Ribadesella – Cangas de Onís – Lagos de Covadonga – Ribadesella.

Cuando me enfrento a situaciones cruciales solo pienso en lo que trato de lograr. Cualquier temor es una ilusión. Parece que hay un obstáculo en el camino pero en realidad no existe. Lo que sí existe es la oportunidad de hacer el mejor esfuerzo y obtener éxito.

Michael Jordan

 

Comienzo mis vacaciones de verano de 2019, algo raras, improvisadas y con varias fechas incordiando en su transcurso que las parten y las hacen difíciles de planificar. Pero a pesar de que el pronóstico era malo, pongo rumbo al norte, a Asturias con mi furgo casa de verano, me doy cuenta que necesita un nombre, un buen nombre.

El día en Ribadesella amanece radiante, no hay nubes y el frescor de la mañana junto al mar es fresquito, no lo dudo es una señal divina para subir a los lagos de Covadonga y sin haber subido un puerto en todo el año y apenas acumular kilómetros de pedales en las piernas me lanzo al reto de ascender esta cota mítica para los amantes de las dos ruedas a pedales. Salgo de Ribadesella por el puente que cruza la ría, la marea esta baja, los secretos quedan al descubierto, viejas embarcaciones que se pudren varadas en su fondo son devoradas por el tiempo y la flora marina dejando una estampa curiosa.

Pongo rumbo a la montaña, dejo el mar a mi espalda y tengo un buen trecho en llano para ir calentando, para sentir en mis piernas que los entrenos de estos meses van dando resultado, bueno y el 32 que le he puesto a Dora, mi bici de Gravel es una maravilla. Arriondas campamento base de viejos recuerdos, de marchas nefastas y un deporte el del ciclismo de carretera con dorsal de forma independiente que no me gustó nada. El rio Sella se va llenando de canoas, de niños de campamento y la carretera comienza a tomar inclinación, no mucha pero voy subiendo piñones. Cangas de Onís lo dejo a mi derecha, no lo cruzo, si hay fuerzas y ganas lo dejo para el final. Pronto los recuerdos del año pasado cuando lo podríamos llamar el año cero, el del retorno, la salida del pozo de la depresión ciclista, asaltan mi memoria, sonrío ya que la es lo mejor que puedes llevar puesto y más cuando toca escalar con tu bici.

Dejo atrás Covadonga, la barrera y ahora tan solo he de preocuparme de los autobuses de alsa que hacen la subida a Lagos al estar restringido el acceso en coche. El plato pequeño, el de adelgazar ya que ha caído hace rato, el 32 se queda pequeño para unas piernas que no han subido nada este año y pronto mi corazón se queda sin gas. Paro en un claro de la carretera, alejado del tránsito de autobuses, me tomo una barrita energética, recupero el aliento y sé que en unos metros la Huesera me espera, unos alemanes salen de entre la maleza con sus bicis de montaña, han buscado una sombra más profunda y eso que el cielo ha comenzado a nublarse. La huesera me vence y hago parada al principio, además de la ya clásica de la curva, por las vistas claro. Voy sufriendo lo indecible y de repente una voz en mi cabeza hace el silencio al resto del tumulto general de ideas y ocurrencias, ¿sabes que esto lo haces por voluntad propia? Siempre puedes darte la vuelta y volver a la playa, a la vida contemplativa, acumular kilos y colesterol, pero pronto la voz es acallada por el resto y expulsada de mi cabeza. La belleza de alcanzar esta cima con tu esfuerzo no tiene precio y merece la pena el esfuerzo con creces. Todos dicen que la huesera es lo más duro, y si en pendiente, pero cuando ya estas jodido, llega la puntilla con sus dos últimos cuestones, su bajada de broma y su subida final, para disfrutar de todo un espectáculo visual que si tienes suertes y está despejado guardaras en tu memoria y sabrás que el precio pagado en sudor, esfuerzo y agonía merece mucho la pena. Recorro la carretera bañando mi alma en el lago Enol, sobrevolando las cumbres aún con restos de nieve y disfrutando de unas vistas privilegiadas. Estoy cansado y alguna voz interior propone terminar la ascensión pero el resto de voces gritan Ercina, Ercina, Ercina y no me queda más remedio que ascender hasta el mirador del lago superior, algo que agradezco a mis voces masoquistas.

El cielo se torna de un gris plomizo, la temperatura baja y me pongo el chaleco para bajar, hago fotos en la bajada, sufro menos de lo esperado en la subida y disfruto hasta llegar Cangas de Onís donde de nuevo decido no pasar por el centro, apenas tengo agua, es tarde y la comida hoy será de barritas. Lo que en la subida era una agradable ruta cómoda la bajada se me atraganta, los kilómetros pasan pero apenas consigo velocidad, el viento de cara me penaliza en exceso y el cansancio de las piernas junto con un crujido en el tobillo al pedalear me están comienzo la moral y la cabeza. El culo ya da señales que hacer una ruta de 100 kilómetros sin estar preparado es una temeridad pero lo estoy consiguiendo.

Últimos 20 kilómetros y menos de 100 ml de agua, casi puedo oler el mal y voy visualizando el paseo marítimo y sus fuentes. Llego a Ribadesella y casi abrazo la fuente. Me encanta esta sensación de bajar de la cumbre hasta el mar, el descansar en un banco con el susurro del mar, la calma pre vacacional de un lugar turístico y la sensación de haber llenado tu día con una gran experiencia.

Jon Krakauer en hacía rutas salvajes dijo, Es en las experiencias y recuerdos, en el inconmensurable gozo de vivir en el sentido más pleno de la palabra, donde se puede descubrir el significado auténtico de la existencia. Y ese es el objetivo de mis vacaciones llenarlas de experiencias y recuerdos.

Track de la ruta.

Acerca de alakan

Dentro de veinte años estaras mas arrepentido de las cosas que no hiciste que de las que hiciste.Asi que librate de las ataduras.Naveja lejos del puerto seguro.Atrapa las huellas del viento en tus velas.Explora.Sueña.Descubre.MARK TWAIN.
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2 respuestas a Ribadesella – Cangas de Onís – Lagos de Covadonga – Ribadesella.

  1. Sergio dijo:

    Enhorabuena por las vacaciones y por todo. Llevo leyendo tus crónicas de entrenamiento y sinceramente, después de leer tus últimas semanas no habría apostado por ti en el triatlón, pero si has sido capaz de subir a los Lagos desde Ribadesella sin hacer rutas de este tipo antes, con un empujón final tienes el triatlón a tiro. Mucho ánimo.

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    • alakan dijo:

      Gracias por tu comentario, y habrías ganado tu apuesta, el triatlón queda aplazado hasta septiembre, ni estoy preparado aún, toca trabajar mucho estos meses.

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