“La brevedad es el alma del ingenio. “
William Shakespeare

La temperatura es baja, pero el azul intenso del cielo hacen pronosticar un día esplendido, en principio pensaba salir solo, pero al encontrarme con José, Merengues, el Chaval y Garbee en la estación de Collado Mediano me alegro de haber quedado con ellos y montar una improvisada por nuestra zona.
Salimos de Collado como siempre por la zona dura del deposito de agua, la verdad es que como siempre no, la última vez que lo subí tras el tramo duro recuerdo subir con soltura en plato mediano, esta vez lo he subido con todo metido, que pena, estoy “ pa el arrastre”. Para sortear los enormes charcos de la pista ascendemos un poco más recorrer los senderos de collado, Garbu en la primera bajadita nos recula y se lo piensa pero al final se lanza. Decidimos cambiar los planes y en lugar de ir a la barranca optamos por investigar la trialera de la golondrina.
Nos metemos hacia la ermita de Navacerrada, el terreno al principio es fangoso, como le gusta a garbu para darse un revolcón, pero hoy no le apetece y sortea el fango con maestría. Recorremos la pista de la golondrina hasta coronar y nos desviamos por una vereda que sale a la derecha, pero esta cubierta de nieve, algo dura pero no lo suficiente para poder rodar por ella por lo que nos toca empujar, la verdad es que es muy pendiente y a pesar de lo mal que esta el suelo tampoco hay muchas fuerzas para superar la pendiente. En lo alto de la golondrina no encontramos bien el camino, pero nos guiamos por nuestra intuición y damos al fin con los famosos postes de la luz. La entrada no esta nada clara pero logramos encontrarla, José y el chaval se suben unos metros y disfrutan de un buen trecho de bajada intensa para continuar del tirón con la trialera de la golondrina. Tras las ruedas de José y el
chaval nos lanzamos el resto, la bajada no tiene ninguna dificultad salvo un par de tramos con un reguero un tanto “cebrón”, El tramo que esta mas definido es muy rápido, solo hay dejarse llevar por la emoción y el disfrute intenso de la bajada sorteando los tocones de retamas cortadas y marcados con pintura roja poder verlos. Es pronto para volver pero tarde para intentar algo más alejado, así que decido enseñarles mi bajada preferida del alakan bike Park.
La subida para alcanzar el repetidor de telefónica es dura, muy dura, yo la hago a pata ya que no tengo fuerzas y mis botas llenas de barro se niegan engancharse con los automáticos, antes de llegar al repetidor nos tomamos una barrita y jugamos con dos pastores alemanes que ha sacado a pasear una “ colladomedianesa” no la comento ya que no me llamo la atención. Subimos un tramo montados hasta que llegamos a la zona de pateo pero el paisaje lo compensa, nos hacemos unas fotos y tras sortear
estos 200 metros de empuja bike nos toca disfrutar de un sendero magnífico en falso llano que nos dejara en lo alto del telégrafo para ahora si lanzarnos por una trialera trepidante que esta vez estaba en su punto y la podemos disfrutar a tope, ya estamos en tiempo de ir pensando en terminar, completamos la bajada con la trialera que nos deja en la estación y ponemos el colofón a una ruta muy corta pero intensa por tramos con una opcional entretenida, esta ruta nos ha servido para encontrar la trialera de la golondrina y darnos cuenta de una súper bajada hasta collado que en pocas semanas la propondremos para rodarla, la bajada puede ser intensa muy intensa.

El track no lo publico ya que esta ruta forma parte de otra y tal como esta ahora no es ciclable mas de un 80%. En breve rodaremos el definitivo, cuando se descongelen los caminos.





zarzalejo (Estación) son una pista de patinaje, Hoy tengo que testear varias cosas que me he comprado, unos calcetines del Lidl con extra de mullido en su base para aislar del frío, un spray que le he puesto a las botas para recobrar su impermeabilidad y las suelas antideslizantes para las botas.
track. Esta senda resulta ser una autentica pasada, vas ganando altura lentamente por unos pasos preciosos, la nieve ya se sabe que le da a todo un toque especial, ya veremos cuando lo recorra este verano con algo más de calor y cuando el blanco deje paso al verde primaveral. La senda me deja en una especie de mini valle en el que veo como una procesión de almas en pena, unos 25 cuarentones (a mi falta un año) van como los indios uno tras otro para continuar bajando hacia el Escorial por el GR-10, El viento es fortísimo en este lado de la montaña y la nieve polvo que no esta congelada se levanta formando ventiscas que te azotan con fuerza el rostro. Mi intención es ascender hacia la machota primero para después intentar el pico del fraile, me salgo de la fila y a los pocos pasos tengo que cesar en mi empeño al comenzar a hundirme profundamente al pasar junto a las rocas, en algunos tramos la nieve no esta helada y como no tengo raquetas llego a depositar mi saquito de hijos en proyecto sobre la nieve.
para pocas florituras en seguida me quedo atrás, no subo una mierda, ni andando ni en bici, es lo malo de tener que portar dos mochilas. La subida al pico del fraile acumula gran cantidad de nieve en el lado de la valla pero esta tan congelada que apenas hundes la bota, el resto de la subida es sufrir por un paraje de ensueño, voy maravillado por lo que me rodea y por el día que tenemos, y es ahora cuando intento grabar estos momentos en mi cabeza para cuando la pereza o la desazón por tener que salir solo me amarran a la cama, me lo estoy pasando en grande. Tenemos ganada mucha altura estaremos sobre los 1.400 metros y aquí el viento azota sin contemplaciones, me susurra al oído que si quiero coronar me toca sufrir que no me lo va a poner tan sencillo, Tengo el gorro en la mochila, el aire me congela mis cuatro pelos, entrándome por momentos un fuerte dolor de cabeza del frío intenso que estoy soportando, uso el buff para cubrirme y me río, “…. Eso es todo lo que sabes hacer fraile.” Pero no , unos metros mas adelante me tenia guardada una sorpresa a modo de paso que al cruzar sobre una valla, solo se veía la ultima fila de piedras, me hundo hasta la mitad del muslo, doy tres pasos más y logro alcanzar una zona de nieve helada que me permite coronar la machota alta, jodio fraile, como te has resistido.
Intento bajar por la cara opuesta siguiendo mi track, pero es imposible en ese lado la cantidad de nieve acumulada tapa en tramos la valla por completo, así que desisto y decido bajar por donde he subido, me dedico a hacer cientos de fotos de los sitios que me han maravillado subiendo. En la bajada decido quitarme las suelas ya que con la nieve tan profunda una se me ha salido, que gran error en los dos únicos pasos con rocas los hago haciendo culín y uno de ellos por casi 2 metros, jajaja muy divertido. Para bajar por el GR-10 si me pongo mis suelas ya que la nieve esta muy dura y pisada, se puede ir bien sin ellas, pero con ellas no hay color y bajo incluso saltando en algunos pasos con total seguridad. El GR-10 me deja en la senda
de los Ermitaños y de hay a zarzalejo Estación sin mayor complicación salvo una petación extrema que arrastro en mi cuerpo. Cuando llego al pueblo veo con ilusión mi coche y es que he aparcado en la primera calle según entro, frente a la fuente donde siempre paramos con la bici, caigo rendido en el asiento, son las 14:30 y he recorrido 18,3 km en la nieve, por un fallo en el GPS no tengo el desnivel, me da 4.432 metros y ese monasterio de piedra en donde vive el fraile no esta tan alto. Estoy feliz y rendido con los «pies negros» mas blancos que nunca jejeje.



He quedado con Toni pronto, tan pronto que tengo que sortear a los barrenderos que están quitando las ramas que pueblan la calle principal de Cercedilla tras una noche de resaca ventolera. Toni tiene dudas de si debemos iniciar la marcha, pero ya que estamos levantados y listos vamos al tajo. Nos vamos en los dos coches ya que pensamos dejar uno en San Rafael y el otro en el Espinar. Bajando el puerto nos encontramos con una retención alucinante, un convoy de transporte pesado la esta liando parda, pero una vez sorteado el camión y los pesares de Toni que fuese un pino caído en la carretera dejamos su coche en San Rafael y vamos en el mío hasta el Espinar.

Completamos el recorrido descubriendo como los pequeños detalles que nos perdemos a lomos de nuestras monturas nos regalan nuevas vías, opciones de cerrar una ruta divertida, como diría Chales Chaplin “ El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto “ 

