La ruta de los Desamparados, rozando la tragedia.

“Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y corrompido, escribe cosas dignas de leerse, o haz cosas dignas de escribirse.”

Benjamin Franklin


Con el regustillo de la ruta de las caras aún en los labios nos desplazamos unos 10 kilómetros hasta el dique de la presa de Buendía en donde dejamos el coche.  Cruzamos el dique de la presa y nos encontramos con la indicación mostrándonos el rumbo hacia la ermita de los desamparados por el cañón del Guadiela. La pista en perfecto estado nos invita a disfrutar de un paseo tranquilo por esta prisión natural que tiene cautivo al precioso río Guadiela. Lo primero que te llama la atención son sus aguas ente un azul turquesa y  un verde esmeralda, la verdad es que el día no tiene nada de luz por lo que no podemos disfrutar de la belleza que en un día radiante puede lucir este entorno. Algunas espigas secas de las que se usan para decorar jarrones pueblan una parte de la orilla, hacemos unas fotos y José me coloca una en la mochila a modo de antena, para pillar cobertura de satélites, jejejejeje.  Uno de los track que me he bajado de Internet me marca un desvío por una subida en zetas imposible, ya que no solo nos costo encontrar la entrada del presunto sendero, es que este se perdía constantemente por una ladera con una pendiente brutal en la que teníamos que ir sorteando maleza y paredes de roca. Decidimos volver a la pista y seguir disfrutando del agradable paseo mirando de reojo la medio pista sendero que se intuye al otro lado de la orilla.

El puente de Pontón comunica las dos orillas del Guadiela, este puente restaurado en el 2009 ha sufrido los embates de riadas históricas  y conecta las sierras de En medio y Santa Cruz, a nosotros nos da juego para hacernos unas fotos y disfrutar un rato del entorno del río. La pista tiene algo de transito de coches ya que las orillas están plagadas de pescadores que te miran con cara de mala, muy mala leche cuando pasas hablando. El cañón se va estrechando y las paredes nos invitan a sentir su tacto. En la otra orilla una colonia de buitres vigilan como carceceleros el cañón desde las alturas, Gracias a los prismáticos de Pedro los podemos disfrutarlos de cerca, tanto sobre las rocas como volando sobre nosotros. La pistas se corta para el tráfico rodado y tras una fuerte bajada se nos presenta maravillosa la ermita de la virgen de los desamparados, un lugar mágico y con leyenda ya que cuentan que en el siglo XVI un soldado trajo la imagen de la virgen desde Valencia a la iglesia de Buendía. De allí desaparecería en varias ocasiones para aparecer en el Sitio junto a la ermita conocida entonces como del santo cristo del Amparo, a orillas del río Guadiela. Por ello la iglesia esta dedicada a esta virgen milagrosa. Y la verdad es que la virgen no tienen nada de mal gusto ya que desde que pisas este lugar se respira paz, tranquilidad, armonía y lo único que te apetece es sentarte en uno de los bancos con los que cuenta el area y disfrutar de un entorno maravilloso. Visitamos la ermita y comemos tranquilamente mientras vemos como unos pescadores lanzan sus artes de pesca a la captura del Lucio. Nos despedimos de los pescadores para continuar nuestra ruta en buscas de las vistas que nos pueden ofrecer las cumbres de la sierra de enmedio cuando dos embarcaciones rompen la paz del río, una de ellas se para justo frente a los pescadores a escasos dos metros de las boyas que flotan casi pegadas a la pequeña barca. Los tripulantes del barco miran algo en la zona del motor, uno de los pescadores susurra “ … estos son gilipollas” para continuar lanzando un alarido “ Jeeeeefeeeeeeeeeeee, que estamos pescando”, el de la barca en plan chuleta le responde “… pos y las cañas”, esto agota la paciencia de los pescadores, uno le grita al de la barca señalándose un orificio nasal “… aquí jefe aquí la tengo metida ”, el primero que le había llamado la atención muy exaltado le grita “… joder esta es la caña no la ves ( un pedazo caña que pa no verla ), el hilo va para allá (señalándole la dirección del sedal )y la boya la tienes flotando delante, joder” el de la barca por fin ve la bolla y arranca moviendo la barca unos metros mas a la izquierda de los pescadores, pero que no quedan muy satisfechos ya que el de la nariz le comenta a su compañero “… no si todavía le lanzo una plomada que lo espabilo “. Dejamos la ermita subiendo por una rampa de las buenas de las que te sacan los colores y el aliento pero que a cada paso te regala una vista más espectacular que la anterior del cañón.

La niebla apenas nos da una tregua de unos minutos para disfrutar de una paisaje alucinante ya que desde la cumbre puedes disfrutar del cañón del Guadiela y del embalse de Bolarque. La senda por la que andamos es muy estrecha y esta muy sucia ya que esta zona sufrió un incendio y nadie se ha preocupado aún en limpiarla.

La niebla nos va envolviendo, siendo cada vez mas densa, el paisaje que  se deja  ver entre restos de árboles quemados que lucen aún las cicatrices mortales de las dentelladas del fuego sobre su tronco son dantescas y nos producen un gran pesar, El paisaje que nos rodea se nos antoja espectacular por lo poco que hemos visto y no podemos hacernos una idea de cómo sería luciendo en su plenitud con toda su cubierta vegetal intacta. Tenemos que tomar una decisión, podemos regresar por donde hemos venido o recorrer toda la cuerda de la sierra de Enmedio hasta el Dique del embalse, como las pistas nos aburren optamos por la opción sendero.  A pesar de lo complicado que es andar por este terreno medio salvaje y desolado, la senda de vez en cuando nos asoma a precipicios que algunos de mis compañeros son capaces de pasar simplemente porque no se ve el fondo que presumimos es muy, muy profundo.

La niebla es cada vez más espesa y algunas gotas sueltas nos asustan un poco, apenas nos queda una hora de luz y estamos a mitad de camino hacia ningún sitio, mis compañeros creen que es mejor intentar alcanzar la pista antes de que la oscuridad nos sorprenda, estamos andando entre niebla, por una senda que se pierde cada cuatro pasos que das y la mayoría de las veces sorteando árboles caídos y camas embarradas de jabalíes donde se rebozan. En mi GPS tenía dibujada una bajada de emergencia por si esto ocurría pero la había descartado ya que el perfil me decía que era una bajada brutal y seguramente terminase en un Barranco.

Decidimos optar por esta opción y emprendemos una bajada por un terreno muy escarpado sin apenas una trazada que nos indique por donde ir, Teresa esta preocupada, teme que con la oscuridad quedemos perdidos en mitad de la sierra y junto con José se pone la primera buscando una salida a un laberinto de piedras y ramas infernal, Teresa es de cuerpo frágil, pero de voluntad férrea con unas ganas de vivir y sentirse vivía impresionantes, un medico tras un reconocimiento puso en su ficha “ valorar ingreso hospitalario”, si la hubiese visto trepar por esas rocas tendría que recapacitar sobre sus conocimientos en medicina, ya que cualquier mujer con más cuerpo o más “salud” que teresa se habría hundido. Cuando pido que todos permanezcamos unidos y no  andar desperdigados oímos como Teresa nos dice que se ha quedado atrapada entre dos rocas, que no puede salir, Bajo junto con José en su ayuda, el la coge la mochila desde abajo y yo la ayudo desde arriba, pero prácticamente sale ella sola una vez que se vio libre de peso. Bajamos unos metros y nos encontramos con lo que nos temíamos una pared en la que el descenso sin equipo de escalada es complicado y peligroso, lo peor, es que podemos ver la pista a escasos 80 metros de nosotros. Nos hemos metido en un problema y gordo, nos reunimos todos y valoramos nuestra situación, Teresa se muestra nerviosa y preocupada, quiere llamar al 112 pero le decimos que solo nosotros podemos salir de donde estamos, Noe lo pasa mal, pero mantiene la calma, Pedro quiere buscar una salida junto con José hacia la derecha pero sería Bajar mucha pendiente para volver a subirla y bajar de nuevo pero con un resultado incierto. Les digo que la única opción de salir es por donde yo tengo dibujado el track, que les voy a sacar del apuro y les doy unos estimaciones de tiempo, mejor pronóstico dos horas, peor pronostico cuatro. Le cambio el frontal a Teresa ya que el mío no vale para nada y con el suyo tengo 30 metros de visón para ir desgranando el terreno.  La noche ya es cerrada y la niebla pasa veloz sobre nuestras cabezas, la luz del frontal muestra el vaho que desprenden nuestros cuerpos, levanto la vista y la luz me muestra una escenario desolador, solo veo rocas inmensa delante de nosotros en las que habría que trepar por ellas para sortearlas. Tengo suerte y encuentro una especie de reguero, lo continúo y me va subiendo ladera arriba entre las moles de piedra, el silencio en el grupo es absoluto, solo algún quejido por golpes o por no ver el terreno que se pisa, es tal la inclinación que prácticamente vamos a cuatro patas trepando.

Las fuerzas tras todo un día andando unido al  madrugón comienzan a flojear, nos tomamos un descanso para comer algo y descansar, apagamos los frontales para ahorrar pilas y podemos ver frente a nosotros el dique iluminado de la presa a un escaso kilómetro pero totalmente inaccesible, estamos los cinco mirando hacia el frente viendo lo desesperado de nuestra situación cuando José rompe el silencio, “ Bueno haber que peli nos ponen” una risa nerviosa rompe el silencio de la noche, estamos preocupados pero tenemos Humor y eso nos va a Sacar de este lío. Consigo retomar el track de la cuerda y lo seguimos a duras penas ya que esta plagado de ramas y plantas que pinchan una barbaridad, Nos repartimos para poder iluminar lo mejor posible al grupo, Teresa me pide que la vaya mostrando el track en la pantalla, se aferra a esa línea negra que va siendo cosida por otra de color rosa que es nuestra trazada sobre ella, solo necesita que la diga que vamos a salir y una abrazo para continuar.

Tras sortear una gran cantidad de maleza y ver que comenzamos a perder altura el grupo comienza a retomar la palabra, la temperatura es buena sobre los 4 o los 6 grados pero vamos bien equipados y no tenemos frío. Hacemos una última pausa para descansar, andar en la oscuridad más absoluta que he visto nunca reduciendo tu mundo a tan solo 30 metros es una agobio. Llamamos a nuestras casas para tranquilizarlos con mentiras piadosas, estamos en un bar cenando y llegaremos tarde. Levanto al vista y veo que la niebla  me ha abierto una ventana en la que puedo ver un cielo limpio de nueves en el algunas estrellas me guiñan un ojo, estáis cerca. Puedo oir un ladrido lejano y la verdad con lo oscuro que estaba todo te preocupa más que tranquiliza, Nos ponemos en marcha y los ladridos se multiplican, hasta que nos topamos con una valla metálica y una furgoneta, estamos salvados una pista esta cerca seguro, las chicas respiran aliviadas soltando tensión, al igual que Pedro y José, la valla nos deja en una casa en la que una mujer nos mira extrañada alertada por el escándalo de los perros, Noe la grita “ No se asuste señora, que nos hemos perdido”, y le pregunta para ir hacia el pueblo confirmando lo que nos marca nuestro GPS. Caminamos un tramo bajo la  luz artificial de las farolas y la pista, para nosotros la tierra prometida, nos fundimos en abrazos y los cinco juntos en un gran abrazo, hemos salido de una situación muy comprometida funcionando como un equipo, sin fisuras uno toma la decisión y guía sin ser cuestionado. Hemos alcanzado el poblado de la presa de Buendía y ya tan solo nos queda recorrer un kilómetro hasta llegar al coche por carretera, un kilómetro de bromas, risas y meditación. Hemos cometido errores que tenemos que analizar y corregir pero también somos conscientes que hemos pasado un examen en esto del senderismo y nos hemos graduado con nota.

Quiero decir que he pasado un día maravilloso a pesar de todos los percances y que con gente como vosotros se puede ir al fin del mundo, muchas gracias de verdad por ser como sois.

Track de la ruta.

Galeria de fotos

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Acerca de alakan

Dentro de veinte años estaras mas arrepentido de las cosas que no hiciste que de las que hiciste.Asi que librate de las ataduras.Naveja lejos del puerto seguro.Atrapa las huellas del viento en tus velas.Explora.Sueña.Descubre.MARK TWAIN.
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5 respuestas a La ruta de los Desamparados, rozando la tragedia.

  1. TERESA dijo:

    Gracias Javi!!!

    Pensé que no podría leer esta crónica pero la verdad es que seguramente sea la que más me emocione en mucho mucho tiempo.

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  2. Noelia dijo:

    Eso es todo amigos…No se puede añadir nada más. Javi, si llevases libreta tus crónicas no desprendería el sentimiento con el que las escribes, ni mucho menos el sentimiento con el que vives, lo que escribes. 😉

    Muchas gracias

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  3. pablo.bk dijo:

    Joder vaya aventura! Cuando sales de una así, creo que hasta te alegras de haberla pasado. Enhorabuena por la templanza y la unión del grupo.

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  4. Yoku dijo:

    Aunque hemos preparado casi un chat en la crónica de Jordan, quería entrar a dejar por aquí mi alivio de que todo saliera bien.

    Creo sinceramente que no cometisteis ninguna imprudencia. En la naturaleza suceden las cosas muy rápidamente y se complican sin poder hacer nada por nuestra parte. Estas cosas “suceden”, es así de simple y con ello hay que contar.

    Personalmente suelo ser mucho más “audaz” cuando voy solo (casi siempre, después de que me sucediera algo muy grave en compañía de un ser querido). Si voy con otros, trato de pensar las cosas dos veces antes de variar un ápice la ruta o aventurar al grupo en lugares o situaciones potencialmente peligrosas. Pero aún así, hay que ser conscientes de que no se puede tener la seguridad garantizada nunca. Lo que podemos hacer es siempre ir bien preparados (incluso, de más) y sacar lo mejor de nosotros si las cosas se tuercen.

    Alakan sabe salir de donde haga falta, tiene una enorme experiencia y muchas virtudes imprescindibles en estos casos. El grupo funcionó bien y pudisteis salir airosos de una situación que pudo ser ciertamente grave.

    Ahora, para bien o para mal, habéis cambiado. Estas cosas marcan. Confío que para bien.

    Un cordial saludo a los cinco aventureros 🙂

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  5. Aki TunIn dijo:

    La madre que os pario!!
    Nosotros que creiamos que las voces esas eran de unos escaladores tardios y erais vosotros!!!
    Y es que crei que estabais al otro lado en la cuerda de la Sierra de Santa Cruz. Por eso cuando enfoque las largas de la folloneta alli no vistes nada Javi.
    Nosotros si cruzamos del todo el puente de madera ese para coger ese caminillo que ganaba altura, ya sabes que esos de las pistas no nos va tampoco. Creimos que vosotros tambien hariais eso y para cruzarmos fuimos por alli. Estuvimos por encima de los nidos de buitre y vimos al otro lado las inmensas losas verticales de mojada piedra caliza que se desplomaban a la pista. Efectivamente hubiera sido un suicidio querer alcanzar la “cercana” pista por las losas.
    Aiiinss si es que la aventura puede estar al salir de casaaaa!!!

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