Ruta de las Caras y Ermita de los desamparados en Bici.

«El arte es el placer de un espíritu que penetra en la naturaleza y descubre que también ésta tiene alma.»

Auguste Rodin

Me levanto a la misma hora que si fuese a trabajar las 5:30 de la mañana, he quedado con Borja a las 7:00 en el barrio del pilar y suele haber atasco hasta llegar a su casa.  Supongo que un día laboral estando de vacaciones tendría que estar prohibido levantarse a esas horas, pero he de confesar que la bici ha vuelto a engancharme y estos madrugones van incluidos en el paquete si quieres disfrutar en el día de sitios alejados, diferentes. Esta ruta la tengo en mente desde hace años cuando la hicimos andando y vivimos toda una aventura inolvidable.

La ciudad se mueve deprisa fuera de un día festivo, las prisas y las caras de curro son un contraste en el atasco con mi Dacia, la bici colgando y una sonrisa. Paso por delante de mi trabajo y una vez no puedo más que estallar de felicidad cuando no pongo en intermitente y continuo recto hacia el norte, la primera vez que sentí esa sensación fue cuando me fui a los pirineos y ahora cuando tan solo voy a recorrer unas decenas de kilómetros mas vuelvo a sentir ese golpe de libertad que te da salirte del mapa de tu vida rutinaria.

Hacemos una primera parada en la presa de Entrepeñas para hacer unas fotos, las vistas desde el mirador merecen una parada, el sol ha tomado carrerilla y ya comienza a calentar el paisaje pero aún le falta altura para llenar de luz la base de las peñas. Tas estirar un poco los piernas continuamos hasta Buendía en donde aparcamos y nos metemos un cafecito para el cuerpo que el desayuno de la mañana ya esta casi en el recuerdo.

La ruta en si no tiene mayor complicación y esta muy señalada por lo que se puede hacer integra sin usar un GPS. La pista muy compactada es de rodar muy fácil y agradable lo que te permite disfrutar de un paisaje lleno de contrastes, desde el marrón claro del cereal al azul intenso del cielo pasando por crema de la pista y al fondo un mar de agua con un reborde de verde, espectacular. Las caras se encuentran dentro de un pinar en el que los artistas estoy seguro supieron escuchar el alma de las rocas y sacar la imagen de los espíritus que las habitan. Es una ruta altamente recomendable en la que se disfruta de arte y naturaleza en un entorno maravilloso. Una vez recorrimos todas las esculturas continuamos la pista para llegar hasta el mirador peña de la virgen y disfrutar de una buena panorámica del embalse. La vuelta al pueblo es un corto paseo tranquilo charlando, a la entrada del pueblo me encuentro con un cartel que me cuesta leerlo varias veces “ projvido cojer almendras” clavado en un árbol con unos clavos de los generosos vamos de los de crucificar a cristo, pienso que tanto errata solo puede ser debido a la indignación por el robo de su fruto.

Como la ruta se nos ha quedado algo corta decidimos continuarla por carretera hasta el dique de la presa del embalse de Buendía en donde parte otra ruta muy bonita por un paraje increíble, la ruta de la ermita de los desamparados junto al cañón del río Guadiela. La ruta son20 kmida y vuelta por el mismo camino pero un de recorrido increíble a orillas del río Guadiela que en este punto forma un cañón increíble. Sus aguas verde esmeralda te llaman, cristalinas invitándote a sumergirte en ellas y disfrutar de este entorno maravilloso. Pero la mayor emoción la tienes cuando termina la pista y te encuentras en el final del camino con uno de esos salidos del mismo paraíso que es la ermita de los desamparados.

No he sentido más paz y relajación en todo el año como los 15 minutos en los que me quede solo, tumbado sobre la mesa sintiendo al río y el trinar de los pájaros, el calor del sol y sobretodo la paz, por unos minutos fui capaz de sentirme en sintonía con el entorno, una pieza más de un puzzle que encajo a la perfección. Cada día me doy cuenta que la vida que llevo no es la que deseo vivir, la mía es otra, seguramente más corta, más sencilla, con menos equipaje y más tiempo para ver juguetear a los pájaros, ver como un pequeño remolino de viento se difumina o simplemente como se balancea una hoja esperando un otoño que no llega, no disfrutamos de un sociedad anclada en el estado del bienestar, somos esclavos de un capitalismo feroz que es que alimenta el falso sueño de las vidas que vivimos.

La vuelta es rápida, la tarde le va comiendo la batalla al día segura de que saldrá victoriosa, en vuelta a Buendía paramos a ver las casas cueva, su muralla y con un helado para refrescarnos damos por concluida nuestra visita a este precioso rincón de la alcarria.

De vuelta para casa paramos de nuevo en el embalse de Entrepeñas, la ruta por Buendía se nos ha quedado corta por lo que aparcamos y bajamos de nuevo las bicis, una indicación de carretera pintoresca y los carteles indicando rutas por caminos naturales del Tajo nos valen como escusa para darle otra vez  a los pedales. La carretera en tramos parece tallada en la roca con unas vistas preciosas del río Tajo. Tras la bajada nos encontramos un precioso puente romano y las ruinas de la antigua estación de Auñon. El resto del camino es un agradable paseo entre campos de cultivo volviendo por el mismo lugar.

Recogemos de nuevo todo tras hacernos unas fotos en el mirador y regresamos de nuevo a la urbe, que nos recibe con sus luces como nos despidió y seguro que riendo a carcajadas por vernos volver al redil. Aún tengo días de vacaciones para disfrutar pero se que tarde o temprano se harán realidad las palabras de Julio Cortazar Ya están vestidos, ya se van por la calle. Y es sólo entonces cuando están muertos, cuando están vestidos, que la ciudad los recupera hipócrita y les impone los deberes cotidianos.

Track de la ruta 

 

Tramo extra a Auñon

Galería con todas las fotos 

 

 

 

 

 

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La pedriza integral por el GR10

Si te acostumbras a poner limites a lo que haces, físicamente o a cualquier otro nivel, se proyectara al resto de tu vida. Se propagara en tu trabajo, en tu moral, en tu ser en general. No hay limites. Hay fases, pero no debes quedarte estancado en ellas, hay que sobrepasarlas… El hombre debe constantemente superar sus niveles.

Bruce Lee

Desde que fracasamos por el mal tiempo la primera vez que lo intentamos la integral de la pedriza es como una astilla que tenia clavada en el corazón montañero que no me permitía levantar bien la cabeza cada vez que me deleitaba contemplando la grandiosidad de este rincón madrileño. Parecía como si me dijese: guardo en mi interior sensaciones, paisajes, olores, sonidos y luces solo para los que me desean, buscan recorrer mis sendas más inhóspitas y consiguen abrazarme en un día recorriendo mis cumbres. Yo quería ser uno de ellos y no quería dejar pasar mucho más tiempo sin volver a intentarlo.

Me gusta la pedriza cuando esta tranquila, sin ver el aparcamiento lleno de coches y un transitar continuo de gente cargando con sillas, bolsas de comida, pesadas neveras cargadas de bebida y hielos para pasar un día en el campo. Ahora el Manzanares baja sin alzar mucho la voz, cansado de un verano que lo deja exhausto, Nuestro primer objetivo es la cuerda de las Milaneras, este tramo nos es conocido ya que es el único que pudimos recorrer entero la en la primera intentona, vamos a recorrer el circo de la Pedriza posterior sorprendiéndonos y maravillándonos con cada rincón escondido de la senda que perdemos y con ella los hitos perdiéndonos por unos momentos.

Gracias a esta perdida pudimos conocer a dos bellas senderistas tan perdidas como nosotros que pudimos indicar como continuar su ruta para hacerla circular. Una lastima no fuesen haciendo la integral ya que una de ellas me cautivo, apenas hable unos minutos con ella pero los suficientes para saber que los dos tocamos una melodía en la vida similar, ninguno de los dos hemos nacidos para ser rebaño y si pastor, no me dio detalles de su vida, hablamos de montaña, sendas y caminos. Pero en su mirada tímida se veía un mundo que merecía la pena descubrir, Jenniley Bonilla lo expreso mejor que yo Te quiero cuando sonríes y en tu risa veo mi pasado, mi presente y mi futuro profundamente reflejado. No era una belleza, ni tenía un cuerpo espectacular, pero tenia una aura que embriagaba.

Continuamos ascendiendo por lo más duro y nos juntamos con un chico que hace de guía para dos fornidas montañeras ya curtidas en buenas rutas duras de montaña, una de ellas comenta mi camiseta de la carros de foc, guarda también un gran recuerdo de esta gran aventura y me recomienda otra que ha terminado hace poco y dice es maravillosa es la Senda Camille 104 km por el pirineo de Huesca y pirineo Frances que me promete me van a maravillar si me ha gustado la carros.

Borja y yo superamos el paso complicado antes de llegar a tres cestos y decido esperar que lleguen ellos para ver si necesitan ayuda, ellas me dicen que no en principio, pero el me pide que si no tengo prisa espere a que lo superen. Decidimos esperar y la primera en intentarlo no quiere ayuda pero al verse encallada opta por aceptar mi mano y tirando de ella la alzo los suficiente para que por sus propios medios pueda superar el obstáculo, la segunda viendo lo complejo de la trepada directamente opta por la ayuda y entre su acompañante y yo la subimos sin problemas. En los tres cestos comemos y nos despedimos para continuar cada uno con nuestras rutas.

La zona de las torres apenas la hemos recorrido y me apasiona, cada ruta que hago por la pedriza me gusta más y de ser uno de esos lugares más a los que poder ir a pasar el día veo que se puede convertir en un verdadero refugio para cuando quiera mis ratos de soledad.

Los pasos entre las rocas, las agujas de piedras, todo un mundo pétreo, caótico pero a la vez maravillosamente ordenado para formar uno de los mejores escenarios que te puedes encontrar en la montaña, no en vano el viento eligió este lugar para tallar su arte en las rocas modelando figuras increíbles y dejando rocas en suspenso manteniendo un equilibrio imposible.

Nos quedamos sin agua a la mitad del recorrido y en esta época de año  es complicado encontrar agua en esta zona, decidimos continuar hasta la zona de la dehesilla y allí decir, la fuente más próxima esta frente al tolmo pero dudo brote una sola gota, Estamos realmente cansados y sedientos, hemos recorrido tres cuartas partes de la integral y optemos por el camino que optemos en kilómetros será como si la hubiésemos completado entera. Optamos por bajar al Tolmo por el GR10 y al llegar a la fuente que esta cerca del refugio vemos que efectivamente de esta no brota ni gota de agua, resignados tan solo nos queda regresar hasta el coche por la autopista de la pedriza que esta vez no tenía tráfico y la podemos hacer tranquilamente, algo que agradecemos.

De nuevo en canto Cochino dejamos los bártulos en el coche y nos quedamos un buen rato refrescándonos en el bar. Tal vez esta sea una de las mejores, me atrevería a decir la mejor ruta de montaña de la comunidad de Madrid, me ha dejado maravillado y a pesar de la dureza quiero que sea una de mis clásicas anuales.  El padre del Principito, Antoine De Saint Exupery nos dejo dicho que Una pila de piedras deja de ser una pila de piedras en el momento en que un solo hombre la contempla, concibiendo por dentro la imagen de una catedral. Para los que amamos la montaña sabemos donde están nuestros templos y aquí las oraciones las pone el viento.

Track de la ruta que seguimos nosotros. gracias a GSuS

Galería con el resto de fotos de la ruta 

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Una huida hacía el alto tajo: Día 2 (Chequilla-Taravilla-Salto de Poveda)

“No conoceré el miedo. El miedo mata la mente. El miedo es el pequeño mal que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Permitiré que pase sobre mí y a través de mí. Y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior para escrutar su camino. Allí por donde mi miedo haya pasado ya no quedará nada, sólo estaré yo.”

Frank Herbert

Fuera del saco hace frío, por lo que cierro un poco más la apertura de la cabeza y me acurruco en su interior, no hay despertador, no hay hora para levantarse, no hay prisas. Tan solo recoger todo el tenderete y partir rumbo a mi hogar para retomar la rutina de mi vida cotidiana, pero esta vez con la cabeza más despejada y lo principal, el alma en paz. Se que me durara poco y pronto tendré que volver a huir, pero por el momento me quedo con la frase de José Ángel Buesa La vida será tuya si sabes que es ajena, que es igual ser montaña que ser grano de arena, pues la calma del justo vence el furor del bravo.

Me despido de mis vecinos valencianos, un tanto ruidosos por las noches pero buena gente. La recepcionista del camping es preciosa, “… ayer te encontraste con mi hermano” me dice con una gran sonrisa mientras le confirmo que nos encontramos en la pista de la ermita. Le cuento mi plan del día y me recomienda una ruta “te va a encantar” me dice mientras la dibuja con trazo firme sobre el mapa, le doy las gracias, pago y comienzo mi ruta turística de regreso a casa.

Mi primera parada es Chequilla, un pueblo que me ha recomendado visitar. La entrada al pueblo es espectacular con dos grandes rocas que te dan la bienvenida, los viejos reunidos bajo la sombra de dos grandes árboles a la entrada del pueblo son el mejor punto de información y turismo. Aparco y al salir del coche me encuentro unas grandes bragas tendidas al sol, suspendidas por una cuerda de la higuera a la casa con un gran roca roja de fondo, son bragas de cuello alto, de señora mayor a modo pendón familiar. El pueblo es pequeño y no cuesta nada encontrar la entrada de la ciudad encantada. Tengo que visitar la única plaza de toros en piedra de España, me sonrío al verla. Parece que por un instante te transportas a esa España rural de postguerra que nos han contado en las películas, Bienvenidos a las fiestas luce cual graffiti una de las grandes rocas que hace de grada. El recorrido es corto pero precioso. Al salir me cruzo con una señora mayor, me pregunta si me ha gustado la ciudad y le doy mi aprobación, cuando voy a sacar una foto a una antena que esta en lo alto de una gran roca me grita que no la saque fotos, que esta muy fea, je jeje cuanta coquetería.

Vuelvo al coche y veo que las bragas se han transformado en sábanas de un blanco inmaculado, la casa termina en pico y se asemeja a un gran bote varado entre las rocas.

Me han recomendado una carretera que me acorta mucho el camino y me han dicho los lugareños que es muy bonita, era una pista forestal que han asfaltado, como han visto mi bicicleta colgando del coche enseguida han atado cabos “… esa carretera pa hacerla en bicicleta es muy bonita, muchos la hacen” y doy fe que la carretera es toda una pasada para hacerla en bicicleta, tranquilamente recorriendo un paisaje formidable que te dibuja una gran sonrisa en la cara y te carga el alma, me voy sintiendo cada vez más feliz y agradeciéndome a mi mismo haberme regalado esta gran escapada.

En peralejo de las truchas recojo la última información que necesito para completar mi jornada cultural y me informan de una pista forestal que dejara en la laguna de Taravilla y una vez que termine de ver todo el entorno la continúe para llegar a mi último objetivo del día por visitar Molina de Aragón.

La pista para ir a la Lagunade Taravilla es de las de ir despacio y ya no solo por los baches, es una pista sin asfaltar y estrecha, es por el paisaje maravilloso y el entorno tan espectacular que te rodea que te resulta difícil conducir sin estar parando cada dos por tres para deleitarte con el Tajo, con sus aguas verde esmeralda totalmente cristalinas que te invitan a tomar un baño a formar parte de el, sentí como el verbo del poeta Juan Ortiz se hizo carne  De pronto sentí el río en mí, corría en mí con sus orillas trémulas de señas, con sus hondos reflejos apenas estrellados. Pocas veces me he sentido tan maravillado y unido a un paisaje como en esta ocasión.

El entorno de la laguna de Taravilla esta repleto de coches, apenas hay un hueco para dejar el mío cuando una pareja me hace una señal de que se van para que ocupe su lugar, justo frente a la laguna, el karma esta hoy conmigo.

Visito la laguna y me pongo el bañador para ir a recorrer la senda que me conducirá al salto de Poveda. Han construido un puente que salva el río y no hace necesario su vadeo, esta prohibido usarlo pero en España si esta hay que usarlo y se puede acceder por el agujero de la valla. Yo decido vadear el río, hace calor y es una delicia caminar por su lecho arenoso. La senda que te conduce al salto de Poveda es una delicia, por la sombra y el paisaje que con el que te deleita el camino. Al llegar al salto de Poveda el reciclaje se hace arte merece la pena pararse a disfrutar de las esculturas que algún artista anónimo ha decido colocar en el entorno.

El salto de Poveda es un salto de agua producido por la rotura de una presa que deja una cascada en forma de cola de caballo espectacular que hay que visitar si estas por la zona. Me encanta el sonido del agua y como tranquilamente a la sombra, que gran acierto regalarme un día de turismo.

A la vuelta no puedo evitar la tentación y me doy un gran baño en las aguas del tajo, estoy sencillamente en la gloría. Mientras me estoy secando dos parejas se ponen a mi lado, uno de ellos con grandes rastas se despelota y lanza al agua, frente a mi hay un árbol justo en la orilla al otro lado del que cuelga una cuerda para trepar y subirse a las ramas desde las que te puedes tirar al río a modo de trampolín.

Las primeras carcajadas vieron cuando vemos al pobre perro flauta intentar subir por la cuerda en pelotas con el culo en pompa con grandes esfuerzos, sus amigos le dicen que lo deje y el grita “… pero quien me va a ver” justo cuando a mitad de su ascensión veo como cuatro piraguas con dos familias se dirigen hacia el, las madres de la primera piragua al ver el espectáculo engañan a las niñas pequeñas señalando el otro lado de orilla gritando “… mirad que mariposas más bonitas” mientras una de las madres le lanza un “.. lo que hay que ver” al alocado Tarzán que ocultando sus vergüenzas a los ojos censores de la madre por fin ha logrado ganar las ramas desde las que tirarse y al ver que tras las madres llegan los padres con los niños se lanza en bomba, al caer un padre se asusta y el niño le grita “ papa, papa, esta desnudo” el padre me mira buscando mi confirmación a lo que le digo “si en pelotilla picada” y el padre les da una explicación a los niños de unos 7 u 8 años, “ es que acaba de nacer del árbol y no le ha dado tiempo de comprarse ropa” los niños callan y ríen mas por la explicación del padre que por el hombre desnudo que sale buscando su toalla mientras sus amigos se retuercen de risa con lágrimas en los ojos.

Mientras vuelvo a vadear el río pienso en lo ocurrido y no me puedo creer las cantidad de anécdotas y situaciones graciosas que me ocurren viajando.

Fresquito por el baño dejo la preciosa Laguna de Taravilla y me dispongo a disfrutar de mi última parada, un paseo por la preciosa localidad de Molina de Aragón con sus calles llenas de historia, su precioso puente viejo y su muralla. Veo que esta localidad requiere un poco más de tiempo y prefiero dejarla para una visita algo más calmada y con más información para disfrutar la con fundamento.

He pasado dos días geniales en el alto tajo, Octavio Paz dijo una vez Todos los hombres, en algún momento de sus vidas, se sienten solos. Y lo están. Vivir es separarse de lo que fuimos para acercarnos a lo que seremos en el futuro. La soledad es el hecho mas profundo de la condición humana.

Este viaje me ha permitido dejar atrás el estrés de un trabajo agobiante, vuelvo a tener la sonrisa en los labios y las agujas de tejer los sueños junto a los ovillos de nuevas aventuras locas para cuando el cántaro de mi paciencia vuelva a rebosar de nuevo. 

 

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Una huida hacía el Alto Tajo: Día 1

Tenemos que aprender a no asombrarnos de habernos encontrado, de que la vida pueda estar de pronto en el silencio o la mirada.

Julia Prilutzky

Cada día las jornadas de trabajo se me hacen mas agotadoras e interminables, el año pasado puede escapar de la depresión profunda gracias a que las vacaciones las pedí en el momento justo, este año esta siendo demasiado duro, ahora si estoy seguro que una ardilla podría cruzar España de los pirineos al Atlántico sin tocar el suelo saltando de tonto en tonto. El Barón de Holbach dijo una vez La ignorancia y el error son manantiales de mal humor, y por desgracia llevo una semana manando mal humor por cada poro de mi piel.

Para darme una cura he decidido cargar todo mi equipo de acampada, de senderismo, de MTB y según den las dos salir pitando del trabajo en dirección contraria a mi casa, a mi mundo, he decido huir hacia el alto tajo y refugiarme en Orea, sin conocidos, sin cobertura y sin nadie que me pueda perturbar. Como trabajo en Azuqueca de Henares, en muy pocos minutos estoy rodeado de campo y una vez que me salgo de la autovía comienzo a sentirme más libre, me pongo la banda sonora de Hacía rutas salvajes, me relaja muchísimo y me ayuda a evadirme aún mas del mundo que me roda evocando escenas de la película y soñando con rutas de largas jornadas pedaleando que nunca podré realizar pero su música las mantiene vivas en mi alma, latentes, siempre frescas esperando ser consumidas con la misma ilusión como las recreo en mi mente.

Tras una hora conduciendo subo un puerto de estos castellanos, con unas grandes vistas de la meseta, una gran mancha marrón que la tiño de verde primavera porque me apetece, últimamente voy a destiempo a todas las rutas y siempre es por culpa de lo mismo. Se esta preparando una buena tormenta y el viento corretea por los campos avisando con olor a vida, que me evoca a mi infancia alcarreña, ir buscando refugio para lo que se avecina. Tras una buena sucesión de pueblos y un paisaje espectacular llego al camping de Orea al tiempo que en un minuto se oscurece de tal forma que comienzan a caer granizos como garbanzos del cielo tiñendo en cinco minutos todo el camping de blanco invernal. Durante una hora y media espere que cesase para poder montar la tienda y justo cuando pienso ponerme a cenar se nos presenta otra como la que le pillo a Noe hace años. Al final me toca cenar en el coche, leer un poco con el frontal y en un claro meterme en el saco para disfrutar de un sueño de los que me gustan, arropadito en el saco y sentir la lluvia golpeando la lona de la tienda mientras Morfeo me besa.

La mañana amanece con los cielos plagados de restos de la fiesta nocturna. Un cielo encapotado pero ganas de abrir y dejar lucir el sol para que yo disfrute de mi ruta mañanera en bici. He decidido subir el montecito que esta al lado del camping, visitar la ermita, bajar al pueblo y visitar la laguna de la salobreja. La ruta se presenta interesante ya que el camping esta enclavado en un lugar maravilloso, la hoz seca lo bordea y las cumbres más altas así como los sitios de interés están a tiro de piedra.

Sigo las indicaciones de me han dado en el camping para llegar por pista hasta la ermita de san Cristóbal, pero a mitad de la subida me encuentro con un rebaño inmenso de ovejas que baja por ella, como tengo muy mala experiencia con estos bichos, bueno más bien con los perros que las pastorean decido darme la vuelta y buscar por con el GPS un ruta alternativa que encuentro y pienso me deja en el mismo lugar que la pista que me habían indicado pero al llegar al punto en el que según el mapa partía una senda me encuentro que esta no existe y en su lugar varias rodadas de vehículos que se han abierto camino por entre un matorral muy denso. Como puedo rodar con facilidad  me resulta hasta divertido continuo por las rodadas hasta una explanada en donde me encuentro puestos de tiro y el fin de mi camino. Veo que estoy muy cerca del punto en donde me tenia que dejar la pista ovejera y como una senda casi perdida toma ese rumbo por lo que no me lo pienso y empujo la bicicleta senda arriba, decisión que resulto ser maravillosa ya que primero espante a dos corzos preciosos y cuando estaba apunto de llegar a la pista sentí como vibraba el suelo ante la carrera de una pequeña manada de otros corzos que huían asustados.

La ermita esta en la zona más alta del monte y se disfrutan de unas vistas espectaculares, la temperatura es magnífica y disfruto de un día de MTB maravilloso. Como algo en la ermita y al ir a retomar la ruta me doy cuenta que tengo la rueda trasera pinchada, toca reparar y tomárselo como un castigo del señor por reírme de la cantidad de velas que había amontonadas en la entrada fruto de una buena vigilia supongo. Tras reparar bajo como un loco por la pista atajando por las pequeñas veredas moteras que la empalman entre pinos hasta que noto como la rueda delantera hace raros, no me lo puedo creer, he vuelto a pinchar, lo que significa que me quedo sin cámaras para continuar la ruta. Reparo el pinchazo en un momento, disfruto del curioso río de piedras que desciende por la ladera y en un suspiro me planto en la entrada del pueblo de Orea en el que cuatro viejos se están poniendo hasta las cejas de Higos con vino, a mi paso puedo escuchar como le dice una vieja a la otra “…te se va poner el azúcar a 100, jijijij” a lo que la responde la otra también risueña “… pues átate el refajo que tu marido esta dejando la bota coja, jajá” esta juventud de la tercera edad no hay quien haga carrera de ellos, pronto empiezan con el “botajon”.

El cielo comienza a dar señales que a la tarde el dios del trueno se va a dar un paseo por el pueblo, decido darme prisa, bueno hago lo que puedo subiendo hacia el camping ya que la laguna esta en lo más alto de la cuesta antes de bajar hasta la tienda cogiendo un pequeño desvío en el que anuncian la ciudad encantada de Orea, pero como yo de estas cosas ya estoy muy escarmentado ni la busco. El recorrido hasta la laguna es tendiendo a subir por pistas con buen paisaje y entretenidas,la Lagunadela Salobrejase encuentra tras una buena bajada trialera pero me han avisado que no merece la pena bajar en bici porque toca subir empujando, como tengo el candado la dejo atada a un árbol y me bajo a ver la famosa laguna que la verdad me dejo un tanto desencantado, pero bueno si he de decir que el lugar en el que se encuentra es una delicia y creo que en primavera puede ser uno de esos sitios mágicos que te dejan sin habla por la explosión de color, aromas y sonidos que lugar de ofrecer.

Se me hace muy tarde y el cielo cada vez anuncia que pronto va dejar caer otro diluvio sobre nuestras cabezas, por lo que regreso al camping sin ver la hoz seca, dejándolo para otra ocasión.

Apenas me dio tiempo a ducharme, comer y tomar un café cuando se desata de nuevo una tormenta que duro toda la tarde. Buscaba un retiro de paz pero con tiempo seco, leches. Estoy fuera de forma y me cuesta un mundo mover la bici en cuanto se presenta una rampa, quiero huir del mundo que me rodea pero me doy cuenta que no tengo fuerzas, por lo que decido no quedarme un día más como tenía pensado y regresar a casa, a mi hogar. Fuera llueve con fuerza, el olor a humedad me llena de nostalgia y leo esta preciosa reflexión del escritor japonés Haruki Murakami A veces, el destino se parece a una pequeña tempestad de arena que cambia de dirección sin cesar. Tú cambias de rumbo intentando evitarla. Y entonces la tormenta también cambia de dirección, siguiéndote a ti. Tú vuelves a cambiar de rumbo. Y la tormenta vuelve a cambiar de dirección, como antes. Y esto se repite una y otra vez. Como una danza macabra con la Muerte antes del amanecer. Y la razón es que la tormenta no es algo que venga de lejos y que no guarde relación contigo. Esta tormenta, en definitiva, eres tú. Es algo que se encuentra en tu interior. Lo único que puedes hacer es resignarte, meterte en ella de cabeza, taparte con fuerza los ojos y las orejas para que no se te llenen de arena e ir cruzándola paso a paso. Y en su interior no hay sol, ni luna, ni dirección, a veces ni siquiera existe el tiempo. Allí sólo hay una arena blanca y fina, como polvo de huesos, danzando en lo alto del cielo. Imagínate una tormenta como ésta. Tiene razón Haruki al final siempre llega un lunes y te toca enfrentarte a la tormenta, paso a paso, llamada a llamada.

Track de la ruta 

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Una terapia natural para volver a la rutina, Montes de Valsaín.

¿Qué murallas derriba tu voz en el sigilo de la noche? Esa distancia que cae como un telón entre el vacío y la memoria ardiente de los días.

Marlene Pasini

 

Esta vez no quería volver a caer en el mismo error del año pasado y sumirme en una tremenda depresión en mitad de la montaña, por eso la oportunidad de salir con José y Teresa dando un buen paseo por la sierra se me presentaba como una oportunidad única para hacer la transición paraíso, patio de casa.

Se que los próximos meses me voy a sentir como Marcos Ana cuando escribió su famoso poema “Mi corazón es Patio” en el que decía

 Mi reja es el costado
de un sueño que da al campo.

Pero mi reja es mi cabeza, son miedos atados por sentimientos y cada vez mas me siento como una cometa altiva, sujeta a este entorno por un fino hilo que evita siga el rumbo del viento hasta que cese y caiga. Pero por suerte aún me quedan amigos con los que poder evadirme y disfrutar de buenos momentos.

José y Teresa son una pareja singular, estoy seguro que si fuese guionista de televisión crearía unos personajes basados en ellos, en esta ocasión se han traído solo una mochila y como José es un fiel defensor de la igualdad de sexos le ha propuesto Teresa ir portando la mochila una vez cada uno cada 15 minutos. Hemos aparcado en la pradera de Navalhorno, en el centro de interpretación y caminamos por sendas pista asfaltada hasta la granja. Hace calor a pasar de ser primera hora de la mañana pero la cubierta vegetal de los montes de Valsaín hace que se este de lujo bajo su manto. Los primeros 15 minutos pasan volando y pronto José suelta la mochila para cedérsela a Teresa, un trato es un trato y José no cede ante las protestas de Teresa que le pide sea el quien cargue con el peso y la trate como una reina, pero José libre de la pesada mochila ya corretea senda arriba canturreando feliz lo bien que se va a la montaña sin peso.

Pasamos por la tapia trasera del palacio de la granja para alcanzar los fantásticos senderos de Dos cabañas que son una delicia en cualquier época del año, y esta vez si me doy cuenta que hay pocos lugares en el mundo en el que podamos disfrutar de unas sendas tan bonitas, tal vez les falte la espectacularidad de una entorno más salvaje en el paisaje pero casi mejor así ya que quedaran más en familia y eso se traducirá en que podamos disfrutarlas como están algo más de tiempo.

Llegamos al desvío de la silla del rey y el moño de la tía Andrea pero hace calor y lo que queremos es perrear, por lo que encaminamos nuestros pasos hasta el punto que habíamos designado para comer que era la chorranca y tras una agradable bajada y una senda divertida alcanzamos nuestro objetivo que estaba sin nadie, algo que al menos yo celebro.

Comemos y nos tumbamos en las rocas Teresa y yo mientras José juguetea con el curso del arroyo mandando más agua a un lado u otro de la cascada viendo cual es más espectacular. Al final convencemos a José que el arroyo y hay que dejarlo como uno se lo encuentra y accede a desmontar su obra hidráulica. Este chico si algún día se reencarna en animal será castor fijo.

Tras la chorranca el calor nos castiga de nuevo y optamos por perrear otro poco en la fuente del ratón, me encanta su agua ya que esta siempre helada, por mucho calor que haga.

De la fuente del ratón al aparcamiento hay un paseo tranquilo, dejamos todos los bártulos senderistas en el coche y nos vamos a disfrutar de unos buenos refrescos al bar que nos lo hemos merecido.

He pasado un gran día en la montaña con dos buenos amigos, no me he sentido tan frustrado y deprimido al volver a mi entorno como el año anterior, tal vez tenga razón Henry Frederic Amiel cuando dice La vida es un aprendizaje de renunciamiento progresivo, de continua limitación de nuestras pretensiones, de nuestras esperanzas, de nuestra fuerza, de nuestra libertad. Pero solo tal vez, sigo siendo esa comenta en el cielo al que hoy le han dado un poco más de cuerda.

P.D por un problema informático he perdido todos los track del mes de agosto.

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