“Las montañas nos han obsequiado
Con su belleza, y nosotros las hemos amado con la ingenuidad propia de un niño y reverenciado con la veneración que un monje siente por lo divino.”
Maurice Herzog
“Las montañas nos han obsequiado
Con su belleza, y nosotros las hemos amado con la ingenuidad propia de un niño y reverenciado con la veneración que un monje siente por lo divino.”
Maurice Herzog
Quedamos a las 9:15 en la estación de tren de Cercedilla y me encuentro con viejos amigos que hacia mucho que no veía como vengatore, todo un personaje, Garbu que esta como un toro desde que ha vuelto del camino, Toni como siempre imposible seguirle y unos cuantos foreros nuevos para mi que no conocía y con los que hemos formado un grupo homogéneo y muy divertido. Salir de Cercedilla siempre me cuesta, esta vez Toni no nos ha metido por la subida de tierra dura que da al hospital subiendo por carretera hasta la entrada las dehesas en donde ya ha comenzado a enlazar vereditas hasta llegar la primera barrera que sube por la carretera de la república. No voy fino, acuso el esfuerzo de las dos últimas salidas y siento pinchazos en los músculos de las piernas durante la mitad de la subida. Vengador, su amigo y Garbu hacemos un pequeño autobús de subida y de cháchara nos juntamos con el grupito de cabeza en la pradera del reloj de cela. Todos juntos y tras tomarnos una barrita continuamos ascendiendo hasta coronar el puerto de la Fuenfría en donde iniciamos la bajada hasta la fuente de la reina, reponemos agua y otra barrita, lo
interesante de la ruta comienza ahora, Toni nos guía hacia el corazón de un paraíso de veredas poco transitadas, disfrutamos cruzando el río acebeda una y otra vez, riéndonos y disfrutando al máximo con cada paso. Hasta que llegamos a una carretera que nos conducirá hasta el infierno de la ruta, ya se sabe que en el MTB es una delgada línea lo que separa el disfrute del sufrimiento. Nuestro sufrimiento comienza en un rampa de pendiente descomunal que en cuestión de metros nos descabalga a todos. Subimos el primer tramo a pata y el segundo con unas rampas también de campeonato si consigo subírmelo del tirón para asombró de Toni y compañía, pero la verdad es que sufrí como un perro para mantenerme sobre la bici.
fuerzas cuando por fin peta una cadena y nos podemos tomar un respiro. Toni ayuda a reparar la cadena rota y vengador le llena el Camel de piedras para ver si así rueda un poco más despacio, pero nuestro gozo en un pozo y se da cuenta, por lo que impone ritmillo y subimos de nuevo hasta la fuente de la reina en donde terminamos con el resto de comida que nos queda y Garbu con la de los demás, que agradecido y atento siempre pendiente de aligerar nuestras mochilas del peso de nuestra comida. “Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría”
Proverbio árabe
Me apetecía mucho volver a la Hoya de San Blas, es una de las rutas que mejor sabor de boca te dejan y esta vez quería unirlo junto con la pedriza otro de los rincones mágicos de la comunidad de Madrid, para esta ocasión mi compañero de aventuras de Rodríguez esta fin de semana será Mon.
El día se ha levantado cubierto, el suelo esta mojado tras el paso de unos grandes nubarrones que se van alejando de la sierra, la temperatura es buena pero se agradece la manga la larga. Salimos a las 9:30 rumbo a moralzarzal, disfrutamos de unos pequeños senderos para no bajar por pista y enlazar con los buenos senderos que nos conducen de Moralzarzal hasta la cañada real y de hay al gran sendero que baja hasta Manzanares. Mon rueda a baja revoluciones ya que esta de vuelta de sus vacaciones, el no conoce esta zona de senderos y los disfruta con su bici rígida.
La subida de la cañada hasta el sendero se atraganta un poco, el terreno esta seco y roto, hay que saltar un valla que esta puesta para que no pasemos con las bicis ya que tiene mas de 2 metros de altura por la zona dedica a su paso, pero lo mejor es que al otro lado del sendero no existe ningún obstáculo, en fin que hay cosas que no se entienden.
Desde Manzanares vemos que la zona de la Hoya de San Blas esta muy cerrada, casi cubierta por unos nubarrones negros muy amenazantes, pero el azul intenso del tiempo esta plantando cara al mal tiempo y empuja a los nubarrones hacia el sur. Recorremos en agradable cháchara el tramo entre Manzanares y la pista que nos internara en la hoya. Nos tomamos un tentempié frente al
canto del Berrueco o el homenaje a las muelas como yo lo llamo. El firme esta mojado, perseguimos a la lluvia pero no la alcanzamos, vamos que si en lugar de ir con Mon ruedo con Jack Randall nos mojamos fijo, jejeje.
Nos cruzamos con un padre que esta montando con su hijo, le esta enseñando a bajar, a tener confianza sobre su bici, me gusto ese “…. Suelta frenos y culo atrás”, sin lugar a dudas una frase que encierra uno de los pilares del MTB. Por desgracia para nosotros es sube piñones y dale al pedal ya que es cuesta arriba, pero disfrutamos por esta subida trialera, Nos cruzamos con una pareja, ella marca el camino, la pregunto por donde se va a tirar, y me marca la bajada más chunga, no se lo piensa y se tira, veo a su acompañante que pone píe a tierra al ver el pequeño escalón que tiene que superar para iniciar la bajada, como me gustan la mujeres con decisión. Ya estamos casi dentro del cinturón de la Hoya, y las rampas de inicio aunque suaves comienzan a pesar en las piernas de Mon que se las toma con filosofía, es lo mejor, a el como a mi lo que nos gusta es disfrutar de lo que nos rodea, la bici es el mejor medio para acércanos a la
naturaleza y vivirla con intensidad. El azul se ha apoderado del cielo exhibiendo cuatro nueves como trofeo de guerra, llegamos a una especie área de recreo un tanto chapucera en la que parte un track que nos conduciría a la zona de Hoyo cerrado, no veo nada clara, ni la entrada ni la continuidad del track, así como el sendero que se le ve difuso y algo sucio. Decidimos hacer solo la Hoya y vemos que las reservas de agua están al limite, se que hay una fuente unos kilómetros mas adelante, pero como me podía imaginar por el cauce de los ríos que habíamos cruzado esta seca. Optamos por completar la bajada y comer en Manzanares el Real con agua o un refresco, así que Mon termina de sufrir las últimas rampas con sus descansos reparadores y disfrutamos de una bajada maravillosa con miles de curvas que te obligan a exprimirte al máximo en cada paso. Mi nueva burrilla y yo nos estamos acoplando y decido darla un poco de cancha en algunos pasos y dejar otros para más adelante que aún nos estamos conociendo.
Completamos la bajada y decidimos ver que tal era un sendero que nos marcaba el track del hoyo cerrado, pero era un autentico camino de cabras o mejor dicho de vacas, que nos obliga a portar la bici, vemos que si es muy largo vamos a sufrir mucho y sin agua por lo que nos damos la vuelta y
bajamos por mi camino habitual otra senda más corta y pelin puñetera. Recorremos el camino de subida en sentido bajada y comemos en Manzanares del Real.
Mon esta animado y me dice que vamos a por la pedriza, nos metemos por Manzanares buscando una fuente que encontramos, pero solo el envase ahora solo falta presupuesto para ponerle suministro de agua, pasamos por dos fuentes más con el mismo resultado, ni gota de agua, como estamos metidos por Manzanares decido intentar un sendero senderista que se adentra en la pedriza por un margen del Manzanares.
El sendero se coge desde el restaurante el yelmo, pero es inciclable y muy peligroso si ha llovido o están las rocas mojadas, lo hacemos andando hasta que cruzamos un puente, de ahi a canto cochino es una pista. En canto cochino comenzamos a subir o sufrir según se mire rumbo al sendero trialera que baja del collado de los pastores, pero se nos hace tarde y Mon comienza a acusar la falta de ritmo en las subidas, paramos en una fuente y cargamos agua no potable, tenemos que elegir entre
morir deshidratados o irnos de vareta, elegimos la segunda opción y tras unas pequeñas subidas más nos metemos un buen bajadón hasta enlazar con el sendero que nos pone a los pies de la ermita del Boalo tras una bajada trialera rápida y divertida.
De la ermita tomamos el atajo hacia Becerril ya que los senderos del camino de santiago habrían apuntillado a mi compañero de aventuras, entramos en becerril y tres hermosas mozas, que fuman y beben nos saludan, no tenemos el culo pa farolillos y lo que mon. Llaman principio de apareamiento yo lo llamo tres tocapelotas, que si hiciesen honor a mi calificación nos podríamos haber quedado pero ya hay ganitas de terminar la ruta, algo que hacemos tomando un cerveza y una coca mi casa, una ruta bonita en la que hemos vencido a la pereza de salir con un tiempo incierto, gracias por Mon tu compañía.
«¿Eres tú, Guadarrama, viejo amigo,
la sierra gris y blanca,
la sierra de mis tardes madrileñas
que yo veía en el azul pintada?
Por tus barrancos hondos
y por tus cumbres agrias,
mil Guadarramas y mil soles vienen,
cabalgando conmigo, a tus entrañas.»
Antonio Machado
Tras una semana de trabajo aburrido, que mejor que salir corriendo de la gran ciudad, para perderme junto con JJ por mi querida Barranca, además que hoy nos toca investigar, sabemos que hay una senda que nos puede conducir desde La senda Ortiz una vez que sales a la pradera hasta la el mismo puerto de Navacerrada, así que ya tenemos un objetivo.
Salimos a las 17:00 del Becerril ya que llego pelin tarde de Alcorcón, pillo agua en Navacerrada y tardamos muy poco en dejar el coche en un aparcamiento con tan solo dos coches, esto va a ser una ruta intima y personal, me gusta. Subimos por la pista hacia la senda Ortiz, pero decido tomar un atajo y no dar tanta vuelta, pero el precio es un subidón de órdago. JJ sube como una cabra y me va dejando atrás, ya me tocara vengarme en la bajada en donde se tornan los papeles.
La Barranca esta seca, la senda es un autentico arenal y los tonos amarillentos han cobrado el protagonismo sobre el verde intenso de hace apenas unos meses, el verano se angosta y el otoño tiende a cubrir con su capa ocre lo que serán sus dominios por unos meses. Con el atajo hemos recuperado algo de tiempo, pero tememos que la noche nos sorprenda al finalizar la ruta, no paramos en la pradera del antiguo sanatorio y encontramos a la primera una senda que intuimos nos conduce hacia el interior del pinar. La senda esta bien definida pero tiende a cerrarse, en una pequeña explanada se pierde y nos despistamos un poco, pero vemos unos círculos azules en unos pinos que suponemos indican algún tipo de ruta.
Y en efecto con dificultad encontramos la continuidad de la senda y la seguimos más o menos bien
hasta un cruce poco definido en el que las señales no mandan para arriba hacia los riscos y el sentido común seguir recto. Decidimos seguir al sentido común y vamos sin dificultad hasta que una senda nos tienta por la derecha, la seguimos y resulta ser el final de la variante anterior, por lo que damos la vuelta y seguimos la senda como podemos, esta muy cerrada ya que no esta muy transitada y la vegetación se esta haciendo dueña del terreno. Paisajísticamente esta ruta no aporta grandes vistas pero lo interesante esta en unir el puerto con la barranca por esta cara de la montaña que esta muy poco documentada.
Hacia la mitad del recorrido salen varias sendas, una especie de medio pista ya muy rota y repleta de piedras que termina perdiéndose por una senda muy cerrada por pinos jóvenes en los que tienes que ir en posición “pozi” enganchándote en casi todas las ramas de lo bajas que están.
El cielo esta cubierto y nos caen algunas gotas, la carretera la vemos unos cuantos metros mas abajo y en un claro del pinar podemos disfrutar del puerto, el cual lo tenemos a nuestros pies. Objetivo cumplido estamos casi en el puerto, pero se nos hace tarde y tenemos que volver, por lo que decidimos atajar hacia las cabrillas, subiendo como podemos. Esta atardeciendo y el día nos regala un atardecer un tanto devaluado por la nubosidad pero muy bellos en matices, un corredor muy amable nos hace una foto, nos abrigamos y comenzamos la bajada de la tubería con bastante luz aún. La tubería nos deja en su variante, la oscuridad va ganando segundo a segundo la partida a la luz, un becerrillo sale corriendo cuando nos ve y se refugia en los pechos de su madre, la cual nos mira muy mal cruzada en la mitad de la senda. Decimos acortar y rodear la vaca borde, da lo mismo ya tenemos la pista a la vista. Decidimos seguir por sendero aún hay luz y se disfruta mucho mas, nuestra ruta termina a las 9:45, felices de habernos quitado el estrés semanal y purificados para disfrutar en paz de este fin de semana.
“Advertir la vida mientras se vive, alcanzar a vislumbrar su implacable grandeza, disfrutar del tiempo y de las personas que lo habitan, celebrar la vida y el sueño de vivir, ése es su arte.”
Domenico Cieri Estrada
Para mi jornada Dominical, lo tenía muy claro, quería descansar de bici y oxigenar de nuevo mi cuerpo después de tanta llanura francesa, para ello que mejor compañía que la de buen amigo JJ, otro aficionado a darle a la bota por nuestras queridas montañas.
Salimos a las 9:10 de Becerril, hoy se me han pegado un poco las sabanas y JJ ya me esta dando un toque al Movil. Subimos hasta el puerto y el fresco mañanero nos obliga a abrigarnos para comenzar nuestra ascensión hacia la zona del escaparate.
No hay nadie por la montaña y nos adentramos en solitario por el camino Smith, y mira que es extraño ya que es una zona muy concurrida. Recorremos la mitad del camino cuando nos encontramos a una pareja que comienza a quitarse ropa ya que el sol empieza a calentar. El camino Smith es una senda que me apasiona y me encanta recorrerla, para JJ es su primera vez y esta alucinando de la belleza del recorrido.
El Camino Smith nos deja a los pies del collado Ventoso y aquí empezamos a cruzarnos biker que se dirigen hacia Navacerrada, JJ esta hermosa, vamos que ha dejado libertad de expresión a su barriguita y esta se ha expandido más de lo normal, pero nos cruzamos con un biker que le dobla en barriga y en trasero, todo un peso pesado del ciclismo y le digo que solo la fuerza de voluntad pueden hacer que se logren todos los objetivos que uno se proponga. En el cruce con el carril de gallo valoramos cambiar la ruta y bajar hacia las 7 revueltas y subir por Matasalgado, pero al final continuamos con nuestro plan inicial y terminamos coronando el
puerto de la Fuenfría. Nos tomamos una barrita mientras vemos una multitud de biker que han coincidido coronando el puerto, en uno de los grupos se ve una preciosa biker que esta muy arropada por el resto de los miembros, lastima que en nuestro grupo brille por la ausencia de féminas, vamos que ya no veo ni a Narko, jeje jeje, Chiste para los lectores del Comando Sur.
JJ y yo emprendemos la subida hacia la zona de 7 picos, el track que tenemos es complicado de seguir y los hitos se pierden por lo sucio que esta el camino y lo difusa de la senda pero hacemos un mix y logramos coronar la zona del cerro ventoso, lugar con unas vistas fantásticas en las que podemos observar el cerro minguete, recordamos lo dura que fue su subida y el montón de trigo, asignatura que tenemos pendiente y que seguro aprobaremos en septiembre.
La subida ha Siete picos es muy dura pero su recompensa es enorme, subo al primer pico mientras JJ me mira con envidia ya que el tiene vértigo y se ve incapaz de volver a bajar si intenta subir, algo que tenia que haber tenido en cuenta una señora que se veía incapaz de volver a Bajar y no sabían hacer con ella, yo optaría por el empujón pero seguro que no les hacia gracia, además se les veía apuradillos.
Les dejo elucubrando una solución al dilema de la bajada y nosotros continuamos de pico en pico disfrutando de un sendero y unas vistas alucinantes, sin lugar a duda junto con la ruta de Peñalara esta es una de las más bellas que se pueden realizar por nuestra sierra Madrileña. Un pareja nos sigue, el tiene acento extranjero pero habla
muy bien el Español y le acompaña un joven hermosa de generosas viandas para futuros hijos, me pregunta que si el reloj que se ha encontrado es mío, le digo que no, que ha tenido suerte, lastima podía haber preguntado si había perdido a la joven de abundantes pechos y cuerpo modelado para el pecado.
Bajamos por la Senda Herreros y visitamos la capilla de nuestras señora de las nieves, hemos disfrutado y dejado volar nuestra imaginación para futuras rutas y travesías, es lo que yo llamo mal de altura, que al final se nos va la cabeza.
“Basta un poco de espíritu aventurero para estar siempre satisfechos, pues en esta vida, gracias a dios, nada sucede como deseábamos, como suponíamos, ni como teníamos previsto.”
Noel Clarasó
Yo solo queria salir un rato para estrenar mi nueva 9,2 y ajustarla, disfrutar de una jornada tranquila de charla y descansar, pero los taraos de mis amigos no se cansan de bici ni tras recorrer este mes mas de 2.300 kilometros en apenas 24 Días, en fin toco sufrir, pero tambien reirme, disfrutar y pasarmelo genial con viejos amigos.
Habia quedado con Jack Randall, Pantani y Mass en el polidertivo de Cercedilla para dar una vuelta tranquila por cercedilla, el primero que esta puntual a la cita es mi viejo amigo Mass al que hacia muuuuucho que no veia, al poco aparece Jack y por último Pantani que ha venido en tren y nos dice que ha visto parte del comando Sur, Anguita, Poli y ryderman, por lo que hacemos grupeta y le damos los mando de la ruta a Mass.
A Mass le gustan los senderos y los caminos virginales, pero es otro tarao de la sierra y nos mete en la montaña por un sendero fabuloso y que es totalmente nuevo para mi, cada vez que voy a cercedilla flipo más con lo que esta zona me ofrece. Mass tiene un peligro y es que los caminos por los que nos guia de forma magistral, son tan vírgenes en algunos casos que hay quitar el himen de las ramas que lo cubren para disfrutarlos en su plenitud, he decir que no son senderos nuevos que
hacemos, son sendas marcadas y bien definidas en el terreno pero por falta de uso se estan cerrando. El sendero nos deja la via del tren que sube al puerto sobre la estación de camorritos y por más sendero enlazamos con la vereda alta, o lo que Mass me dice que es la uténtica vereda alta, la cual en algunos tramos tenemos que empujar la bici ya que el terreno esta muy seco y las pendientes son de aupa, pero no todos, Jack Randall, poli y el animal de Pantani se suben la mayoria de ellas. Yo cada vez voy mas agotado, pero saco fuerzas de donde puedo para disfrutar por este paraíso sacando nuevas sensaciones de mi nueva burra.
Me quedo en muchas subidas que no completo y primero le echo la culpa al maillot del comando sur, el peso de la gloria de esta prenda se deja notar, jejejeje y luego le culpo a Anguita que tras una breve pausa para tomar una barrita me ha dejado a la mitad el aire del amortiguador, gracias amigo por dejarlo fino.
Tras la vereda alta alcanzamos la pista de la fuenfría y decidimos seguir por ella hasta el puerto de la fuenfría y alcanzar maravichívas. Una vez en la puerta, Mass nos mete por un sedendero maravillosos que nos abrira las puertas en un futuro a grandes rutas y que disfrutamos a tope en los dos sentidos ya que recorremos solo la mitad, no nos da tiempo recorrerlo entero, por eso lo he quitado del track para no confundir. A la vuelta de la mitad del sendero un peazo de abrojo pincha mi rueda trasera y ya van dos pinchazos en el fin de semana, reparamos y volvemos otra vez a marichivas en donde Mass nos baja por un sendero para senderistas, que es inciclable en su mayoria y lo que hacemos es eso portar la bici y andar, pero con buen humor siempre. Una vez que alcanzamos el camino viejo, la cosa cambia y disfrutamos de una de las mejores bajadas que hay en cercedilla hasta las dehesas..
Es tarde y decidimos bajar por carretera hasta los coches, no ha sido un jornada tranquila de MTB, pero si una muy divertida con grandes senderos y mejor compañía.