Posiblemente hayas visto en los finales de etapa a los ciclistas tomar una bebida de color rojo oscuro o violeta, justo al cruzar la linea de meta. Si te preguntas que contiene esa botella, la respuesta es sencilla, zumo de cereza amarga.
El jugo de cereza ácida o amarga, comúnmente llamado «Tart Cherry» o cereza Montmorency (por la variedad específica que se usa en los concentrados), se ha vuelto cada vez más popular en el ámbito deportivo debido a sus efectos positivos sobre el rendimiento físico. No es raro ver a ciclistas en grandes competiciones bebiendo ese “líquido rojo” al finalizar una etapa. 
Si buscas una forma natural de optimizar tu recuperación, mejorar tu calidad de sueño y reducir el dolor muscular tras entrenamientos intensos, el zumo de cereza amarga es el suplemento ideal para ti. «Tart cherry», es el término en inglés para la cereza ácida, es diferente de las cerezas dulces que solemos consumir frescas. Con un sabor más agrio, las cerezas ácidas se usan comúnmente en la cocina para preparar tartas, mermeladas, zumos y otros productos.
El zumo de cereza ácida ha ganado atención en los últimos años debido a sus posibles beneficios para la salud, ya que es rico en propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. También tiene compuestos beneficiosos que mejoran la salud, como polifenoles, vitamina C, vitamina A, potasio y fibra.
14 estudios publicados en 2021 encontraron que el zumo de cereza amarga tiene un efecto significativo en la reducción del dolor muscular y la pérdida de fuerza en comparación con un placebo. Esto sugiere que consumir productos que contienen cereza ácida, como Zumo, puede ayudar en el proceso de recuperación después del ejercicio intenso, restaurando la función muscular más rápidamente.
En 2022 otro estudio demostró que el jugo de cereza ácida reduce significativamente la concentración plasmática de proteína C reactiva, uno de los mediadores inflamatorios en el cuerpo.
Los estudios sugieren que consumir alrededor de 200 a 480 mililitros de jugo de cereza ácida por día y beber aproximadamente una o dos horas antes del entrenamiento o después del entrenamiento puede ayudar a mejorar naturalmente la recuperación muscular y el rendimiento.
Ten encuentra este consejo importante, no todos los Zumos de cereza ácida son iguales algunos pueden tener azúcares añadidos o aditivos artificiales que pueden restarle beneficios así que cuando elijas probar zumo de cereza asegúrate de elegir uno que sea zumo 100% puro sin azúcares añadidos extra ni aditivos añadidos.
Principales beneficios del zumo de cereza en recuperación
A partir de los estudios revisados, estos son los efectos más relevantes:
Reducción de la pérdida de fuerza post‑ejercicio
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- Consumir zumo de cereza antes y después de ejercicios que dañan músculos (por ejemplo, ejercicios excéntricos) ayuda a que la pérdida de fuerza (por ejemplo, en contracciones voluntarias máximas) sea menor que en quienes no lo usan.
Disminución del daño oxidativo
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- Marcas como proteína carbonilada (protein carbonyls), radicales, etc., muestran menores incrementos tras ejercicio cuando se consume zumo de cereza. Esto indica que hay menor “estrés oxidativo”.
Disminución de inflamación sistémica
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- Algunas medidas como la proteína C reactiva (CRP) se reducen (o su aumento tras ejercicio es menor) con la suplementación con zumo de cereza. Esto se ve especialmente en ejercicios de resistencia / largos.
Menos dolor y molestias musculares (“soreness”)
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- Varios estudios muestran que quienes toman zumo de cereza sienten menos dolor muscular varias horas/días después del ejercicio intenso.
Mejor recuperación funcional
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- No solo menos dolor, sino que los músculos funcionan mejor: mejor rendimiento en saltos, contracciones máximas, etc., tras un periodo de recuperación más corto.
Relación dosis‑tiempo importante (“precovery”)
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- Un hallazgo clave es que comenzar a tomar zumo de cereza varios días antes del esfuerzo físico (generalmente 3‑7 días) produce mejores resultados que empezar justo el día del ejercicio o después.
- Continuar durante los días posteriores también es lo habitual según se indica en los estudios.

















permitidas por aquellos años locos de mi iniciación al ciclismo de montaña. Descubrí el flow, fluir por las sendas, sentir y leer el terreno. Las rutas por Aínsa, los intentos de completar el Soplao, que siempre se me ha resistido, más por falta de cabeza que de piernas. Una caída gorda en Denia me llevó a dejar el MTB, no volví a encontrar el flow y me pasé al ciclismo de carretera. Disfruté muchísimo subiendo puertos míticos, tanto de España como de Francia. Pero cuando vienes del MTB y has sentido el flow, tarde o temprano lo quieres; es una droga que no tiene un mono inmediato, te deja tu tiempo, pero te termina llamando.
Quería el color azul Bianchi, pero era imposible, todo agotado; tan solo la encontré en color negro, online y en Murcia. Me llegó con un pequeño golpe de transporte, pero no había más; era ella o nada. Los dos tenemos taras, podía vivir con ello y hasta la fecha actual, el resto está todo documentado en el canal de YouTube, desde su primera ruta hasta la última.


