Viva las vegas: Villarejo-Mondejar-Fuentideña-Villarejo.

Nada está nunca acabado, basta un poco de felicidad para que todo vuelva a empezar.

Émile Zola

Hace un año que dejé la bici de carretera aparcada y dos de lanzarme a la carretera a disfrutar de largas jornadas pedaleando, rutas de más de 100 km y largos desniveles. Cara a 2021 (jajajaja que lejos y que cerca a la vez lo veo) necesito esta distancia en mis piernas y en 2020 me gustaría volver a retomar los domingos estas salidas.

José me propone siempre planes con menos de 24 horas, y desde primera hora de la mañana del viernes me rondaba hacer una escapada larga de bici por lo que le dije que si, la sorpresa que no era salida en bici de montaña, era por carretera y eso suponía una ruta rompepiernas de larga distancia y ninguno de los dos tenemos el fondo para aguantarlo, pero reto aceptado.

La falta de costumbre me hace pasar frio en las primera horas, el otoño y la primavera es un quebradero de cabeza para los ciclistas si no quieres pasar frío, pasar calor o cargar con ropa toda la ruta, se que el día sera caluroso, pero las primeras pedaladas a primera hora son un poco heladoras y eso que subimos un pelín pero la bajada hasta encontrarnos con el río Tajuña se hace muy fresquita.

Poco a poco y pedaleando por hacia Carabaña voy entrando en calor con los tibios abrazos de un sol que termina de ser cariñoso del todo, rodamos bien pero no vemos que estamos fuera del mercado cuando nos pasan ciclistas sin apenas esfuerzo como motos, no tenemos nada de ritmo en las piernas. En Orusco de Tajuña nos metemos en la vía verde, vemos como la tromba de agua cegó parte de la vía y como arrastro gran cantidad de tierra por toda la zona buscando el desagüe del río hasta hacerlo desbordar. Una vez que ganamos altura sorteamos al tonto la vía, el sol se hace notar, el firme mejora considerablemente y el final de tramo sin coche nos brinda la oportunidad de un descanso para reponer fuerzas.

De Ambite a Mondejar la carretera mejora cuando entras en Guadalajara, la comunidad de Madrid no es muy de arcenes, pero hasta Mondejar es una subida que te va mermando poco a poco sin muy pendiente. Llenamos los bidones de agua y afrontamos un tramo precioso de carretera que casi siempre esta desierta pero hoy no hacen más que pasar coches. El tramo que disfrutamos sin ruido es sumergirse en la paz del campo, entre olivos y vides cargadas de racimos, de almacenes a rebosar de paja para los animales en invierno, de carretera pequeñas, estrechas bajo cielos azules que te invitan a rodar y rodar.

Drieves da por finalizada la primera parte de carretera bucólica para rodar por una con arcén y curiosamente con menos tráfico pero que no lleva en subida hasta Brea de Tajo que incluso sus calles son tirando para arriba y nos damos otra pausa para avituallarnos antes de ir en busca del Tajo y rodar por entre campos de cultivo, en la llanura poniendo nuestras monturas a 30 Km hora y dando relevos para vencer el escaso viento que molesta un poco. José necesita un Coca-Cola en Fuentidueña del Tajo, pueblo en el que seguramente tenga una cita en 2020 para su tricross, en el trayecto voy mirando el río y pienso en el color asqueroso que tiene el agua, voy a tener que pensarme en serio disfrutar de triatlones con zona de agua en lugares idílicos, Valle del Tena por ejemplo.

Ya nos queda poca ruta por recorrer y poco o nada de fuerza en la piernas. En Villmanrique de Tajo decidimos acortar, y tras una pausa buscamos la subida hacia Villarejo, por una zona desértica de cultivo de secano, con un calor asfixiante que nos hace ir buscando las sombras y compartiendo carretera con las motos que buscan la soledad de estas carreteras de uso terciario. José ya ha exprimido las pocas energías que su cuerpo guarda y yo siento que voy a tirones, tengo fuerza para seguir pedaleando pero noto las piernas muy cansadas y una vez estoy un rato dando caña empiezan a responder pidiendo guerra. La verdad es que estoy desando llegar a Villarejo y comer porque tengo un hambre atroz, el pueblo esto en lo alto y en mi cabeza solo suena “ Pueblo mio que estas en la colinda ….”. Con el deposito de energías vacío y las ganas de pedalear en el valle llegamos a Villarejo, al bar y dos bocatas de lomo con cerveza que saben a gloria.

Para conseguir algún resultado en la vida es preciso tener paciencia, aburrirse, hacer y deshacer, volver a empezar y seguir de nuevo, sin que un impulso de cólera o un arrebato de la imaginación vengan a detener o desviar el trabajo diario.

Banana Yosimoto una escritora japonesa dijo Hasta ahora, yo pensaba que todo esto me había ocurrido porque me había equivocado en algo. Pero ahora me doy cuenta de que mi felicidad depende de todo lo que siempre me ha rodeado, pase lo que pase siempre será así, y por eso quiero regresar y empezar de nuevo . No lo voy a negar los recuerdos mas felices los tengo sobre pedales.

Track de la ruta.

Acerca de alakan

Dentro de veinte años estaras mas arrepentido de las cosas que no hiciste que de las que hiciste.Asi que librate de las ataduras.Naveja lejos del puerto seguro.Atrapa las huellas del viento en tus velas.Explora.Sueña.Descubre.MARK TWAIN.
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