
El adormecimiento de los pies durante el pedaleo es un problema común entre ciclistas, tanto aficionados como profesionales. Esta molestia, conocida como parestesia, puede ser causada por varios factores, incluyendo una presión inadecuada, un calzado incorrecto o una configuración inadecuada de la bicicleta. En este artículo, exploraremos las razones detrás de este fenómeno, los diferentes tipos de zapatillas según las hormas y cómo solucionarlo para disfrutar de una experiencia de pedaleo más cómoda y eficiente.
Vamos a ver las diferentes causas que provocan este adormecimiento de nuestros pies.
Compresión de los nervios y vasos sanguíneos.
El principal motivo del adormecimiento es la compresión de los nervios y vasos sanguíneos en el pie. Esto ocurre cuando se ejerce demasiada presión sobre una zona específica, especialmente en el antepié, donde se encuentran los nervios más sensibles.
Solución=> Elegir la zapatilla adecuada.
- Opta por una horma que se ajuste a la forma de tu pie.
- Prueba las zapatillas al final del día, cuando los pies suelen estar más hinchados.
- Asegúrate de que haya suficiente espacio para mover los dedos, pero sin que el pie se deslice.
Zapatillas Mal ajustadas.
Usar zapatillas demasiado estrechas, grandes o rígidas puede generar puntos de presión que restringen el flujo sanguíneo y comprimen los nervios.
Solución => Revisar la colocación de las calas. 
- Coloca las calas de manera que la presión se distribuya en la parte más ancha del pie.
- Ajusta la posición lateral y angular para evitar tensiones innecesarias.
- Usa una plantilla para su colocación o trucos como los que te muestro en este video.
- Evita apretar demasiado el sistema de cierre de las zapatillas. Un ajuste moderado permite la circulación adecuada sin comprometer el rendimiento.
- Usa calcetines técnicos sin costuras, que minimicen la fricción y mejoren la transpirabilidad.

Uso de plantillas inadecuadas.
- La falta de soporte adecuado en el arco del pie puede provocar una distribución desigual de la presión, causando incomodidad y adormecimiento.
Solución => Consulta un podólogo.
Configuración incorrecta de los pedales o calas.
Si las calas están mal posicionadas, el esfuerzo se concentra en áreas no diseñadas para soportar la carga, lo que puede causar molestias.
Solución =>Realizar un estudio de biomecánica que identifique problemas posturales, técnicas de pedaleo y configure su equipo, calas incluidas.
También puedes optar por usar una plantilla para ajustarla lo mejor posible tu mismo, te dejo un link de compra

Sobrecarga muscular.
El uso excesivo de ciertos músculos del pie debido a una técnica de pedaleo incorrecta o un entrenamiento prolongado puede llevar al adormecimiento.
Solución =>Durante recorridos largos, alterna la posición de los pies en los pedales y toma descansos breves para aliviar la presión.

- Distribuye la presión:
Alterna entre empujar y tirar del pedal para evitar que toda la fuerza se concentre en una sola zona del pie. - Relaja los pies:
No presiones innecesariamente el pedal; mantén una técnica fluida y natural.
El adormecimiento de los pies al pedalear es un problema que tiene solución si se identifican y abordan las causas que lo provocan. Elegir las zapatillas adecuadas, ajustar correctamente las calas y prestar atención a los detalles, como las plantillas y los calcetines, puede marcar la diferencia. Recuerda que cada ciclista somos únicos, y encontrar la combinación perfecta de calzado y configuración puede requerir tiempo y pruebas, pero los resultados valen la pena, una mayor comodidad se traducirá en mayor rendimiento y disfrute en cada salida.


