Viaje a la Alcarria Salvaje en Bikepacking.

La Alcarria es un hermoso país al que a la gente no le da la gana ir.

Viaje a la Alcarria. Camilo José Cela.

No es un secreto mi pasión por la alcarria, por el bikepacking y algo menos conocido por Camilo Jose Cela. Uno de estos autores que son capaces de llevarte a su mundo a lo que viven con la maestría de su narración. Eso me paso a mi con “Viaje a la Alcarria” uno de mis libros de cabecera. 

Jorge quiere recorrer de norte a sur España recorriendo la ruta del Santander-Mediterraneo,   y le propuse testar el equipo en un finde semana loco de vivac por Guadalajara. Nuestra primera opción era el alto Tajo, uno de esos rincones olvidados y maravillosos que podemos disfrutar en la infravalorada Guadalajara. Pero problemas con los refugios nos hicieron cambiar de opinión y optamos dibujar nuestra aventura por la Alcarria Salvaje.

Salimos de Trillo disfrutando de sus saltos de agua, muy cuidados y espectaculares. Estamos poco tiempo, es tarde y dejamos la localidad que alberga la central Nuclear pagando su peaje en forma de duras subidas. Nuestro primer objetivo ver las Tetas de Viana.  El recorrido transcurre por una pista rota en tramos pero que se deja rodar. Es dura, hace calor y poco a poco las Tetas de Viana se van dejando ver en el horizonte. Don Camilo dijo en su viaje «Las dos Tetas son casi exactamente iguales vistas desde el norte, quizás la de poniente sea algo más alta. Tienen forma de cucurucho cortado antes de la punta y terminan, cada una, en una mesa de bordes rocosos y cortados a pico que deben ser difíciles de escalar”. Una vez que llegamos al desvío para acceder a ellas, comenzaremos la bajada hacia Viana de Mondejar. Encontramos una fuente repleta de renacuajos, reponemos agua y continuamos nuestro descenso hacia la Puerta que nos regala uno de esos paisajes alcarreños típico que te cautivan el corazón. Paredes de roca rojiza con tonos blancos rodeados de un verde intenso a la orilla de un río. Para mis son recuerdos de infancia.

Dejamos atrás el pueblo de La Puerta y la pista se vuelve una gincana, unos surcos tremendos por las rodadas de un tractor hacen que la pista sea casi intransitable, el surco es lo suficientemente ancho para rodar, pero toca bajarse para ir sorteando las zarzas que de vez en cuando invaden la trazada. Poco a poco va mejorando el camino hasta dar con una pista que a su vez se va difuminando en senda. Valoramos el ir hacia la carretera ya que vemos que subir el cerro hacia Cereceda va a ser un hike a bike de los buenos. Por suerte mi instinto de explorador me lleva a seguir un leve senda que termina dando en un puente, todo un regalo, que nos deja en la carretera para subir a Cereceda, algo que ya aviso no sale gratis y las pendiente, sumado al calor asfixiante nos deja exhaustos.

En el pueblo nos tomamos un descanso, reponemos agua y comemos de la comida que portamos ya que no hay un bar donde tomarse algo frío con un buen bocata lomo queso que es lo que nos apetecía. Tras reponer un poco las fuerzas ya maltrechas, seguimos subiendo. Ahora si estemos a las puertas de la Alcarria salvaje, un into de wild a toda regla. Nos adentramos en el Monte de la Peña de la Loba, un pinar fabuloso, solitario. Puedes sentir esa conexión con la naturaleza, con el silencio del bosque, su aroma y esta vez si un Hike a bike de los buenos ya que no es una pista para gravel, es una ruta de MTB. 

El descenso a Pareja es rápido pero con mucha precaución ya que la pista esta muy bacheada y suelta. En Pareja asaltamos una tienda de comestibles y cae una coca-cola helada, el calor es infernal. Nuestro Track sortea la carretera por los montes, pero las piernas ya no dan para más y optamos ir hacia el Azud de Pareja y tomar la carretera que nos dejará en Sacedón.

Aquí compramos la cena y reponemos agua, subiendo hacia el dique del embalse de Entrepeñas, disfrutamos de una vistas y el comienzo de un atardecer fabuloso.

Cruzamos el dique y vamos hacia el lugar de vivac que ya teníamos visto. Un pequeño remanso de paz sacado del mismo paraíso con acceso a su playa privada, uno de esos Spot que si fuera un camping de pago, serian de los caros. La noche transcurre tranquila y me despierto a tiempo para disfruta de un amanecer increíble con baño incluido, son uno de esos regalos de la vida que hay que disfrutar.

La ruta continua ascendiendo hacia Alocén, el pueblo del ganchillo, en donde reponemos agua en su fuente y como no, desayunamos nuestro café con tostadas. Una vez desayunados y las vistas desde la altura del impresionante Embalse de Entrepeñas, cruzamos el viaducto y ponemos rumbo a Trillo por una pista dura, con buenas pendientes pero en perfecto estado con una vistas del Tajo inolvidables. Un final de etapa con vistas escénicas que te dejaran un recuerdo increíble de la Alcarria.

Llegamos a la hora de comer a Trillo, fin de semana disfrutado a tope y con la sensación de haber vivido una gran aventura en al naturaleza. Como dejo plasmando en Viaje a la Alcarria Camilo José Cela ,«El viajero va lleno de buenos propósitos: piensa rascar el corazón del hombre del camino, mirar el amia de los caminantes asomándose a su mirada como al brocal de un pozo. Tiene buena memoria y quiere deshacerse de la mala intención, como de un lastre, al dejar la ciudad. De dentro de su pecho salen en voz alta, rodando sobre las baldosas de la acera, los versos de don Antonio —el hombre de cuerpo más sucio y alma más limpia que, según alguien dijo ya, jamás existió.»

Track de la ruta.

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About alakan

Dentro de veinte años estaras mas arrepentido de las cosas que no hiciste que de las que hiciste.Asi que librate de las ataduras.Naveja lejos del puerto seguro.Atrapa las huellas del viento en tus velas.Explora.Sueña.Descubre.MARK TWAIN.
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