“Lo importante es no tener arrugas en el cerebro”
Margarita Salas.

Muchas gracias por tu dedicación, el legado que nos dejas y hacer de este mundo un lugar mejor.
Descansa en paz.
“Lo importante es no tener arrugas en el cerebro”
Margarita Salas.

Muchas gracias por tu dedicación, el legado que nos dejas y hacer de este mundo un lugar mejor.
Descansa en paz.
Ninguna fuerza abatirá tus sueños, porque ellos se nutren con su propia luz. Se alimentan de su propia pasión.
Atahualpa Yupanqui

La primera bocanada de aire llenando mis pulmones acelerados por un pulso desbocado despertaron los recuerdos de toda un juventud recorriendo sus caminos sendas y cumbres, durmiendo a su abrigo y saciando mi sed con el agua cristalina de sus arroyos, dos años después había vuelto a casa, a mis montañas mágicas al hogar de mi alma.
Me ha costado un triunfo levantarme, pero quiero volver a retomar la sana costumbre de estar en pie a las 7:00 de la mañana los fines de semana, lo he intentado pero no he podido y con el reloj marcando las 8:00 muy pasadas me pongo en pie y decido continuar con los planes, test de piernas subiendo un puerto, el elegido Canencia.
Como siempre me pasa no acierto con la ropa, sigo de verano, menos mal que el tiempo tampoco acierta en la estación en la que esta y puedo dar mis primeras pedaladas fresquito pero muy a gusto. Cometo mi segundo error de la mañana, el primero no madrugar, este segundo aparcar en Miraflores en lugar de en Soto. Mi intención era hacer un Canencia integral por las dos caras, pero a ultima hora metí las zapatillas de correr y una equipación para trotar por la fuente del cura, y como mi cabeza es como es, las voces gritaban Presa de Navacerreda, presa de Navacerrada y a las voces hay que hacerlas caso, 🙂 .
Sin calentar pasas de 80 pulsaciones a 140 en un suspiro, apenas das diez pedaladas y te ves buscando el plato pequeño y mi 34 en la piñorea trasera, un muro te dice bienvenido a Canencia, menos mal que se que solo es para asustar, luego se vuelve hasta cariñoso. Un hombre me sonrie y me grita venga a disfrutar, somos putos yonquis de las endorfinas y el ibuprofeno. El tráfico es moderado para ser domingo y mi autoestima se viene a bajo cuando me pasa todo el que con una bicicleta quiere subir al puerto como un puñetero protour. Se que soy malo en tres deportes, pero tanto he perdido en ciclismo, la voces irrumpen mis pensamientos para con una estruendosa carcajada hacerme ver que nunca sobre una bicicleta he podido seguir ni al mas lento de una marcha cicloturista , en Mountain bike he tenido picos buenos, malos y me he arrastrado por muchos caminos, así como puertos de tierra o altos existen en nuestra sierra, pero bueno eso es historia. Ahora entreno, estoy moldeando jamones de potencia, pero estoy a dos evoluciones para rodar a la altura de la media. Menos mal que no me dejo amilanar y continuo perdido en el aroma de la montaña, la paz entre motores y un paisaje que una vez las cumbres del pirineo se quedan en el recuerdo me acogen, abren sus pistas y carreteras para poder hacerme llegar a un punto de forma con el que poder disfrutar de otras cumbres mas lejanas y famosas.
Para el 2020 me he puesto un objetivo, un triatlón especial para mi 50 cumpleaños, mi regalo para disfrutar en Julio con 1,2 km de natación 28 km de bici y 6,7 km de carrera por montaña, no parece nada fuera de lo normal en triatlón si fuera porque la bici tiene un desnivel acumulado de 1415 metros ascendiendo un coloso mítico. para ello tengo que ver donde estoy y si puedo llegar, la decisión antes del 15 febrero si quedan dorsales.
Los dos últimos kilómetros decido hacerlos con algo más de intensidad, con un pulso alto que no suelo usar en bici para no petar en rutas largas, pero esta no tiene este riesgo y corono con mis mejores registros personales pero patéticos comparado con mis antiguos compañeros de salidas, queda mucho para volver a quedar y salir juntos.
Corono el puerto y bajo un poco por la otra cara para dejar un kilometraje de 2o en la ruta, al parar en la carretera, dos vehículos se paran para ver si necesito asistencia, les doy las gracias, como algo y tiro de nuevo para arriba, otros dos kilometros intensos de la cara buena para mi, la que más me gusta subir de este puerto, foto de rigor en el cartel y descenso hacia el coche en donde me pongo la ropa de correr y pongo rumbo hacia la presa de Navacerrada.
La carretera que sube al puerto es un rosario de coches detenidos a la altura del pueblo de navacerrada, aparco en la presa, disfruto de sus vistas un instante, de lo triste y vacía que se encuentra, pero siempre maravillosa.
Comienzo a correr por la orilla, por la arena de la presa, es una sensación maravillosa, no es trail pero es lo más parecido que hoy por hoy mis piernas me puede ofrecer. Disfruto como un niño lo que siempre he recorrido en bici, pero ahora corriendo, alcanzo la senda maravillosa de la parte alta, la pasarela y los puentes de madera, la senda que da al monte y es una delicia bajar con la bici de montaña lo hago en su ligera subida. Kilómetro 3 del doblete, pulso alto como mi felicidad por disfrutar de este nuevo deporte. La recta de la presa se me hace interminable, termino abrazado a mi furgoneta, exhausto pero desando volver a repetirlo.
Maya Angelou en su libro Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado escribió La vida te va a dar exactamente lo que La vida te va a dar exactamente lo que pongas en ella. Pon todo tu corazón en todo lo que hagas… hoy he puesto todo mi corazón y alma en este entreno y lo he disfrutado.

Nada está nunca acabado, basta un poco de felicidad para que todo vuelva a empezar.
Émile Zola

Hace un año que dejé la bici de carretera aparcada y dos de lanzarme a la carretera a disfrutar de largas jornadas pedaleando, rutas de más de 100 km y largos desniveles. Cara a 2021 (jajajaja que lejos y que cerca a la vez lo veo) necesito esta distancia en mis piernas y en 2020 me gustaría volver a retomar los domingos estas salidas.
José me propone siempre planes con menos de 24 horas, y desde primera hora de la mañana del viernes me rondaba hacer una escapada larga de bici por lo que le dije que si, la sorpresa que no era salida en bici de montaña, era por carretera y eso suponía una ruta rompepiernas de larga distancia y ninguno de los dos tenemos el fondo para aguantarlo, pero reto aceptado.
La falta de costumbre me hace pasar frio en las primera horas, el otoño y la primavera es un quebradero de cabeza para los ciclistas si no quieres pasar frío, pasar calor o cargar con ropa toda la ruta, se que el día sera caluroso, pero las primeras pedaladas a primera hora son un poco heladoras y eso que subimos un pelín pero la bajada hasta encontrarnos con el río Tajuña se hace muy fresquita.
Poco a poco y pedaleando por hacia Carabaña voy entrando en calor con los tibios abrazos de un sol que termina de ser cariñoso del todo, rodamos bien pero no vemos que estamos fuera del mercado cuando nos pasan ciclistas sin apenas esfuerzo como motos, no tenemos nada de ritmo en las piernas. En Orusco de Tajuña nos metemos en la vía verde, vemos como la tromba de agua cegó parte de la vía y como arrastro gran cantidad de tierra por toda la zona buscando el desagüe del río hasta hacerlo desbordar. Una vez que ganamos altura sorteamos al tonto la vía, el sol se hace notar, el firme mejora considerablemente y el final de tramo sin coche nos brinda la oportunidad de un descanso para reponer fuerzas.
De Ambite a Mondejar la carretera mejora cuando entras en Guadalajara, la comunidad de Madrid no es muy de arcenes, pero hasta Mondejar es una subida que te va mermando poco a poco sin muy pendiente. Llenamos los bidones de agua y afrontamos un tramo precioso de carretera que casi siempre esta desierta pero hoy no hacen más que pasar coches. El tramo que disfrutamos sin ruido es sumergirse en la paz del campo, entre olivos y vides cargadas de racimos, de almacenes a rebosar de paja para los animales en invierno, de carretera pequeñas, estrechas bajo cielos azules que te invitan a rodar y rodar.
Drieves da por finalizada la primera parte de carretera bucólica para rodar por una con arcén y curiosamente con menos tráfico pero que no lleva en subida hasta Brea de Tajo que incluso sus calles son tirando para arriba y nos damos otra pausa para avituallarnos antes de ir en busca del Tajo y rodar por entre campos de cultivo, en la llanura poniendo nuestras monturas a 30 Km hora y dando relevos para vencer el escaso viento que molesta un poco. José necesita un Coca-Cola en Fuentidueña del Tajo, pueblo en el que seguramente tenga una cita en 2020 para su tricross, en el trayecto voy mirando el río y pienso en el color asqueroso que tiene el agua, voy a tener que pensarme en serio disfrutar de triatlones con zona de agua en lugares idílicos, Valle del Tena por ejemplo.
Ya nos queda poca ruta por recorrer y poco o nada de fuerza en la piernas. En Villmanrique de Tajo decidimos acortar, y tras una pausa buscamos la subida hacia Villarejo, por una zona desértica de cultivo de secano, con un calor asfixiante que nos hace ir buscando las sombras y compartiendo carretera con las motos que buscan la soledad de estas carreteras de uso terciario. José ya ha exprimido las pocas energías que su cuerpo guarda y yo siento que voy a tirones, tengo fuerza para seguir pedaleando pero noto las piernas muy cansadas y una vez estoy un rato dando caña empiezan a responder pidiendo guerra. La verdad es que estoy desando llegar a Villarejo y comer porque tengo un hambre atroz, el pueblo esto en lo alto y en mi cabeza solo suena “ Pueblo mio que estas en la colinda ….”. Con el deposito de energías vacío y las ganas de pedalear en el valle llegamos a Villarejo, al bar y dos bocatas de lomo con cerveza que saben a gloria.
Para conseguir algún resultado en la vida es preciso tener paciencia, aburrirse, hacer y deshacer, volver a empezar y seguir de nuevo, sin que un impulso de cólera o un arrebato de la imaginación vengan a detener o desviar el trabajo diario.
Banana Yosimoto una escritora japonesa dijo Hasta ahora, yo pensaba que todo esto me había ocurrido porque me había equivocado en algo. Pero ahora me doy cuenta de que mi felicidad depende de todo lo que siempre me ha rodeado, pase lo que pase siempre será así, y por eso quiero regresar y empezar de nuevo . No lo voy a negar los recuerdos mas felices los tengo sobre pedales.

Para alcanzar algo que merezca la pena en la vida, es necesario fijarse elevados objetivos y tener la voluntad de alcanzarlos. ¿Ha pensado usted en los elevados objetivos que quisiera alcanzar?
William Climent Stonehenge.

Puede que con algunos años más y muchos duatlones en mis piernas no hubiese salido. Tal vez solo sea la novedad, la ilusión del comienzo de un deporte, querer pasar de gatear a correr con tan solo cuatro pasos mal dados en el pasillo, pero si, allí estaba yo, entre truenos, gotas de lluvia y claros que dejaban ver una curiosa luna llena preciosa como espectadora a ratos de la carrera.
Llego pronto al parque, un Duatlon a las 20:00 te rompe todos los esquemas organizativos de una carrera al uso. El Polvoranca me recibe con dos estruendosos truenos y un espectacular arcoíris doble, toda una grata bienvenida. Llevo solo el tritraje sin mangas y la camiseta del club, no hace frío pero no estoy cómodo, la duda de siempre en estos casos, ¿ que ponerme para no pasar calor ni frío ?.
Con el dorsal ya en la furgo comienzo los preparativos, porta dorsal, bridas, qué guay camiseta de tirantes para correr de recuerdo y descarga un chubasco espectacular que provoca las primeras deserciones en el aparcamiento, ¿que hago?. Llega Jorge y me dice que el viene sin bici, lo tienen muy claro, bolsa y para casa, hace más fresco y me pongo el chubasquero. Llega Raul del club, las mismas dudas, pero se que va a salir una vez que tienes el dorsal ya no hay vuelta atrás es como una droga, comienza el mono hasta la salida entre charlas y risas.
Somos unos cuantos, no muchos, de mi guerra por la lucha por el top 10 de cola somos pocos mucho nivel para un novato y su segundo Duatlon. Salen las chicas, esta vez no me pasarán todas y en menos de dos minutos salíamos el resto, en tropel a un ritmo de locos que intento mantener para no perder el grupo, menos de 500 metros 4:40 de ritmo y decido bajar a 5:30 que tampoco es mi ritmo pero recuerdo las palabras de David en un entreno a Carmen y a mí sí nunca intentáis correr a 5 no sabéis si podéis mantenerlo o no, y decido seguir a cincos medios. Voy el último junto con otro corredor es su primera Duatlon pero el es corredor, comienza a llover tímidamente, no hace frío, voy con una técnica fina de manga larga y el tritraje, genial de temperatura.
Poco a poco vamos pillando a otros corredores que se van descolgando y llegamos al área de transición donde la ventaja de llegar los últimos es localizar tu bici, solo quedan tres. Comienzo el sementó de bike, mis luces nuevas van de lujo, ruedo como si fuese de día, frente a mi pequeños puntos de luz que cómo luciérnagas recorren la pista exterior del parque. Son mis objetivos para no quedar el último, pasarlos y sacar la suficiente ventaja para no ser cazado de nuevo en la carrera a pie, pronto caen un par, pero ya no veo más puntos, solo barro y rodar en soledad como en mis éntrenos nocturnos de invierno, soy pasado por los pros que van como un tiro camino de su última vuelta. A mi izquierda en el ocaso oscuro de la tarde se acerca un nubarrón negro del que salen rayos, comienzo la segunda vuelta y cae un pequeño diluvio de grandes gotas, tan solo un par de minutos, pero ya voy calado, menos mal que el tritraje es una pasada y no tengo nada de frío ni siento humedad en m cuerpo salvo las mangas. Me siento genial en la bici, adelantó a un ciclista más que se resiste, la zona de barro en bajada le hace desistir, de nuevo solo en el circuito. Llego de nuevo a la transición, muchos ánimo del escaso público pero que se agradecen, esta vez apenas puedo meter la bici en el box, me calzo y salgo solo corriendo rodeando el lago, no llueve y la luna se asoma en un claro reflejada sobre las aguas, una foto espectacular y yo sin móvil.
Voy bien, comienzo a sentirme cansado pero mantengo mi ritmo de trote, llueve de nuevo, pero veo la meta y me doy cuenta que nos mandan correr más arriba para volver a bajar, aguanta que queda poco. Mientras entro el speaker nos agradece venir en una noche para una carrera épica. Algo más de una hora, seguramente en el top 10 de cola pero feliz de haber terminado mi primer Duatlon bajo la lluvia, el de casa, que hacían falta algo más que una Dana virulenta para evitar que la corriese. Me despido de Raul, la ducha, la cena y la cama me esperan.
Eleanor Roosevelt escribió Ganas fuerza, coraje y confianza por cada experiencia en la que realmente dejas de mirar al miedo a la cara. Te puedes decir a ti mismo,»He sobrevivido a este horror y podré enfrentarme a cualquier cosa que venga». Debes hacer lo que te crees incapaz de hacer.

El hombre no es un producto de las circunstancias. Sus pensamientos son los arquitectos de sus circunstancias. Un hombre de carácter construye una vida en cualquier circunstancia. Se afana y persevera firmemente. Camina hacia adelante con bravura.
Swami Sivananda

Salen los gorros azul celeste, por dios somos hombres azul claro o azul oscuro, me meto en el agua y siento las algas o lo que se esta adherido al bordillo, hace unos segundos han dado la salida a los primeros 100, minuto y medio para comenzar la aventura, me sumerjo en el agua la temperatura es buena, no hay nervios, risas y el resto fue una autentica aventura.
Por la mañana preparo todo lo necesario para el triatlón, prepara la mochila con nervios de debutante de repasar mil veces la lista para ver que no me dejo nada que me impida participar en cualquiera de los tres deportes que forman la competición. Como tres horas antes y decido con tiempo, mucho tiempo a la casa de campo para recoger el dorsal, ponerlo en la bici y vivir la experiencia de mi primer triatlón.
Me pongo pegar pegatinas e instalar los dorsales mientras la organización instala la boyas, mientras navega pienso no vayas mas lejos si esta perfecta donde estas, pero no el tenia que navegar un poco más, bueno no las veo tan lejos esta vez, ademas tu has nadado de forma seguida en piscina 1,800 metros seguidos no tienes problema para 350 metros son 10 minutos en el peor de los casos en el agua. Mientras me preparo un pesado me fríe a preguntas sobra la prueba, me voy a la zona de transición para dejar la bici y me encuentro con Oscar del Club 3T Tri Trail Team en el que estoy.
Dejo la bici y hacemos tiempo hasta dejamos la mochila en el guardarropa, las zapatillas en la zona de transición y descalzos nos dirigimos a la carpa de salida de natación. Tenemos los gorros azul oscuro salimos los segundos, primero salen los gorros azul claro o celeste que son los principiantes mientras nosotros somos los debutantes, nos colocamos mal en la salida ya que estamos en el lado bueno para tomar las boyas por su interior, lo malo que todo un mar de brazo nos va a cerrar contra las boyas. Dan la salida de los celestes y nos sumergimos en el agua de la casa de campo, si mejor no pensarlo y me sorprendo a mi mismo, no estoy agobiado, no estoy nervioso aunque el pulsometro opine lo contrario. Dan nuestra salida y comienzo a nadar, demasiado rápido pienso, demasiada gente, voy tranquilo aún tengo agua en la que poder bracear con cierta libertad, me durara poco, comienzo a verme atrapado cuando veo la primera boya mas cerca, me esta costando un mundo llegar a ella y al alcanzarla me veo totalmente cerrado, me cuesta salir del giro, no
puedo nadar ya que tendría que pasar literalmente por delante de tres nadadores que tampo pueden avanzar más, estoy en mitad del lago y recibo golpes por todos los lado, me agobio y trago agua, mucha agua, me pongo un momento de espaldas, tomo aire, nado a braza uno momento, encuentro un hueco y me meto para salir del embudo, pero de nuevo estoy en la trazada interior de la boya, pago el esfuerzo, me siento muy agobiado, quiero salir del agua pero me falta la mitad del recorrido, busco una barca de seguridad pero no la veo, respiro y nado, por fin feo una barca y me cruzo, un nadador deja el churro y yo me agarro, la socorrista me dice que descanse y siga, de repente me veo rodeado de nadadores que piden salir con auténticos ataques de pánico, la socorrista se agobia y pide un barca para sacar a tanto naufrago, como ya he descansado y quiero terminar saco valor de no se donde y me suelto del churro, braceo despacio, no se que me queda pero decido solo nadar no pienso cuando me veo de nuevo golpeado, ahora no puedo meterme en el recorrido de salida hacia la rampa y casi tengo que pasar por debajo de la boya. Una vez en tierra estoy exhausto, no me siento bien y no puedo correr, camino despacio hacia la bici, muy despacio tengo medio lago en el estomago del agua que he tragado, me cuesta un mundo calzarme y salir con la bici. Mi compañero de box esta medio llorando, agotado del agua y piensa retirarse, le animo a seguir, “… no has superado el agua para rendirte ahora, venga arriba vamonos”, me da las gracias y se pone en pie. Lo bueno de mi posición es que es la primera en la salida, así que la pillo y salgo esta vez si corriendo con ella, me monto en la linea y veo que mis piernas no van, mi estomago esta entre potar y un hambre atroz, me meto un gel preventivo y comienzo a subir garabitas, poco a poco me voy encontrando mejor, voy cogiendo ritmo y el estomago se asienta, las piernas
despiertan, bajo piñones y adelanto a muchos ciclistas, bajo rápido, subo la rampa de tierra montado sorteando a ciclistas que suben andando, veo que me queda la mitad del recorrido, aumento la velocidad, comienzo a disfrutar, adelanto por los senderos y adelanto subiendo por las pistas de tenis, estoy recuperando muchas posiciones que temo perder en el run. Hago la transición también muy lenta pero mejor en la T1, me calzo y salgo solo, bebo agua del avituallamiento y corro solo hasta que comienzo a adelantar a dos corriendo, yo adelantando a dos corriendo y eso que voy muerto, apenas puedo superar los 6:20 de ritmo y se me esta haciendo la recta interminable. Por fin llega el giro, el garmin marca un 1km de recorrido, queda otro, me marco como objetivo un corredor no muy lejano, aumento el ritmo y voy bien, le doy alcance, la música de meta ya es muy alta y se ve la zona, saludo a mis compañero de club que están animando y cruzo la meto en 1hora, mi primer Tri terminado, con cierto sabor agridulce por la natación pero lo necesitaba, tenia que fracasar o llegar mal para ver el
camino que me queda para disfrutar en los tres deportes, me lo he pasado en grande y a pesar del mal trago literal de la natación creo que puedo seguir apostando por este deporte, aun no puedo dar el paso a la categoría sprint porque creo no haber consolidado la super pero bueno son solo un par de chapuzones más.
Hector Tassinari escribió ¿Cuántas excusas te has puesto? ¿Cuántas veces has hecho realmente un esfuerzo para lograr algo? Yo creo que básicamente te ha faltado persistencia; quieres lograr las cosas demasiado rápido, y no estás dispuesto a pagar el precio del aprendizaje. Y eso es precisamente lo que necesito en el triatlón paciencia y persistencia.
