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Esta triste historia comienza la mañana del 16 de marzo de 2022 en la costa toscana. Alessandro Guaspari de 47 años, abogado y apasionado ciclista descendía por via Bellosguardo en Camaiore cuando su bicicleta encontró un obstáculo que no estaba marcado ni advertido: un resalto transversal en el asfalto. Lo que sucedió después fue tan rápido como trágico. Según la reconstrucción judicial, al pasar por ese pequeño relieve el cuadro de carbono de la bicicleta, una Bianchi, se rompió en varios puntos, la bicicleta dejó de ser estable y Guaspari perdió el control. Cayó y chocó contra un Ape Porter; sufrió un trauma craneoencefálico que no superó las horas siguientes.
Durante los años siguientes la causa fue objeto de peritajes y batallas jurídicas. El tribunal de primera instancia de Lucca concluyó que en la tragedia hubo un concurso de responsabilidades: por un lado, la Provincia que tenía la custodia y mantenimiento de la carretera, que no señalizó ni mitigó la “trampa” del resalto; por otro, la histórica “Fabrica Italiana de bicicleta Bianchi”, cuyos peritos independientes y los peritos aceptados por el Juez, señalaron consumo de carbono y “delaminación del carbono” en varias zonas del cuadro, lo que lo hacía vulnerable a fallos estructurales. El Resultado de la sentencia: Tanto la Provincia encargada del mantenimiento de la carretera como Bianchi fabricante de la bicicleta, fueron condenadas a indemnizar a los padres de Guaspari con una cifra aproximada de 600.000 € (incluidas las tasas legales).
Las piezas clave que sustentaron la sentencia fueron dos:
Primero, el perito judicial y las imágenes del accidente mostraron —según el juez— que el cuadro no se rompió por el impacto con el Ape sino que ya debía estar cedido, al menos en parte, antes del choque, de modo que la pérdida de control se originó por la falla estructural de la propia bicicleta.
Segundo, la Provincia fue considerada responsable por haber dejado en el lugar un badén sin señalizar: un peligro que, combinado con el fallo del chasis, provocó el fatal desenlace.
La sentencia no rehúye la complejidad: Bianchi intentó atribuir la causa únicamente al badén, y la Provincia defendió sus trabajos de mantenimiento ; el juez, tras valorar el asesoramiento técnico y testimonios (testigos vieron la bici “saltar” sobre el badén y el ciclista perder estabilidad), consideró probada la causa concurrente. Esto quiere decir que varias causas actúan simultáneamente para producir un mismo hecho o resultado, donde ninguna causa por si sola sería suficiente para explicar el efecto final.
Para la familia, la decisión representa un reconocimiento judicial de que no fue una “fatalidad inevitable”, sino el fruto de fallos evitables tanto en el producto como en la vía.
Este no es no es un caso aislado y existen otros casos similares, ocasionados tanto por un fallo en la bicicleta como por un mal mantenimiento o construcción de la carretera.
Veamos algun ejemplo.
1. Fallas catastróficas en carbono y reclamaciones a fabricantes:

No es un fenómeno aislado: hay precedentes donde componentes (horquillas o cuadros de carbono) han fallado súbitamente y los ciclistas han emprendido acciones legales contra fabricantes o distribuidores. Un caso conocido es el de Janet Kowal, que en Estados Unidos demandó —entre otros— a Giant tras la fractura de la horquilla de carbono en 2007; el pleito llegó a instancias de apelación por cuestiones de jurisdicción, pero ilustra cómo las roturas de fibra pueden generar litigios por defectos de fabricación o control de calidad.
2. Investigaciones y artículos técnicos sobre por qué fallan cuadros/horquillas de carbono:
Publicaciones especializadas y medios de ciclismo han tratado el tema: la fibra de carbono envejece, puede presentar “delaminación” por factores de fatiga o defecto de fabricación, y su modo de fallo suele ser súbito —lo que hace que el ciclista tenga muy poco aviso. Esto ha generado un aumento de demandas y reclamaciones a fabricantes y distribuidores en la última década.
Pero, ¿que es la delaminación del carbono? :
Se trata de la separación o desprendimiento de las capas individuales que componen un material compuesto de fibra de carbono, resultando en una pérdida de integridad estructural y capacidad para soportar cargas, manifestándose como grietas, ampollas o escamas, y siendo causada por falta de adhesión, impactos, fatiga, o fallas en el proceso de fabricación. Las causas más comunes suelen ser:
- Problemas en la fabricación: Baja temperatura de curado, humedad excesiva, o una mala mezcla de materiales.
- Contaminación: Suciedad o agentes desmoldantes entre las capas.
- Estrés mecánico: Impactos, ciclos de fatiga o cargas cuasiestáticas.
- Contracción diferencial: Diferencias en la contracción entre capas durante el enfriamiento.
Hay que indicar que la bicicleta Bianchi de la que hablamos tenía 8 años.
3. Responsabilidad de la administración por carreteras en mal estado (jurisprudencia italiana):
En Italia hay jurisprudencia que, en ciertos supuestos, obliga a los entes custodiantes (Comune/Provincia) a indemnizar a ciclistas por caídas debidas a baches, badenes no señalizados o defectos del asfalto: la interpretación de la noción de “cosa in custodia” (art. 2051 c.c.) y la necesidad de probar el nesso causale (es el vínculo jurídico esencial que une una acción u omisión con un daño o resultado concreto.
¿Qué conclusiones podemos sacar de este fatídico accidente?
Para los ciclistas: la fibra de carbono da gran rendimiento, pero exige cuidado: inspecciones periódicas (buscar craquelados (grietas), delaminaciones, golpes antiguos), y atención a la vida útil del cuadro/horquilla. Un cuadro de 8 años puede seguir siendo seguro, pero la pericia técnica en cada caso importa.
Para fabricantes y distribuidores: la sentencia recuerda que los productos deben ofrecer la seguridad razonablemente esperada; documentos de mantenimiento, control de calidad y trazabilidad son hoy más valiosos que nunca en una eventual disputa judicial.
Para administraciones públicas: las vías frecuentadas por ciclistas necesitan un mapeo de riesgos y señalización adecuada; la ausencia de aviso o reparación efectiva puede traducirse en responsabilidad civil y daños reputacionales ante la opinión pública sobre como se gestionan nuestros impuestos.
Cuando vemos noticias como esta, da que pensar sobre los componentes que compramos en carbono en mercados asiáticos, yo mismo monto un manillar de carbono de Aliexpress, que lo cambié por el antiguo en cuanto note ciertas vibraciones sospechosas cuando bajada a cierta velocidad. Pero si una marca como Bianchi ha sido condena por un fallo en su calidad, imaginaros la cantidad de cuadros que hay importados de china con dudosos controles de calidad.



