El miedo a envejecer nace del reconocimiento de que uno no está viviendo la vida que desea. Es equivalente a la sensación de estar usando mal el presente.
Susan Sontag
Son las 7 de las mañana del día 30 de enero, mi cumpleaños y ya me he dado mi primer regalo, una hora más de sueño ya que he decido tomarme el día libre, gastar mi último día de vacaciones del 2012 en forma de regalo, de 24 horas de libertad en mi día especial.
Junto con mi choni salimos de Alcorcón en la hora ideal, esa en la que los que saben llegar a su trabajo han llegado y los que siguen buscando como hacerlo por años que hagan el mismo recorrido siguen dando vueltas para ver si se encuentran y es que hay algunos que les cambias el sentido a una calle y es como si les cambiases de país. Me llama la atención que una vez que pasa la hora punta los coches que circulan van como más tranquilos, más Zen, juro que he visto a uno hasta sonreír.
Aparco en Navas del Rey y al salir del coche el invierno me da leche en forma de colleja fresca, y eso que se han artado de decir que subían las temperaturas, jornada primaveral y una leche, en Navas de Rey hace un frío que pela. Pongo a funcionar la calefacción de la choni que va a pedales pero el GPS y yo no conseguimos ponernos de acuerdo y me hago 3 kilómetros de más hasta se me pasa la tontuna y me entero de que va la ruta. Una vez que dejo la M-501 para tomar la M-512 me siento a sentir feliz, el sol se hace notar, el cielo azul precioso, los riachuelos juguetones correteando por las praderas un montón de sonidos de aves aderezando una subida que comienza a ponerse graciosa hasta que cuentan ese de saben de uno que puso el plato pequeño, jejeje, ese soy yo y la chulería de una choni con tres platitos globeros que tengo que
cuidar las rodillas con buenas cadencias. Las vistas que regala el puerto de la Almenara el que subes con 948 metros de altitud son magnificas y el único coche que me ha pasado hasta el momento ha sido el de la guardia civil por lo que la carretera ideal para disfrutar de mi flaca.
La bajada de este puerto es muy divertida y rápida para enlazar con la M-539 que nos adentrará en tierras abulenses conocida popularmente como AV-562 o carretera a Cebreros. Esta carretera es la tercera vez que la recorro y la última me dejo molido ya que era final de ruta. Esta vez me lo tomo con calma, apretando en las largas bajadas y moderando en las pesadas subidas que para los que lastramos kilos se nos hacen muy duras para las piernas. Pero es una de mis carreteras preferidas porque apenas pasan coches como muchos tres o cuatro en todo el tramo y disfrutas de un entorno de premontaña maravilloso, con sus vacas pastando y ese aroma que los enamorados de la vida natural llamamos a campo y los de ciudad llaman aroma a mierda, como si oliese mejor el metro según que horas.
Pocas veces me alegro de ver un cementerio, pero el Cebreros es de los que mas me gustan de ver ya que termina la subida y comienza una larga bajada que pasa por el pueblo y continua un buen trecho hasta llegar al puente nuevo donde el Alberche encuentra un respiro en forma de Embalse de San Juan y este bajaba generoso de agua. Pero es cruzar el puente y pegarte una buena
apretada con una rampa curiosa y un tramo pesadote de los que te hacen sentir las piernas. Pero como este tramo me lo conozco se que toca una larga bajada hasta el desvío del embalse de San Juan con el de picadas, la cual disfruto con el frescor del viento invernal sobre el rostro y una sonrisilla de esas que te salen cuando estas a gusto y disfrutando, me lo estoy pasando genial.
Esta vez he puesto una el GPS en una configuración diferente para que me avise si voy tarde sobre una horario de llagada y me lanza un mensaje en pantalla, su destino a 15 minutos, será cachondo el tío vamos que ni el ni yo podíamos imaginar que entre nosotros y el coche solo se interponía una tachuelita llamada Puerto de San Juan que seguramente no llegue a ni a quinta categoría pero cuando estas ya cansado y ves tu destino tan cerca es como un chiste mal contado, que he de ser justo me encanto subirlo y disfrutar de sus vistas y lo repetiré en cuanto pueda ya que la ruta me ha encantado y mi niño travieso de tres años ya esta jugando con configuraciones para hacerla, digamos pelín mas
divertida, jejeje.
Comida con mis padres, tarde tranquila y mi sobrina de cinco años cantándome el cumpleaños “tuyou” hoy si puedo decir que ha sido el día que quería vivir. Que bonita sería la vida si fuese tal y como Masanobu Fukuoka la imaginaba cuando dijo Para los animales basta comer, jugar y dormir. Sería un gran logro si los seres humanos también pudiesen disfrutar con un alimento nutritivo, un simple paseo diario y un sueño reparador.
Track de la ruta.

























