Hoces del Río Riaza.

Para conseguir algún resultado en la vida es preciso tener paciencia, aburrirse, hacer y deshacer, volver a empezar y seguir de nuevo, sin que un impulso de cólera o un arrebato de la imaginación vengan a detener o desviar el trabajo diario.

Hippolyte Taine

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Retomar las viejas costumbres cuesta y más cuando uno va teniendo una edad que Facebook no hace más que recordarte. Los madrugones de fin de semana a las 7:00 de la mañana son un clásico de todo buen ciclista que no dejaran de estar nunca de moda.

En esta ocasión me paso a recoger a Jorge por su casa y ponemos rumbo a Maderuelo, un pueblo que para una ruta de un día no es que este lejos, esta mas allá. Pero cuando vas llegando entiendes el motivo del viaje, el lugar destila el ambiente que vas buscando, tranquilidad y paisaje.cimg5171-large

El pueblo nos recibe en silencio, apenas vemos una persona que aun le cuesta andar con soltura tras el agradable recogimiento del calor de sus sábanas. El frio se hace notar, la escarcha brilla y el hechizo de la luna ha dejado los charcos transformados en espejos de hielo en donde reflejarse.

En esta ocasión toca que guíe mi nuevo GPS un Edge 520, en el que apenas tengo unas horas de experiencia y no hemos empezado los dos la relación con buen píe. Empezamos con una rápida incursión en el pueblo, nos asomamos a la muralla para ver las vistas a la altura de la catapulta, esta gente si sabe divertirse. Hemos decidido hacer la ruta en sentido contrario al resto de usuarios vistos en wikiloc, nosotros somos de desayunar cuestas y terminar relajados. El camino hasta la ermita lo hacemos por campos de cultivo, tan solo nos cruzamos con una pareja que disfruta de una increíble mañana de diciembre, tengo las piernas duras de la ruta de carretera y el parón de un mes me esta pasando factura. Alternamos pequeños bosques de encina espectaculares que juegan a ser senda revirada con pinares hasta alcanzar el cimg5199-largeSantuario de la virgen de Hornuez, en donde nos encontramos con otro ciclista que toma agua de la fuente, hacemos una buena pausa para repostar nosotros agua  también y contemplar los restos de la sabina centenaria que hace años tiro el viento, así como del entorno que invita a relajarse un buen rato.

El GPS se esta portando y nos guía a la perfección por la carretera hasta alcanzar el desvío del auténtico objetivo de este viaje que no es otro que disfrutar del cañón del río Riaza. La visita comienza con los restos de la vieja ermita del Casuar, derruida y que gracias a los vándalos que han dejado testimonio de su presencia con pintadas ya no se puede visitar. Nos acercamos al río, a la pared del cañón horadada por la paciencia infinita de sus aguas verde esmeralda que dan un toque mágico al entorno. Baja la temperatura, la sombra se adueña del fondo del cañón que junto a la gran humedad han decorado la corteza de los árboles con líquenes. Se respira paz, se rueda en libertad.

Al final del cañón esta el dique de la presa y una preciosa cabaña de madera que me img_0466-largeenamora, una preciosidad que me la imagino enclavada en un valle del pirineo o a media ladera rodeada de cumbres. Es la cabaña que he imaginado cientos de veces para retirarme del mundo y disfrutar de la soledad en la naturaleza a lo tipo Walden de Thoreu.

Visitamos la exposición de los restos de piezas que han sustituido de la presa una vez que han superado su tiempo de vida útil. Aprendemos lo que es una compuerta de tipo Taintor o una válvula Larner-Jhonson. La presa la dejamos con una subida suave por carretera tranquila sin tráfico, las vistas van ganando enteros a la par que altura y logramos alcanzar los miradores con unas vistas increíbles de la presa por un lado y el cañón por el otro no sin antes despistarnos un poco, más por él paisaje que por error de navagación.

De nuestra ruta tan solo nos queda rodar bordeando el embalse por una pista algo incómoda, hasta llegar de nuevo a Maderuelo. Esta vez por el puente, a tiro de catapulta y disfrutando de los restos del viejo puente de piedra que asoma tímido su baranda de piedra.cimg5245-large

Terminamos la ruta tarde, pero con hambre como para devorar un bocadillo de tortilla con chorizo estupendo, Rafael Santandreu dijo Hay personas que están encantadas de la vida y otras a las que el mundo les parece aburrido, sin mucho que ofrecer. Ambas viven en el mismo lugar. La diferencia es que unas han encendido la luz de la apreciación y las otras la han apagado; unas se permiten disfrutar de las pequeñas cosas y las otras van en busca de emociones fuertes o nada, de modo que suelen quedarse en nada. Nosotros somos de los primeros.

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Track de la ruta

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Acerca de alakan

Dentro de veinte años estaras mas arrepentido de las cosas que no hiciste que de las que hiciste.Asi que librate de las ataduras.Naveja lejos del puerto seguro.Atrapa las huellas del viento en tus velas.Explora.Sueña.Descubre.MARK TWAIN.
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Una respuesta a Hoces del Río Riaza.

  1. CrAfTy dijo:

    Bonita ruta.
    El cañón lo hice una vez andando desde Montejo de la Sierra de la Serrezuela y es espectacular.

    Me gusta

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