Viaje a Noruega Día 1: Un día muy lluvioso.

“Yo creo que la verdad es perfecta para las matemáticas, la química, la filosofía, pero no para la vida. En la vida, la ilusión, la imaginación, el deseo, la esperanza cuentan más.”

Ernesto Sábato

Sus ojos son de un azul intenso, cautivan todo su rostro cuando los miras, pero bajo su mirada de ángel del cielo luce una sonrisa corporativa que ilumina una preciosa cara. Ryanair no es la mejor compañía del mundo, mas bien es una mezcla de mercadillo callejero, con un toque de kebab, creo que es una de las pocas compañías en las que si cierras los ojos y te dejas guiar por los sentidos puedes llegar a sentir que no estas dentro de un avión y si en una transitada callejuela con puestos de comida ambulante.  Pero hay que reconocer que es la única compañía que nos podemos permitir los que queremos viajar y  tenemos poco fondo en los bolsillos.

Noruega nos recibe con un tímido chirimiri y una temperatura agradable, como sin querer asustarnos por el clima dándonos tiempo a aclimatar unos momentos. Tras recuperar nuestras pertenencia y meterlas en el coche de alquiler salimos del aeropuerto bajo un buen jarreo de agua.

Lo primero que hacemos es parar en el primer centro comercial que nos topamos para comprar algo de comida y gas para cocinar.  En este momento nos damos cuenta que este país se nos queda grande y podemos sentir como se siente los emigrantes cuando llegan a España y ven los precios de nuestro país, teníamos pensado pasar 14 días en noruega de vagabundos pero nos tememos que podemos rozar la indigencia. Hacemos la compra básica para el desayuno y la cena esperando ir tomando el pulso al país y poder subsistir en base a ofertas.

Las carreteras noruegas son un suplico, no son nada buenas, tienen muchos radares en determinadas zonas y para colmo están limitadas a80 Km. Si a esto le sumamos que llueve y nos han cobrado dos peajes hacen que nuestras primeras impresiones con el país sean un tanto amargas.

Intentamos acampar en un primer camping pero el dueño nos dice que esta cerrado, son las 20:00 y llueve con generosidad,8 kilómetros después encontramos un camping que nos acoge a precio noruego, dentro del coche esperamos un buen rato para ver si el cielo nos da un respiro, apenas se ve nada del entorno, el silencio reina, con las miradas perdidas entre las gotas que se van acumulando en el cristal. Unos 15 minutos después decidimos montar las tiendas bajo el diluvio ya que vemos que no piensa desistir el dielo en su afán de dejar todo bien regado.

Cenamos dentro del coche y nos metemos en las tiendas a dormir mientras fuera no deja de llover. Nos damos cuenta de lo acertada de nuestra decisión de alquilar el coche y no haber recorrido Noruega en bicicleta de este a Oeste como era nuestra intención, cuando estas en casa piensas que eres capaza de afrontar todo lo que el viaje te ponga por delante, pero cuando estas poco acostumbrado a montar mojado la lluvia es tu peor enemigo y nos damos cuenta que no estamos preparados mentalmente para soportar muchas jornadas así.

Nos acostamos un poco bajos de moral, pero sabemos que esto es paraíso vendrán días mejores, ya lo dijo Pierre Teilhard de Chardin Necesitamos la esperanza para que nuestra alegría sea perfecta.

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Vivac en los Porrones y descenso del Manzanares hasta C. Cochino

“ No sabes que tu cuerpo, en las noches sin tiempo como ésta, se confunde de pronto con el amanecer, lo detiene dormido junto a mí.”

Luís García Montero

En la vida nunca hay que desaprovechar las oportunidades que te brinda el destino para disfrutar de una  aventura en compañía de buenos amigos, por eso cuando José me llamo para proponerme un finde de vivac en la sierra de Madrid no lo dude.

La ola de calor que nos azota ha convertido nuestro sur capitalino en un horno insoportable, el ambiente que se respira en cantocochino sin ser fresquito invita a tener algo mas de actividad que la modorra sureña. Teresa y José nos están esperando en el punto acordado para disfrutar de lo que será su primera noche bajo las estrellas.

Iniciamos nuestra marcha sobre las 7 de la tarde disfrutando de frescor del pinar y la sombra de la montaña ocultando el sol tras sus espaldas. La charla es amena y los senderos de la pedriza un marco ideal para emprender la huida de la monotonía, el stress diario, las rutinas que arruinan nuestra alegría y no nos dejan saborear la vida, algo que yo tengo muy claro, la vida sabe a libertad.

La pista rompe un poco el encanto del momento pero nos regala unas buenas vistas del embalse de Santillana y de la pedriza, además dura poco, en seguida retomamos la fila de a uno y volvemos a disfrutar de nuestros momentos Zen mientras los colosos pétreos que nos rodean se visten de oro para despedir el día.

El segundo tramo de la ruta es algo mas duro, subir y subir pero nos deja en el maravilloso sendero de los porrones, como me gusta ver la cara de ilusión de Teresa cuando descubre algo nuevo, diferente en un entorno que para ella es muy familiar. Queremos llegar a dormir al collado de las vacas, pero se que esa zona no ofrece muchos sitios para vivaquear cuatro personas, mientras ascendemos por la preciosa senda de los porrones vamos buscando y descartando sitios hasta que ante nosotros y algo alejado de la senda se nos presento una verdadera cuna natural en la que pasar la noche.  Una cubeta esculpida en la roca con capacidad para cuatro persona y rellena de fina arena para acomodar cansados cuerpos montañeros, que más se le puede pedir a la montaña, hemos encontrado la mejor suite de este hotel de mil estrellas.

Poco a poco las luces de la civilización se van encendiendo a medida que se agota nuestra luz natural, cenamos y pasamos un rato agradable poniendo nombre a los conjunto de lucecitas que brillan bajo nuestra atalaya hasta que decidimos meternos en el saco y dejarnos acunar por las estrellas. Me gusto la frase de José cuando acomodado dentro del saco e impactado por la cúpula celestial exclamo “… esto es como en el cine”  si pero mucho mejor esta vez somos nosotros los protagonistas.

Borja se ha pasado la noche roncando  en Do mayor, yo he conseguido dormir mucho rato pero José y Teresa apenas han pegado ojo.

A eso de las seis de la mañana con bastante claridad ya en el ambiente abro los ojos y mi peculiar lucero del alba me da los buenos días deslumbrándome con el frontal. Este José siempre que hemos salido a dormir fuera ha sido nuestro  despertador.

Pero bueno gracias a el disfrutamos de una amanecer precioso sobre la pedriza y completamos la ascensión dura a la cumbre de la maliciosa sin un sol abrasador que una vez en la cumbre comienza a dar cuenta de las intenciones que tiene para el resto del día, calor como si no costara. Madrugar nos ha permitido disfrutar de la maliciosa y su cumbre en solitario, nos hacemos la foto de rigor y en la bajada damos el relevo a dos senderistas madrugadores que ascienden desde la bola.

Nosotros nos desviamos en el Pluviómetro para tomar la senda estrecha y esquiva que nos dejara en el Río Manzanares muy cerquita de su nacimiento en un paraje idílico que vuelve a iluminar la cara de Teresa, y despierta al niño travieso de José que se dedica a salpicarnos y jugar con la corriente. Yo aprovecho para asearme un poco, el agua esta helada pero por una extraña razón en la montaña es la temperatura que me gusta.

Descendemos hacía canto cochino por la senda que tutela el cauce del manzanares en sus primeras horas de madurez, los ríos se vuelven adolescentes en cuanto la montaña les abren la mano  dejandoles correr a su antojo, esculpir su huella en las rudas rocas que intentan frenar su temperamento y lo único que consiguen es dibujar un paisaje aún mas bello, melódico , sembrando el recorrido de pequeñas cascadas y piscinas naturales que me niego a dejar pasar sin darme un chapuzón.

Nos despedimos de José y Teresa que tiene algo más de prisa. Borja y yo nos quedamos para disfrutar un buen rato de mis dos pozas preferidas de la pedriza. El agua esta helada, me da lo mismo, no hay que pensárselo y me zambullo en las dos, la sensación es única tu cuerpo rebosa vida y me siento más libre que nunca, he dormido bajo las estrellas, he disfrutado del amanecer y  estoy disfrutando de un baño de vida en un entorno fascinante, ahora mientras lo escribo pienso lo afortunado que he sido durmiendo en uno de los mejores hoteles de Madrid con Spa incluido y todo por una buena caminata.

Terminamos de descender la senda y en cuanto nos acercamos a la pista se rompe el encanto de la montaña, por hordas de urbanitas que han tomado la charca verde como su piscina comunitaria. No han dejado un palmo de río de libre hasta canto cochino sin plantar en la orilla una sombrilla o decorar los árboles con sus camisetas y sandalias mientras un continuo trasiego de gente acarrea bolsas con comida y neveras con bebidas del aparcamiento hasta el río.

Se que cada día me vuelvo más antisocial pero si comparo las horas vividas en la montaña tan solo con la compañía de Borja, José y Teresa con los cinco días de entre semana no hay color.  Mi sueño es perderme 15 días en el pirineo en autosuficiencia, tal vez algún día lo consiga y estoy seguro que supondrá un punto de inflexión en mi vida. Pero de momento solo quiero seguir las sabias palabras de James Allen  Hoy estás donde tus pensamientos te han traído; mañana estarás donde tus pensamientos te lleven.

 

Track de la ruta

Todas las fotos de la ruta.

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Circular Cinco Lagunas por la Cuerda del Callejón de los Lobos.

A veces me siento triste porque las piedras no tienen labios, ni besos, ni palabras.

Jorge de Bravo

 

Por fin un viejo sueño se va cumplir y es hacer una pequeña travesía por Gredos con vivac en cinco lagunas. Desde hacia un año tenía en mente esta salida tras verla publicada en el foro de sistema central publicada por keducc, no lo conozco personalmente pero admiro muchísimo el trabajo que ha realizado difundiendo sus conocimientos en montaña y regalándonos estas pequeñas joyas en forma de ruta que te hacen disfrutar plenamente de la montaña.

JJ no ha pedido acompañarnos en esta ocasión y como le tenía prometida una travesía a borja para antes de irme a noruega que mejor ocasión para disfrutar un buen fin de semana. Salimos Pronto de Madrid, bueno no tanto que uno a base de madrugada diaria también le gusta aferrarse a la cama los sábados, lo cierto es que no me levanto de muy buen humor y el GPS del coche decide regalarnos40 kmextra de recorrido ante de llegar a nuestro destino.  Al llegar al aparcamiento inferior vemos como un coche ocupa el último sitio libre, nos toca retroceder unos metros y aparcar en la nueva zona acondicionada para ello. Al ponerme las botas y guardar las llaves del coche en la mochila comienzo a relajarme, se que en unos minutos nos adentraremos en un mundo diferente en el que todo tiene otro ritmo marcado tan solo por la luz solar.

Tras un acopio de agua fresca en la fuente comenzamos nuestra aventura, la zona a pesar de los coches que llenan el aparcamiento se muestra solitaria, al llegar al río tan solo nos encontramos con un forestal y dos pescadores que prueban fortuna en las frías aguas del río que desciende de las cinco lagunas. Vamos ganando altura por una pista de tierra, una senda que baja hacia una zona sombría con una senda preciosa nos tienta como canto de sirenas, pero con la siguiente señal nos damos cuenta que vamos recorriendo la ruta en sentido contrario, han sido unos500 metrosasí que damos la vuelta y retomamos en el cruce el sentido correcto hasta dejar definitivamente la pista un poco más arriba.

La senda va ganando altura de forma constante, el día es radiante y gracias a un ligero vientecillo fresquito caminamos sin grandes agobios. Voy mirando de vez en cuando hacia atrás, me gusta ver como nos alejamos de lo conocido, del pueblo, del coche mientras disfruto de un paisaje maravilloso que se va abriendo ante mis ojos. Según vamos progresando por las cuerda del Barquillos los primeros picos con restos de nieve del circo de cinco lagunas comienzan a hacerse visibles, el paisaje cambien radical y comienzo a sentir la emoción de los grandes momentos cuanto me encuentro ante estas catedrales de la naturaleza que son los circos glaciales. La senda no da tregua subiendo ligeramente paso a paso, los piornos lucen un amarillo intenso que es una delicia y de pronto en un giro repentino de la senda nos encontramos con el gran espectáculo de las cumbres de Gredos, con el circo de las cinco lagunas frente a nosotros. Siento una motivación especial, me voy encontrando más a gusto, mas tranquilo en mi interior, cada paso calma mi alma, cada mirada a lo que me rodea me hace sentirme más y más feliz.

La zona de las lagunillas es una maravilla, una alfombra verde se extiende ante la empinada ascensión al calvitero, nos damos un tiempo para disfrutar el lugar y visitar la solitaria lagunilla. La ascensión a la cuerda del callejón es dura y nos la tomamos con mucha relajación, el esfuerzo compensa y las vistas una vez superado este gran paso te dan un respiro.

La ruta continua en subida junto a la valla, tras haber padecido la subida anterior esta nos resulta cómoda pero el cansancio nos va haciendo mella en el cuerpo y yo me quedo sin agua en el Camel. Nos adentramos en el callejón de los lobos y nos encontramos con un nevero que aún perdura del invierno.

El terreno se va tornando incomodo por momentos a la par que va ganando en belleza a ambos lados, por un lado nos asomamos a la portilla y disfrutamos de las vista de la laguna bajera y por el otro tenemos la hermosa garganta del bohoyo. El canchal es el protagonista y a borja le cuesta caminar por el, al final de este nos encontramos con la fuente que keducc marco en su track como excelente y creo que se quedo corto, elixir de dioses diría yo, costaba mantener la botella en la mano mientras la llenabas de lo fría que brota.

El largo tramo desde la fuente hasta la portilla de las lagunas se nos hace eterno, el cansancio hace mella en las piernas y la visión de la bajada hasta las lagunas no ayuda a pesar de lo espectacular del entorno.

En la mitad de la bajada me doy cuenta que las lagunas están llenas de gente y la mayoría de los huecos para dormir ocupados. Mientras espero a borja que baja muy tocado por el canchal, veo como una nutria corretea por entre las piedras y siento el estruendo de la cascada al besar la laguna grande. Al final tenemos suerte y encontramos un lugar idílico para pasar la noche, a penas el día nos ha dado tiempo para preparar el vivac y cenar cuando la oscuridad y el frío nos invitan a buscar el calor del saco.

A mitad de la noche me despierto y al abrir los ojos veo claramente la silueta de lo que seguramente fuera cabeza nevada, el cielo repleto de estrellas me sobrecoge por lo espectacular, cuanto razón tienen cuando dicen que cuando duermes al raso estas en un hotel de mil estrellas, mientras recuerdo viejas historias que se cuentan sobre las estrellas me sorprende precisamente una estrella fugaz, las he visto cientos de veces pero esta vez, tumbado bajo la cúpula celestial y en una de mis catedrales naturales preferidas me siento el hombre más feliz del mundo.

Mi saco es demasiado calido para una noche tan poco fría y paso calor dentro de el. La siguiente vez que me despierto es para ver reflejada la luz del amanecer en las cimas del circo de Cinco Lagunas, no me podía imaginar unos buenos días tan maravillosos y bajo la atenta mirada de una cabra que esta esperando comencemos a desayunar para ver si ella se puede apuntar.

Mientras el resto de  indignados montañeros que hemos ido a protestar a los dioses de la montaña por nuestro asqueroso que hacer diario laborar, soportando idiotas se desperezan Borja y yo abandonamos el campamento para completar el descenso hasta el coche y volver a retomar nuestra rutina cotidiana. Para desesperación de Borja nos toca destrepar un buen tramo de canchales hasta lograr alcanzar la laguna Majalaescoba, última laguna de nuestra ruta, un pequeño tramo más de terreno incómodo y con el Chozo de la barranca en perfecto estado comenzamos a disfrutar de la senda que solidaría con el río nos dejara en un nuestro punto de partida ocultando poco a poco, paso a paso una de las vistas más maravillosas que he visto en lo que va de año.

Quiero terminar esta crónica con el extracto de un libro de Gastón Rébuffat, La montaña es mi reino,  que resume lo que he sentido este gran fin de semana: “…Acampar es divertido, pero vivaquear es otra cosa: se confía en el cielo; cuando el sol se pone y desaparece, uno se siente un poco ridículo, se experimenta cierta inquietud. ¿Resulta tan débil y frágil el hombre? Y sin embargo, vivaquear es percibir tantos murmullos, conocer tantos matices, entrar en la intimidad de la noche y también en el profundo cielo, mucho más grande, mucho más vasto e insondable que el mar, es mostrarse como una roca y ese enebro que cada tarde permanecen fieles, no abandonan su casa ni son ajenos a su tierra. Vivaquear es compartir la suerte de esa tierra y, al finalizar la noche, recibir igualmente los primeros rayos, ser acogidos por ellos como los acogen los acantilados y el mar.”

Gracias Keducc por una ruta tan maravillosa.

Galería con todas las fotos

Crónica de Keducc de la ruta con el TRACK

 

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Vuelta al Hogar por la Barranca

El lugar que amamos, ése es nuestro hogar; un hogar que nuestros pies pueden abandonar, pero no nuestros corazones.

Oliver Wendell Holmes

Me he resistido durante este año largo a no hacer una de mis rutas clásicas por la sierra desde que dejamos la casa de Becerril. Han sido muchos años disfrutando esos caminos, sendas y trialeras en los que he pasado más tiempo que en mi propia casa, por eso lo considero mi hogar.

JJ se ha animado a volver a disfrutar de la bici por ellas, desafiar las cuestas de la barranca y plantar cara a ese último kilómetro que tan mal nos lo hace pasar siempre que osamos desafiarle.

Había hablado con JJ minutos antes de dejar Alcorcón y su frase fue “… sol radiante” al salir del coche le veo reírse mientras me pongo el maillot de manga larga “… te juro que hasta hace dos minutos aquí había sol” ya, ya. El ambiente esta fresquito y el cielo en jornada de reflexión tormentosa, míro en la mochila y me he dejado el chubasquero en casa, cada día estoy peor de la cabeza.

Hemos decidido ir hasta la presa para dejar el sendero del camino de santiago como bajada de postre, subir por las sendas del circuito Cola-Cao me hace revivir las tardes que pasaba corriendo junto a mis amigos a los 14 años recorriendo sus3 kilómetros, que tiempo aquellos maravillosos años cuando ver corriendo a alguien sin que le persiguieran era visto de forma rara. Tal vez ese fugaz recuerdo ha despertado mi piernas que si me están respondiendo cada vez que las pido potencia para superar zonas técnicas en subida, JJ me sigue el ritmo y en ocasiones se mete unas arrancadas que me deja sentado viendo como se me escapa rememorando viejos tiempos cuando se metía con mi culo y mi tripa, el que lucia palmito ciclista de los caros. Como pasa el tiempo y lo que hemos cambiado, ahora somos dos lomos embuchaos paseando grasas en alegres colores, mientras digerimos a molinillo nuestras penas semanales. La presa de Navacerrada si la visitas una vez puede que no te llame la atención, pero para mi es algo especial, durante dos décadas ha sido mi paño de lágrimas mi lugar de reflexión, en sus aguas he visto algunos amaneceres, cientos de atardeceres, he contado estrellas, las he visto enfurecidas junto al viento y disfrazadas de espejo para que se peine la luna. Ahora la visito con el corazón encogido, como dos amantes que han perdido todo en el amor y se vuelven a encontrar tras una temporada sin verse, JJ se pierde por la senda bordada de jara y romero mientras disfrutamos de un momento de intimidad, fundiéndonos en un abrazo al viento mientras la regalo esa última mirada que sabe a beso.

Dejamos la presa para alcanzar la pista que sube a la maliciosa, la senda es espectacular tanto en subida como en bajada no defraudando nunca, subimos lentos, JJ se siente bien, tiene que buscar su ritmo pero se ve con fuerzas, Descansamos junto a los embalses antes de afrontar la gran subida. Apenas una barrita de cereales y nos poneos pie al pedal, el cielo se va cerrando cada vez más y la maliciosa es de las que avisan con tiempo.

Hacemos la subida a nuestro ritmo tranquilo, pausa en el puente de la fuente de la campanilla y cada uno a nuestro ritmo nos ponemos a atacar las últimas y duras rampas dela Barranca.

Me veo con fuerzas y tiro con una buena cadencia, no voy rápido, me voy alejando poco a poco de JJ, no quiero dejarle atrás, quiero que me vea para que se sienta motivado y se anime el mismo a no bajarse y seguir pedaleando. A dos curvas para el final una ciclista da caza a JJ y lo pasa con soltura, al poco llega a mi lado y me pasa lentamente apenas me ha sacado unos15 metrosde ventaja me pregunto ¿Por qué no intentar coronar antes? Me encuentro con fuerzas y no estoy cansado, bajo un piñón y mis piernas responden, en apenas un minuto le doy caza y con una facilidad pasmosa le paso bajando un piñón más, el final de la recta es en subida pero perdiendo metro a metro dureza, meto el plato mediano y mis piernas pueden, el ciclista que me había pasado quiere recuperar su posición, pero yo tras la frustración de la semana pasada no me lo puedo permitir, escucho como baja piñones, bajo uno más, el sube plato y se pone de pie, yo no lo necesito me encuentro fuerte, voy sentado y ganando cadencia en cada pedalada hasta bajar un piñón más, noto que se acerca pero me niego a ponerme de pie, tengo que llegar el primero y sentado a base de orgullo.

Finalmente con lo consigo con el corazón en la boca, me pasa el ciclista mientras freno, creo que no le ha sentado bien, le entiendo y le pido perdón ya que no yo no soy así, pero esta vez lo necesitaba y siento que el fuera la víctima.

Un twett desde la cima, nos abrigamos y descendemos por la trialeras Bambi, el tramo fácil que JJ no tienen las gafas de bajar trialeras, disfrute.

Pasamos junto al árbol de la cadena, todo un homenaje del amor de un hijo hacia su padre y nos perdemos por la maravillosa senda que yo llamo de las mariposas. Esta senda no se la tiene que perder nadie que monte en bici y disfrute de la montaña, todo un regalo para los sentidos si tienes la suerte de disfrutarla en primavera.

Se nos va haciendo tarde y alguna gota traicionera nos va avisando que hay que terminar, pero no podemos dejar de recorrer el camino de santiago en sentido inverso, disfrutar de la senda cerrada desbordad de vegetación, todo un guiño del santo para animarte en un viaje para mi gusto con grandes altibajos en el paisaje y decirte, si llegas a Galicia podrás disfrutar de esto multiplicado por diez. Antes de llegar a Casa de JJ nos metemos por la entrada de vista real que da al camino y me sorprende JJ con la estampa de un medio poblado andaluz que no conocía, muy curioso incluso su farola con base fálica de piedra.

He disfrutado como hacia tiempo no lo hacia sobre la bici y solo puedo decir que he vuelto a casa, que no necesito tener cuatro paredes para considerar ese valle mi hogar. Como ya dijo una vez Gastón Bachelard Si se me pide que nombre el principal beneficio de la casa, debería decir: la casa alberga un día soñando, la casa protege el soñador, la casa le permite a uno soñar en paz.

Track de la ruta

Vídeo con todas las fotos de la ruta 

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Dehesa Cercedilla-Carril del Gallo-Cotos-Smith-Camino Viejo MTB

Yo debería tener un infierno para mi cólera, un infierno para mi orgullo, y el infierno de las caricias; un concierto de infiernos.

Arthur Rimbaud

 

Cuando uno va teniendo una edad y guarda buena memoria junto con buenos amigos, se da cuenta de cómo el destino va escribiendo día a día los renglones de una vida que van dando forma a una historia, solo en caso de grandes hombres podríamos decir leyenda.

En mi caso he tenido la suerte que el destino incluya en uno de sus episodios a Francisco “Franlogar” como nombre de guerra,  sin ser uno de los asiduos al blog como protagonista siempre ha estado presente cada semana con una breve charla o un café de amigos. Una vez al año Francisco se da una sesión de sierra y nos escapamos para disfrutar de nuestra pasión, el MTB.

En esta ocasión nos hemos decantado por un clásico, la ruta de los tres valles que iremos modelando a nuestro gusto según nos encontremos.

Aparcamos en las dehesas de Cercedilla, es domingo se nota el ambiente Biker con grupillos deseosos que pase la semana para dar rienda suelta a la adrenalina junto a sus amigos locos del pedal.

Francisco esta mucho más en forma que yo, y me pone un ritmo de subida imposible para mi a pesar de ser lento. Con las primeras pedaladas veo que no voy, pienso que es normal, estoy frío y yo hasta el kilómetro 50 no rindo. Nada más empezar nos pasan tres Biker dos de ellos hacen la curva junto con francisco que les mantienen a raya mientras yo sigo al tercero que se ha tirado por la subida de raíces, las pasa con soltura y yo me quedo atrancado con tan solo verlas, me siento ridículo, siempre lo he superado con soltura y esta vez no paso ni la rueda delantera.

Me resigno a una jornada más de sufrimiento en bicicleta y con mi plato pequeño metido, hacia tres años que no lo hacia en esta zona de la subida, Pierdo de vista a francisco mientas uno rosario de ciclistas me pasan, simplemente no voy, entrando en un desanimo tremendo. Le digo a mi compañero que se ha parado a esperarme en uno de los giros suba a su ritmo y nos veremos arriba, el tira mientras yo termino de superar las primeras rampas duras de la carretera de la república.

Cuando el terreno afloja algo y puedo meter plato mediano siento como si alguien me agarrase la bici, imposible, no puedo con el mediado y tengo que volver al pequeño, desesperante. Cuando peor lo estoy pasando veo como me pasa un Biker similar a mi en tamaño y corpulencia, con su camiseta de publicidad de una empresa del pueblo, sus pantalones cortos, su riñonera y sus playeras a lomos de una flamante bici del Carrefour, me derrumbo hasta el punto de parar mientras veo como progresa con soltura, alegría y la misma ilusión que tenia yo cuando subía como el a lomos de mi bici del hipercor. Que razón tenía quien dijo la frase  … no es la flecha, sino el indio. Vuelvo a dar pedales, me siento más gordo y pesado que nunca, pero también más viejo y aburrido. Mientas subo quiero olvidarme de donde estoy y disfrutar de los buenos momentos que la bici me ha dado, buscar donde aferrarme para no llamar a Francisco y decirle que hoy no soy buena compañía. Pero no me da tiempo a ello, me esta esperando en el mirador de la reina y juntos coronamosla Fuenfría, tampoco quiero estropearle su día en la sierra.

Nos toca bajar por el carril del gallo, la bajada es divertida, cojo velocidad pero freno enseguida, no tengo ánimo, al punto de bajarme en cuanto veo algo medianamente complicado. Quiero salvar el día y le busco el punto positivo, disfruto con el día esplendido contrario a lo pronosticado por los hombres del tiempo, por lo verde que esta la naturaleza y la sensación de vida que se respira a ritmo de trinos y correr de agua.

La bajada me ha dado una tregua en lo físico pero con la subida por el camino viejo del paular me derrumbo mentalmente por completo, Francisco sube a su ritmo y solo en la pista no puedo dar una pedalada, me bajo en cuanto el camino me presenta una rampa empujando la bici. Fran me ve desanimado y le confieso que lo último que me apetece hacer en ese momento es montar en bici. Tan solo nos queda un tramo de senda que siempre disfruto sufriendo a muerte cada paso de raíz, pero esta vez ni me monto en ella. Comemos en Cotos, mientras vemos como los carreteros repostan y disfrutan de su ascensión.

De cotos a Navacerrada sufro cada kilómetro ya que se me van haciendo más largo cada uno que pasa que el anterior, En Navacerrada las nubes no tienen muy buena pinta por lo que optamos por continuar en lugar de tomar un café. Me doy una oportunidad y en lugar de bajar por el calvario optamos ir por el camino Smith de nuevo hasta el puerto dela Fuenfríay en ese punto decidimos.

El Smith ya no es el camino duro, divertido y técnico que era antes. Ahora es una medio pista apta para todos los públicos, me animo un poco ya que este tramo me trae grandes y muy buenos recuerdos. Me voy animando un poco y Francisco me dice que comienza a acusar la ruta, las fuertes subidas y el Smith. Como tan solo nos queda bajar no hay problema.

Enla Fuenfríaopto por el camino viejo para ver que tal ha quedado para bajar en bici tras su remodelación. Como ha llovido mucho la noche anterior y ha sido una semana de tormentas muy fuertes, la senda es un reguero por el que es complicado rodar por lo que hacemos andando el primer sector de la bajada hasta el cruce con la calzada, una vez retomada la senda buena nos tendremos que bajar de nuevo de nuestras monturas porque las obras de mejora nos han jodido toda la bajada en bici con sus puentes y sus encauzamientos de arroyos, una pena descanse en paz el camino viejo.

Terminamos que no es poco, sanos y salvos en las dehesas, es pronto ya que no he podido hacer la ruta que tenia pensada por lo que nos tomamos unas coca-colas mientras vemos como pasan las familias una agradable tarde de domingo campestre.

Siento Francisco no haberte podido ofrecer un día divertido como el de otras Ocasiones, me ha cambiado tanto la vida en estos últimos dos años que he de encontrar el modo de reinventarme de nuevo para volver a disfrutar como antaño, ya lo dijo Mary Shelley No desesperaremos. No somos cobardes ni fatalistas; creemos que Dios ha puesto en nuestras manos los medios para nuestra supervivencia y vamos a sacarles el máximo provecho.

Track de la ruta

Video con las fotos de la ruta.

 

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