Gredos: Refugio Elola- Morezón- Plataforma de Gredos.

“El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre solo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacía cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir.”

Simone de Beauvoir

 

He dormido del tirón, la verdad es que tener toda una litera corrida para uno solo ayuda. El cielo esta perdiendo el negro nocturno por el azul oscuro, el sol da los buenos días a las cimas dejándonos unos buenos minutos más en sombra a los que hemos dormido en el interior del circo de Gredos a orillas de su Laguna Grande.

El desayuno no esta mal pero queda lejos de lo suculento de otros refugios, nos despedimos de nuestros efímeros amigos, compañeros de cena y sueños que optan por regresar a la plataforma por el camino que recorrimos el día anterior, el sencillo. Pero Borja sabe que a mi me duele ir y volver por el mismo sitio si puedo evitarlo y esta puedo, por lo que para el regreso al coche tengo una buena subida para coronar el Morezón y regresar por la cuerda del refugio al coche. Pero antes le digo a Borja de ir a ver la Laguna Esmeralda ya que nos han dicho que es preciosa, Borja esta cansado y con la paliza que nos vamos a dar no ve necesario ir pero al final nos acercamos a verla ya que tan solo esta a 5 minutos de la puerta del refugio.

Y hubiese sido un pecado capital haber marchado sin verla ya que es espectacular, no por su tamaño sino por su aguas de un verde esmeralda precioso y eso que no la pudimos ver con el beso del sol que la regala sus destellos maravillosos, pero el emplazamiento con el Almanzor de fondo y la cascada alimentado sus aguas es algo inolvidable.

Tras la laguna esmeralda dejamos atrás el refugio y recorremos de nuevo la orilla de la laguna grande en busca de un indicio de senda o hitos que nos marquen la subida por el canal de la mina que nos dejara en la cumbre del Morezón. Si la subida al Almanzor nos resulto dura esta ascensión por esta vertiente de la montaña no tiene nada que envidiar a su hermano mayor y se nos lo pone muy difícil, por la perdida de los hitos, por lo incomodo en algunos tramos del canchal y por una fuerte pendiente que nos obliga a ir buscando el aliento en una laguna que se va empequeñeciendo paso a paso.

Pero ascender una cumbre es cuestión de paciencia y persistencia algo que nos sobra pero vamos bien servidos y logramos alcanzar la cumbre hasta la cruz del Morezón (2.393 metros) en donde el viento nos sopla como si lo regalasen las vistas que nos regala la cumbre son otras bien diferentes a las que hemos disfrutado durante todo el ascenso.

La roca desnuda y fría se va abrigando con pasto seco, que nos regala un paisaje teñido en un mar de ocres, al abrigo de dos grandes bloques de piedra tomamos un refrigerio para reponer las fuerzas perdidas en la ascensión. Mientras como,  pierdo la mirada en el horizonte, disfruto del susurrar del viento y del frío en el rostro. Disfruto de una soledad en la montaña que siento como un regalo divino, estoy seguro que si el estado de consumo supiera lo que daría por sentir la paz que siento en este momento me la cobrarían o estaría prohibido.

Mientras descendemos por los restos de la trocha real un grupo de cabras lucha por una hembra, golpeándose y entrelazando sus cornamentas buscando doblegar, humillar al otro pretendiente, prevalece la ley del más fuerte, así es la vida.

La senda de la cuerda del refugio nos devuelve a la plataforma donde nos espera mi querido Dacia. Me siento feliz, tremendamente en paz y satisfecho muy satisfecho por los dos días vividos en el corazón de Gredos, estas montañas me han cautivado y tengo que volver de nuevo en primavera cuando Gredos entone la melodía del deshielo corriendo el cuerpo inerte del invierno por sus gargantas. Se terminan mis vacaciones por este año, antes de irme miro de nuevo hacía atrás, hacia las cumbres  pienso que Heinrich Heine tenia gran parte de razón cuando dijo La vida y el mundo son el sueño de un dios ebrio, que escapa silencioso del banquete divino y se va a dormir a una estrella solitaria, ignorando que crea cuanto sueña... y yo sueño que lo vivido puede llegar a ser vida.

Track de la ruta

Vídeo con las fotos de la ruta 

 

 

 

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Acerca de alakan

Dentro de veinte años estaras mas arrepentido de las cosas que no hiciste que de las que hiciste.Asi que librate de las ataduras.Naveja lejos del puerto seguro.Atrapa las huellas del viento en tus velas.Explora.Sueña.Descubre.MARK TWAIN.
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Una respuesta a Gredos: Refugio Elola- Morezón- Plataforma de Gredos.

  1. acaro dijo:

    Buenas

    Veo que al final fuisteis al Morezon. Duro pero precioso 🙂

    Me gusta

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