos, abrir las puertas de nuestro cuerpo a ese lado animal que todos tenemos y dejarlo un rato en libertad, que disfrute de un medio que nunca desvío de vender por un falso estado de bienestar artificial.

Al dejar el castañar nos encontramos con un compañero del foromtb de Burgos, este amable forero, o mejor dicho esta gran persona, se tomo la molestia de facilitarnos toda la información que necesitábamos para volver a casa cuando regresamos de Bruselas, fue una grata sorpresa encontrarnos. Tras charlar con el un rato, el cielo nos avisa con cuatro gotas que nos dejemos de charlas y tiremos para el coche, le hacemos caso y nos lanzamos por la trialera que nos dejara casi en las puertas del tiemblo. Esta trialera es una gozada con unos primeros tramos muy rápidos y un final apoteósico con pasos muy divertidos y todo ello dibujado en un paraje maravilloso. Cuando terminamos la trialera y tomamos el puente para llegar a la carretera nos encontramos con la ninfa de Cebreros, Noe, que acompañada de su padre corre hacía el coche ya que el cielo ha comenzado a descargar el preciado mana que llevamos meses esperando, por fin algo de lluvia.

castañar2009-004 (Medium)

Nos ponemos los chubasqueros y completamos el descenso por carretera, hasta el punto de control en donde esperamos a Noe que aparecerá minutos después tras su padre que la ha marcado un buen ritmillo, madre mía que familia de atletas. Nos cambiamos y nos vamos al pueblo de Cebreros en donde nos hacemos fuertes en un Bar, disfrutamos de unas hamburguesas, unas coca colas y un agradable sobre mesas con Noe que se ha reunido con nosotros.

El castañar nunca defrauda vayas cuando vayas, pero en otoño es algo especial, la amistad de dos personas como Jaime y Samuel impagable y si además lo aderezas con la simpatía, belleza y alegría de Noe el día es perfecto.

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El track de la ruta (ojo es un track para explorar)

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Vuelta al Pico de Peñalara por el Chozo Aranguez.

 

Prefiero querer a poder, palpar a pisar, ganar a perder, besar a reñir, bailar a desfilar y disfrutar a medir. Prefiero volar a correr, hacer a pensar, amar a querer, tomar a pedir. Antes que nada soy partidario de vivir.”

Joan Manuel Serrat.

Foto23

Odio el coche, lo eterno que se me hace ir desde mi casa a la montaña, comenzar la ruta. Menos mal que vamos recogiendo amigos por el camino y ese tiempo vacío se va llenando de sonrisas y anécdotas. En esta Ocasión hemos copado el coche de Teresa, que se queja al subir el puerto, Demasiado peso en busca de la libertad.

peña010Cuando llegamos al aparcamiento nos cruzamos con Noelia, el destino la ha arrebato las bicis de su trastero condenándola a buscarse la vida sin dar pedales los fines de semana, cuando eso a mi pasaba por avería o mal tiempo buscaba matar el gusanillo con el senderismo, pero con el tiempo ha resultado que alimenta tanto como la bici y te llena el alma también.  Le pido que junto con Mass  vayan en busca de Carmen, que ya debería estar pensando que la habíamos gastado una broma de mal gusto dado el retraso que traíamos. Una vez que nos calzamos las botas y nos preparamos, nos reunimos todos y comenzamos nuestra ruta que desde el aparcamiento de cotos nos subirá por la senda hasta la laguna de los pájaros. Para Pantani es la primera vez que visita la zona de peñalara y quiere ver la laguna principal, pantani es muy joven y no entiende de barreras ni limitaciones, por eso le resulta ridículo que la vigilante le pida salga de dentro del recinto delimitado, que ni siquiera puede permitirle una foto desde esa piedra. El sol comienza a calentar y la subida constante nos convence de que es mejor ir quitándose ropa. En esta ocasión somos muchos los amigos que hemos coincidido para esta salida andarina y nos vamos turnando para ir hablando en parejitas, esto me permite compartir gran parte de la subida con Carmen. Carmen es una mujer extraordinaria, te gana en cuanto hablas con ella un poco, su sonrisa, su vitalidad, su sinceridad te descubre que en su interior hay un mundo de vivencias e historias que podrías estar horas escuchándola. Carmen nos impresionaste a todos y nos caíste de lujo, ojala podamos compartir una ruta completa contigo.peña004

La senda que conduce hasta la laguna de los pájaros parece una romería hasta la primera gran subida del mirador de Javier, desde hay parece que junto con las fuerzas las ganas de montaña para los urbanitas se diluyen antes de llegar a la laguna de claveles. Pantani nos va pidiendo parar para comer, ha dormido tan solo cuatro horas, esta muerto de sueño y hambre. Una vez alcanzada la Laguna de los Pájaros nos reagrupamos y nos hacemos la foto de grupo antes de comer algo. En este punto de la ruta Carmen nos deja ya que tenía un compromiso con unas amigas, la amistad es lo que tiene. El resto continuamos ruta hasta el puerto del Nevero. El viento comienza a soplar fuerte, buscamos el refugio del valle donde unos senderistas de edad avanzada terminan su almuerzo y casi sin darnos cuenta nos pasan como motos, como esta la tercera edad de fuerte. Unos caballos pastan entre las rocas, les hacemos unas fotos y me doy cuenta que nos hemos pasado 500 metros del desvío por lo que nos toca volver atrás y tomar la ruta correcta, un precioso sendero que nos conducirá hasta el desvío del Raso del pino. Un grupo senderista numeroso disfruta de su parada para reponer fuerzas desperdigándose a ambos lados del sendero, nos cruzamos con algunos senderistas que suben de la granja, tomamos la senda hacia el chozo Aranguez y disfrutamos de unas vistas, una paz y unas sensaciones de estar alejados de todo que son difíciles de sentir en otras rutas. Una vez en el Chozo entramos y vemos que esta perfectamente acondicionado y conservado, lo mismo nos Foto27animamos y el próximo año pasamos una noche en su interior para subir a peñalara al amanecer. Tras el Chozo donde hacemos la comida fuerte, sobre todo Samuel que se mete un taper de arroz con calamares en su tinta, comenzamos la subida hacia peñalara. El tiempo juego en nuestra contra y las nubes están cubriendo la cima, la senda de subida es durísima y haciendo zetas se va ganando altura, Isra que ya va algo tocado se acuerda de todos mis difuntos por hacerle subir esas cuestas, le digo “…pero si son los caminos que nos pone el señor” a lo que el me responde “… que leches es por donde tu nos guías cabrón” jajajaja, con lo que el disfruta descubriendo estos sitios tan hermosos y estas sendas cerradas y poco transitadas. Entre bromas coronamos la pradera que nos deja a los pies de peñalara que esta cubierto por la niebla, el viento es fortísimo y veo peligroso intentar Claveles por lo que dejamos cumbre y paso para otra mejor ocasión optando bajar por la pista hasta cotos. Nos abrigamos, hacemos una foto con la laguna de peñalara bajo nosotros y al comenzar a bajar Isra le ofrece a no Noe una braga para la cabeza, jajajaja que poco finos que somos.peña001

Una vez dejamos las hermanas y descendemos un par de curvas, el viento nos susurra pero nos grita como arriba y el sol calienta de nuevo nuestros cuerpos. Las piernas comienzan a flojear y también los cerebros, como muestra  esta perla de Samuel a Noe “… no puede ser que no hayas subido nunca la bola en bici, eso hay que solucionarlo en cuanto te compres una  y perderás la virginidad conmigo….” Jajaja, Pobre Noe lo que nos aguanta.

La ruta termina prontito, foto de fin de fiesta y la sensación de haber vivido un gran día, por haber conocido una gran mujer, por haber vuelto a compartir charla, sufrimiento y risas con amigos y por haber disfrutado de buenos senderos que no conocía de una montaña a la que amo, que más se le puede pedir aun Domingo.

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Track de la ruta

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