La vereda de la Estrella

Yendo en bicicleta es como mejor se conocen los contornos de un país, pues uno suda ascendiendo a los montes y se desliza en las bajadas.

Ernest Hemingway


Hemingway un enamorado de nuestro país y de muchas de nuestras costumbres no entendería tal vez una muy nuestra que es el placer de prohibir. En muchos países se permite el uso de la bicicleta para recorrer un parque nacional y disfrutar de una forma tranquila el entorno, en el nuestro por desgracia las bicicletas son un mal a erradicar de nuestra sociedad.

La vereda de la estrella era uno de nuestros objetivos para montar en bici, pero nos dio por informarnos y nos indican en el centro de información que esta prohibido circular por esta vereda, le pregunto el porque no lo ponen en la entrada donde si esta un cartel prohibiendo el uso de vehículos a motor, pero no pone nada de bicicletas, y nerviosa sin saber que contestar alega que en el parque esta prohibido montar en bici y esa vereda junto con la de los presidiarios están en el corazón del mismo parque, según me cuenta por razones ecológicas y de respeto a los senderistas que son los destinados al disfrute de estas veredas. No tengo ganas de discutir, estoy de vacaciones y tengo botas de senderismo, por lo que  nos decidimos a descubrir la vereda de la Estrella pero en versión infantería.

El acceso a esta zona se hace por el pueblo de Güéjar Sierra y siguiendo el antiguo trazado del tren nos adentramos en la montaña por una carretera en la que tan solo entra un vehículo y apenas han dispuesto de sitio para poder dejarlo estacionado sin molestar, con lo sencillo que sería llegar en bicicleta. Antes de salir del pueblo un empleado municipal se pone a hablar con una vecina, decido hacer un experimento y ver el tiempo que se tira hablando con ella sin que le tocamos el claxon, con la certeza de que sabe que estamos esperando para pasar ya que nos ha mirado en varias ocasiones se tira 15 minutos de reloj hablando y sin muchas prisas se despiden, cuando paso a su lado el me mira con media sonrisa, es un empleado del ayuntamiento, bajo la ventanilla, le sonrío y le doy los buenos días. Su cara de asombro es un poema, lepregunto por el día, que tal la jornada, esta descolocado y su compañero de la cargadora que esta esperando también se impacienta, me pregunta si vamos a la vereda de la estrella a andar y nos desea buen día, yo solo quería mis 15 minutos de charla como el coche anterior.

Encontramos un buen sitio para estacionar, alejado del aparcamiento para clientes del bar y comenzamos la vereda cruzando unos puentes colgantes muy chulos que han puesto. Esta vereda fue arreglada hace un año y esta en perfectas condiciones, ascendemos por un cañón y nos vamos alejando poco a poco del río ganando altura. Al rato el paisaje se hace monótono y tan solo la espectacularidad el camino te mantiene un poco ilusionado por el recorrido. La visita al castaño centenario y algunos pasos con una preciosa fotografía nos compensan la caminata pero pronto todo se hace muy monótono y aburrido, he recorrido muchas veredas y esta comienza a cansarme. En uno de los giros podemos disfrutar de unas vistas excepcionales del Mulhacen pero vemos que tiene poco sentido caminar por esta vereda si no vas hacer travesía y coronas el Mulhacen, en cuyo caso creo que es alucinante. No dejo de pensar que es una vereda fabulosa para la bici ya que en los dos sentidos es muy disfrutona y con respeto todos podríamos disfrutar de ella, el sentimiento de frustración por este hecho hace que desistamos de seguir ascendiendo hasta la vereda de los presidiarios y nos damos la vuelta al llegar a una placa que unos amigos han puesto en memoria de uno que seguramente falleciera en ese lugar.

No quiero decir que esta vereda no merezca la pena,todas la veredas merecen ser visitadas y valoradas por uno mismo, esta es espectacular y seguramente dependiendo de la época del año las vistas cambien radicalmente , pero simplemente hoy no tenia el día y tal vez ganas de descubrirla. Prometo volver y hacerla entera hasta la cumbre del Mulhacen y valorarla en su justa medida como se merece y si alguno de la zona se brinda a acompañarme estaré en cantado de recorrerla junto a el y por supuesto andando. Me quedo de esta ruta con la inscripción de la placa en pizarra que los amigos han puesto en memoria del montañero fallecido que dice así:

Porque la sierra es una infiel amante

Recuerda vuestros nombres la vereda

Nos falta la presencia pero queda

Un rumor de pisadas adelante.

A cambio de la vida un instante

Se cobra la montaña su moneda

Sin argumento ni razón que pueda

Con mover su dureza de diamante.

Grabados a cincel sobre la roca

No temeréis del hielo las traiciones

Ni pérfidos vaivenes de fortuna.

El reto de las peñas os convoca

A proseguir eternas ascensiones

En vez de reposar bajo la luna.


Track de la ruta Gracias a jjesuslc

Anuncios

Acerca de alakan

Dentro de veinte años estaras mas arrepentido de las cosas que no hiciste que de las que hiciste.Asi que librate de las ataduras.Naveja lejos del puerto seguro.Atrapa las huellas del viento en tus velas.Explora.Sueña.Descubre.MARK TWAIN.
Esta entrada fue publicada en Senderismo. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.